ANAHEIM, Calif. — Eric Hinske comenzó al dejar a Shohei Ohtani solo. Se sentó atrás y observó al fenómeno de dos vías de 23 años ser tragado por rectas de Grandes Ligas pegadas y por encima del cinturón durante gran parte de cuatro semanas. Solo entonces sugirió el drástico ajuste mecánico que finalmente marcaría la diferencia.

Poco después que los Angelinos de Los Angeles terminaran su entrenamiento primaveral en Arizona, Hinske, en su primera temporada como coach de bateo del equipo, le preguntó a Ohtani si estaría dispuesto a considerar dejar de levantar tan alto su pierna para reemplazar el movimiento con un sutil toque del dedo del pie. La Serie de la Autopista, una tradicional serie de tres juegos de exhibición ante sus rivales de ciudad Dodgers de Los Angeles, estaba en marcha. El Día Inaugural estaba a tres días de distancia.

Pero Ohtani mantuvo su mente abierta, lo suficiente como intentar la recomendación en un partido en el Dodger Stadium en la tarde del 26 de marzo.

“Lo hizo en la práctica de bateo ese día, y estuvo conectando cuadrangulares por todo el terreno”, recordó Hinske. “Dijo, ‘OK, lo voy a hacer’. Y eso fue todo”.

Ese ajuste – pese a lo tarde que lo hizo – le ha dado credibilidad al intento de Ohtani de conseguir algo que no se ha logrado en las Grandes Ligas en 100 años.

A poco más de cuatro semanas de haber comenzado la temporada, Ohtani tiene efectividad de 4.43 en 20⅓ entradas y promedio de .333 en 42 turnos al bate. Es demasiado teprano, pero Ohtani ya luce como un jugador diferente al que tuvo problemas para sacar outs en el montículo y lograr hits en el plato ante talento inferior en el camino de preparación a la temporada regular.

Aquellos alrededor de Ohtani dicen que ha levantado su intensidad de forma notable en el montículo. Acostumbrarse a los montículos más empinados y a las costuras más planas de la pelota estadounidense, y hacer lanzamientos quebrados hacia el aire que no es tan seco como el de Arizona, también le ayudó. En el plato, su éxito se deriva mayormente de un pie delantero que ha puesto todo lo demás en marcha.

“Lo que sea que puedas hacer para llegar a tiempo”, dijo el jardinero derecho de los Angelinos Kole Calhoun sobre el proceso de un bateador al comenzar su swing. “Pienso que al principio estaba un poco expuesto, con el comienzo de su patada y tratando de cronometrar todo. Justo cuando puso su pie abajo, es como si todo se hubiera hundido y hubiese podido usar sus manos, y han visto lo que ha ocurrido desde entonces”.

Naoyuki Yanagihara es un periodista de diarios deportivos japoneses quien siguió muy de cerca a Ohtani en Japón y ahora cubre cada uno de sus movimientos en el sur de California. Cuando se le preguntó si le sorprendía ver a Ohtani cambiar su forma de batear al bajar la altura de la patada, algo que es muy popular entre sus compatriotas, Yanagihara asintió en la afirmativa.

“Él nunca ha hecho lo que está haciendo ahora mismo”, dijo Yanagihara a través de un intérprete. “Desde que estaba en la secundaria, él siempre ha tenido esa patada alta”.

Luego de un entrenamiento en enero en Japón, poco antes de embarcarse en un viaje de 5,000 millas de distancia hacia un nuevo país y una liga más fuerte, Ohtani se enfrentó a los medios japoneses y dijo que iba a mantener su swing y su forma de batear a menos que chocara contra una pared. Esa pared llegó en los entrenamientos primaverales, en los que se fue de 32-4 con 10 ponches en la Liga del Cactus.

Hinske sugirió el nuevo movimiento en gran medida porque Ohtani, con 6 pies 4 pulgadas de estatura, es lo suficientemente grande y fuerte para no tener que necesitar una patada alta para conectar los lanzamientos de forma consistente. Hinske, quien como bateador zurdo también solía utilizar una patada alta, vio a Freddie Freeman y Kris Bryant generar gran poder sin una patada exagerada, y creí que Ohtani podía hacer lo mismo.

Manteniendo el pie delantero abajo elimina las partes movibles innecesarias y el excesivo movimiento de la cabeza, lo que simplifica la mecánica y hace más fácil que los bateadores se mantengan en sintonía con su forma de batear. En la mente de Calhoun, “eso lo simplifica todo”.

