Cuando el jardinero novato Ronald Acuña Jr. hizo su debut en las Grandes Ligas el 25 de abril, se esperaban grandes cosas del pelotero de 20 años. Él era considerado el prospecto número 1 del planeta en el ranking de Keith Law, de ESPN, y de otros analistas, y causó gran impresión en los entrenamientos de la primavera. Durante la segunda mitad, él emergió como uno de los mejores bateadores de la temporada, con 19 jonrones en 68 juegos para ayudar a Bravos de Atlanta a regresar a ganar el Este de la Liga Nacional y regresar a la postemporada por primera vez desde 2013 y terminar la temporada con 26 jonrones mientras batea .293 con un slugging de .552.

Pero en las Grandes Ligas, el prodigio venezolano mostró algo más que una tremenda habilidad en el plato, en las bases y en el campo: Él no tiene miedo de mostrar a sus fanáticos lo que siente acerca de lo que está haciendo, celebrando momentos grandes y pequeños, jugando con compañeros de equipo como Ozzie Albies y abrazar los mejores momentos en el gran escenario.

El mes pasado, Acuña se sentó con Marly Rivera, de ESPN, para hablar sobre su temporada, sus raíces en una familia de béisbol, su respeto por el fenómeno juvenil de los Nacionales de Washington, Juan Soto, y por el Premio Novato del Año de la Liga Nacional que se espera que uno de ellos gane.

 

Marly Rivera: ¿Puedes hablarnos sobre el peso de las expectativas cuando vienes de una familia de béisbol?

Ronald Acuña Jr: Sí, de verdad que me llena de orgullo venir de una familia beisbolera. Mis primos fueron unos de los ejemplos para mí. Cuando yo los veía jugar en la televisión me llenaba de mucho orgullo. Como que quería estar alli en el puesto de ellos. Hoy en día gracias a Dios yo estoy aquí, en lo que ellos estaban haciendo antes.

M: Para aquellas personas que no lo saben, ¿cuántos jugadores de béisbol hay en tu familia y quiénes son?

R: Hay muchísimos que firmamos en el béisbol profesional, como Alcides Escobar, Kelvin Escobar, Vicente Campos, Edwin Escobar, Michael García, Hugo Cardona, mi hermano que acaba de firmar que se llama Luis Ángel Acuña y entre otros que vienen detrás de nosotros y esperemos que surjan y que lleguen aquí, al máximo nivel que es las Grandes Ligas.

M: Tu papá era un jugador de béisbol, pero no llegó a las Grandes Ligas, por lo que ahora está viviendo su sueño a través de su hijo.

R: Mi padre fue mi mayor motivación al verlo jugar. Lo veía jugar todos los días en Venezuela y una vez tuve la oportunidad de venir aquí, en el 2005 (con los) Fisher Cats, y verlo jugar en Doble A. De verdad que esa fue una de mi mayor motivación a estar donde estoy hoy, gracias a Dios. Me inspiró mucho, me enseñó muchas cosas del béisbol que no sabía, como quiera en el béisbol todos los días uno aprende cada día cosas nuevas. La verdad él fue mi mayor mentor.

M: Entonces, la pregunta más importante de todas: ¿Quién es el mejor jugador de béisbol de la familia Acuña?

R: Ahorita te puedo decir que mi hermano que firmó. Lo digo porque cuando yo firmé no tenía las condiciones que él tiene hoy en día. Yo viendo a mi papá, como él jugaba, yo podría decir que tampoco las tenía. Mi papá era bueno (pero) no tenía las habilidades que él tiene hoy en día. De verdad que yo te puedo decir que mi hermano.

M: ¿En qué sentido es mejor que tú?

R: Yo te podría decir que él es un jugador completo, o sea que él tiene las cinco herramientas.

M: La gente dice que tú eres un jugador de cinco herramientas…

R: Sí, pero yo sé cómo yo era antes, no es lo mismo que él es hoy en día. Él tiene como que más habilidad. Si yo la sacaba, él la saca más lejos (que) cuando yo tenía 16.

M: ¿De dónde viene esta pasión y esta alegría que tienes para el juego? Es un placer verte jugar.

R: Yo digo que con eso se nace, porque desde que me comenzó a gustar la pelota, desde que veía a mis primos, a mi padre, se convirtió en el deporte que más amo. Siempre salgo a divertirme porque es un deporte de niños, como quien dice. Siempre me gusta divertirme porque uno nunca sabe quién te está mirando y yo quiero que se lleven lo mejor de mí siempre.

M: ¿Esa pasión y esa alegría también vienen de tu familia?

