El Barcelona fue el principal protagonista deportivo en las celebraciones del centenario de Nelson Mandela en Sudáfrica. Acudió con toda su plantilla a disputar un amistoso en Johannesburgo y se impuso, sin más problemas, por 1-4 al Mamelodi Sundowns, campeón local, tras 90 insulsos minutos, en lo que la noticia más destacada la protagonizó Leo Messi, quien solamente disputó los últimos 16 minutos del choque.

Messi, a quien Valverde concedió descanso el fin de semana y no jugó en Valencia frente al Levante, no se entrenó el martes con sus compañeros, permaneciendo en el vestuario para tratarse, de acuerdo a diversas informaciones, de unas pequeñas molestias musculares. En un principio se especuló que pudiera no viajar a Sudáfrica, pero finalmente formó parte de la expedición.

El contrato que llevó al equipo azulgrana a Johannesburgo especificaba la obligación de que Valverde convocase a todas sus figuras y Messi acabó entrando en una lista de la que solamente se ausentaron los lesionados Umtiti y Vermaelen.

Un ingreso, que diversas fuentes calcularon entre los cinco y los ocho millones de dólares fueron motivo suficiente para que el Barça se desplazase con todos sus efectivos, cuatro días antes de cerrar la temporada ante la Real Sociedad, y se entendió que el entrenador azulgrana utilizaría con cautela a todos sus hombres.

Pero la sorpresa fue ver como Messi, que se quedó en el banquillo de entrada junto a Piqué, Sergi Roberto, Coutinho o Jordi Alba, tampoco entraba en acción al inicio del segundo tiempo, cuando Valverde cambió a todo el once.

El Barça formó con Ter Stegen en la portería, Semedo, Yerry Mina, Busquets y Digne en defensa, Rakitic, Aleñá, Iniesta y Denis en el centro del campo y Dembélé y Luis Suárez en ataque. Apenas comenzar el choque Dembélé, tras una pérdida de la zaga local, anotó el 0-1 y Luis Suárez, tras asistencia de Denis, marcó tras el cuarto de hora el 0-2.

Fue una primera mitad sin tensión, con el equipo azulgrana manteniendo orden ante el empuje local, con Yerry Mina destacándose en el corte y no forzando la máquina más de lo necesario, siendo la mejor ocasión local un balón que entre Ter Stegen y el travesaño salvaron tras un rebote en el hombro de, precisamente, el defensor colombiano.

CAMBIO, OVACIONES… Y MESSI

En la segunda mitad Valverde cambio absolutamente el once y el Barça formó con Cillessen en la meta, Sergi Roberto, Piqué, Cuenca y Jordi Alba en defensa, André Gomes, Paulinho y De Galarreta en el centro del campo y Aleix Vidal, Paco Alcácer y Coutinho en ataque.

El Barça salió con la misma intención. Sergi Roberto estuvo cerca de anotar rápidamente el 0-3 y después de alguna llegada sin más peligro del equipo sudafricano, a los 66 minutos un error obsceno de la zaga local permitió a Alcácer ceder un balón para que André Gomes marcase a placer.

Para entonces, sin embargo, Messi ya era el protagonista indiscutible del duelo. Acababa de salir a calentar entre las ovaciones de una hinchada que coreó con ganas su nombre y centraba toda la atención mientras en el terreno de juego sus compañeros cumplían el expediente sin más dificultades, sospechándose mucho más cercano el 0-4 que un gol del animoso pero limitado Mamelodi Sundowns.

Finalmente Messi entró en acción a los 74 minutos, entre la algarabía general y sustituyendo a De Galarreta, provocando una buena oportunidad en su primera acción… Y viendo como apenas dos minutos después, en una contra mal defendida por la zaga azulgrana, el equipo sudafricano descontaba con el gol anotado por Vilakazi.

El 1-3 dio nuevos bríos al Mamelodi Sundowns, que rozó un nuevo gol, salvado por Cuenca en la cobertura, entre la sensación de excesiva calma por parte del Barça, simplemente centrado en acabar el partido sin más sobresaltos y cerrándolo con ese 1-3, insulso en el marcador y el terreno de juego pero tan apetecible desde el punto de vista económico.