España sucumbe en los penaltis y está eliminada. Sergio Ramos: ‘será difícil de superar’. Amarga despedida de Iniesta de la selección. Y MUCHO +

1/07/18
2:15 pm

(Jordi Blanco) España se marcha a casa. Cayó en los penalties (3-4) después de no saber ni poder hacer valer su superioridad ante una Rusia muy menor que llegó a esa tanda final, después de un partido que se mantuvo muy plano durante 70 minutos y en el que solamente buscó con decisión el triunfo en la recta final y la prórroga, antes de llegarse a la suerte final desde los 11 metros.

Mereció ganar España porque lo quiso más que Rusia. Pero se debió saber tan superior que no fue a machacar desde el minuto cero y en cuanto le entró la urgencia le faltó el tiempo.

Sorprendiendo la suplencia de un Iniesta que desde el Mundial de 2010 había enlazado los últimos 21 partidos de España en una fase final, Fernando Hierro solventó meter en su lugar a Asensio y darle a Isco el mando del juego, acompañado por Koke y en una apuesta que no se cumplió en el terreno de juego.

Lento y previsible, falto de profundidad y cansino, el ritmo que imprimió al juego la selección española fue un regalo para el equipo de Stanislav Cherchesov, que ni con el 1-0 varió sus planes, se dejó dominar sin agobios esperando un golpe de suerte y acabó por encontrarlo cerca del descanso.

Solo 12 minutos necesitó la Roja para sonreir, en pleno dominio, en plena demostración de su superioridad, cuando una falta sobre Nacho en la banda desembocó en un centro largo que peleado por Sergio Ramos e Ignashevich acabó con el balón rebotando en el talón del central ruso y superando al sorprendido Akinfeev.

Con el 1-0 dio la sensación de estar el duelo finiquitado. Primero porque Rusia no tenía respuesta y, segundo y más importante, porque España se paseaba como quería por el césped, dirigiendo el balón sin problemas hasta la frontal del área… ¿Algo más?

Ahí radicó, probablemente, el gran pecado del equipo español. Sobó el balón, se lo dejó a Isco para que lo dirigiera con brillantez pero sin profundidad, lo llevó de banda a banda sin buscar el pase en profundidad, sin aprovechar a un Silva invisible, sin sacar provecho de un Asensio que no pudo reinvindicarse, sin buscar a un Diego Costa desplazado del mundo. Sin más.

Y pagó España su indolencia. Rozando el descanso y en la segunda jugada de cierto peligro ruso en el área de De Gea, un balón colgado lo tocó de cabeza Dyzuba y fue a rebotar en el brazo en alto de Piqué. Penalti, claro, y gol del tanque ruso para llegar al descanso con empate.

QUERER… ¿PODER?

Fernando Hierro no es amigo de revolucionar a la selección en el descanso. Si en toda la primera fase no hizo el primer cambio hasta el minuto 70, ante Rusia tardó 66 minutos en dar entrada a Iniesta, contemplando que la imagen de su equipo era cada vez más plana.

Quería España, dominando igual, pero no podía, igual de impotente. La entrada del veterano mediocampista pareció cambiar el argumentario del encuentro, retrasándose cada vez más el equipo de Cherchesov y encaminándose a un final cantado, un ataque desordenado, una búsqueda de las bandas y la entrada final de Iago Aspas, por fin, para imprimir el ritmo que nunca existió antes.

Y el partido se fue a la prórroga, con la entrada postrera de Rodrigo y ya un dominio absoluto de España, desesperada por encontrar ese hueco imposible y el gol decisivo, con Rusia aguantando el tipo como podía y convirtiendo ese desenlace en dramático. Llevándolo sin remisión a la tanda de penalties. A cara o cruz.

Ahí salió cruz. Empezó marcando Iniesta, siguió Piqué pero falló Koke, colocando a España contra las cuerdas… Y eliminada con el error de Iago Aspas en el quinto lanzamiento. A casa sin más. Muy triste. Demasiado.


El anfitrión, la eterna maldición de España

España quiso sin saber cómo y acabó, sin querer saber la razón, eliminada del Mundial en el primer cruce a cara o cruz. Solo ganó un partido de los 4 disputados y siendo muy superior a Rusia acabó arrodillada, víctima de su triste puesta en escena y condenada desde el punto de penalti.

