La temporada 2018 de Grandes Ligas tuvo un gran primer mes, con grandes actuaciones, buenas y malas rachas de equipos y jugadores, peleas, novatos brillantes, en fin, un sinnúmero de sucesos que merecen destacarse.

A continuación los presentamos lo bueno y lo malo del mes de abril en Las Mayores.

LO MEJOR

Cora lidera a managers debutantes: El puertorriqueño Alex Cora y los Medias Rojas de Boston entran al último día de abril con la mejor marca de las Grandes Ligas (20-7), un récord de franquicia para triunfos en abril (18) y la garantía de entrar a mayo con el liderato de la División Este de la Liga Americana.

Cora, el primer dirigente afroamericano o latinoamericano de los Medias Rojas, encabezó un gran mes para la mayoría de los managers que debutan este año en las ligas mayores.

Aaron Boone, de los Yankees de Nueva York; Mickey Callaway, de los Mets de Nueva York, y Gabe Kapler, de los Filis de Filadelfia, tienen a sus equipos en primer o segundo lugar, mientras que Dave Martínez, de los Nacionales de Washington, es el único con marca negativa en el primer mes de la temporada.

Mientras Cora ganó 17 de sus primeros 19 partidos, Callway salió airoso en 11 de los primeros 12, ganó 15 en abril (la tercera mayor cantidad en la historia de los Mets) y entrará a mayo con récord de 17-9 y el liderato del Este de la Liga Nacional. Boone tuvo 6-7 en primeros 13 choques de su carrera, pero siguió con un impresionante 12-2 y entra al último día del mes con nueve triunfos consecutivos y la posibilidad de acercase a un juego de Boston.

Kapler perdió cuatro de sus primeros cinco juegos y fue abucheado por los fanáticos en su debut en casa por algunos errores en el manejo del bullpen, pero entonces procedió a tener 15-7 en las siguientes tres semanas para entrar al último día de abril con la oportunidad de ganar 17 partidos antes de mayo, que sería apenas la tercera vez en la historia de los Filis.

En el lado opuesto, los Nacionales de Martínez, un favorito para disputar la representación de la Liga Nacional en la Serie Mundial, va penúltimo en su división con marca de 12-16, ha perdido siete de 10 y ha tenido un terrible desempeño en casa (4-9).

El bateo de Sir Didi: El torpedero curazoleño Didi Gregorius no solamente fue el mejor pelotero de los Yankees en abril, sino el mejor de ambas ligas mayores. Gregorius llega al último día del mes liderando la Liga Americana en WAR con 2.3 en la versión de FanGraphs (es segundo con 2,2 en Baseball Reference), jonrones (10), impulsadas (30), Slugging (.766) y OPS (1,202).

También es segundo en carreras anotadas (24), cuarto en bases por bolas (18) y quinto en promedio de bateo (.340).

Ohtani despejó dudas: El lanzador y jardinero/bateador designado japonés Shohei Ohtani mostró en abril que es algo real y grandioso. En el plato, el bateador zurdo conectó para .341 (44-15) con cuatro jonrones, un doble, un triple y 12 impulsadas.

Como lanzador, el derecho tuvo marca de 2-1 con 26 ponches en 20.1 entradas.

Ohtani, el pitcher-bateador más completo que ha tenido regularmente Grandes Ligas desde Babe Ruth hace 100 años, fue el Jugador de la Semana de la Liga Americana en el período del 1 al 8 de abril, cuando alcanzó 16 bases como bateador y llegó al séptimo inning lanzando un juego perfecto contra Oakland como pitcher.

Novatos brillantes: Mientras Ohtani atrajo todos los reflectores, otros novatos brillaron con luz propia.

El mejor prospecto del béisbol, el jardinero venezolano Ronald Acuña, de los Bravos de Atlanta, bateó .421 con cuatro dobles y un jonrón en los primeros cinco juegos de su carrera; el antesalista mexicano Christian Villanueva bateó .329 con ocho jonrones y 18 carreras impulsadas y conectó tres cuadrangulares en un partido para los Padres de San Diego; el antesalista dominicano Miguel Andújar bateó .300 con 12 dobles, tres jonrones y 12 impulsadas en 20 partidos con los Yankees.

El zurdo Joey Lucchesi (3-1, 2.78 y 35 K en 32.1 IL), de los Padres, fue el mejor pitcher novato de ambas ligas, pero el mexicano Héctor Velázquez (3-0, 2.25 en 20.0 IL) fue parte importante en el arranque de Boston y el venezolano Yonny Chirinos (3.71 de efectividad y 24 K en 26.2 IL) sorprendió con los Rays de Tampa Bay.

Las visitas al montículo: Antes de comenzar la temporada, la oficina del comisionado estableció un límite de seis visitas al montículo sin necesidad de sacar al lanzador durante un partido de nueve entradas. Anteriormente se había limitado a 30 segundos la duración de esas visitas, del manager o el coach de pitcheo.

El proyecto transcurrió sin traumas en abril. Entrando a la última semana del mes, las visitas al box sin cambio de pitchers promediaron 3.79 por juego, lo que representa casi la mitad del average de 7.41 de la temporada del 2017.

De todas maneras, la duración de los partidos de las ligas mayores superaron las tres horas, algo que el comisionado Rob Manfred quiere bajar por los alrededores de las 2 horas y 50 minutos.

