MOSCÚ — Habida cuenta que se ha desenfrenado, entre la ilusión desmedida y el cachondeo, entre la solemnidad del himno al cambio hipócrita y efímero y el pitorreo calenturiento del momento, habida cuenta de eso, retomemos, entre la pachanga y la formalidad, eso del #Imaginémonos Cosas “Chingonas”…

Porque el futbol mexicano ha sido, nuevamente, echado con bochorno de la Copa del Mundo, más allá de que la momificación de su propio desastre, Decio de María, diga que “estoy satisfecho con lo que se hizo…”.

1.- Imaginemos que los 14 dueños de equipos (quitando al América y los de la multipropiedad de TV Azteca), hoy, mañana, pasado, se avergüenzan de ser lo que son y de no ser lo que no son.

Imaginemos que esos 14 acomplejados y huidizos armadillos se desenrollan, aún con los conocidas Judas y soplones que pululan entre ellos, y se deciden a dar un golpe de estado, un golpe de mayoría, un golpe de autoridad.

Imaginemos que a los Martínez, Jesús padre y Jesús hijo, no les asusta otra ventaneada, y aceptan el bochorno público de sus pecados. Imaginemos…

E imaginemos que Jorge Vergara desafía las amenazas de persecuciones fiscales, laborales, maritales y demás, y se suma a ellos. Y que Tigres y Rayados se atrevan a sacar la cabeza de su región de aburguesado confort. Y que Toluca, y Cruz Azul, y Santos, y etc…

Y que de repente recuperen esa voz que ha sido silenciada, y ese voto que les ha sido arrancado. Imaginemos, sólo imaginemos…

2.- Imaginemos, sólo imaginemos. Que Yon de Luisa llega a la FMF y desazolva la oficina suprema de la corrupción en la FMF, y que además de cumplir con la labor de capataz del sumiso ganado de la Liga MX, se decide a demostrar que los años de prohijado del poder supremo, pueden ser útiles al futbol.

Imaginemos que sin dejar de lado la protección al feudalismo televisivo que lo ha amamantado durante años, De Luisa se decide a trabajar con los dueños de equipos, que, al fin y al cabo, exitosos empresarios, aunque nadie meta las manos al fuego por ellos, puedan aportar ideas.

Imaginemos que De Luisa va de nuevo al rescate de la Copa Libertadores y la Copa América (sí, cuánto daño hiciste Decio, aunque haya sido por estulticia), y que cumpla el proyecto de inmiscuir a algunos clubes mexicanos en los torneos menores de Conmebol.

3.- Imaginemos, sólo imaginemos. Que en una condición absurdamente hipotética, los 14 sumisos o rebeldes, concilian con Yon de Luisa y sus clubes pajecitos (América y los de TvAzteca), para rescatar la Liga de Ascenso como una atmósfera de desarrollo de futbolistas, y no como el fondo de retiro de mediocres, y lavado de dinero de jugadores extranjeros de baja ralea competitiva.

4.- Imaginemos, sólo imaginemos. Que se dignifique un filtro para la llegada de futbolistas extranjeros. Que se les exija que alguna vez hayan sido seleccionados nacionales, o al menos un mínimo de partidos internacionales con sus clubes, o, al menos, una constancia de titularidad en sus equipos de origen.

5.- Imaginemos, sólo imaginemos. Que se cortan los apéndices corruptos de la mafia de promotores, y que a cada uno se le exija, como debe ser, su certificación ante FIFA y un certificado de la Secretaría de Gobernación de que en su país de origen no han sido acusados o perseguidos.

6.- Imaginemos, sólo imaginemos. Que al frente de la Comisión de Selecciones Nacionales se coloque a un personaje autónomo, con poder, con asesores, con probada rectitud, porque sí los hay, que se atrevan a desafiar los caprichos de directivos y ser verdaderas cabezas de mando, incluso para cuestionar a los directores técnicos en turno.

7.- Imaginemos, sólo imaginemos. Que las convocatorias a selecciones nacionales no sean regidas por patrocinadores, por representantes de los jugadores, por caprichos de los técnicos o por órdenes desde la oficina de Emilio.

8.- Imaginemos, sólo imaginemos. Que Yon de Luisa no se ciegue por el cheque de SUM ante la renovación de contrato y que estipule en el acuerdo que sólo se firmen a equipos con las versiones mayores, y no equipos con juveniles o arrejuntados de futbolistas en desahucio.

Imaginemos, pues, sólo imaginemos, aunque después, en el momento importante, como en el Mundial de Rusia, llegue el bofetón, el “verdadazo” brutal de la realidad hecha pesadilla o de la pesadilla hecha realidad.