BOSTON — De mantener su impresionante racha ganadora de los últimos tres años, Alex Cora probablemente debería pasear un reluciente trofeo por Boylston Street, en el centro de Boston, el próximo otoño.

El manager novato de los Medias Rojas de Boston se ha transformado en el nuevo “Rey Midas” del béisbol, convirtiendo en oro todo lo que toca desde su retiro como jugador en el 2011, tras 14 años en Grandes Ligas y 16 como pelotero profesional.

“Pienso que he estado en los lugares indicados en los momentos correctos y me he rodeado de gente con mentalidad ganadora”, dijo Cora a ESPN Digital. “El béisbol es un deporte de equipo y se necesita que mucha gente haga su trabajo para que se consigan los objetivos. Soy un hombre de equipo”, agregó.

“En algo que he creído en los últimos años es: Si lo haces, tienes que divertirte”, dijo Cora.

“Me propuse que cuando tuviera la oportunidad de dirigir, me divertiría haciéndolo. Lo más importante es sentir placer de venir a trabajar y, sin importar el resultado, marcharte a casa a disfrutar la familia. Hay que encontrar un equilibrio, pero siempre manteniendo el foco de lo importante y nunca dejar que el trabajo se convierta en energía negativa”, dijo.

Desde que colgó las zapatillas, Cora comenzó a trabajar, como gerente general y/o dirigente con el equipo de su pueblo natal y donde jugó, los Criollos de Caguas de la liga invernal de Puerto Rico. En el invierno 2016-17, como gerente, condujo a los Criollos a ganar el campeonato local y luego a cortar una racha de 17 años que tenían los clubes boricuas sin conquistar la Serie del Caribe.

Un mes después, con Cora de gerente general, la selección de Puerto Rico alcanzó su segunda final consecutiva en el Clásico Mundial de Béisbol, que perdió ante Estados Unidos. En el verano, Cora debutó como coach de Ligas Mayores con los Astros de Houston, que ganaron 101 partidos en la serie regular, el banderín de la División Oeste de la Liga Americana y el primer título de Serie Mundial en su historia de más de medio siglo.

El desempeño de Cora como asistente del manager AJ Hinch le aseguró una entrevista para el cargo vacante de los Medias Rojas, que no tuvieron reparos en convertir al boricua en el primer representante de las minorías raciales que dirige el club desde que fue fundado en 1901. Cora, quien fue parte del equipo de Boston que ganó la Serie Mundial del 2007, firmó un pacto de tres años.

Cora, el dirigente #47 de los Medias Rojas, ya entró a los libros de récords del club al ganar 101 de sus primeros 148 partidos, asegurando el primer boleto a la postemporada y virtualmente garantizando un tercer título divisional consecutivo. Cora es el quinto dirigente de Grandes Ligas que gana 100 juegos en su año de debut y apenas el segundo piloto latinoamericano que alcanza el centenar en una temporada (el dominicano Felipe Alou lo hizo en el 2003 con los Gigantes de San Francisco).

Es apenas la cuarta vez en 118 temporadas y la primera desde hace 72 años que Boston supera los 100 triunfos.

En la mitología griega, el rey Midas recibió de Dioniso, hijo de Zeus y dios del vino, el poder de convertir en oro todo cuanto tocara. En los últimos años, Cora es lo más cercano al antiguo monarca griego en la pelota profesional.

“En el aspecto personal es bien gratificante, pero el crédito va a los jugadores, a la organización, los coaches, los trainers. Creo que esto es producto de un trabajo en equipo y no creo que sea justo que solamente me señalen como el autor de todo esto. Es una producción general, fruto del trabajo colectivo”, dijo Cora.

“Por otro lado, está el compromiso de no hacer quedar mal a Puerto Rico y el béisbol latinoamericano, algo que siempre debemos tener presente cuando entramos al campo, ya sea para jugar, dirigir o hacer cualquier trabajo”, agregó.

Cora, de 42 años, y Dave Martínez, quien también está debutando este año con los Nacionales de Washington, son dos de los tres puertorriqueños y 17 latinoamericanos que han ostentado el cargo de manager en las ligas mayores de Estados Unidos. El primer boricua fue Edwin Rodríguez, quien comandó a los Marlins de Miami por 163 encuentros entre las temporadas del 2010 y 2011.

El cubano Mike González, en 1938 con los Cardenales de San Luis, fue el primer hispano que recibió la enorme responsabilidad de dirigir en el campo un conjunto del Big Show. González condujo por 17 partidos en 1938 y seis más en 1940.

Otro cubano, Preston Gómez, fue el segundo, al dirigir a los Padres de San Diego entre 1969 y 1972. Gómez también fue manager de los Astros (1974-75) y Cachorros de Chicago (1980). Los otros cubanos son Marty Martínez (Marineros de Seattle, 1986), Tany Pérez (Rojos de Cincinnati, 1993; Miami Marlins, 2001), Carlos Tosca (Azulejos de Toronto, 2002-04) y Fredi González (Florida Marlins, 2007-10; Bravos de Atlanta, 2011-16).

También los dominicanos Alou (Expos de Montreal 1992-2001 y San Francisco Giants 2003-06); Tony Peña (Reales de Kansas City 2002-05), Luis Pujols (Tigres de Detroit, 2002), Juan Samuel (Orioles de Baltimore, 2010) y Manny Acta (Nacionales de Washington, 2007-09; Indios de Cleveland, 2010-12).

Y los venezolanos Ozzie Guillén (Medias Blancas de Chicago, 2004-2011; Marlins de Miami, 2012) y Alfredo Pedrique (Diamondbacks de Arizona, 2004) y el mexicano Rick Rentería (Cachorros de Chicago 2014; Medias Blancas de Chicago, 2017-18).

Alou, con 14 temporadas y 1,033 triunfos, ha sido el más exitoso y experimentado manager latino de todos los tiempos, pero Guillén, en el 2005, es el único que ha ganado la Serie Mundial. Alou (1994), Peña (2003) y Guillén (2005) recibieron el premio Manager del Año.

“Todos esos hombres allanaron el camino para mí y muchos otros que me seguirán. El respeto y el agradecimiento deben ser eternos para todos ellos. Don Felipe, Edwin, Ozzie, Rick y todos los otros, le dejaron saber al mundo que los latinos podemos hacerlo bien en todos los niveles en este juego”, dijo Cora.

“Tenemos la responsabilidad de mantener la bandera en alto para las próximas generaciones”, agregó.