Griezmann agranda al Atlético campeón de la Liga Europa. Brilló en la final con un doblete y se despedirá del Atlético de Madrid como una leyenda

 

16/05/18
11.23 PM

 

 

LYON (EFE) – Una demostración de determinación y eficacia de Antoine Griezmann y un ejercicio práctico colectivo lanzaron al Atlético de Madrid a una nueva Liga Europa, el sexto título de la era Simeone, evidentemente superior al Marsella, rotundo cuando percibió el primer fallo rival y concluyente después.

Menos quince minutos, con más agitación que ocasiones, la final fue sin matices del conjunto rojiblanco y de su estrella, que domó primero a un contrincante respondón en el comienzo del duelo, con el 0-1 en el minuto 22, y lo sentenció después, en el 48, con dos definiciones incontestables; el enésimo ejemplo de toda su clase.

¿Cuánto vale Griezmann? Desde luego mucho para el Atlético, con el que ya ha marcado 112 goles en cuatro temporadas y al que ha dirigido hasta un nuevo título, el primero europeo para el atacante francés, como el líder de un grupo que comenzó la Liga Europa como el indiscutible favorito y la concluye como un firme campeón.

Ni siquiera el ambiente del Parc OL de Lyon lo puso en duda. Él fue el visitante, con toda la expresión del término, porque casi tres cuartos de las 59.000 localidades eran del Marsella. Tenía el ambiente en contra, infernal por momentos, bengalas incluidas, pero su equipo, hoy por hoy, está por encima en todo de su adversario.

Porque el conjunto rojiblanco es un bloque de ‘Champions’, por mucho que hubiera quedado eliminado allá por diciembre en la fase de grupos, compitiendo en la Liga Europa con todo lo que eso conlleva, aunque toda dependa de un simple partido, su rival tenga el ímpetu que tuvo el Marsella y el fútbol sea un juego en ocasiones incierto.

El Atlético aceptó la invitación del Marsella, que dejó clara su propuesta desde el primer instante, desde el saque de centro, cuando Payet emuló a un jugador de rugby y pateó directo el balón a fuera de banda para avanzar, darle la pelota y presionarle. Lo sufrió el equipo rojiblanco un rato, atenazado, exigido y hasta desajustado.

Un cuarto de hora nada más, cuando el fútbol directo y trepidante de su oponente se transformó en la ocasión que malgastó nada más empezar el duelo Valere Germain, habilitado frente a Oblak por un fenomenal pase de Payet, o en la volea que conectó Adil Rami, pero hasta ahí duró la agitación que pretendía el conjunto francés.

Quizá porque se serenó y se acomodó el Atlético, pero sobre todo porque la diferencia de calidad quedó demostrada en una simple acción: un pase por el medio del portero Steve Mandanda que no controló Anguissa y que lo presionó y recogió Gabi con la perspectiva libre hacia Griezmann, infalible para marcar el 0-1.

Era el minuto 22, la primera oportunidad del equipo rojiblanco y hasta el primer lapsus del Marsella, pero tal concesión es tan imperdonable como definitiva en una final, más aún contra un conjunto que aprovecha los fallos ajenos como lo hace el Atlético y con un goleador que define como Griezmann, con tanta autoridad.

Porque el fútbol también es un juego de errores. Y ahí Diego Simeone, alejado este miércoles del banquillo y de sus futbolistas por la sanción de la UEFA, es meticuloso, experto y audaz para detectar cuándo y cómo pueden producirse, pero también cuándo y cómo deben aprovecharse, como lo hizo este miércoles frente al Marsella.

Un momento clave, un giro fulminante al partido y un golpe rotundo para el conjunto francés, que encajó el siguiente en forma de lesión, con las lágrimas de Payet cuando pidió el cambio a la media hora, entre el silencio de su propia afición, consciente de que la gesta era aún más complicada sin su capitán sobre el terreno.

La final era del Atlético. No hubo debate en el segundo tiempo con la puesta en escena, pero sobre todo con el 0-2 de Griezmann, tan sutil en la resolución como rápido en la conducción, cuando recogió la perfecta asistencia de Koke, para sentenciar el título en sólo 48 minutos y agrandar la historia europea del club rojiblanco, culminada con el 0-3 de Gabi Fernández en los instantes finales.


Griezmann brilló en la final con un doblete para darle el título al Atlético

El delantero francés se ha convertido en el hombre más importante del conjunto colchonero. EFE

 

MADRID — El delantero francés Antoine Griezmann firmó dos tantos en la victoria por 0-3 con que la que el Atlético de Madrid venció al Olympique de Marsella para conquistar su tercera Europa League.

