¿Qué desea realmente José Mourinho que les cuente sobre el Manchester United? + José Mourinho quiere respeto, pero debería practicar lo que predica

29/08/18
9:16 pm

 

 

 
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Después de cambiar inesperadamente la hora de su conferencia de prensa la semana pasada, es difícil rastrear a José Mourinho en estos días. Afortunadamente, nuestro corresponsal especial estuvo en el lugar correcto en el momento adecuado el lunes por la noche después de que el Manchester United perdiera contra los Spurs. Esto es lo que el manager de Man United tenía que decir (OK, en realidad no …)

“Oh, tú estás aquí. No esperaba que estuvieras aquí. Pensé que si cambiaba la hora sin decirle a nadie … y la ubicación … pero, no. Me encontraste. Bueno, te saludo. .

Y querrás una explicación, ¿no? Sí. Tu tipo siempre lo hace.

Trabajamos toda la semana. Y desde el punto de vista geopolítico, no perdimos. Desde el punto de vista termodinámico, no perdimos. Desde el punto de vista filosófico, ¿qué perder y qué es ganar? Pero, sí, perdimos el juego, 3-0.

Y así me vuelves a mirar con tu cara de duda. Te vas y piensas: síndrome de la tercera temporada. Crees que me he ido. Como un mal vino.

Pero, ¿son mis triunfos realmente tan distantes? El segundo lugar el año pasado con puntos que normalmente ganarían un campeonato, más alto que tu amado Liverpool. El año anterior a eso: A cuádruple. La Europa League. La Copa de la Liga. El escudo de la comunidad. Premio Stretford de calidad de la Asociación de comerciantes locales. Y no debe olvidarse que he terminado dos veces en los últimos cinco en Fortnite.

No me pongas esa cara.

Si es cierto. Los jugadores han cambiado. Cuando comencé como entrenador, si los jugadores tenían sus teléfonos en el vestuario, era porque estaban jugando ‘snake’. O fue porque John Terry necesitó 45 minutos para tocar “I wll B hme L8, dont w8”, en su Blackberry. Ahora, Jesse Lingard documenta el crecimiento de sus uñas en Instasnapps y Luke Shaw no cerrará sesión en JustEat.

Pero me he movido con los tiempos. Ahora uso el software de ‘scounting’ para aislar los clips que muestran las áreas individuales de las debilidades de mis jugadores. Luego uso iMovie para agregar una banda sonora de mi gritando: “¡No vales nada! ¡Estás destruyendo mi legado! sobre la cima. Luego los envío a Chris Smalling. Cada. Bendito. Día.

¿Nada? No. Es más fácil para ti sentarte allí y rascarte, ¿no?

Incluso debes saber que no toda la culpa recae en mi puerta. Mira a Paul Pogba. Cuando juega para Francia, juega con la libertad, juega con una sonrisa en su rostro, usa su habilidad y dinamismo para romper las líneas. Y él gana la Copa del Mundo. Cuando él juega para mí? Nada. Nada. ¿Que ha cambiado? ¿Qué es diferente? Tendrás que preguntarle.

Luego está Ed Woodward. Mi constante “Ed-dolor”, ja. ¿Por qué no te estás riendo?

¿Cómo se supone que voy a ganar campeonatos cuando él no me deja mejorar al equipo? Necesito comprar defensores. Le dije a principios del verano: ‘Tengo que comprar defensores’. Él dijo: ‘Ya has comprado dos defensores, eran de 30 millones de libras cada uno. ¿Qué hay de malo con ellos?’ Entonces está claro. Él no entiende el fútbol. Porque él no es una persona de fútbol.

Pero estos son los hechos: cuando le quitas los 100 millones de libras a Paul Pogba, los 75 millones de libras por Romelu Lukaku, los 50 millones de libras por Fred, los 40 millones de libras por Nemanja Matic, los 30 millones de libras esterlinas y Dios sabe qué le pagamos en sueldos para Alexis Sánchez, los 30 millones para Victor Lindelof, los 30 millones para Eric Bailly … tomar todo eso y hemos gastado menos que Burnley. Y así, Ed Woodward espera que me mantenga al día con el Manchester City con el presupuesto de Burnley. Es una locura.

Pero, ¿qué sabes? Tú eres un gato. Y estoy tratando de tomar un baño relajante. Uno para mí. Nada para ti. Sigue, vete. Papá te alimentará cuando haya terminado. Respeto. Respeto. Respeto. Respeto”.


José Mourinho quiere respeto, pero debería practicar lo que predica

 

En algún lado, oculto entre el enfado y frustración mostrados en la suite para los medios de comunicación en el Old Trafford durante la noche del lunes, lo dicho por José Mourinho tenía mucho sentido.

El Manchester United fue mejor que el Tottenham durante 50 minutos. En un momento durante la primera mitad del encuentro, se viró hacia su banca alzando tres dedos, ilustrando las tres oportunidades perdidas por Romelu Lukaku. Harry Kane tuvo un solo chance en toda la noche y anotó.

También tuvo razón a la hora de apuntar la dificultad de equilibrar resultados con desempeño. En un mundo perfecto, los hinchas del United quieren ver a su equipo ganar partidos utilizando un fútbol de ataque y de extensión. Mourinho parecía preguntar (en caso de que no se puedan disfrutar de ambas cosas), ¿cuál de ambos aspectos es el más importante?

Es un argumento válido, al igual que representa un problema inherente al puesto de técnico del United.

Sin embargo, hubo otras partes de su estallido que no cayeron tan bien. Abandonó su rueda de prensa exigiendo mayor respeto hacia él.

