“Primero el espectáculo”

“Primero el espectáculo”

Por Rafael Milanés Integrante del Club Alazanes de la MD

 

 

 

 

Al ver los últimos hechos relacionados con la pelota en Cuba una pregunta me invade, quiero responderme, pero sé que no soy fiel a la investigación. Le busco mil respuestas, pero estoy consciente que soy totalmente parcial, y lo seguiré siendo. Me alegro cuando encuentro las que me satisfacen, me preocupo y sufro cuando veo la realidad. ¿La pelota continúa siendo pasión para los cubanos? Continúa siendo parte de nuestra cultura pues no se puede borrar el pasado, pero, ¿Será que poco a poco algún tipo de mutación secreta e inducida la aleja de nuestro ADN? ¡¡¡El tope de béisbol de Cuba-EEUU a estadio vacío!!! ¿Será que los habaneros en su vida citadina de gran urbe no tienen tiempo para ir al Latinoamericano? No, en realidad, en cualquier provincia que fuera no sería mucha la diferencia. Pero además, yo, fanático a la pelota y que me interesa hasta la serie provincial recordé el segundo juego del tope después de las 8 de la noche. ¡¡ Se me había olvidado!! A correr al televisor del cuarto pues mi suegra, a esa hora, quería ver el noticiero y el televisor es de ella, claro, la casa también.

Los topes Cuba y Estados Unidos eran uno de los acontecimientos culturales más importantes del país. Digo “culturales” con toda intención, pues se salía del marco estrictamente deportivo para convertirse en un acontecimiento de interés nacional. La rivalidad política nos la vendían también en el deporte, aunque los peloteros al final del tope se fundieran en un abrazo. Pero era bueno y emocionante y ganar estos topes era como ganar un Oro Olímpico. En los equipos norteamericanos conocimos figuras que luego se convirtieron en estrellas de la MLB como Jim Abott, Tino Martínez, Scots Servais, Cris Carpenter, Ty Griffin entre otros. Todos estábamos pendientes y se jugaba a estadio repleto. Ahora, ya no nos venden la rivalidad, ni la emoción, ni la competitividad y topamos prácticamente sin saber para qué.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Juego en 1987 (Foto facilitada por el autor)

Si el “Latino” tiene capacidad para 55 000 aficionados es porque se llena. Son incontables las ocasiones en que esto ocurrió. La única vez no fue cuando Ruperto cayó en coma por el jonrón de Marquetti. Tal vez Rogelio se hubiera alegrado que ese batazo hubiera sido con el estadio desierto, pero no lo creo. A estadio lleno, aunque pierda.

Cuando el Niño, el Tambor Mayor”, el Señor Pelotero, o el Capitán de capitanes no cambiaban todo el dinero del mundo por su pueblo y regresaban de cada gira donde recibieron ofertas millonarias, que para su época eran realmente considerables, pensaban en el Capitán San Luis o el Guillermón desbordado. Y ese estadio desbordado era su pueblo. Nosotros éramos su pueblo, los que los parábamos en las calles o los que queríamos ser tan estrellas como ellos. Es muy cierto que, entre otras cosas, regresaban por nosotros.

Ahora vemos la tristeza del Latino y del resto de las instituciones beisboleras del país, salvo el esperanzador caso de los Play off. ¡¡¡Sin los niños corriendo por los pasillos, ni los vendedores de maní, ni el de la tercera fila discutiendo con el de la sexta, ni al novio que no entiende porque su pareja no sabe que es un doble play, ni los shores cortos, ni las matracas, ni los pitos, ni los aplausos, ni los carteles, ni las olas, ni las luces, ni nada de nada!!! Parece la soledad de una casa triste luego del entierro de su más querido habitante.

