BARCELONA — Ousmane Dembélé no tendría asegurada su permanencia en el FC Barcelona la próxima temporada, de acuerdo con una información del diario Mundo Deportivo que apunta a la posibilidad de que el club valorase su cesión si se concreta la llegada de Antoine Griezmann para evitar que su figura quedase relegada a un segundo plano y se cortase de esta manera un crecimiento que en el Camp Nou se considera necesario.

Un día después de concretar la conquista del título liguero que confirma al Barça como el gran dominador del fútbol español en la última década, las especulaciones respecto a la confección de la plantilla del próximo ejercicio se multiplican y más allá de los nombres, ya conocidos, de jugadores cuya salida se entiende más que posible (André Gomes, Alcácer y Aleix Vidal los principales y Yerry Mina en el escenario), el nombre de Dembélé habría entrado en la lista, aunque fuera en forma de cesión.

El que fuera fichaje más caro en la historia del club azulgrana hasta la llegada de Coutinho en el mercado de invierno, no ha disfrutado de una adaptación sencilla ni al Barça ni al fútbol español. Titular en Riazor, donde el equipo de Valverde conquistó el título de Liga, Dembélé solo había formado anteriormente 10 veces en el once inicial del equipo, actuando en un total de 20 partidos con un rendimiento a ojos de muchos discutible.

Oficialmente el Barcelona no se refirió a la información que especula con su cesión por cuanto ésta se liga a un fichaje, el de Griezmann, que en el Barça se rechaza haberse concretado. De hecho, incluso, desde el Camp Nou se asegura que no hay ninguna negociación en marcha con el Atlético de Madrid, solventándose que la figura de Dembélé no está puesta en cuestión.

Sin embargo, el discurso que se traslada desde el vestuario no ofrece la misma seguridad. Jon Aspiazu, ayudante de Valverde, reconoció en La Coruña que Dembélé “es un jugador que estaba poco acostumbrado a trabajar tácticamente y estamos trabajando ese aspecto. Queremos que se vaya acoplando a nuestro juego poco a poco”, dando por hecho que su figura no ha alcanzado el nivel de trascendente que podía suponerse. Y que, de cara al próximo curso, podría tener las mismas o incluso más dificultades para hacerse con un hueco en el once del equipo campeón.

Apuesta personal de Roberto Fernández, quien le abrió la puerta del Barça como sustituto de Neymar cuando el brasileño se marchó al PSG, el joven delantero

francés no ha cumplido, de momento, las expectativas y la pérdida de peso del secretario técnico en el club (acaba contrato y su renovación no está para nada asegurada) podría perjudicarle en su permanencia en el Camp Nou.