58 SNB: Resumen de los juegos del 7 de septiembre + Posiciones: Segundo juego sin hits ni carreras en la presente temporada

8/09/18
1:01 pm

 

 

  web@radiorebelde.icrt.cu / Rodolfo Durán Almeida

Zurdo artemiseño Geonel Gutiérrez

El zurdo artemiseño Geonel Gutiérrez fue protagonista este viernes en la 58 Serie Nacional de béisbol, al dejar sin hits ni carreras en siete entradas al equipo de Santiago de Cuba, en el estadio Guillermón Moncada.

Los conocidos Cazadores se impusieron 10×0, y Gutiérrez se convirtió en el segundo lanzador de ese equipo que propina un no hit no run en la presente temporada. El anterior lo dio el también zurdo Ricardo Martínez ante el seleccionado de Cienfuegos el pasado 14 de agosto y lo consiguió en solo cinco capítulos por la vía del súper nocao.

La víspera, Geonel, solo permitió que se le embasarán cuatro jugadores de Santiago, tres por boleto y el otro por pelotazo, y terminó con tres ponches en la séptima entrada.

En este desafío el cuarto bate Lázaro Hernández pegó su séptimo jonrón para igualar en el liderato con el receptor Yosvani Alarcón.

Con esta victoria, Artemisa subió al segundo lugar compartido con Ciego de Ávila, ambos con record de 14-8, a un juego del puntero Villa Clara, que aparece con 14-6.

Los villaclareños blanquearon 6×0 al local Sancti Spiritus, con trabajo monticular de siete entradas del derecho Alain Sánchez, y cuadrangular de Yurien Vizcaino.

Por su parte, Ciego cayó 8×4 ante el colero Cienfuegos, y Holguín sumó su oncena victoria en los últimos doce juegos al superar en un reñido partido 5×4 al cuadro de Industriales.

El jardinero capitalino Stanley Hernández pegó cuadrangular con dos a bordo en el principio del octavo para poner delante a los azules, pero en el cierre de ese mismo inning, el emergente Iván Prieto la botó con uno en circulación, para empatar y decidir el juego.

En otros resultados de los primeros partidos de las octavas series particulares, el sotanero Matanzas alcanzó su quinta victoria 9×6 ante Camagüey, y Guantánamo superó 6×3 a Pinar del Río.

Los compromisos entre La Isla y el campeón Granma, y Las Tunas -Mayabeque, se suspendieron por lluvia y este sábado jugarán doble.

Tabla de posiciones

1- VCL 14-6
2- CAV 14-8
3- ART 14-8
4- IND 13-8
5- LTU 13-9
6- SCU 12-9
7- HOLG 12-9
8- SSP 11-11
9- GTM 11-11
10- IJV 10-10
11- CFG 9-12
12- CAM 8-12
13- MYB 8-12
14- GRM 8-13
15- PRI 6-14
16- MTZ 5-16

 

Tomado de: Radio Rebelde


 

Norge Carlos Vera ha tenido un buen debut en series nacionales. Foto: Ricardo López Hevia

Norge Carlos Vera no recuerda haber visto lanzar a su padre, pero sí tiene en su mente una imagen del Guillermón Moncada a punto de explotar con un pitcheo certero de uno de los más finos y espectaculares lanzadores en la historia del béisbol cubano.

«Estaba chiquito, y la gente se tiraba al terreno con una victoria de Santiago», rememora la joven promesa del pitcheo indómito, quien ha irrumpido con fuerza en la 58 Serie Nacional, por momentos recordando el aplomo y dominio de su padre, el otrora estelar diestro Norge Luis Vera.

Pero, contrario a lo que pudiéramos pensar, Norge Carlos no llegó al béisbol por influencia familiar, sino por inspiración propia, y tampoco arrancó en los diamantes como lanzador. «Tenía ocho años y llegaron unos profesores buscando muchachos para la pelota. Ahí decidí apuntarme y después se lo dije a mis padres.

«Al principio jugaba en el campo corto, luego me pasaron a primera base por mi estatura, hasta que se me dio la oportunidad de lanzar, al entrar en el Sub-15. Ahora, que ha pasado el tiempo, extraño batear, pero en el pitcheo me siento mejor», recapitula el espigado derecho, cuyos inicios en el deporte se ubican en la natación y tenis de mesa.

«Todavía me queda algo con la raqueta, tengo reflejos; en cualquier lugar que veo una mesa me pongo a jugar, y lo puedo hacer a buen nivel», precisa sonriente este indómito de 18 años, quien ya ha realizado cuatro aperturas en el presente clásico de las bolas y los strikes, tres de ellas en plazas complicadas como Bayamo, el Latinoamericano y el Victoria de Girón.

«No esperaba tener actuaciones tan relevantes, aunque me había preparado muy bien. La clave ha estado en pensar bien contra cada bateador, no menospreciar a nadie, tener mucha calma y siempre pensamientos positivos», devela Norge Carlos, de quien ha resaltado, precisamente, su gran concentración en la lomita.

«Yo soy tranquilo por naturaleza. No he sentido presión y algunos dicen que en eso me parezco mucho a mi padre, pero la realidad es que él no me ha enseñado nada para lograr ser así, eso más bien viene con mi carácter. Cuando estoy lanzando busco la máxima concentración, nunca pienso que el rival es mejor que yo, al final somos dos hombres en igualdad de condiciones y cada uno lucha por triunfar», asegura Vera.

Hasta ahora, su filosofía le ha dado resultados en las primeras salidas frente a rivales complejos como Granma, Villa Clara, Industriales y Matanzas, quienes le batearon 233, con bajo slugging de 314. En dichas aperturas devoró 22,2 entradas con efectividad de 2,78, aunque no ha sido bien respaldado por su ofensiva, que exhibe un pobre promedio de 2,38 carreras anotadas por cada nueve entradas en sus apariciones.

Como detalle negativo, tiene una tasa de bases por bolas elevada (5,16) por partido, y su correlación de ponches por cada boleto (0,92) se mantiene muy baja, en gran medida por las dificultades con el control.

«Quiero mejorar ese aspecto, que es crucial para los lanzadores. Antes tenía muchos más problemas por deficiencias en la mecánica, pero con el tiempo he ido perfeccionando algunos puntos. Por ejemplo, he trabajado para mirar siempre dónde quiero poner la pelota, soltar la bola delante de la cara, observar el enmarque del receptor, dar el paso largo, levantar el pie y lograr un movimiento fluido», detalla Norge Carlos.

Muchas de estas indicaciones o consejos han llegado precisamente a través de su padre, quien, desde la distancia, no le pierde ni pie ni pisada. «Él está pendiente de mis salidas, pero, aunque sean buenas, siempre me habla de las cosas que hago mal, para poder corregirlas», explica el joven lanzador, cuyo mayor deseo es triunfar por méritos propios.

«Me vinculan todo el tiempo con mi padre, pero el responsable de escribir mi historia soy yo mismo. Ahora tengo una gran oportunidad, en un equipo que ha sido históricamente de los mejores. Buscamos regresar a los planos estelares y, en lo particular, quisiera volver a llenar el Guillermón».

 

 

Tomado de: Granma

 

 

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