Juantorena, un rebelde de finales de julio (I)

24/07/18
03:30 am

 

Por el amigo de la peña:
Eddy Luis Nápoles Cardoso

 

 

 

Los días finales del mes de julio llevan consigo una carga de
rebeldía, la mayoría relacionados con la Ciudad Héroe, que van desde
la fundación de la Villa de Santiago de Cuba, por el adelantado Diego
Velázquez, así como la gesta emancipadora liderada por Fidel Castro,
en Santiago de Cuba, durante el amanecer del 26 de julio de 1953,
pasando por el asesinato de los revolucionarios Frank País y Raúl
Pujol, hasta las hazañas deportivas de sus hijos: Hoy les hablaré de
una de ellas, la protagonizada por Alberto Juantorena Danger.

El 25 de julio próximo, se cumplen 42 años del oro olímpico
conquistado por el santiaguero Alberto Juantorena, en los 800 metros,
una prueba, en la que al llegar a Montreal, apenas si había competido,
pero el entrenador polaco Zigmud Zabierzowski, tenía la visión de las
genialidades que podría lograr Juantorena en esa especialidad.
Zabierzowski unos días antes de la cita revela el plan que tenía
concebido para que el criollo, también tomara la largada en los 800
metros, una disciplina en la que apenas había realizados dos o tres
carreras en su trayectoria de preparación, siendo lo mejor, el 1:45.2
logrado en Formia, Italia, el 15 de mayo.

 

Juantorena

Inicialmente en esta especialidad estaban inscriptos 60 atletas, pero
ante la retirada de casi la totalidad de los países africanos,
salieron de la escena olímpica, varios contendientes, entre ellos el
kenyano Mike Boit, siendo necesario, correr solo seis series
eliminatorias.

Así, el 23 de julio se puso en práctica la ingeniosidad del polaco
Zabierzowski, algo que valorado ahora, al paso del tiempo, fue un gran
riesgo, pues se iba a someter Juantorena a dos o tres carreras, en
otra especialidad que no era la acostumbrada para él, con todo el
desgaste físico que esto conllevaba, teniendo después que asumir su
prueba favorita, para la cual, si estaba entre los principales
candidatos a la cima del podio. Juantorena dominó la serie cuatro, con
tiempo de 1:47.2, donde fue secundado por el italiano Carlo Grippo;
los restantes heats quedaron así; el uno, lo ganó el estadounidense
Richard Wohlhuter, con 1:45.7, seguido del indio Ram Sigh; en el dos,
se impuso el inglés Clement, con 1:47.5, fue seguido del
estadounidense Robinson; el tres lo dominó otro inglés, Steve Ovett,
con 1:48.3, seguido del jamaicano Seymon Newman; en el cinco se impuso
el alemán federal Willi Wulbeck, con tiempo de 1:48.5 y fue secundado
por el trinitario Horance Tuitt y en la serie número seis, se impuso
el belga Ivo Van Damme, con crono de 1:47.8, acompañado del yugoslavo
Luciano Sunsaj, todos los mencionados clasificaron para la semifinal,
que se corrió al día siguiente.

Al criollo le correspondió la serie uno, arrancó con lentitud, pero ya
sobre los 200 metros (24.7) tomó el mando, pasando el primer 400 en
51,2 segundos y teniendo la prueba control, aflojó algo en la parte
final para dominar con tiempo de 1:45.9, le escoltaron el belga Van
Damme (1:46.0), el inglés Ovett (1:46.2) y el indio Sigh (1:46.4); la
segunda serie, algo más lenta fue ganada por el estadounidense
Wohlhuter con tiempo de 1:46.7, le siguieron el italiano Grippo
(1:47.0), el yugoslavo Sunsaj (1:47.0) y el alemán Wulbeck (1:47.2),
quienes junto a los antes mencionados en la serie uno, conformarían la
final.

La carrera final se corrió el 25 de julio, partiendo por la senda uno
Grippo, por la dos Wulbeck, por la tres Van Damme, por la cuatro
Wohlhuter, por la cinco Juantorena, por la seis Sigh, por la siete
Sunsaj y por la ocho Ovett. El cubano salió más lento que el resto,
pero con sus agigantados pasos, fue devorando a los rivales, Wohlhuter
era el líder de la carrera y sus parciales por los 200 metros, fueron
de 25.5, mientras Juantorena marcó 25.7; ya sobre los 300 metros, el
criollo toma la delantera en unión del indio Sigh, el paso por el 400
fue de 50.9 para ambos, de aquí en adelante Juantorena comanda la
carrera, con Wohlhuter a la zaga, con un parcial de 1:17.0 para los
600 metros y es a partir de allí cuando el cubano le imprime mayor
velocidad a sus extremidades para llegar a la meta triunfador, con
nuevo récord mundial de 1 minuto, 43 segundos y 50 centésimas;
Wohlhuter (1:44.12) no resistió la embestida del criollo y fue
superado también por el belga Van Damme, que terminó segundo con
tiempo de 1.43.86 minutos.

De esta manera lograba el atletismo cubano su primera medalla de oro
en Juegos Olímpicos, quedándole al criollo, todavía la posibilidad de
los 400 metros, su verdadera especialidad, para la cual no tendría
descanso, pues el 26 de julio – fecha memorable para el pueblo cubano
– iniciaba el camino hacia su segunda presea de oro. En la
eliminatoria se corrieron seis heats, clasificando para los cuartos de
finales, los cinco primeros de cada serie, por lo que Juantorena, no
quiso gastar mucha energía y se dedicó a clasificar, siendo tercero en
la serie seis, con tiempo de 47.89 segundos, le antecedieron el
trinitario Michael Solomon (47.29) y el inglés Cohen (47.77), las
restantes serie fueron dominadas; la uno por el estadounidense Herman
Frazier (46.09); la dos, la más rápida, por otro estadounidense, Fred
Newhouse (45.42); en la tres, se impuso el tercer corredor norteño,
Maxie Parks (46.12); la cuatro fue para el belga Alfons Brijdenbach
(46.79) y la cinco para el inglés David Jenkins (46.60).

