Lionel Messi dejó a un lado por un momento su tradicional festejo de los goles en el que mira al cielo y apunta con los dedos con dedicación a su abuela, y en su primer tanto ante el Tottenham sorprendió con una celebración que no se le conocía.

‘La Pulga’ selló una gran jugada colectiva del Barcelona en la que Coutinho y Luis Suárez hicieron sendas fintas para dejarle el balón, y tras definir con un toque suave el 3-1 parcial, corrió hacia la cámara para festejar pegándose en los costados de la cabeza (como ‘tambor’), al tiempo que la movía de un lado para otro.

Acto seguido, Messi levantó su dedo pulgar, el índice y el mayor, en alusión a sus hijos Thiago, Mateo y Ciro, a los que les envió besos, en un festejo similar al que emplea Luis Suárez, aunque la diferencia es que el uruguayo levanta cuatro dedos.

Hasta el momento el argentino no ha sido cuestionado sobre el motivo exacto de su celebración, ni lo ha aclarado en sus redes sociales; sin embargo, se advierte que por los gestos y la cel