Parecía casi mandado a hacer para que el atacante de 27 años cumpliera con su deseo de conquistar el primer título grande de su carrera. En Lyon, a 45 minutos de su ciudad natal, Macon, y ante un acérrimo rival.

Con los dos tantos de esta noche, Griezmann se convirtió en el primer francés que logra marcar un doblete en una final de competiciones de la UEFA y cerró su cuenta personal en el torneo con seis goles, para llegar a 29 en 48 partidos disputados esta temporada, la segunda más productiva desde que llegó al club rojiblanco luego de firmar 32 tantos en la campaña 2015-16.

Con el campeonato de Europa League en la mano, al atacante solo le falta despejar la gran incógnita que mantiene en vilo a la afición del Atlético de Madrid: si será o no suficiente para quedarse un año más o forzará su salida al Barcelona en las próximas semanas.

En cuatro años con el Atlético de Madrid, Antoine Griezmann solo había ganado una Supercopa de España y que data de la campaña 2014-15, el cuadro colchonero, en calidad de campeón de Liga, venció al Real Madrid con un global de 2-1. Griezmann había llegado demasiado tarde para cualquier otra cosa – era el refuerzo con proyección “a futuro” de un equipo que venía de proclamarse campeón de Liga y de disputar una final de Champions League. El jugador de entonces 23 años venía con la maleta llena de expectativas. Quería dejar de ser la gran promesa y dar el salto a estrella. Pero hasta hoy, su saldo era más bien discreto. Ese título casi veraniego y 110 goles en 207 partidos. Nada que lo acercara a la gloria.

Al francés le costó trabajo convertirse en el referente en ataque del Atlético de Madrid. Tardó diez jornadas en estrenarse como goleador rojiblanco en la Liga, mientras su técnico le pedía públicamente que empezara a madurar. Pero poco a poco fue ganando terreno hasta culminar esa primera temporada con 25 goles en 53 partidos. Desde ese momento ha figurado como el hombre más determinante del cuadro rojiblanco y en ésta su primera cita grande no ha fallado. Letal y con máxima eficiencia, como le ha enseñado el Cholo, marcó el tanto con el que abrió el marcador en su único disparo a puerta en la primera parte del partido. El segundo, el que encaminó el campeonato, con la primera que tuvo en el segundo tiempo.

Fue una actuación reivindicadora para el francés, que dos años atrás, en 2016, había fracasado estrepitosamente al caer en sus dos primeras finales internacionales. Atlético de Madrid perdió (por segunda ocasión) el título de Champions League ante el Real Madrid en la tanda de penales. Dos meses después, Francia caía ante Portugal por 1-0 en la final de la Eurocopa. En ninguno de los dos partidos tuvo el menor impacto. Sin embargo, el título de máximo goleador del torneo celebrado en Francia tras marcar seis tantos, le valió formar parte de la terna de candidatos al Balón de Oro. Se lo llevó Cristiano Ronaldo. Campeón con el Real Madrid y con Portugal.

Griezmann se dio cuenta que sólo con un título internacional podría competir con los dos mitos del futbol mundial. Con ese título entre las cejas ha coqueteado con ‘grandes’ de Europa que le aseguren “pelear por un título”. Manchester United en el verano pasado, Barcelona a partir de entonces.

Pese a la manera en que veladamente amenazó con marcharse sólo por presionar a la directiva para que le mejoraran el contrato antes de convertirse en el jugador mejor pagado del club, a los nada velados acercamientos con el club catalán que llevaron al Atlético a “amenazar” con una denuncia ante la FIFA, o las fricciones con la afición al mínimo fallo, Antoine Griezmann se mantiene como uno de los favoritos entre el resto de jugadores y aficionados por igual. Y el “hombre más importante” del conjunto colchonero. Por quien jugadores y afición, por igual, cruzan los dedos esperando que “ojalá esta no sea su última final en el Atlético de Madrid”.


Europa League no era el título esperado, pero redondea la era dorada del Cholo

 

Una Europa League para redondear una era ‘dorada’. Y los títulos que faltan. Diego Simeone, el gran artífice del éxito sin precedentes del Atlético de Madrid, llegó en 2012 para tomar un equipo alicaído que sufría para sellar la permanencia, y lo ha convertido en una de las fuerzas dominantes de Europa.

Seis años y seis títulos, que se dice pronto. Dos campeonatos Europa League, una Liga, una Copa del Rey, una Supercopa de España y una Supercopa de Europa. Pero la era de Diego Simeone, con dos años más de contrato hasta 2020, apenas empieza.

