¡Francia le ganó a Croacia y es bicampeón Mundial!…cumplió el dicho: “Las Finales no se juegan, se ganan”+ Fotos de la Final

15/07/18
1:35 pm

 

 

 

Francia ganó 4-2 e impuso ante Croacia la ley del más fuerte para convertirse por segunda vez en su historia en campeona del mundo, esta vez en Moscú, 20 años después de lograrlo en su templo de Saint Denis, con Didier Deschamps como capitán y con Zinedine Zidane de gran figura.

El coliseo del Luzhniki fue el magno escenario de un cambio de orden, quizá de estilo tras el buen gusto del juego combinativo de España en 2010 y de Alemania en Brasil 2014. En la Eurocopa 2016, Portugal lo superó con esta misma medicina.

Francia lideró un modo que apuesta más por la firmeza defensiva, por el orden, el equilibrio, el aprovechamiento al máximo de la pelota parada y el vértigo de ese joven descarado que se llama Kylian Mbappe junto al “Principito” Antoine Griezmann, convertido en nuevo rey. Ya ha logrado lo que otros grandes astros como Leo Messi, Cristiano Ronaldo y Neymar no han conseguido.

Croacia no decepcionó, ni mucho menos. Jugó sus armas con todo lo que el corazón le dio tras el gran desgaste acumulado, pero un tanto en contra y un gol de penal señalado a través del VAR dinamitaron su moral. Con el tercer tanto, premio al buen trabajo de Paul Pogba, ya se vino abajo. La montaña era demasiado alta como para pensar en la hazaña.

Didier Deschamps cumplió con lo previsto. Formó con el equipo de gala, el esperado, el que tan buenos réditos le ha dado a lo largo del torneo. El del músculo en la mitad de cancha, el vértigo de Mbappe, la calidad de Griezmann, el trabajo de Giroud y la firmeza atrás. El del bloque, en definitiva.

Zlatko Dalic también aportó por su equipo titular después de que en las últimas horas se hubiera especulado con la baja de algunos de los héroes, principalmente la de Ivan Perisic, determinante en la semifinal ante Inglaterra y que parecía que no llegaría a tiempo.

En el tablero del Luzhniki, por lo tanto, estaban puestas todas las primeras piezas, las que marcan los diferentes estilos y los modelos que han llevado hasta aquí a estos dos equipos para renovar el panorama futbolístico mundial.

Deschamps y sus hombres aseguraban que habían aprendido los errores que les costaron hace dos años el título continental en casa y que ello los llevaría a su segunda corona universal 20 años después de ganarla en Saint Denis.

Dalic y su armada de irreductibles ya habían hecho historia, pero querían agrandarla y entrar en el olimpo de los campeones mundiales para escribir la página más dorada, también 20 años después de que la generación del 98 que lideraban Davor Suker, Zvonimir Boban y Robert Prosinecki se acabaran colgando el bronce tras caer precisamente ante Francia.

Pese a la teórica mayor fatiga de haber acumulado tres prórrogas, es decir, haber jugado un partido jugado más, Croacia asumió su rol. Fue valiente. No dudó en llevar las riendas de la final. Francia, encantada, entregó el balón a los Modric, Rakitic y compañía, a la espera de enganchar una contra o un balón parado.

No necesitaban los ‘bleus’ ser dominadores del partido. Lo único que precisaban era ese balón cerca del área de Danijel Subasic. Aún siendo aparentemente inferiores lo encontraron, como en anteriores partidos. Griezmann ejecutó la falta y un toque desafortunado de Mandzukic, el hombre que situó a Croacia en la lucha por la gloria, se metió el primer gol en contra en la historia de las finales y adelantó a Francia.

Croacia está sobrada de orgullo y corazón. Pero también de calidad. Aunque pareció acusar el mazazo tardó tan solo diez minutos en devolver el golpe. Otra falta, botada hacia la derecha por Modric, toque de cabeza hacia dentro del área, Vida bajó el balón hacia atrás y Perisic hizo el resto con un recorte y un disparo cruzado (m.38).

Para su desgracia Francia rápidamente encontró un saque de esquina. Griezmann lo ejecutó y el propio Perisic desvió de nuevo a córner. Los franceses reclamaron mano mientras Pitana daba continuidad al choque inicialmente. En cambio, desde el VAR le avisaron que algo había ocurrido. El árbitro argentino atendió la situación y acabó por decretar pena máxima, la primera en una final en la historia del videoarbitraje. El delantero del Atlético de Madrid no lo desaprovechó ante un “atajapenales” como Subasic.

Sin hacer nada extraordinario, Francia volvía a tomar la delantera y castigaba a una Croacia que asumía como podía el nuevo directo a la línea de flotación y que aún así aún soñaba, pero una intervención de Lloris a un tiro de Rebic le impedía hacerlo con fundamento.

Una galopada de Mbappe abortada por Subasic dio paso al salto al campo de cuatro ‘espontáneos’ rápidamente reducidos y a otra cabalgada del jugador del PSG que acabó con gol de Pogba (m.59).

