Copa del Mundo de football Suecia 58. Nace un mito, Pelé

17/5/2018

12:25 PM

Por el amigo de la peña Chikungunya

Estocolmo es la capital de Suecia, país situado al norte europeo en la península escandinava. En el año 1958, del 9 al 29 de junio, organiza la VI Copa Mundial de Fútbol donde se dan cita dieciséis selecciones nacionales que clasificaron a la misma después de una etapa clasificatoria. Debutan países como la desaparecida Unión Soviética, Irlanda del Norte y Gales lograron quedar entre los primeros ocho finalistas, destacándose la única vez, en la historia del torneo, en que las cuatro selecciones del Reino Unido compitieron en este evento. El partido final se desarrolló en Estocolmo, entre Brasil y el país anfitrión, Suecia. Un joven de 17 años salta a la vista de todos, el mundo se rinde a sus pies, mejor dicho, a sus spikes.

Corre el año 1940, es miércoles 23 de octubre y Joao Ramos de Nascimento, un amante del fútbol, junto a su esposa María Celeste Arantes, traen al mundo un genio sin ellos saberlo, le ponen por nombre Edson Arantes do Nascimento, para el mundo del fútbol se conocería simplemente años después como Pelé. El padre del vástago juega al fútbol con el Fluminense y el Atlético Mineiro pero vió truncada su carrera deportiva cuando en su primer partido con el Mineiro se golpea la rodilla rompiéndose los ligamentos de la misma y con ello todos sus sueños. Llega el 1950, Brasil está de fiesta, organizan la IV Copa del Mundo de fútbol después de haber cesado las hostilidades a causa de la II Guerra Mundial, el sonar de los cañones y el olor a pólvora cesan, todos esperan ver a su equipo campeón, llegan a la final frente a los uruguayos, esos, los de la garra charrúa, el estadio Maracaná, sede de la final, no dá cabida a un aficionado más, Pelé padre escucha el partido por la radio, poco tiempo después se echa a llorar, todo son lágrimas, el niño de 9 años trata de consolar al padre totalmente desfallecido, “Papá no llores más, yo te voy a regalar un mundial”, el padre lo mira asombrado, no hace caso a sus palabras, demasiada tristeza no alcanza a ver el brillo en los ojos de su hijo quien a partir de ese momento hace un pacto con la historia.

Pelé comienza a preparar su futuro, juega en un equipo de barrio, comienza a trabajar en una fábrica de zapatos pero su pasión por el fútbol es mayor y abandona su empleo para llegar al Santos, el club de sus amores, su madre lo mira con recelo, no ve con buenos ojos la decisión de su hijo, la pobreza abruma y eso de estar dando patadas a una pelota no le gusta mucho, su padre espera con paciencia, recuerda la promesa hecha por su hijo.

Con 15 años hace su debut como profesional frente al Corinthians, anota un gol pero no va a las estadísticas por ser un amistoso, aún no he visto con buenos ojos a pesar de sus grandes actuaciones pues su complexión física no gusta a muchos, es muy flaco, el hambre ha hecho lo suyo pero él decide continuar, nada que se le interponga en el camino lo hará desistir de sus sueños y de la promesa hecha a papá.

Pronto Pelé logra sus primeras conquistas logrando durante este período el Torneo Paulista (edición 1956, siendo goleador de su equipo) y el Torneo Río-São Paulo (edición 1957). Era muy conocido en el ambiente paulista, pero aún no lo era a nivel nacional. Esto cambió después de un torneo realizado en el Estadio Maracaná, cuando se organizó un torneo entre varios equipos brasileños y algunos europeos. En el partido del debut ante el Os Belenenses de Portugal, convirtió 3 goles. Jugó también ante el Dínamo de Yugoslavia, el Flamengo y el São Paulo, anotando un gol en cada partido. Con tal actuación logró que Vicente Feola, el entrenador de Brasil, se fijara en él y lo convocara a la selección, con menos de un año de haber debutado como profesional. Su debut fue el 7 de julio de 1957 contra Argentina en el Maracaná por la Copa Julio Roca, y aunque anotó, Brasil perdió 2-1. Tres días después por el mismo torneo ante Argentina en el Estadio Pacaembú, Brasil ganó 2-0 anotando Pelé uno de los goles. Así, Pelé no sólo lograba reconocimiento nacional, sino que debutaba con la selección brasileña, anotando además sus dos primeros goles con la canarinha, el padre sonríe, crecen sus esperanzas, quizás el niño cumpla su promesa, se dice a si mismo, la madre en la cocina se le vé más contenta, parece que eso de estar por ahí dándole patadas a un balón no es tan malo como creía.

Llega el momento más esperado, La Copa del Mundo está por comenzar, el “flaco” viaja por primera vez con la selección y nada más y nada menos que a la vieja europa, Suecia es su destino final, Maracana 50’ un recuerdo que todavía le quita el sueño a muchos, el padre se impacienta, la madre junto a él, por hoy decide dejar a un lado las cazuelas, al final no hay mucho que cocinar, pero no todo comienza como desean ellos, su niño no comienza jugando, no confían en él los que dirigen la banca, demasiado verde para la ocasión, Pelé calla, espera, sabe que su oportunidad llegará, a la canarinha no se le vé muy bien, el técnico decide probar suerte, “entra muchacho a ver que haces”, Pelé juega y convence, todos se asombran, se miran a si mismos como diciendo “y esto que es”, ya no hay quien le quite su puesto de titular, llegan a la final y enfrente de ellos los anfitriones quienes desean regalarle a su público el mayor alegrón, pero no cuentan con la magia brasileña, con el “jogo bonito”, con los deseos de desquitarse de aquel partido perdido en pleno corazón carioca y mucho menos con la promesa hecha por un hijo a su padre.

Brasil comienza a hacer de las suyas, Pelé es una verdadera tromba, la canarinha baila samba, Toda Brasil se mueve al ritmo de sus jugadores, la verdeamarelha gana 5 goles por 2, Pelé anota dos goles, uno de ellos considerado como uno de los mejores de los mundiales, un balón que le llega desde lejos, lo atrapa con el pecho, lo baja a sus pies, un sombrerito a un defensa, marca que registraría después como suya, y golazo, todo sin que el balón toque el césped, el “flaco” se convierte en el campeón mundial más joven de la historia, sus 17 años y 8 meses apenas se muestran. Todos le cargan, hay llanto por doquier, toda Brasil es alegría, el niño cumplió su promesa, “Papá he traído la Copa, es tuya”. Nace el mito Pelé, el mejor jugador de fútbol de la historia.

1 comentario

    • JOSE EFRAIN en 18 mayo, 2018 a las 11:08 am
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    Total acuerdo con usted, ¨es el mejor de la historia¨, ya lo dijo el flaco Menotti en el documental sobre Messi cuando le preguntaron sobre las comparaciones, y cito ¨…pues si esta al nivel de los mas grandes, di Stefano, Cruiff, Maradona…..¨ … ¨Pelé?, le preguntaron. A lo que respondió. ¨….NOOO, NO hablemos de Pelle, eso es otra cosa:

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