R: Yo diría que sí. Alcides también es así, siempre la misma actitud, sonriendo en el juego; divirtiéndose. Y eso que tiene 32 o 33 años. Mis primos también son así, alegres siempre.

M: ¿Cuál es el mejor consejo que recibiste de Alcides o de cualquier integrante de tu familia cuando llegaste a las Grandes Ligas?

R: Muchos de mis primos me dieron muchos consejos. Alcides, me felicitó, me dijo: ‘Primo, gracias a Dios estás aquí, sigue trabajando duro, esto apenas comienza’. Mi primo Kelvin Escobar también me lo dijo, mi papá, mi madre y todo el entorno de mi familia que me rodea.

M: ¿Quién era tu jugador favorito cuando estabas creciendo?

R: Miguel Cabrera. Siempre que lo veía jugar… no lo vi aquí en Estados Unidos, pero lo vi en Venezuela con los Tigres de Aragua. De verdad que eso era como ver al presidente. Iba a batear Miguel Cabrera, ahí estaba yo, pegado en el teléfono. De verdad que siempre lo veía jugar porque me gustaba la manera como él jugaba. La facilidad con la que él bateaba; eso me motivó mucho a ser como es hoy en día.

M: ¿Has tenido la oportunidad de hablar con “Miggy”?

R: Sí, en spring training tuvimos la oportunidad de jugar juntos. Me acuerdo yo, él estaba en primera base y me estaba aconsejando mucho. En el poquito tiempo que duré en primera me dijo: “Sigue trabajando duro, mantente humilde, mantente trabajando fuerte, haz lo que ellos te digan porque ellos son los que saben”. Y uno se lleva eso de ejemplo.

M: ¿Qué significa ese momento para ti? Estabas con tu ídolo en primera base.

R: De verdad que yo no creo que eso se me olvide nunca a mí. No lo creía que estaba hablando con Miguel Cabrera. Antes lo veía en televisión y tuve la oportunidad de compartir el mismo terreno con él; es un orgullo para mí.

M: ¿Quién es tu jugador favorito hoy?

R: Mi jugador favorito hoy en día es Starling Marte. Me gusta la manera como juega; nos mantenemos en comunicación siempre. También me da consejos y me gusta la manera en la que él se destreza (sic) en el juego.

M: ¿Cuál es el mejor consejo que has recibido de Starling Marte?

R: Que siga trabajando duro, que siga haciendo las cosas bien, como tienen que ser y que me divierta en el terreno.

M: Durante muchos años, Mike Trout ha sido considerado la cara del béisbol. Pero ahora la gente está pensando que tú podrías ser la nueva o la próxima cara del béisbol. ¿Puedes siquiera comprender eso?

R: De verdad que podría compararme con esa súper estrella que me ayudo a mí a seguir trabajando, pero algún día, como quien dice la gente, ser la cara del béisbol, eso no es regalado. Tienes mucho trabajo, seguir trabajando duro, hacer las cosas bien y están ahí con consistencia todos los días.

M: Tú conoces las expectativas. Usted era el jugador número uno de las ligas Menores, el prospecto número uno en todo el béisbol. Y ahora eres uno de los favoritos para el Novato del Año de la Liga Nacional. ¿Cómo manejas eso con tan solo 20 años?

R: Para mí una de las cosas que yo hago es como si no estuviera pasando. Sólo estamos jugando para ganar. Como que la gente no está diciendo nada, Novato del Año, como si ese premio no lo van a dar. Así es como yo manejo eso, porque si uno se pone a pensar en eso uno comienza a pensar mucho y uno se sale de control.

M: ¿Así que lo que piensas es que ese premio ni siquiera existe?

R: Eso no existe ahorita. Cuando acabe la temporada, pues a ver quién se lo gana.

M: ¿Te gustaría ser nombrado el Novato del Año?

R: Claro, con el favor de Dios, sí. A cualquiera le gustaría, sí.

M: ¿Por qué?

R: Porque eso es el trabajo que uno viene haciendo durante toda la temporada y sí tú sabes que vienes haciendo buen trabajo y sabes que te lo puedes ganar, que te lo den.

M: Hay un compañero venezolano que podría estar en esa lista (de los mejores novatos): Gleyber Torres. Hay una pareja de dominicanos como Juan Soto y Miguel Andújar. Tal vez el próximo año tengamos a Vlad Guerrero Jr. Hay un grupo de jugadores de cinco herramientas muy jóvenes, y tú eres parte de eso.