Croacia era un púgil al borde del KO, a merced del vértigo de los ‘bleus’. Mbappe lo aprovechó de inmediato con otro latigazo. 4-1 con más de 20 minutos por delante. La final estaba decantada mucho antes de lo esperado.

Pero un clamoroso error de Hugo Lloris ante Mandzukic, que nunca perdona una carrera y un intento de presión, permitió al delantero del Juventus dar una mínima luz de esperanza al cuadro balcánico, y restar tranquilidad a Francia, sabedora que Croacia, que estuvo cerca de la eliminación en la previa y sufrió como el que más en esta Copa del Mundo, acaba volviendo siempre.

Esa fe inquebrantable es la que mantuvo vivo el partido hasta el final. Otro equipo habría caído hasta sonoramente goleado y golpeado. Croacia, en un día ni mucho menos brillante de sus grandes motores futbolísticos, Modric y Rakitic, no se rindió nunca. El conjunto ajedrezado cayó, pero lo hizo con honor y haciendo historia.

Lo de Francia tiene mucho mérito. Efectivamente aprendió la lección de Portugal. Lo ha demostrado en todo el torneo. Deschamps, que se une al grupo de Mario Zagallo y Franz Beckenbauer como únicos que se han proclamado campeones mundiales como jugadores y entrenadores, ha sabido recomponer la figura de un conjunto armado, un bloque sólido con esas dosis de gran calidad y eficacia que son imprescindibles para hacer algo tan grande como ganar un Mundial.


Francia cumplió el dicho: “Las Finales no se juegan, se ganan”

 

Francia se coronó campeona del Mundo en Moscú haciendo un magnífico ejercicio de solvencia y anteponiendo su jerarquía a la ambición y atrevimiento de Croacia. ‘Las finales no se juegan, se ganan’ es un dicho que se cumplió a la perfección en un partido del que los galos sacaron el máximo rédito, matando a la contra a un rival entregado a la fatalidad.

El equipo de Deschamps acabó venciendo con comodidad en la segunda mitad, favorecida tanto por del desplome físico y mental de los croatas como por la electricidad de su contragolpe… Y la pérdida de fe en cuanto Pogba anotó el 3-1, por más que Lloris, en su único error del torneo, se empeñase en devolver la emoción a la final.

Una falta inexistente inventada por Griezmann, con autogol de Mandzukic y polémico fuera de juego de Pogba, antecedió a un penalti más polémico si cabe, tras un corner lanzado por la estrella del Atlético y que provocó que el balón se estrellase en la mano de Perisic después de no acertar en el remate Matuidi. El ‘7’ lo transformó y Croacia, mereciendo mucho más, ya se fue al descanso por detrás en el marcador.

La selección balcánica quiso de entrada y de salida, de principio a fin. Consciente primero de que las piernas de sus jugadores acumulaban muchos más minutos, salió a morder y arrinconó a Francia; empujada por el orgullo después intentó no concederle ni un palmo de respiro al equipo de Deschamps… Y acabó rendida a la desgracia.

El equipo de Dalic prácticamente dobló al de Deschamps en la posesión. Combinó, jugó, se atrevió con todo, redobló sus esfuerzos pero no pudo romper el pronóstico que favorecía a priori a una Francia que conquistó la gloria apoyada en el contragolpe y la rapidez endiablada de un Mbappé que volvió a ser decisivo

 

El joven crack del PSG, cuando con 2-1 había comenzado la segunda mitad sufriendo su selección, inició la jugada del 3-1 escapándose por su banda con un descaro magnífico que acabó con el doble remate de Pogba. Y sin tiempo a que los croatas se acostumbrasen al nuevo muro que se les presentaba pensando en la remontada aprovechó el descenso de intensidad defensivo rival para lanzar un obús raso y ajustado. 4-1 y, casi, final de la historia.

Aún tuvo arrestos para volver al partido Croacia gracias al error obsceno de Lloris ante Mandzukic… Pero encarando la final sus últimos 25 minutos se adivinaba una misión imposible para los balcánicos. Y fue imposible.

Revolvió el equipo Deschamps con la entrada de Tolisso para recuperar el tono en el centro del campo, se parapetó con calma atrás Francia dejando arriba a

Mbappé y se estrelló contra el muro Croacia. Entregada a la heroicidad pero incapaz de consumar el milagro.

Francia ganó. No cabía otra lectura en Moscú.

 

Tomado de: ESPN

Imágenes tomadas del Clarín

4 comentarios

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  1. las felicitaciones para los franceses y sus seguidores, El Aplauso para los Croatas que lo dieron todo y jamas se rindieron.

    1. les subi como 20 imágenes de la final y celebración, hay muchas en la red pero imposible subir todas.
      culmino aquí la gran fiesta del mundial.
      y de seguro la MD seguira dando cobertura de primera mano a lo mas importante de los juegos centroamericanos.

    • Chikungunya en 16 julio, 2018 a las 2:21 pm
    • Responder

    Hay fiesta en París y por mucho tiempo, felicidades a los galos.

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