BARCELONA — Gerard Piqué fue despedido a gritos de “sinvergüenza” al abandonar la plaza de Toros de Valencia, a donde acudió en la mañana de este viernes a presenciar los primeros partidos de la Copa Davis entre España y Alemania y cuando se disponía a regresar a Barcelona, donde por la tarde entrenó con la plantilla del Barcelona de cara al partido del sábado frente al Leganés.

El central azulgrana es uno de los impulsores del nuevo proyecto para la Copa Davis a través del grupo Kosmos y que, con el apoyo económico de Rakuten pretende cambiar el sistema del torneo de selecciones de tenis, que a partir del próximo año pasaría a disputar una fase final en una sede neutral, en noviembre, con un formato de grupos que desembocaría en cuartos de final.

El proyecto, aunque la Federación Internacional anunció en febrero un cambio absoluto en la competición, está pendiente de ser aprobado en la Asamblea de la ITF que se celebrará en Florida durante el próximo mes de agosto.

Piqué siguió los partidos disputados este viernes por la mañana desde el palco, sentado cerca de Carlos Costa, representante de Rafa Nadal, y de una leyenda e este deporte como es en España Manolo Santana. Y aprovechó para mantener algún contacto con jugadores de primer nivel, como el propio Nadal presentando personalmente dicho proyecto.

Su salida del recinto, sin embargo, no fue lo tranquila o agradable que debió esperarse. Respondiendo con un educado “prefiero no hablar” a las preguntas de los periodistas mientras se marchaba, escuchó algunos improperios entre los que destacó un evidente “vete a tu país” por su condición de catalán y en plena tormenta política y dos veces “sinvergüenza”, a los que no respondió.