España nunca venció a un anfitrión en el Mundial o la Eurocopa y en Moscú se cumplió trágicamente la tradición, llegando a una tanda de penaltis que no se habría sospechado a la vista del primer cuarto de hora de partido, cuando el equipo de Fernando Hierro se avanzó y no aprovechó las sensaciones del momento, teniendo casi KO a Rusia y no aprovechando el momento.

No fue, para nada, una copia de lo ocurrido en 1996 o en 2002. Hace 22 años, en la Eurocopa de Inglaterra, la España de Clemente se derrumbó ante la anfitriona en la tanda de penaltis, derrotada por 4-2 fallando su lanzamiento, curiosamente, Fernando Hierro.

En el Mundial de Corea y Japón, también en los cuartos de final y después de ganar en la tanda de penaltis a Irlanda, Corea del Sur eliminó a la España de Camacho por 5-3 desde los 11 metros en la tanda decisiva, fallando Joaquín el lanzamiento definitivo.

Ello se sumó al Mundial de 1934 y al de 1950, contra Italia y Brasil. Y también a la Eurocopa de 1984 ante Francia, derrota en la final, la de 1988, cayendo ante Alemania en el partido definitivo de la fase de grupos, o de la 2004, caída ante Portugal, también, en el partido decisivo de la primera fase.

España se marcha en silencio de Moscú después de un Mundial que fue de más a menos. Empatar contra Portugal (3-3) en una segunda mitad que rozó la magnificencia dio paso a una victoria tristísima contra Irán y un empate aún más mediocre contra Marruecos… Y la caída definitiva ante la anfitriona, como siempre.

Fue todo tan insulso, tan poco atractivo, tan triste, que al final la eliminación, dolorosa, no se recibió como una tragedia para un equipo sin alma. El entrenador apartó del plano al ideólogo de la selección y cuando le dio entrada, ya en la segunda parte, el argumento del partido ya estaba demasiado cuesta arriba para un grupo de jugadores a los que solamente la presencia de Iniesta primero y Aspas después despertó del letargo.

Pero faltó pegada. Faltó verticalidad. Faltó atrevimiento. Faltaron muchas cosas, demasiadas, para poder dar un paso más en un Mundial que penaliza demasiado a estas alturas. España volvió a tropezar contra un anfitrión… Pero lo hizo, casi, con más culpa propia que excusas externas. Se acabó.


El uno por uno de España ante Rusia

DE GEA. Impotente. El primer remate ruso entre palos fue el penalti, en el que nada pudo hacer. No tuvo apenas protagonismo en los 120 minutos del partido. Y aunque estuvo cerca no fue capaz de atajar ninguno de los penaltis en la tanda definitiva. Se marcha del Mundial en silencio.

NACHO. Dolorido. Titular solo en el estreno frente a Portugal, volvió al once apartando a Carvajal. Acompañante en ataque por su banda, provocó la falta que acabó con el 1-0. No se hizo ver mucho más y, dolorido, fue sustituido por Carvajal en el minuto 70.

SERGIO RAMOS. Soso. Intervino de manera decisiva en el autogol de Ignashevich pero no se hizo notar mucho más allá de sus pases largos en diagonal que no proyectaron mucho más. No mostró el peso específico que debería un capitán, completando un partido muy plano. Marcó su penalti, el cuarto de la tanda.

PIQUÉ. Rebelado. Dejó el brazo en alto, de forma intuitiva e involuntaria, provocando el penalti que resucitó a una Rusia que no había apenas dado señales de vida en ataque. No se hundió por aquella jugada, se fue arriba enrabietado y atrevido y fue víctima de un más que posible penalti es la prórroga. En la tanda fatal marcó su penalti, el segundo de la serie.

JORDI ALBA. Menor. Volvió a ser un corredor de fondo, arriba y abajo, sufriendo en defensa, las pocas veces que le buscó por ahí el equipo ruso, y no dando tanta sensación de peligro en ataque, donde notó la falta de profundidad del equipo.

BUSQUETS. Frío. Preciso, firme y tranquilo con el balón, dio a veces la sensación de hastío por la poca predisposición de sus compañeros a la hora de buscar huecos para jugar más en vertical. No tuvo la trascendencia esperada.

KOKE. Condenado. Entró en el once sustituyendo a Thiago y ayudó más en la contención que en la creación a Busquets. Se vació en su trabajo de contención, poco, y acabó en la segunda mitad y la prórroga acompañando en ataque, buscando mayor protagonismo… Akinfeev le detuvo su penalti, el tercero de la tanda.

