MILWAUKEE – Ha terminado la especulación e intriga con respecto a cuál sería el nuevo equipo de Manny Machado. Ahora sabemos que la joya del mercado de fecha límite para este año llamará al Dodger Stadium su casa, por lo menos durante los próximos meses. Se puso de moda la camiseta de los Dodgers con el número 8, usada por última vez por Shane Victorino en 2012, mientras que la camiseta número 13 de Machado con los Baltimore Orioles se dirige hacia el estante de liquidación. Quizás este número no sea tan afortunado para dicha franquicia nuevamente como lo fue cuando Machado incursionó en las Grandes Ligas.

Para dar inicio a la carrera de Machado, los Dodgers ganaron dos de tres encuentros en la carretera ante los Milwaukee Brewers, culminando con una felpa 11-2, propinada el domingo. Desde allí, los Dodgers se dirigieron hacia Filadelfia para jugar tres cotejos, seguidos por cuatro en Atlanta. La esperanza radica en que, para el momento en el cual Machado haga su debut en casa en Los Ángeles el 30 de julio, contra Milwaukee, será un Dodger en todo el sentido de la palabra.

“Se trata de una gran forma de crear nexos”, expresó Machado con respecto al arranque en la carretera con su nuevo equipo. “Llegar aquí (a Milwaukee). Después, volaremos a Filadelfia y luego a Atlanta. Será una gran forma de hacer lazos. Estoy ansioso por ello”.

Cuando Machado, finalmente, sea presentado a la afición en el Dodger Stadium, la recepción deberá ser ruidosa, particularmente si Los Ángeles sigue venciendo en series como visitante contra competidores aspirantes a los playoffs en la Liga Nacional.

El meollo del asunto es que no sabremos con certeza si este golpe certero dado por Andrew Friedman y Farhan Zaidi, ejecutivos de los Dodgers, dará dividendos sino hasta fechas cercanas a la Noche de Brujas, cuando se juegue un potencial séptimo partido de la Serie Mundial. A pesar de todo el análisis, de eso se trató esta negociación: ayudar a los Dodgers a ganar un partido más de lo conseguido en la pasada campaña y, en el proceso, terminar con una sequía de campeonatos que ha durado por tres décadas.

Hasta entonces, les presentamos algunas primeras impresiones tras el primer fin de semana de Machado con su nuevo club.

1. Esto no es Mannywood 2.0

La adquisición de Machado se oficializó el 18 de julio, a dos semanas del aniversario del súper canje hecho por los Dodgers y Boston en 2008 que llevó a Manny Ramírez a Los Ángeles. Desde entonces, Ramírez bateó para .396/.489/.743 después del canje, aportando así a lo que era un equipo que apenas rondaba los .500 ascender hasta ganar el banderín de la División Oeste de la Liga Nacional.

“Maravilloso”, expresó el cerrador de los Dodgers Kenley Jansen luego del debut de Machado, en el cual se embasó en cuatro ocasiones contra Milwaukee. “Encaja bien en Los Ángeles. ¡Es nuestro nuevo Mannywood! ¡Mannywood 2.0!”. Jansen se emocionaba al hablar. Sin embargo, Machado tiene una personalidad muy distinta a la del incontenible Ramírez. Es el nuevo rostro en la ciudad, y de hecho uno muy apuesto. Por ello, las cámaras y micrófonos seguramente le seguirán por todo el tiempo que permanezca en Los Ángeles. No obstante, Machado es una persona tranquila, educada y parece no sentir la necesidad particular de acaparar protagonismo. En este equipo de los Dodgers, a pesar de su gran calidad, Machado es simplemente otra estrella entre estrellas.

“Los chicos son grandiosos aquí”, dijo Machado. “Son asombrosos. Me hicieron sentir en casa desde la primera jugada del partido. Tenían un equipo sumamente bueno ya en pie, que puede ser contendor para jugar en la Serie Mundial. Poder llegar aquí y ayudar al equipo de cualquier forma en la que pueda, haré todo lo que esté a mi alcance para ayudar al equipo a ganar. Todos aquí quieren ganar”.

Son las palabras que esperaríamos escuchar por parte de él. Machado, quien ha afirmado ser gran aficionado del otro Manny y lo conoce un poco en la vida real, también ha hecho énfasis en que no permitirá que Hollywood se le suba a la cabeza en el futuro. En comparación, aquí les presentamos una cita de la rueda de prensa de Ramírez de hace 10 años cuando regresó con los Dodgers como agente libre, luego de la campaña 2008:

“¡Estoy de vueeeeeeeltaaaa!”, proclamó el primer Manny.

Machado es una estrella gracias a su actuación, no su personalidad. Y en cuanto a ello, ya es un consumado miembro de los Dodgers de 2018.

2. Posibilidades sin límite

Los Dodgers cuentan con un profundo, talentoso y versátil grupo de peloteros de posición antes de haber negociado para hacerse con los servicios de Machado, incluso con la ausencia por todo el resto de la temporada de su campocorto estrella Corey Seager. Ha mostrado calidad suficiente para mantener al cotizado prospecto Alex Verdugo en Menores hasta el lunes, a pesar de estar bateando para .349 en Triple-A.