R: De verdad que son unos peloteros increíbles con las habilidades que tienen. Es como ver jugar a un niño de 19 años haciendo lo que está haciendo Soto hoy en día, es como decir un fenómeno, porque 19 años y en el máximo nivel que es Grandes Ligas. Todo lo que él hace es increíble. Cada vez que jugamos juntos yo disfruto verlo jugar.

M: Si tuvieras que votar (y no puedes votar por ti mismo), ¿por quién votas?

R: Pero ¿en cuál de las dos ligas? ¿La Nacional o la Americana?

M: La Nacional.

R: Yo votaría por Soto porque solamente tiene 19 años y hacer todo lo que está haciendo yo diría que eso no lo hace cualquiera; es increíble.

M: Háblame sobre estas celebraciones con Ozzie Albies en el dugout. Vemos los videos. Ustedes parecen estar divirtiéndose mucho.

R: Desde que nos conocimos en el 2015 se creó esa hermandad entre nosotros, ese ánimo de juego, esa energía siempre la transmitía a los demás jugadores, como que es contagioso. Y los demás jugadores también con la misma energía así. Y eso lo trajimos de las ligas menores para las Grandes Ligas.

M: Entonces esta es una extensión de lo que solías hacer en las Menores.

R: Eso es algo que sale solo. Es algo que tiene el jugador. Hoy en día él tiene la misma energía como la tengo yo. Como te dije, eso se transmite, y aquí seguimos haciendo lo mismo. Salimos a divertirnos en el juego. Y yo creo que es contagioso, se les transmite a los otros jugadores, y así vamos con esa misma energía al equipo todos juntos.

M: ¿Te sientes afortunado de poder compartir esto con alguien de tu edad y has estado con él durante los últimos tres años? Estaban juntos en las Menores, y ustedes parecen ser tan buenos amigos.

R: La verdad que es increíble ver como él ha triunfado. Tanto él como yo. Cada cosa que él hace yo creo que la disfruto más que él, porque me gusta verlo triunfar. Me gusta verlo surgir, hacer las cosas bien.

M: Hay una gran diferencia entre la primera mitad de la temporada y la segunda mitad de la temporada, especialmente en las estadística para ti. ¿Qué cambió?

R: Yo digo que adaptarme a los pitcheos. No es una excusa, es que uno llega de ligas menores (y) uno no sabe cómo es el juego aquí. No tanto el juego, más bien no sabes cómo es el ambiente; el ambiente aquí. Tienes que adaptarte rápido en las Grandes Ligas. Y bueno, yo estaba adaptándome y me tardé un poco y ya a la segunda mitad vine ready pa’ lo que viniera. Al final de la jornada, estamos ready ya.

M: ¿Entonces no cambiaste nada?

R: Aquí en Grandes Ligas hay más información que en ligas menores. En ligas menores uno va a jugar y (te dicen) mira va a lanzar “Pepito”, él tira rectas y tira curvas y ya vamos a ver la pelota y a darle. Aquí en Grandes Ligas uno tiene que hacer meetings, tienes que ver los picheos. ‘Mira (él) tira curvas, en dos strikes tira más cambios’. Entonces yo digo que eso es mucha información para mí. Yo me acostumbre a ligas menores.

Aquí en las Grandes Ligas es, tira curvas, tira slide en dos strikes, tira mucho cambio cuando tiene un strike, te abre con slider. Es mucha información y para batear uno no puede pensar mucho; uno tiene que ver la pelota y hacerle swing y ya.

M: ¿Entonces solo estamos aprendiendo a procesar toda la información?

R: Sí, esa fue la diferencia yo diría. Porque como te dije, en las ligas menores nunca me acostumbraron a que si el pitcher tira sliders. Yo iba para el juego, él lanzaba y yo bateaba.

M: ¿Qué puedes mejorar?

R: Siempre hay tiempo para mejorar. Mejorar en todo.

M: ¿Hay algo específico en lo que te gustaría trabajar el próximo año? No los playoffs porque no quieres cambiar nada durante los playoffs, ¿verdad? Pero mirando el próximo año, ¿qué es algo que a usted, después de estar en las mayores durante todo este año, le gustaría mejorar?

R: Yo diría. en los tiempos difíciles, cuando llegan los slump y hay mucha gente que se vuelve loco y uno no quiere ni jugar pero yo soy un muchacho que tiene mucha paciencia de verdad, yo sé bregar con esas cosas soy un muchacho de mente fuerte porque se lo que es slump hay muchos que saben pero no saben como sobrellevarse. Entender el béisbol eso es como un pasatiempo un ratito para aca en el slump los tiempos buenos pasan y vuelve el slump y vuelven los tiempos buenos.