ASENSIO. Triste. Fue el golpe decidido por Hierro, que le dio su primera titularidad sentando al omnipresente Iniesta. Completó una primera mitad muy discreta, no mejoró en la segunda y fue sustituido en la prórroga sin haber dejado ninguna muestra de su conocida calidad.

ISCO. Abusón. Ausente Iniesta del equipo inicial, se adueñó de la pelota, buscándola y llevándola en todo momento, mostrando brillantez pero, demasiadas veces, adoleciendo de profundidad. Abusó del juego en horizontal y no fue hasta la entrada de Iniesta que buscó la verticalidad y la combinación rápida.

SILVA. Insulso. Volvió a pasar muy desapercibido, penado por el poco atrevimiento del equipo en ataque, utilizado como un simple pasador y sin que se aprovechase su juego ofensivo. Le sustituyó Iniesta en el minuto 67.

DIEGO COSTA. Invisible. Ahí estuvo, más como acompañante o espectador que como delantero rompedor o esperando pases que casi nunca le llegaron. Se marchó, sin apenas dar noticias, en el minuto 80 dejando su lugar a Iago Aspas.

INIESTA. Revulsivo. Entró para dar verticalidad al juego, para buscar los espacios y el hueco imposible. Lanzó un disparo envenenado que casi le dio el gol a España y se notó su presencia. Transformó con solvencia su penalti.

CARVAJAL. Alocado. Quiso dar más de lo necesario, marchando al ataque sin resguardar la defensa. Tuvo el 2-1 en la segunda mitad de la prórroga pero no supo rematar con criterio tras el rechace de Akinfeev.

ASPAS. Atrevido. Solución de emergencia, entró para recuperar la movilidad ofensiva de una España que jugaba contra el reloj. Mostró su repertorio, ágil, inquieto y atrevido, dándole otro sabor al equipo español. Lanzó el quinto penalti español… Y su error significó el fin.

RODRIGO. Estirado. Vertical, poderoso y valiente, entró en la prórroga, en plena urgencia española para darle aún más dominio al equipo. Tuvo una muy buena ocasión, fabricada en velocidad por él mismo. Demostró merecer más oportunidades. Más minutos.


Sergio Ramos: ‘será difícil de superar’

 

La eliminación de España en octavos de final en la tanda de penales al no poder pasar del empate 1-1 ante el anfitrión Rusia ha sido un golpe “que será difícil de superar”, según el capitán Sergio Ramos, quien sin embargo, se dijo “orgulloso” de un equipo que lo dejó todo en la cancha.

“Es muy difícil de superar; hay muchas formas de caer eliminados. Hoy nos sentimos más orgullos que nunca. Hoy luchamos contra un grandísimo equipo la anfitriona en un partido muy físico, muy duro. Hemos hecho todo lo posible, hemos generado, nos hemos dejado el alma en el campo”, señaló el defensa central en declaraciones a la televisión española tras el encuentro.

Ramos, quien igualó a Iker Casillas como el español con más partidos mundialistas disputados, con 17, admitió que ha sido una eliminación “muy dolorosa”, sobre todo por la forma, cuando Koke e Iago Aspas fallaran sus lanzamientos en la tanda de penales.

España no ha cumplido con las expectativas; precisamente debido a la manera en la que ha caído eliminada. Y según los números, tampoco se ha enfrenado a un “grandísimo equipo”.

No supo reponerse del duro golpe de perder al entrenador a días de que iniciara la Copa del Mundo tras el despido de Julen Lopetegui y nunca recuperó la esencia de su juego.

Ante Rusia, un equipo sin una propuesta futbolística clara, España rompió los registros de los últimos cincuenta años al superar la barrera de los mil pases completados – pero no pasaron de la decena de pases dentro del área rival.

Aunque registró un apabullante 79% de la posesión, apenas realizó ocho disparos a puerta, perdió el 60% de los duelos aéreos, tanto en ataque como en defensa, y en cambio, recibió un gol en el único disparo al marco del equipo rival.

Y sin embargo, Ramos insiste: su equipo debe marcharse a casa “con la cabeza alta” por el trabajo realizado.

“Cualquier español ha visto que hemos dejado el corazón. Dejamos todo, es lo mínimo y todo español que está en casa debe estar orgulloso. Nos vamos con la cabeza alta. Es doloroso, pero nos levantaremos”, dijo Ramos.