Aun así, decir que la llegada de Machado aporta una mejoría leve es un error. Los Dodgers cuentan con solamente tres jugadores que han acumulado por lo menos 300 turnos al bate en la presente temporada: a saber, Matt Kemp, Chris Taylor y Cody Bellinger. Debido a las lesiones sufridas por Seager, Justin Turner y Yasiel Puig, entre otros, el manager Dave Roberts se ha visto en muchas ocasiones a aprovechar la profundidad y versatilidad disponibles para tratar de manejar su equipo entre esas lesiones en vez de utilizarlas para intentar superar los enfrentamientos que ha tenido.

Roberts es agresivo cuando se trata de dar descanso a sus jugadores y mover sus piezas. Y sus experimentos pueden dar dividendos adicionales. Por un lado, les da oportunidades a jugadores de la talla de Max Muncy de demostrar su habilidad. Sin embargo, la llegada de Machado le da a Roberts la presencia de un jugador inamovible, que se convierte en el ancla de la alineación casi a diario, dándole así a su manager toda clase de opciones a la hora de mover sus otras piezas.

Si bien Zaidi ha dicho que se adquirió a Machado para jugar tanto al campocorto como en la antesala y Machado declaró su voluntad de hacer lo que se requiera de él, Roberts dijo durante el fin de semana que ubicará a Machado como campocorto desde el inicio. Machado se vio excelente durante el fin de semana en esa posición, trabajando bien con sus nuevos compañeros en el cuadro y haciendo gala de su brazo de cañón con un par de jugadas en el hueco. El lunes, Turner volvió a la lista de incapacitados, lo cual forzó a Roberts a colocar a Machado en la tercera base.

Cuando Machado sea instalado definitivamente en el short, Taylor se verá liberado de esa posición e irá entre segunda base y el jardín central en la mayor parte de las ocasiones. Con Machado en la antesala, Taylor puede regresar al campocorto para así abrir la rotación en el outfield. Bellinger puede ir entre primera base y el centerfield. Muncy rotaría entre tercera, primera y segunda, según sea necesario. Joc Pederson y Enrique Hernandez serán puestos de acuerdo a las necesidades que surjan, especialmente si Puig recupera la plenitud de su forma física y, junto a Kemp, se convierten en presencias estables en las esquinas de las praderas.

3. Manny está presente

Los Dodgers han sido el equipo que ha sufrido la mayor cantidad de lesiones en todo el béisbol durante el último par de años. O, por lo menos, han utilizado la lista de incapacitados en mayor cantidad de ocasiones que cualquier otra novena. Seager está fuera por todo el resto de la campaña, mientras que Puig sigue ausente gracias a un desgarre en sus oblicuos. Turner, quien se mostró bastante afectado en Milwaukee, no parece mostrarse apto para contar con plena salud por lo que resta de temporada.

Machado se ausentó durante un total de 11 encuentros entre 2015 y 2017, sin intervenir en solamente un partido en lo que va de zafra. Los Dodgers no cuentan con muchos peloteros con esa capacidad de durabilidad y debido al hecho de que son los Dodgers, probablemente insistirán que Machado se tome un día libre de forma ocasional. Sin embargo, su historial sugiere que estará presente cada vez que los Dodgers requieran de él.

4. No ayudará al bullpen

En frente de Jansen, el bullpen de los Dodgers estuvo conformado por Daniel Hudson, JT Chargois, Dylan Floro, Erik Goeddel, Zac Rosscup, Caleb Ferguson y Scott Alexander. Dicho grupo arrancó la temporada con un WAR combinado de por vida de 6.5. Actualmente, los Dodgers cuentan con siete relevistas en la lista de incapacitados, incluyendo a Julio Urias, de quien Roberts ha expresado mostrarse dispuesto a trabajar como relevista largo si puede volver y ayudar en los momentos clave de la campaña.

Esto representa mucha incertidumbre dentro de uno de los principales contendores a ir a la Serie Mundial y no es un área en la cual Machado pueda aportar. Por ende, a pesar de lo importante de la adquisición, los Dodgers tienen aún asignaturas pendientes antes de la fecha límite de cambios, a producirse la próxima semana.

5. No le pregunten por lo que vendrá después

Machado será un agente libre sumamente cotizado tras haber concluido la temporada. Por ende, es obvio que se le haya preguntado durante su primer fin de semana como miembro de los Dodgers si es posible que él desee quedarse allí. Machado ha respondido demasiadas preguntas sobre su futuro como para caer en esa trampa.

“En estos momentos, eso no me preocupa, para serte honesto”, expresó Machado. “Con toda honestidad”.

Son palabras dichas por Machado durante su rueda de prensa de presentación los Dodgers. Dijo lo mismo después del evento. Y es lo que seguirá diciendo (o por lo menos, algo muy similar) en cada oportunidad que se le pregunte desde hoy hasta el último juego de los Dodgers. Si ese último compromiso redunda en un triunfo de los Dodgers, no habrá fanático alguno vestido de azul en Los Ángeles a quien le importe.