LO PEOR

El despido de Bryan Price: Los Rojos de Cincinnati despidieron al manager Bryan Price con apenas 18 partidos jugados en la temporada del 2018. Es verdad que el arranque de 3-15 no es la mejor defensa a favor del dirigente, pero Price está lejos de ser el culpable de la situación de la popular franquicia de la Liga Nacional.

Los Rojos, que perdieron al menos 94 partidos en las tres temporadas anteriores, entraron al 2018 como el más débil de los cinco clubes de la División Central y para el colmo de males, los lanzadores Anthony DeSclafani (no puede regresar antes del 28 de mayo) y Brandon Finnegan (apenas tres salidas en abril) y el antesalista venezolano Eugenio Suárez (11 juegos) perdieron una gran porción del calendario.

Desde que nombraron al coach Jim Riggleman como manager interíno, Cincinnati tiene foja de 4-6 y con 7-21 es el único club de su división que no está en pelea. Y es poco probable que eso vaya a cambiar el resto del torneo.

Harvey lleva ritmo de convertirse en tumor maligno: El derecho Matt Harvey, una vez considerado el próximo Tom Seaver de los Mets, camina con pasos agigantados a convertirse en un tumor maligno para la organización. Uno de esos que invaden tejidos y órganos a su alrededor y la única forma de lidiar con ellos es extirpándolos de raíz.

El problema de Harvey no son tanto sus malas estádidicas, que son bien malas en los últimos tres años, sino su actitud. Harvey, quien tuvo marca de 9-17 y efectividad de 5.78 en las dos temporadas anteriores combinadas, fue sacado de la rotación abridora por el manager Callaway, después que comenzó con 0-2, 6.00 en cuatro salidas este año.

“Soy un pitcher abridor. Siempre he sido un pitcher abridor. Esa es mi forma de pensar”, dijo Harvey cuando los Mets comenzaron a barajar la posibilidad de hacerlo relevista. “Es la decisión que tomaron. Tengo que aguantar y salir y hacer todo lo que pueda para volver a poner las cosas en marcha. No tengo que estar de acuerdo, pero tengo que salir y hacer todo lo posible para que todo funcione”, agregó después que finalmente lo mandaron al bullpen.

Ya instalado en el bullpen, agregó a su repertorio no hablar con la prensa, que es un derecho que le asiste, pero que no es exactamente lo más recomendable en un mercado tan demandante como la Gran Manzana.

Es el mismo Harvey que fue suspendido tres juegos por no presentarse a un juego en mayo del año pasado y que en 2014 discutió públicamente con la organización por querer realizar su rehabilitación de una operación Tommy John en Nueva York y no en Port St. Lucie, Florida, como ha sido el protocolo estándard de los Mets para Dwight Gooden, Pedro Martínez, Johan Santana y todos sus lanzadores, incluyendo Harvey. Sí, hay reglas hasta para el gran Harvey.

Desde que fue sacado de la rotación abridora, Harvey ha lucido un poco menos mal (4.0 IL, 3H, 2CL) en tres apariciones, pero sin bajar la guardia en su actitud que amenaza en convertirlo en un tumor maligno para los Mets.

Terrible clima: Entrando al último día de abril se habían pospuesto 28 partidos por lluvia, mieve, helada o bajas temperaturas, la mayor cantidad antes de entrar a mayo desde que la oficina del comisionado comenzó a registrar las ocurrencias en 1986. En el primer mes de la temporada del 2007 se pospusieron 26 juegos.

Los Cachorros de Chicago tuvieron cinco juegos afectados, incluyendo la apertura en casa el 9 de abril, mientras que los Mellizos de Minnesota sufrieron cuatro reasignaciones. Los Piratas de Pittsburgh y Tigres de Detroit pospusieron tres enfrentamientos, dos en Comerica Park y uno en PNC Park.

Pobres asistencias: Mal clima y nóminas débiles se combinaron para pobres asistencias en abril. Los Medias Blancas anunciaron una asistencia pagada de 10,377, pero solamente 974 acudieron al estadio a un partido contra Tampa Bay el 9 de abril, cuando se jugó con temperatura bajo cero y mucho viento.

En la soleada y caliente Miami, los Marlins promediaron 12,323 fanáticos en sus primeros 15 partidos y fallaron en superar los 7,000 en una tercera parte de su calendario en el hermoso y cómodo Marlins Park.

Más preocupante aún: 10 equipos tuvieron promedios inferiores a los 20,000 fanáticos y apenas 10 llevaron más de 30,000 en abril, cuando los dos clubes de Los Angeles, Dodgers y Angelinos, fueron los únicos que superaron la barrera de los 40 mil aficionados por encuentro en lo que va de la temporada.

¡Hay 5 equipos peores que los Marlins! Asombrosamente, Miami no fue el peor equipo de las ligas mayores en abril. Cincinnati (7-21), Reales de Kansas City (7-20), Orioles de Baltimore (8-20) y Medias Blancas de Chicago (8-18) entraron al último día del primer mes completo con peores fojas de ganados y perdidos que los Marlins (9-18), el equipo que sufrió el peor descalabro en su nómina durante la temporada muerta.

Los Padres (10-19), Rangers de Texas (11-18), Mellizos (9-14), Tigres (11-15), Nacionales (12-16), Dodgers (12-15) y Tampa Bay (12-14) son los otros que aseguraron marcas negativas en abril.