GRANDES

9/06/18
00:20 am

 

Por el miembro del Club: “Leones de la MD”
Duniesky R. Vargas.

 

 

 

¡¡¡¡¡¡GRANDES!!!!!! Es la única palabra  que puede venir a mi mente después de ver y disfrutar la entrega cinematográfica  que nos regaló divinamente hace varios sábados el excepcional programa de Beisbol de Siempre, ese mismo programa que ha sido inexplicablemente sometido una y otra vez a movimientos de horario, a ¨sospechosas¨ exclusiones ya sea por juegos de futbol que no han sido anunciados y ahora para este próximo sábado donde se iba a transmitir el documental sobre el tercer encuentro de la peña Martín Dihigo, el mismo ha sido trasladado su horario para después de las ocho de la noche del propio sábado, por cuestiones relacionadas con … ¿El Voleibol? ¿En serio? ¿Dónde entonces queda el respeto para la afición beisbolera?  Nada que… bueno regresando a la esencia de esta reseña… Extraordinarios son los hombres cuando reúnen en si todo el talento, la entrega y el sufrimiento del mundo. Satchel Paige, Josh Gibson y  Jackie Robinson  fueron gigantes… Gigantes repletos de perfección beisbolera y agobiados por conflictos humanos diversos.

 

Satchel Paige

 

Satchel fue un lanzador excepcional, PURO BEISBOL, de los que ya no existen en ninguna liga del mundo, debutó en la gran carpa en lo que debería ser el ocaso de su carrera y aun así brilló, brilló como diamante en bruto que siempre fue. ¿Y qué decir de   Josh Gibson? Basta con definirlo en una sola palabra…  PODER, poder en bruto, talento inherente mediante ¿Hubiera sido capaz de opacar a las estrellas ¨blancas¨?  Supongo que nunca lo sabremos, pero me atrevo a decir que sí, que sí lo hubiera hecho, porque aún sin haber jugado en las Grandes Ligas por cuestiones del ignominioso racismo, fue capaz de destrozar a cuanto lanzador se enfrentó y con solo 36 años (edad a la que falleció producto de un derrame cerebral) había conectado en las ligas negras un total de: ¡¡¡¡¡¡972 HOMERUNS!!!!!! De escándalo esos números, por supuesto que no lo podían dejar jugar, hubiera humillado al beisbol que se decía superior solo por el simple color de la piel de sus jugadores… ¿La vida no quiso, dios no quiso, el universo no quiso que ese talento sin par destrozara pelotas en las Grandes Ligas ¨blancas¨? Pues bien, de ser así…  Solo cabe decir que todos esos entes, se equivocaron…  Soy del criterio de que debieron darle más tiempo, más salud, más consideración, por encima de las miserias humanas, por encima de ese pesar profundo entre las penas sin nombre, que como esclavitud retorcida, responde al execrable calificativo del racismo y que ha intentado infructuosamente sumir a este gran jugador de beisbol en el olvido, pero que como mentira latente en si misma, ha olvidado la sabiduría que emana de los adagios populares y que reza que por mucho que corra la mentira, la verdad solo necesita un día para alcanzarle y la factura siempre llega al final, créanme que es así, siempre llega…

 

Josh Gibson

 

Sin embargo fue Jackie el elegido, el elegido para romper la barrera, para someter a la ignominia, que como razón ajena al deporte, atentaba contra la esencia del juego, su tarea no fue fácil, su tarea fue extremadamente difícil, dura, incluso más duro de lo que fue para Josh Gibson y Satchel Paige no haber sido los elegidos, cuando les sobraban méritos suficientes… Jackie enfrentó con dignidad y coraje, lo que se le presentó… Coraje ¡Sí! Y otra cosa más que no me puedo permitir escribir aquí, pero que por lo general aflora para sacar a todos del atolladero en momentos de gran tensión… Las pruebas a las que fue sometido Jackie, lo que soportó, solo puede ser resumido en una sola palabra… DOLOR… Fue capaz de devolver cada insulto, cada humillación   a los emisores de las mismos, al simplemente no contestarlos, ignorándolos aunque en su fuero interno solo quería combatirlos de frente… ¡Wao! Eso es un tipo de valor diferente, especial, del que muy pocos,  entre los que no me cuento, son capaces de ejecutar, de ahí mi admiración desmedida… Sé que la entrega fílmica de esta vez no tocó directamente este particular,  que si se abarcaba en el filme anterior que había visto sobre el debut de Jackie Robinson en las Grandes Ligas, que por aquel entonces aún eran ¨blancas¨, pero es que es imposible no comentar al respecto, sencillamente no sé cómo explicarlo, pero no podía dejar de hablar de esto, definitivamente,  no podía…

