BARCELONA — La plantilla del Barça, acompañada del cuerpo técnico, fisioterapeutas y algunos empleados relacionados con el primer equipo, celebró la conquista del doblete con un desfile por las calles de Barcelona, seguida por varios miles de aficionados en un ambiente festivo pero, también, alejado de la euforia de años anteriores.

En un autobús descubierto y presidido por las dos copas logradas esta temporada por el equipo de Valverde, el desfile partió desde el puerto de Barcelona y recorrió los poco más de 4 kilómetros que le separaban del inicio de la Travessera de Les Corts, puesto que por primera vez la fiesta ciudadana no acabó este año en el Camp Nou, siendo acompañado por muchos niños durante el viaje, que corearon con ganas los nombres de los futbolistas.

Los más pequeños fueron los que más euforia mostraron al paso del autobús, llamando a jugadores que de vez en cuando saludaban, con alegría contenida, antes de recibir la visita en pleno recorrido de un cargamento de pizzas que se repartieron entre ellos.

Leo Messi y Andrés Iniesta fueron los dos protagonistas destacados entre los hinchas. El primero por su condición de líder indiscutible de la plantilla y el segundo por estar viviendo sus últimos días en el club.

“Se merece lo mejor y la más sentida despedida” explicó un aficionado en compañía de su hija.

LA FIESTA EN EL CAMP NOU

La celebración no acabó este lunes en el Camp Nou porque la directiva del Barça solventó que la fiesta grande del doblete, con los aficionados, se realice el próximo domingo en el estadio azulgrana, coincidiendo con el Clásico que enfrentará a los de Valverde con el Real Madrid.

No habrá pasillo merengue, hecho ya conocido, pero antes del partido el club tiene previstos distintos actos con los que amenizar la tarde para los hinchas que acudan al estadio y homenajear al equipo de Valverde.