 

 

 

 

Estadios Vacios (Foto facilitada por el autor)

La recuperación de la pelota en Cuba pasa invariablemente por llenar el estadio y para esto se imponen iniciativas e imaginación. ¿Cuántas personas hubieran asistido a un tope similar de haber sido en Dominicana, Venezuela o México? ¿Se hubiera llenado cualquier estadio en Cuba, como sucedió en el Denis Martínez, si el tope contra Nicaragua se hubiera desarrollado aquí? Estoy convencido que la cuadrangular con los equipos mexicanos y los dos equipos cubanos hubiera llenado estadios de haberse desarrollado en México. Hace unas semanas terminó una cuadrangular en Colombia con equipos nacionales de Venezuela, Puerto Rico, Dominicana y el país sede y los aficionados colmaron los estadios. ¿A cuántas personas hubiera movilizado una triangular con lo mejor de los peloteros que juegan en cualquiera de los países del área? Pero en estos países lo primero es el espectáculo para llenar el estadio y tener ganancias de la que de una forma u otra se benefician todos.

A la pelota en Cuba le falta intencionalidad y maña. Igual que el futbol necesita de la polémica entre Cristiano y Messi o entre el Madrid y el Barcelona porque llena estadios y con estadios llenos gana todo el mundo y la pelota también necesita su polémica. Si estos dos jugadores no fueran los mejores del mundo los inventarían. Cristiano se va del Madrid, si las entradas bajan nos inventarán otra controversia. No importa si es con Neymar o cualquier otro, la crearán. Y hay que agradecerla porque: !Necesitamos tener fe en algo! Con las series nacionales sucedía lo mismo. Existían muchas rivalidades y se manifestaban en la competencia. Lo mismo entre Santiago e Industriales, que, entre Linares y Vargas o Linares y Pacheco, o Javier, Víctor y Ermidelio. Aclaro que cuando hablo de rivalidad no me refiero a enemistad entre ellos que siempre se manifestaron muy respetuosos, sino una sutil y por debajo del tapete que se discutía en cada peña deportiva del país. Hoy nos falta eso.

 

 

 

 

 

 

Santiago vs Industriales (Foto facilitada por el autor)

El deporte existe y se desarrolla porque es espectáculo. Y tiene que serlo para que genere ingresos y son estos ingresos lo que permiten su perfeccionamiento. Con estadios vacíos no se desarrolla ni motiva ningún deportista. Cuando comenzó la Serie “Especial” entre los equipos de las tres zonas del país se planteó que se hacía en los estadios provinciales para que “todo el pueblo” pudiera ver a sus principales peloteros. Sin embargo, ante la mínima capacidad de convocatoria y la falta de iniciativas para entusiasmar a la afición se cambió el discurso y se convirtió solamente en una serie de preparación desmotivando aún más a los fanáticos más fieles. Ahora peor, sin incentivos, sin estadísticas, sin público. El atleta cubano, prefiere, muchas veces, la gloria al pan. Con esta Serie: ni pan, ni gloria.

Los mismos principios que fundamentan el papel de la cultura en Cuba y el acceso a ella por parte del pueblo son los que presiden el funcionamiento del deporte. Todo el mundo tiene derecho a convertirse en músico, pintor, actor o actriz o profesional de cualquier manifestación del arte y lo mismo sucede con el deporte. En ambas esferas del país, existen escuelas de perfeccionamiento o superación que el interesado tiene que mostrar capacidades para ingresar, para el inicio en el desarrollo de habilidades artísticas existen instructores de arte en las escuelas y casas de culturas en casi todos los municipios del país igual que existen áreas espaciales para el inicio en el deporte. Sin embargo, si usted quiere ver un espectáculo artístico, muchas veces mediocre, tiene que pagar las entradas a precios elevados en comparación con el deporte. De esos ingresos, una parte es para los artistas. Los músicos (muchas veces mientras más malos más caros) y cómicos son ejemplo de ello. Los artistas plásticos pueden comercializar sus obras lo que les permite tener un elevado nivel de vida de acuerdo a su calidad. Los actores y actrices pueden contratarse en cualquier país y luego regresar y ser vicepresidente de la UNEAC o para hacer una novela o una película. Con el deporte y su protagonista nada de eso vale. Para colmo instituciones deportivas se prestan para espectáculos artísticos con cobros de entradas y nada va a las cuentas de estas instalaciones para su mantenimiento. Ejemplo de esto es el concierto de Álvaro Torres (20 pesos la entrada) en el Mártires de Barbados y la reciente actuación del Circo Nacional (10 pesos) en la Sala Polivalente 12 de enero de Bayamo. Nada fue a la cuenta del INDER.