“Cuando tienes una patada alta, es difícil mantener el ritmo”, dijo el inicialista de los Angelinos Albert Pujols. “Tienes que ser consistente. Tienes que ser realmente consistente con tu swing cuando tienes una patada alta. Y es algo difícil”.

Los jugadores de los Angelinos todavía tienen que conocer mejor a Ohtani a nivel personal, pero han quedado impresionados por su talento – por la facilidad con la que lanza a 100 mph, por la forma en que la pelota sale disparada de su bate, por su velocidad en los senderos.

Ellos lo encuentran excepcionalmente humilde, pero también sorprendentemente curioso.

Cuando se conocieron inicialmente en los entrenamientos primaverales, Ohtani le dijo a Calhoun, uno de los pocos bateadores zurdos de los Angelinos, que había visto muchos videos de sus turnos. Tras dos semanas, le preguntó a Pujols por su propia forma de mover la pierna. Pujols le dijo sobre la facilidad para reconocer pitcheos y estar en ritmo con tu swing sin tener que preocuparte por tu mecánica, un pensamiento que Ohtani mantuvo en su cabeza cuando Hinske le sugirió el ajuste varias semanas después.

“Hombre, él es como una esponja”, dijo Hinske, veterano de 12 años en Grandes Ligas quien pasó cuatro temporadas como coach con los Cachorros de Chicago. “Él siempre quiere aprender. Quiere aprender la forma norteamericana”.

Realmente, la preocupación no es que Ohtani no sea lo suficientemente bueno para tener éxito tanto como lanzador como bateador; es que tenga los suficientes turnos para mantenerse consistente en esta última faceta.

Tal como están las cosas, básicamente Ohtani se tomará tres días libres del bateo cada semana. Uno es el día en el que será el lanzador abridor. Pero también está el día antes que abra, cuando Ohtani dice que se enfoca “solamente en pitcheo”. Y entonces está el día luego de su salida, el que Ohtani cataloga como un “día de recuperación”. Es el mismo calendario que tenía en Japón.

“Nada ha cambiado”, dijo Ohtani a través de un intérprete. “Pienso que está bien”.

El manager de los Angelinos, Mike Scioscia, reconoció el drenaje mental de seguir siendo un bateador efectivo mientras se lleva una rutina de lanzador abridor, aunque también restó importancia al poco frecuente cronograma de prácticas de bateo de Ohtani.

“Se la pasa haciendo muchas cosas en los partidos, y hace mucho más trabajo del que ustedes ven”, dijo Scioscia. “Créanme”.

Pero el bateo es un ritmo diario. Hay cierta consistencia y repetición que típicamente se necesita para tener éxito a este nivel. Los bateadores de Grandes Ligas generalmente toman prácticas de bateo todos los días cuando están saludables, lo que hace que uno se pregunte sobre Ohtani y su nueva mecánica.

“Yo no sé cómo él va a poder mantenerla”, dijo Pujols. “Esa es la parte difícil”.

“No creo que nadie diga que lo que él está intentando hacer es fácil”, añadió Calhoun. “Quiero decir, los lanzadores tiran todos los días y los bateadores batean todos los días. Intentar hacer ambas cosas, y darle a tu cuerpo el tiempo suficiente para descansar entre cada cosa, definitivamente va a ser difícil. Pero lo que ha hecho hasta ahora…”

Sí, está eso.

Ohtani ya está demostrando que no debe ser juzgado por las limitaciones de los demás. Está haciendo lo que no se ha logrado — qué diablos, ¡que no se ha intentado! – desde Babe Ruth en 1919. Lo está haciendo como novato en un nuevo país, con lo que parece que es el mundo entero mirándolo.

Como si todo eso no fuera suficiente, incorporó un ajuste mecánico a su swing solo días antes de su debut en Grandes Ligas.

“Para hacer un ajuste como ese, a los hombres les toma tiempo dominarlo”, dijo Calhoun. “Y es como si hubiera pisado el suelo y comenzado a correr”.

A Hinske se le preguntó sobre la preocupación de sugerir un cambio tan drástico tan cerca del comienzo de temporada.

“Yo sabía que él lo podía manejar”, dijo Hinske. “Yo no lo habría sugerido si no hubiese pensado que podía manejarlo”.