Los jonrones también están aumentando en la NPB

30/07/18
12:24 pm

 

 

Written by Claudio Rodríguez Otero

 

 

 

   Un grupo de 10 expertos contratado este año por MLB, compuesto por investigadores de béisbol, ingenieros, físicos y matemáticos, comprobó de manera científica que el número de jonrones que se ven en las Grandes Ligas ha ido aumentado en los últimos años.

 

   A raíz de ese hecho, uno de nuestros seguidores nos preguntó hace unas semanas atrás que si ese problema que está ocurriendo en las mayores está afectando también a la liga japonesa. En ese momento, le respondimos que no.

 

   Sin embargo, se ha hecho evidente desde entonces que ese no es el caso. Los medios japoneses ya han empezado a destacar más el tema y el consenso general en la actualidad es que el número de jonrones que se ven en la NPB también ha aumentado.

 

   Lo curioso del asunto es que los números no lo muestran de manera clara. Por una parte, el máximo jonronero de la actualidad en el circuito nipón, Hotaka Yamakawa, apenas cuenta con 26 batazos de vuelta completa en 88 partidos disputados.

 

   Eso le da una proyección de 42 cuadrangulares en una temporada completa, lo que representa un buen total, pero no algo fuera de lo común. El récord de 60 vuelacercas que impuso el curazoleño Wladimir Balentien en 2013 todavía está lejos de ser igualado.

 

   Por otra parte, el mexicano Japhet Amador acumula 5 estacazos en sus últimos 6 encuentros y ya tiene 3 juegos con 2 jonrones cada uno este mes, mientras que el puertorriqueño Neftalí Soto se ha ido para la calle 6 veces en sus últimos 7 partidos y también sonó 2 tablazos en un mismo juego esta semana.

 

   Por si eso fuera poco, los Halcones de SoftBank conectaron 8 vuelacercas en un mismo encuentro el 16 de julio y su proyección actual para finales de año es de 204, cuando en toda la campaña de 2017 apenas totalizaron 164.

 

   Las teorías acerca de la razón de este aumento desmesurado de jonrones en ambos circuitos abundan, en especial las teorías conspirativas que apuntan a la adulteración de la pelota y a la ola de calor que ha azotado al planeta entero este año.

 

   No obstante, el panel de expertos que contrató MLB comprobó que todas esas teorías conspirativas carecen de fundamento. La pelota oficial de las Grandes Ligas, por ejemplo, fue probada y se comprobó que cumple con la especificaciones que se supone que debe tener.

 

   En la NPB, a raíz del escándalo que estalló en 2013, cuando las especificaciones de la pelota fueron cambiadas en secreto y a espaldas del comisionado, la pelota oficial de la liga es probada periódicamente para confirmar que mantiene sus características típicas.

 

   Varias veces por temporada, se mide el Coeficiente de Restitución (COR, por sus siglas en inglés) de las pelotas niponas, que indica la velocidad relativa de las mismas antes y después de hacer contacto con un objeto rígido, como un bate. Desde entonces, los resultados de esas pruebas no han arrojado nada fuera de lo común.

 

   En lo que respecta al clima, el panel de expertos contratado por MLB comprobó también que no se trata del calor, ya que el número de jonrones ha aumentado incluso en los estadios techados, en los que la temperatura y el aire internos están controlados.

 

   Esa conclusión aplica también a Japón, ya que SoftBank, que como acabamos de mencionar va camino a superar la barrera de los 200 jonrones este año, juega sus partidos como local en un estadio cerrado, el Yafuoku Dome de Fukuoka.

 

   Incluso los Gigantes de Yomiuri, que tienen como sede el famoso Tokyo Dome, un estadio cerrado, van camino a superar con claridad su marca de 113 cuadrangulares de la campaña 2017. Este año, con 90 estacazos en 94 juegos, poseen una proyección de 137.

 

   El panel de expertos también concluyó que no se trata de un cambio en la manera que los lanzadores están enfrentando ahora a los bateadores, ya que no pudieron detectar ningún cambio particular en su estrategia de lanzar en los últimos años.

 

   Una vez concluido su estudio, ese grupo de investigadores llegó a la conclusión de que el número de jonrones que se ven en MLB ha aumentado en los últimos años debido a que la pelota se ha vuelto más aerodinámica. Es decir, encuentra menos resistencia cuando vuela.

 

   El gran problema es que, al mismo tiempo, no se pudo determinar el porqué la pelota encuentra menos resistencia cuando vuela. A pesar de que las altas temperaturas y la baja densidad del aire sí reducen la resistencia que encuentra la pelota cuando vuela, esos dos elementos no son responsables, por sí solos, de lo que está ocurriendo.

 

   Recuerden, el número de jonrones ha aumentado también incluso en los estadios cerrados, en los que el clima está totalmente controlado y se mantiene igual durante todo el partido.

 

   En lo personal, se nos ocurre que el cambio climático podría estar influyendo en la calidad del aire que respiramos y eso podría estar reduciendo la resistencia que éste ofrece a la pelota cuando está volando.

 

Colin Cowherd explica lo absurdo de las teorías conspirativas y apunta a otra razones para el aumento de los jonrones en MLB

 

   Otra cosa importante que hay que tomar en cuenta es que los bateadores simplemente podrían estar concentrados en conectar más jonrones que cualquier otra cosa. Es muy posible que cada vez que se paren en la caja de bateo sólo estén pensando en eso.

 

   Después de todo, los jonrones son los que mejor pagan. Un toletero que conecta muchos cuadrangulares, independientemente de su promedio, sabe que está ayudando a su equipo y que mientras más saque la pelota del parque más alto será su salario.

 

   Incluso los managers de hoy han abandonado casi por completo la estrategia para concentrarse en los jonrones. La mayoría, por no decir todos, desean tener a 9 bateadores de poder en su alineación para poder conectar la mayor cantidad de estacazos posible y así anotar más carreras y ganar más partidos.

 

   También hay que tomar en cuenta la gran influencia que la sabermetría tiene hoy día sobre el béisbol. Los equipos actuales nunca antes habían contado con tanta información estadística acerca de los lanzadores rivales, por lo que no debería ser una sorpresa que ahora los estén castigando con tanta frecuencia.

 

   La NPB todavía no ha tomado la iniciativa de realizar una investigación propia para responder al problema, pero lo más probable es que lo tenga que hacer pronto porque las pruebas del mismo se hacen cada vez más claras.

 

   Los 12 conjuntos de la liga totalizaron 1.218 vuelacercas en la campaña 2015. En 2016, esa cifra aumentó a 1.341 y el año pasado ascendió a 1.400, por lo que no cabe duda de que esos totales van en ascenso.

 

   Esta temporada, el problema se ha hecho más evidente todavía, ya que a la fecha de hoy el total está en 1.041 vuelacercas y esa cifra arroja una proyección de 1.666 estacazos para finales de año, lo que representa un aumento del 16 por ciento en comparación a 2017.

 

   Si dicha investigación se realiza, lo más probable es que sus resultados sean muy similares a los que alcanzó el panel de expertos de MLB. La pelota, una vez evaluada, muy posiblemente confirmará que sus especificaciones son las correctas.

 

   Así mismo, es probable que se compruebe que el calor influye, pero no mucho, y que los lanzadores han cambiado muy poco su rutina de trabajo y la manera en la que enfrentan a los bateadores rivales.

 

   Al final, es posible que lleguen a la misma encrucijada que las Grandes Ligas: comprobarán que la pelota está volando más, pero no podrán determinar la razón de ello.

 

Tomado de: Beisbol Japonés

 

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.