Quisiera pagar un precio razonable por ver un espectáculo lleno de iniciativas que me haga sentir bien con mi familia. Pero el ingreso tiene que ir a parar al deportista para que resuelva problemas personales, al mantenimiento de las instalaciones, a la compra de bates (no los que valen 160.00 dólares en EEUU sino al carpintero que con excelente calidad puede producirlo en Cuba) al desarrollo de la industria deportiva que está deprimida, a los gimnasios para la preparación de los deportistas, a cursos de los entrenadores y directivos, a medios informáticos con acceso a internet y a la información, en fin, al desarrollo.

El deporte peca de excesos de principios que solo justifican la vagancia y el acomodo. Es más fácil culpar a la fuga de deportistas y al bloqueo norteamericano de la crisis que viven la pelota, el voleibol, el baloncesto, el balonmano y que se avecina al boxeo y al resto de los deportes. !Por mi madre que quisiera equivocarme! Pero no puedo continuar buscando respuestas para complacerme.

 

 

 

 

 

 

 

 

Estadios (Foto facilitada por el autor)

3 comentarios

    • SIEMPRE NARANJA en 20 julio, 2018 a las 8:10 pm
    • Responder

    Bueno amigo Alazán, mucho de nosotros habríamos quedado por lo menos “conformes” con que solo la mitad de sus palabras se hubieran escuchado en el pleno de la Asamblea Nacional el pasado Diciembre. Donde alguien expresara eso que no es más que la realidad y que no debe ofender a nadie. Todo lo contrario debe ponerlos alerta de que algo anda mal con el deporte y lo menos que pueden hacer es curarle la herida que lo desangra, taparla y darle seguimiento.

    Un saludo….

    • Ruben Dario en 21 julio, 2018 a las 12:27 am
    • Responder

    Ojala estas palabras del hermano alazán llegaran a oidos de las personas que se deben de encargar de convertir los eventos deportivos en espectaculos. Lo planteado aquí es lo que la mayoría de los cubanos pensamos. La cultura y el deporte se deberían de integrar en uno solo para hacer que un juego de beisbol, baloncesto o voleibol sea, mas que un duelo entre dos equipos por una victoria, un ESPECTACULO.
    Saludos a todos

    • Rojo de Metro en 22 julio, 2018 a las 11:09 am
    • Responder

    Querido amigo Alazán. Llevo una semana sin comer, por lo que estoy LOCO por polemizar con cualquiera. Pero usted me deja sin palabras, una vez más. Porque tampoco es el primero en hablar sobre el tema, el tema que realmente no les importa a los agentes de campo de la FIFA. Esta es una batalla ganada por Plater y su seguidor Infantino.
    Yo creí en Yipsi. Pensé que había algo serio. Nada amigo, la FIFA tiene el campo ganado y comprado.
    Fíjese que ayer, cuando termino el juego Cuba-Panamá, le dije a un socio que habíamos ganado por un AUTOGOL, de los panameños. Y ahora mismo extraño más el mundial de futbol que la Serie Nacional de Beisbol.
    De todas formas, voy a imprimir su artículo, igual que el anterior. Pero vivo convencido de que no hay solución, ni respeto, ni nada por todos nosotros.
    PD. Y para colmo, Duniesky, que es el que casi siempre me INYECTA un poco de ánimo y esperanza, he perdido el contacto.
    Por favor, usted no se contagie y siga adelante con su magnífica batalla. Saludos y respeto.

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.