El título de Europa League con el que el Atlético de Madrid significa un final feliz inesperado en todos los sentidos.

Por un lado, al tratarse de una temporada en que han tenido que sortear un sinfín de dificultades, desde la imposibilidad de fichar en verano debido a la sanción impuesta por la FIFA por irregularidades en la inscripción de menores, pasando por un cambio de casa, del Calderón al Wanda Metropolitano, y ante la súbita salida, en pleno febrero, de Yannick Carrasco, Nico Gaitán y Miguel Ángel Moyá, (dos bienvenidas pues suponía una recapitalización a través de jugadores que contaban poco y otra, la del portero, problemática), que dejaron al Cholo con un plantel de 19 jugadores para luchar en dos frentes.

Y por otro, al no ser el título al que aspiraban en septiembre. Diego Simeone y sus hombres aún tienen entre ceja y ceja esas dos Champions League que se les ha escapado ya dos veces. Ambas ante el acérrimo rival, Real Madrid. Caer eliminados en la fase de grupos de la Champions League por primera ocasión después de cuatro temporadas alcanzando al menos los cuartos de final fue un duro golpe para los rojiblancos, que veían ya en ese torneo de Europa League que tantas alegrías le había en el pasado tras conquistarlo en 2010 y 2012, un torneo “de mier…”, según palabras textuales del capitán Gabi Fernández.

Pero con ADN Atlético hicieron frente a la Europa League dando lo mejor que tenían. Gabi, en particular, que víctima del paso del tiempo ha empezado a perder paulatinamente el protagonismo para guiar a su sucesor, otro canterano, Thomas Parteny.

Pero llegada la final lo dio todo. Una asistencia y un gol. El último en el el 0-3 con que el Atlético venció al Olympique de Marsella para convertirse en el segundo jugador más veterano en marcar en una final de la UEFA después del ex milanista Paolo Maldini.

“Ahora me tengo que tragar mis palabras sobre la Europa League. Esta Copa nos ha dado mucho”, dijo el capitán del Atlético de Madrid a la televisión española tras el encuentro.

La conquista de la Europa League reivindica, de alguna manera, no solo al capitán, sino el gran trabajo del Cholo en una difícil campaña, que ya desde la víspera el propio técnico había calificado como exitosa. Y es que el Atlético, además, ocupa la segunda plaza del campeonato español – su mejor resultado desde que se proclamara campeón en 2014 – y llegó hasta las semifinales de Copa del Rey.

Además, se mantiene como la mejor defensa del continente al acabar como uno de los equipos menos goleados en la Europa League, con solo cuatro goles en contra en nueve partidos de eliminación directa, y el menos goleado en la Liga española, con solo 20 goles en contra en lo que va del torneo.

Será el viernes cuando el Atlético de Madrid se acerque a la fuente de Neptuno, en el corazón de Madrid, a celebrar el título conquistado. El primero en cuatro años y el que pone una guinda a una época de ensueño.


Antoine Griezmann se despedirá del Atlético de Madrid como una leyenda

Griezmann fue protagonista indiscutible de la final de la Europa League y mostró los argumentos por los que el Barça lo quiere. EFE

 

Griezmann se despedirá del Atlético de Madrid convertido en una leyenda. Tal como Falcao en 2013, cuando dijo adiós conquistando la Copa del Rey en la inolvidable final del Bernabéu frente al Real Madrid, el delantero francés disfrutó de una noche que quedará escrita en los libros de historia. Más aún si cabe, por cuanto El Principito se convirtió en el auténtico héroe de la gloria colchonera.

Protagonista indiscutible, autor del 1-0 aprovechando un error defensivo y de un mayúsculo 2-0, Griezmann mostró los argumentos por los que hace muchos meses le eligió el Barça para sumarse a su proyecto, convirtiéndole en socio de honor para Messi y colega prioritario para Luis Suárez, tal como lo ha sido de Diego Costa.

“Le queremos mucho y merece que le pasen todas las cosas buenas” le dedicó desde el mismo césped el capitán Juanfran mientras él, feliz, celebraba con sus compañeros el éxito logrado. Decidido, vertical, atrevido, luchador y magnífico, el francés pudo en cierta manera enterrar los fantasmas de las finales de Champions perdidas y disfrutar de una noche para el recuerdo.