 

 

Rubiales no se arrepiente del despido de Lopetegui

Luis Rubiales se muere con la suya. Los “valores de la Federación” están por encima de “las cuestiones deportivas”. Así les cueste un Mundial.

El presidente de la Federación Española de Futbol, Luis Rubiales, no se siente directamente responsable por el fracaso de España en la Copa del Mundo 2018 al caer eliminada en octavos de final por Rusia en la tanda de penales, luego de haber despedido a Julen Lopetegui a pocos días de que iniciara la competición.

“Cuando se toma una decisión con convicción, responsabilidad y sobre todo con valores, uno tiene que estar tranquilo. La junta directiva, que apoyó unánimemente, consideramos que es lo mejor”, señaló el exfutbolista español en declaraciones emitidas a la prensa española tras el encuentro disputado este sábado en Moscú.

Además, Rubiales, quien asumió el cargo de presidente de la RFEF en mayo pasado, se refirió a las críticas que lo responsabilizan directamente de la debacle como “ventajistas” y mantuvo firme su argumento en que no iba a anteponer los intereses de la selección que estaba a punto de iniciar la competición, a los de la institución que preside. Y además, envió un mensaje contundente en que destacó que “estos son los nuevos valores de la Federación y van a tener que acostumbrarse. De ahora en adelante se harán las cosas mirando el comportamiento”.

“Soy el juez más duro a mí mismo. Los comentarios ventajistas posteriores no me preocupan. Tengo paz interior. Hemos hecho lo que se requería y las cuestiones deportivas no pueden dejar de lado otras más importantes”, afirmó.

Rubiales se negó a calificar la eliminación como un fracaso, pese a que España llegaba como una de las grandes favoritas, luego de sumar 20 partidos consecutivos sin conocer la derrota, todos bajo la guía de Lopetegui.

“De más de 200 equipos que participan en la competición solo puede ganar uno. Hemos estado entre los 16 mejores y es muy difícil. Este deporte tiene la grandeza que siendo peor puedes ganar. Con todos mis respetos a Rusia eso es lo que ha pasado. Claro que es doloroso, más allá de eso, cuando haces las cosas con convicción tienes que estar orgulloso”, insistió el presidente de la RFEF.

El futuro de Fernando Hierro se definirá en las próximas semanas

Rubiales agradeció a Fernando Hierro haberse hecho cargo de la selección en un momento “muy difícil” y casi como medida de emergencia para poner una solución a la crisis desatada por el despido de Lopetegui.

Sin embargo, Rubiales no ha querido esclarecer el papel que desempeñará Hierro en el futuro; si lo mantendrá en el cargo o volverá a sus labores de pantalón largo como director deportivo.

“A Fernando Hierro le tengo palabras de agradecimiento porque tomó las riendas en un momento muy difícil y su comportamiento siempre ha sido intachable. Lo que suceda lo conoceréis la próxima semana”, dijo Rubiales, al tiempo que desestimó las críticas al haber ‘quemado’ a Hierro poniéndole en una situación imposible.

“Quiero sopesar todo, y cuando tomamos decisiones internas analizamos lo que tenemos. En aquel momento dijimos que tocaríamos lo mejor posible, fue una decisión muy difícil.

Hoy es duro porque hemos sido superiores a Rusia y se nos ha escapado. Nos vamos con esa sensación, hay que felicitar a Rusia. Ellos siguen y nosotros no. Somos una más de las selecciones que podía ganar y que se marcha. Pero es una satisfacción poder mirar a la cara a los jugadores por la entrega”, comentó Rubiales.

Y así regresa a España. Con “paz interior” pero con las manos vacías.


Amarga despedida de Iniesta de la selección

 

El mediocampista español Andrés Iniesta lamentó no haber tenido “la despedida soñada” pues volverá a disputar una Copa del Mundo.

Y no volverá a vestir la camiseta de la selección española de futbol.

“Es mi última partido con la selección. A nivel individual se acaba una etapa maravillosa”, dijo Andrés Iniesta.

Y todo porque su equipo “no supo estar a la altura de las circunstancias”.

“Es un momento difícil; hemos vivido en otras ocasiones y no hemos sido capaces de dar un salto más.

