Los líderes de jonrones de menos estatura en la historia

Por Do-Hyoung Park MLB.com

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Cuando uno mira a los imponentes Giancarlo Stanton (6 pies, 6 pulgadas) y a Aaron Judge (6’7), tiene sentido que hayan liderado sus respectivas ligas en jonrones la temporada pasada.

Pero cuando se trata de poder al bate, no se olviden de los pequeños.

José Ramírez (5’9) de los Indios y Khris Davis (5’10) de los Atléticos mantienen una lucha feroz con J.D. Martínez de los Medias Rojas por el liderato de jonrones de la Liga Americana. Y aunque no son el venezolano José Altuve (5’6) ni el curazoleño Ozzie Albies (5’8), si alguno de los dos supera a Martínez entrarían a la historia como uno de los peloteros más pequeños en ser primero en su circuito en bambinazos.

Y como verán en esta lista, la compañía es de lo mejor. Aquí están, entonces, los 10 campeones de jonrones de menos estatura en la historia.

Hack Wilson, 5’6
1926, 1927, 1928, 1930
A pesar de ser el jugador de menos estatura de esta lista, sería un poco engañoso llamar a este miembro del Salón de la Fama “diminuto”. Un robusto toletero de 190 libras, Wilson parecía un peleador de lucha libre, pues su personalidad también era el centro de atención. Fue campeón de jonrones cuatro veces y en 1930 implantó el récord de empujadas para una temporada con 191.

Mel Ott, 5’9
1932, 1934, 1936, 1937, 1938, 1942
Ott encabezó la Nacional en jonrones seis veces durante su carrera de 22 años con los Gigantes de Nueva York. Encabezó a los Gigantes en bambinazos por 18 temporadas consecutivas entre 1928 y 1945. Ott compensó su tamaño con un exagerado movimiento de pierna para añadir poder a su swing a la zurda, aunque lo corto del Polo Grounds por la raya del jardín derecho (258 pies) sin duda alguna también ayudó sus números. Entró al Salón de la Fama en 1951 y sus 511 jonrones lo ubican en el puesto 25 de todos los tiempos.

Ripper Collins, 5’9
1934
Collins no es uno de los nombres más conocidos de esta lista -más allá de su gran campaña en 1934, cuando empató a Ott en el liderato de jonrones de la Nacional y terminó sexto en la votación al JMV- pero el primera base de San Luis tuvo una sólida carrera, con 135 vuelacercas y 659 empujadas en nueve temporadas.

Kevin Mitchell, 5’10
1989
Mitchell fue un jardinero que dio vueltas por ocho equipos durante una carrera de 13 temporadas, pero su temporada de 1989 fue especial. Todo pareció encajar para Mitchell, quien pasó de dar 22 jonrones en 1988 a pegar 47 por los Gigantes al año siguiente. Fue primero en el Viejo Circuito en cuadrangulares, empujadas y slugging, y también se llevó el JMV.

Willie Mays, 5’10
1955, 1962, 1964, 1965
Con 660 jonrones, exaltado al Salón de la Fama en su primer año de elegibilidad, dos premios JMV de la Liga Nacional, 12 Guantes de Oro y 24 convocaciones al Juego de Estrellas, Mays quizás sea el mejor ejemplo de este tipo de jugador no tan alto pero dotado de un poder prodigioso. A pesar de su tamaño, es quinto en jonrones en el escalafón vitalicio detrás de Barry Bonds, Hank Aaron, Babe Ruth y Alex Rodríguez.

Al Rosen, 5’10
1950, 1953
Rosen no bateó ni un jonrón en 35 juegos repartidos en sus primeras temporadas, pero como novato a los 26 años en 1950 irrumpió en escena sacando 37 pelotas (mejor que Joe DiMaggio y Ted Williams), implantando un récord que estaría en pie hasta que lo tumbó Mark McGwire en 1987. Pero su mejor campaña fue la de 1953, cuando casi gana la Triple Corona de la Liga Americana y se llevó el JMV al ser primero con 43 bambinazos y 145 remolques.

Tommy Holmes, 5’10
1945
Aquí entramos en la parte de la Segunda Guerra Mundial de esta lista. Con tantas estrellas del béisbol -incluyendo a Williams, Stan Musial y DiMaggio – sirviendo en las fuerzas armadas, numerosos jugadores menos talentosos recibieron la oportunidad de mostrar sus habilidades, abriendo la puerta para que peloteros como Holmes pusieran números destacados. Holmes, quien jugó 10 de sus 11 temporadas con los Bravos de Boston, bateó 28 jonrones en 1945 y también lideró a la Nacional en hits, dobles y slugging.

Vern Stephens, 5’10
1945
Aunque Stephens también destacó a finales de los 40 luego del regreso de los jugadores que estaban en la guerra, pegando 39 jonrones y encabezando su liga en empujadas con 159 en 1949, su poder coincidió con el continuo éxito de Williams y DiMaggio, que se repartieron los títulos de jonrones entre 1947 y 1949. Eso significó que su única corona de cuadrangulares fue la de 1945, cuando pegó 24.

Dolph Camilli, 5’10
1941
Uno de los bateadores de poder más consistentes de finales de los 30 y principios de los 40, Camilli, un primera base, pasó la mayor parte de su carrera con los Filis de Filadelfia y los Dodgers de Brooklyn. Su mejor año fue 1941, en el que fue primero en la Nacional con 34 jonrones y 120 empujadas, llevándose también el premio JMV.

Joe Medwick, 5’10
1937
Un jardinero que pegó 2,471 hits en una carrera de 17 temporadas que terminó en el Salón de la Fama, Medwick vio cómo su poder lo abandonó en buena medida después de los 30 años. Pero antes de eso tuvo nueve campañas corridas de al menos 14 jonrones, incluyendo la temporada de 1937 en la que ganó la Triple Corona. Ese año el jugador de los Cardenales fue primero en el Viejo Circuito en hits (237), anotadas (111), jonrones (31), empujadas (154), promedio de bateo (.374) y dobles (56), ganando el JMV de la Nacional.

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