 

Jackie Robinson

Genial la alusión que hace el filme a otra inconmensurable estrella del beisbol de todos los tiempos, a ese Willie May, a ese Willie Howard Mays Jr. que conquistó el liderato de jonrones en cuatro oportunidades 1955 (51), 1962 (49), 1964 (47), 1965 (52), que empujó más de 100 carreras en 10 ocasiones durante su carrera, que conquistó 12 Guantes de Oro, que fue elegido dos veces como MVP, todo eso durante sus 23 temporadas en la mejor liga de beisbol del mundo y que fuera acertadamente elegido para el salón de la fama de Cooperstown en el año 1979…  Genial ese traspaso de generaciones, en base a lo que significó para ese niño nombrado Willie May el darle la mano al toletero Josh Gibson,  al haber coincidido en tiempo y espacio con esas glorias del beisbol que respondían al nombre de Satchel Paige y Jackie Robinson, cuando apenas comenzaba a dar sus primeros pasos en el deporte que lo hizo grande… Ellos fueron parte de su inspiración, él iba a verlos jugar, a verlos jugar buen beisbol, por eso,  por esa inspiración unida a su talento natural, fue que el beisbol lo eligió como uno de sus inmortales y habita en la misma dimensión que Josh Gibson, Satchel Paige y Jackie Robinson. Por eso son grandes,  porque sin ellos, quizás nunca hubiera sido posible disfrutar de la genialidad de un atleta excepcional como Willie May y sus increíbles atrapadas.

Gracias una vez más a Beisbol de Siempre, por una entrega más que acertada, por una entrega cinematográfica que nos llega hasta lo más profundo de nuestra pasión beisbolera y que nos enseña que a la discriminación por cualquier motivo, así como; a las razones ajenas al deporte  que lo limitan, es necesario combatirlas, porque no sabemos cuántos émulos de Willie Mays, Jackie Robinson, Satchel Paige, Josh Gibson, Martín Dihigo, Cristóbal Torriente, Omar Linares, Orestes Kindelán, José Altuve, Miguel Cabrera, Shonei Otani, Ichiro Suzuki, Germán Mesa, Yoenis Céspedes, Aroldis Chapman, Antonio Muñoz, José Dariel Abreu, Kendry Morales, José Fernández, Maels Rodríguez, Orlando ¨El Duke¨ Hernández, José Ariel Contreras, Clayton Kershaw, Mariano Rivera, Yuliesky Gurriel, Alfredo Despaigne, Ariel Pestano, Lourdes Gurriel, Luis Giraldo Casanova, Rogelio García, Santiago ¨Changa¨ Mederos, Luis Tiant, Agustín Marquetti, Pedro Luis Lazo, Rey Vicente Anglada, Alfonso Urquiola, Lázaro Junco, Gabriel Pierre, Antonio Pacheco y tantos otros que harían la lista interminable, pudieran estar presentes en las gradas  esperando darle simplemente la mano a sus ídolos de siempre, para que la ¨chispa¨  del beisbol no se apague en su interior y sean capaces de demostrar en el mañana, sus destrezas en el BEISBOL que ha sido nuestro… ¡¡Desde SIEMPRE!!.

4 comentarios

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  1. Hoy tuve el placer de hablar con Duniesky, estaba con el Rojo de Metro, hable con ambos y bueno, es grato siempre hablar con los hermanos. Me comento que tenia algunos trabajos para publicar y aquí esta el primero que le acabo de publicar. Sigue sin conexión, pero siempre tiene presente a la MD y toda su tropa. Contento de ver como el aunque sin poder directamente busca la forma de colaborar con la MD y de tenernos en sus pensamientos, ese es un MD de pura cepa, de verdad se los digo, como el Rojo de M que hace de puente e igual siempre anda desde que conoció a esta familia sumando ideas. Este post muy bonito brother y recordar siempre a los GRANDES es de GRANDES también. Un abrazo.

    1. Mis felicitaciones a Dunieski por el trabajo publicado. Un abrazo para él y para tí.

      1. Otro para ti.

  2. De apellido Peña no hay muchos en Gcoa. Conozco a una familia de La Hata q es bastante numerosa. A lo mejor es uno de sus integrantes. Hubo uno q estudió conmigo Blas Perez Peña) en la Lenin…A lo mejor están emparentados.
    Un abrazo.

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