“No hemos sido capaces de estar a la altura de las circunstancias. A nivel individual no ha sido la despedida soñada, pero el futbol y la vida tienen esas cosas”, señaló Iniesta tras el encuentro de octavos de final de la Copa del Mundo en que España cayó eliminada por Rusia en la tanda de penales.

Iniesta, con 134 internacionalidades y 13 tantos en su cuenta personal, incluyendo el gol que le dio a España su único Campeonato del Mundo en 2010, entró de cambio en el minuto 53 para disputar su encuentro mundialista número 15. El primero en que entró de cambio. Y el último. No le gustó – y no quiso dilucidar si se sintió señalado por el entrenador Fernando Hierro después de las críticas durante la fase de grupos al mal juego de España.

“Señalado, no; el entrenador toma decisiones más allá de que uno las comparta o no. Fue una lástima que no pudiésemos pasar. Los penales siempre son muy crueles”, dijo.

Iniesta tampoco quiso valorar si la marcha de Julen Lopetegui dos días antes del debut ante Portugal influyera en el triste desenlace, pues según apuntó, la responsabilidad final es de los hombres “que están en la cancha”.

“Sería ventajista decir que fue una baja fundamental para quedar fuera. Todo tiene importancia, los detalles, pero los que teníamos la pelota éramos nosotros”, dijo Iniesta.

 

Tomado de: ESPN

 

5 comentarios

Ir al formulario de comentarios

  1. Otra de las sorpresas no tan sorpresas porque esta España también era de las que jugaban a NADA. No vi el partido, pero la falta de gol de ese equipo, algo que siempre han tenido les volvió a pasar factura. Rusia aunque sea el anfitrión hombre a hombre es “insignificante” delante de España y a la postre les gano a los campeones del mundo del 2010. Se fue la furia roja, otra de las preferidas de los cubanos de siempre en mundiales, creo que solo les queda Brasil, porque otros equipos como Uruguay, Colombia, Bélgica, etc ahora es que tienen preferencia entre los cubanos, los equipos que generalmente siempre la afición cubana seguían en cada mundial son Brasil, Argentina, Alemania, España mas Italia y Holanda que no asistieron, así que va quedando solo Brasil con vida y siempre dije que no los veía como campeones tampoco este año. Para mí se queda en Europa entre Bélgica o Francia, aunque de los que quedan quisieran que ganara Uruguay. Saludos.

  2. Para mi ese toca toca cada vez es peor, aburrido como loco no se como ellos mismos no se quedan dormidos en el campo.
    Parece que juegos como el 5 a 1 de holanda en el 2014 le a dado un miedo a las contras que no quieren perder nunca el balón.
    Saludos.

    • Mayito en 2 julio, 2018 a las 6:14 am
    • Responder

    Bueno apareció la primera sorpresa de 8vo de finales, España no pudo con Rusia, que juego más malo, aburrido una versión desmejorada del Barca, toca, toca y nada de tiros, desbordes, pases verticales, disparos de fuera del área, bien triste porque tenían el camino más fácil.

    • Pocoyo en 2 julio, 2018 a las 9:12 am
    • Responder

    España cuando único ha sido contundente fue en la 1ra Eurocopa que jugaron, ahí si tocaban y goleaban después a pesar de que ganaban la mayoría de las veces era por un gol. A Hierro lo veía muy tranquilo sin presión, me daba a entender que pasara lo que pasara nadie podía recriminarle nada, pues estuvo pésimo, espero que no vuelva a dirigir ni en 3ra, habría que haber puesto algún técnico menos conformista. Creo que se está allanando el camino para brasil, este mundial se está convirtiendo en el de la caída de los grandes jeje, Italia, Holanda, Alemania, Argentina y ahora España.
    saludos

  3. Creo que en el párrafo que reprodusco a continuación está el meollo del resultado:
    Sorprendiendo la suplencia de un Iniesta que desde el Mundial de 2010 había enlazado los últimos 21 partidos de España en una fase final, Fernando Hierro solventó meter en su lugar a Asensio y darle a Isco el mando del juego, acompañado por Koke y en una apuesta que no se cumplió en el terreno de juego.
    Si se fijan verá que algo turvio que camina por debajo de la vista une a Fernando Hierro, Asensio e Isco. ¿Qué será?. Por el contrario algo tambien desune a Fernando con Iniesta.
    De todos modos a ese juego le faltaba ideas, pensamiento, organizacvión, etc, sin eso no llegan los goleadores a fructificar y eso lo traia Iniesta.

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.