Los cuartos de finales se corrieron en la tarde del propio 26 de
julio, ya aquí Juantorena borró un poco la imagen del cansancio por
estar corriendo desde el día 23 y aunque arrancó lento, fue mejorando
la velocidad y dejó que el australiano Richard Mitchell ganara la
serie, con 45.76 por 45.92, el cubano.

El 27 de julio fue día de descanso y las semifinales se corrieron el
28, Juantorena, dominó la serie uno, con tiempo de 45.10, le
escoltaron Brijdenbach (45.28), Parks (45.61) y Mitchell (46.69); la
otra serie fue para Newhouse, con el mejor tiempo de todos, 44.89
segundos, le siguieron Jenkins (45.20), Frazier (45.24) y el polaco
Jan Werner (45.44), estos serían los contendientes de la final, al día
siguiente.

Sobre las cuatro de la tarde, estaban en los tacos de partida, Jan
Werner, por la uno, Juantorena, por la dos, quien tendría a dos
estadounidenses a su espalda, Herman Frazier, por la tres y Fred
Newhouse, por la cuatro, por la cinco partía David Jenkins, por la
seis Ritchard Mitchell, por la siete el tercer estadounidense, Maxie
Parks, quien tenía el mejor crono de todos los participantes antes de
los Juegos con 44.82 y por la ocho lo hacía Alfons Brijdenbach.

Con el disparo, Newhouse y Frazier salen rápidos, en tanto Juantorena,
lo hace algo más lento, pero se desplaza rápido para no dejarlos
fugarse, Newhouse es el líder sobre los 200 metros, con un metro de
ventaja sobre Frazier y tres sobre el cubano, en los 300 metros,
Juantorena da alcance a Frazier, pero está dos metros detrás de
Newhouse, parecía que el estadounidense podía resistir la embestida
del criollo, pero a menos de 20 metros de la meta fue sobrepasado por
el excelente ritmo de carrera que había emprendido Alberto Juantorena,
lo cual le llevó a marcar un tiempo de 44 segundos y 26 centésimas, al
cruzar la meta vencedor, era su segunda medalla de oro en esta cita y
además realizaba una hazaña nunca antes materializada por atleta
alguno, ganar los 400 y los 800 metros en unos Juegos Olímpicos.

Por último está su participación en el relevo 4×400 masculino e
integrado, además, por Dámaso Alfonso, Carlos Álvarez y Eddy
Gutiérrez. Esta cuarteta había logrado en la semifinal corrida el 30
de julio, el tercer lugar en su serie, con 3:05.19; mientras que en la
final, el 31 de julio, no pudieron pasar más allá del séptimo lugar,
aun cuando mejoraron hasta los 3:03.81 minutos, pero el líder de la
posta, Juantorena, acumulaba en sus piernas, nueve carreras, cuatro en
400, tres en 800 metros y dos en el 4×400.

Hoy a 42 años de esa hazaña, se hace más grande aun su valor, teniendo
en cuenta dos puntos de vista, uno; que fue el primero y único en
lograrlo, pues todos los que lo intentaron antes (4), quedaron el
camino, siendo el jamaicano Arthur Wint (Londres 1948), primero en 400
y segundo 800 metros, el más próximo; la otra parte de la hazaña, se
complementa, con estar saliendo diariamente a la pista, desde el 23,
hasta el 31 de julio, con nueve carreras, cuatro en 400, tres en 800
metros y dos en 4×400.

 

 

 

4 comentarios

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    • Chikungunya en 24 julio, 2018 a las 10:46 am
    • Responder

    La más grande hazaña en la historia de los juegos olímpicos, ganar los 400 y 800 metros planos, proeza jamás igualada en un escenario competitivo como ese, nuestro Juantorena fue capaz de realizar la misma en 1976, parece que fué ayer como dice la canción. En panamericanos creo que un jamaiquino lo hizo en 1955 si la memoria no me falla, en el femenino Ana Fidelia Quirot en 1991. Dos disciplinas muy diferentes, los 400 pura velocidad, los 800 semifondo, por eso es que se cataloga como una hazaña.

  1. El problema más grande es que para ambas modalidades el sistema de entrenamiento es diferente, es decir no se concibe que alguien que corra 400 pueda ser bueno en 800 en la misma competencia y ahí es donde radica lo más grande de juantorena, amén de lograr dos títulos que no es muy facil tampoco.

      • El Loko en 24 julio, 2018 a las 10:27 pm
      • Responder

      Si puede ser diferente, lo que sucede es que Juantorena, para Montreal, el polaco Zabierzowski, lo preparó para los 400 metros y lo sorprendió unos días antes, con la participación en los 800 metros, lo que sucede es que ahora el entrenamiento es más específico, pero Juantorena, cuando entrenaba para los 400 metros, hacía diferentes familias de tramos y eso le daba la capacidad de poder correr también los 800 metros….

    • Amaya en 3 agosto, 2018 a las 1:53 pm
    • Responder

    Como estaba de vacaciones no lo habia leido, pero sabia que ibas a escribir el reportaje Eddy, esta es para mi una de las mayores hazañas del deporte cubano y el olimpismo, Juantorena junto a el gran Teófilo, Muñoz, Vinent y Casanova son mis ídolos, ahora voy a seguir repasando los demás trabajos

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