Entonces, hablemos sobre respeto.

Mourinho pedía a los periodistas mostrar mayor respeto por sus logros y específicamente, por los tres títulos de Premier League que ganó con el Chelsea. Nuevamente, tiene razón en decir que, en cuanto a los otros 19 directores técnicos dentro de la liga, Pep Guardiola tiene uno y Manuel Pellegrini otro.

En su mente, la pizarra marca 3-2, aunque ignora el hecho que Arsene Wenger también se alzó con tres títulos, entrenador catalogado por el propio Mourinho como “especialista en fracasos”. Allí no mostró mucho respeto.

Tampoco el portugués ha respetado mucho a sus propios jugadores, que digamos.

La gira de verano del United en Estados Unidos comenzó en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) en julio pasado con una interrogante sobre Paul Pogba. En vez de responder que sería fantástico recibir nuevamente a un campeón mundial a Carrington, la respuesta de Mourinho se deshizo en críticas.

“Se trata de que él entienda el por qué fue óptimo, especialmente en la segunda parte de la competencia”, indicó el portugués.

Y así, marcó el tono del verano.

Mourinho fichó a un mediocampista por 47 millones de libras esterlinas (se manejaba la especie que Fred era su principal objetivo) para jugar en una escuadra que terminó en el segundo puesto en la pasada campaña.

Sin embargo, cuando se le preguntó, también en Los Ángeles, si su equipo tenía suficiente calidad para ser contendores al título, Mourinho se negó a responder.

“No respondo tu pregunta”, replicó, con rostro de piedra.

Al ser presionado en las conferencias de prensa subsiguientes en Estados Unidos y en Brighton, si consideraba que el United se encontraría entre los principales retadores por la Premiership esta temporada, solo se limitaba a responder: “Lo verán en noviembre”.

El viernes pasado, se le preguntó en Carrington, antes de la visita del Tottenham a Old Trafford, si estaba “conforme” con sus jugadores. “Ustedes saben mi respuesta”, fue como contestó.

Difícilmente se trataba de una aprobación efusiva y no mostró mucho respeto por un equipo que incluye a varios de los mejores jugadores del mundo y casi 350 millones de libras esterlinas en fichajes, más el chileno Alexis Sánchez, quien llegó mediante préstamo.

Otros técnicos han tomado caminos distintos. Pep Guardiola insistió en “no sentirse decepcionado” cuando Jorginho decidió ir por el Chelsea en vez de fichar con el Manchester City antes de comenzar a hablar con el resto de mediocampistas a su disposición.

El Tottenham se convirtió en el primer equipo en la Premier League en no hacer un fichaje importante durante el verano desde que la ventana de pases fuera introducida en 2003. A pesar de ello, Mauricio Pochettino no dejó de prometer mejorías para su equipo en la presente temporada.

“Vamos a mejorar”, dijo en plena fecha límite. “No hay dudas al respecto”.

La rueda de prensa de Mourinho durante la fecha límite incluyó una declaración en la cual afirmó que su equipo enfrentaba una “temporada difícil” si un nuevo fichaje (del cual se entendía sería un defensa central) no se producía.

Si tomamos en cuenta los resultados, el Tottenham ha mostrado mejoría, sumando nueve puntos en sus primeros tres partidos, en comparación con los cuatro logrados en el mismo periodo durante la campaña anterior.

Mientras tanto, la grave advertencia de Mourinho ha comenzado a mostrar su certeza: el United ha comenzado sufriendo par de derrotas por primera vez desde 1992.

Quizás, el discurso y los resultados se relacionan. Quizás no. Sin embargo, es difícil que los jugadores puedan mantenerse inmunes al torbellino de negatividad que ha rodeado al club durante las últimas semanas, casi en su totalidad producto de las acciones de Mourinho.

En la noche del lunes, vimos a Mourinho en plan de defensa propia. Antes de sacar a relucir sus tres títulos de Premier League, éste insistió que “no perdimos según el punto de vista estratégico, no perdimos según el punto de vista táctico”.

También pudo haber dicho que había ganado el partido en su pizarrón pero que fue durante la ejecución del plan por parte de sus jugadores que todo salió mal. Esto se produjo ocho días después de que Mourinho culpara la derrota en Brighton a “grandes errores”.

También vale la pena mencionar que, después de la derrota 2-1 ante el Leicester en sus últimos días como técnico del Chelsea, Mourinho decía algo similar.

“Trabajé durante cuatro días entrenando para este partido”, afirmó en diciembre de 2015. “Identifiqué cuatro movimientos en los cuales el Leicester anota muchos de sus goles e identifiqué como, en dos de esas cuatro situaciones, marcaron sus goles (en este partido). Lo discutí con todos los jugadores, pueden preguntarles”.

El tema recurrente es: “Culpa de ellos, no mía”.

Existe la sensación creciente alrededor del Old Trafford que mucha de la negatividad que rodea al United ha sido producto de sus propias acciones.

Las palabras no hacen ganar partidos. Sin embargo, un verano que pudo haber terminado de forma positiva ha sido calificado por Mourinho como completo desastre. En consecuencia, su equipo parece confrontar dificultades para así conseguir la forma de escapar de lo que se ha convertido en una espiral en caída libre.

En vez de usar tres dedos, Mourinho parece haber pasado el último mes y medio sosteniendo dos dedos frente a sus jugadores. Olvídense de los tres títulos. Mourinho haría bien concentrando sus energías en conseguir los próximos tres puntos a su disposición.

 

 

Tomado de: ESPN

 

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