Griezmann maravilló a los atléticos y enamoró a los barcelonistas, enterrando de un plumazo cualquier duda que nadie pudiera mantener alrededor del Camp Nou respecto a su fichaje. Los 100 millones de euros en que se establecerá su cláusula de rescisión a partir del 1 de julio serán los invertidos con mayor convencimiento por ese Barça en el que aterrizará con un apoyo indiscutible en todas las esferas.

El héroe de Lyon, instalado en la leyenda del Atlético. Como Godín y como Fernando Torres. Como Simeone, Kiko, Gárate y tantos otros que un día sufrieron y disfrutaron vestidos de rojiblancos y ofrecieron a su hinchada tantos motivos para llorar como para disfrutar.

Si en Lisboa o Milán se lloró, en Lyon tocó sonreir. En la misma ciudad donde hace 32 años el Atlético fue aplastado por un enorme Dynamo de Kiev al mando de Zavarov en la desaparecida Recopa, este 16 de mayo se repitió el marcador de 3-0 pero a favor. Y con Griezmann vestido con sus mejores galas futbolísticas.

El héroe se despedirá del Atlético instalado en la leyenda.


Marsella vs Atlético: Los tres puntos destacados

 

El Atlético de Madrid conquistó su tercera Europa League gracias a la victoria por 0-3 sobre el Olympique de Marsella en el encuentro disputado el miércoles en Lyon.

El Atlético fue fiel a su fórmula más exitosa, la de atacar defendiendo. Ha conquistado su primer título continental en seis años valiéndose de sus grandes virtudes: la defensa más sólida del continente europeo, un letal Antoine Griezmann en su versión más eficiente.

* Antoine Griezmann desplegó las alas

El atacante francés ha sido el hombre más incisivo del Atlético de Madrid y también el más eficaz. La de esta noche ha sido una de sus actuaciones más productivas con la camiseta rojiblanca, y probablemente la que lo consagra como uno de los grandes rematadores europeos. En 50 minutos, Griezmann tuvo dos oportunidades. Ambas se tradujeron en gol para el Atlético de Madrid. Y fieles a su estampa, las dos dianas del francés fueron los únicos disparos a puerta del equipo rojiblanco en más de una hora de partido – y en ambos casos, la jugada nació de un error del rival.

* Todo empieza en la defensa

Que la única duda en el equipo de Diego Simeone en la víspera del encuentro radicara en los laterales no es casualidad. El Cholo optó por Vrsaljiko y el canterano Lucas Hernández para acompañar a la pareja de centrales titular, Godín y Giménez. Tuvieron algunos problemas por la banda derecha, donde el croata no estuvo fino permitiendo varias internadas a y llevándose una amarilla por emplearse con dureza (en un partido en el que volvía tras cumplir sanción), Germán Burgos, en el banquillo en lugar del suspendido Simeone, recompuso enviando a Juanfran a la chacha y el Atlético volvió a su normalidad. Ceder el balón, despejar cuanto balón iba dirigido al arquero menos goleado de la Liga, Jan Oblak, y esperar al error que les permitiera contraatacar. Salió a pedir de boca. El esloveno solo tuvo que intervenir un par de veces – aunque ayudó que el Olympique perdió gran parte de su potencial ofensivo tras la lesión de Dimitri Payet a la media hora – para firmar su partido número 34 en la temporada sin recibir un solo tanto en contra; y el quinto de los nueve que disputaron en la Europa League.

* El colmillo de Gabi y Koke

El título n o habría sido posible sin la pericia de la media colchonera formada por Koke, Gabi y Saúl. Los tres hombres fuertes del centro del campo colchonero (los tres canteranos), son piezas claves para poner en acción la fórmula colchonera que consiste en ceder el balón y esperar, ya sea el error rival, o pelear el balón en una zona conveniente para los rojiblancos. De tres entregas nacieron las jugadas que culminarían en los tantos colchoneros. Una inocentada del Olympique al intentar salir jugando desde atrás que acabó en un balón interceptado por Gabi, que de primera sirvió a Griezmann, y una pérdida con la que el Atlético construyó una avanzada hasta que llegó a Koke, que con todo el temple del mundo esperó a que Griezmann estuviera colocado para ponerle el balón justo al hueco para que el francés se luciera casi con un toquecito sobre un portero batido. El tercer tanto, un riflazo con un minuto restante, ya fue el broche de oro para una gran actuación del veterano capitán de 34 años, Gabi.

 

Tomado de: ESPN

 

 

1 comentario

    • Chikungunya en 17 mayo, 2018 a las 7:34 am
    • Responder

    El Atlético hizo su trabajo, ahora le toca al Madrid, felicidades a los colchoneros.

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