M: ¿Es porque estás en el béisbol y puedes manejar mejor esos momentos?

R: Antes de firmar, eso mi padre siempre me lo enseñó, los tiempos malos. Van a llegar tiempos malos, van a llegar 20 turnos sin dar hit, van a llegar 15 ponches, y eso tú tienes que tener la misma actitud. Y eso es una de las cosas que yo he aprendido y que todavía llevo conmigo.

M: ¿Alguna vez te preocupas por la gente, tal vez malinterpretando tu alegría y felicidad jugando el juego? A veces, cómo los jugadores latinos son demostrativos pueden verse de manera incorrecta.

R: Yo me siento cómodo de ser yo mismo. Como te dije, es un juego de niños. Yo disfruto lo que hago sin faltarle el respeto al otro equipo. Yo disfruto sin importar lo que sea.

M: Conoces la historia de Andruw Jones. Tenía 19 años cuando llegó a la Serie Mundial de 1996 con los Bravos de Atlanta, ese increíble equipo del 96, obviamente, el equipo del 95 también. Usted está en la misma posición a los 20 años. ¿Qué significa para ti ponerte el uniforme de los Bravos y poder realizar y traer los playoffs a Atlanta y solo tienes 20?

R: Es un orgullo para mí el vestir el uniforme de los Bravos día a día. Fue el único equipo que confió en mí, confió en mis habilidades y me dio la oportunidad de saltar al béisbol profesional. Muchos ponían excusas, que él es muy chiquito, que él no hace esto, que no hace lo otro. Ellos tuvieron la oportunidad de firmarme a mí y la oportunidad de confiar en mí y estoy dando lo mejor de mí.

M. ¿Es sorprendente, ahora que la gente ve lo que está haciendo ahora en las Grandes Ligas, y este es el único equipo que dice que creyó en usted?

R: Uno cuando va a firmar está tratando con alguna de las 30 organizaciones. Uno me quería firmar y entonces decían ‘no, él va a ser muy pequeño; él va a ser como el papá… que sí mala conducta’ y eso y lo otro. Eso quiere decir que no creen en ti. Decían: “no, yo te voy a firmar venimos la semana que viene a firmarte”. Entonces los Bravos me vieron una sola vez y me firmaron. Ya, sin tanta excusa. Entonces, eso quiere decir que creyeron en mí.

M: Hubo algunas críticas en el entrenamiento de primavera por la forma en que inclinaste el sombrero, o “él hace esto, él hace eso”. ¿Eso te molestó?

R: Eso es algo tonto, porque fue sin querer. El primer día de spring training y yo tenía la gorra aquí, tú sabes. Algo que se me escapó de las manos. Tú sabes cómo es la gente, ven todo y comienzan hablar y a esas cosas yo no le pongo atención. Estoy enfocado en lo que yo quiero.

 

M: ¿Quién ha sido el modelo más importante para ti dentro de la casa club de los Bravos?

R: El que más me ha ayudado, el que más ha aportado su apoyo hacia mí es Ender Inciarte. Aparte que jugamos la misma posición, es un ejemplo a seguir. Todos los días está encima de mí “mira las cosas son así… tienes que hacer esto”. Yo digo que él es como mi padre aquí.

M: ¿Es mejor para ti y más cómodo que Ender también sea venezolano?

R: Sí, hay una conexión más especial, hay más confianza. Tiene la posibilidad de decirte las cosas directamente, así como son.

M: ¿Estás sorprendido por el impacto que has tenido en los Bravos, quienes obviamente han ganado el Este de la Liga Nacional contra todas las probabilidades?

R: Nadie nos daba por clasificados. Pero es como yo digo, el béisbol hay que jugarlo los 9 innings, hay que agarrar el out 27 para que se acabe el juego. De verdad que no me sorprende, porque nosotros trabajamos tan duro para lograr lo que hemos logrado y hoy en día de verdad que esa es la cosecha. Lo que uno hace desde el principio hasta el final y gracias a Dios hoy en día estamos aquí.

M: ¿Qué aprendiste de la experiencia con José Ureña? Muchas personas creyeron, incluso la Major League Baseball, que te golpeó a propósito.

R: La verdad no aprendí nada, porque fue mi primera experiencia aquí con esas cosas así. Tampoco me enfoco en esas cosas, que si me tiran que si no me tiran. Yo estoy enfocado en hacer mi juego, trabajar duro todos los días y hacer que el equipo gane.

M ¿Has hablado con él desde entonces?

R: No, nunca he tenido comunicación con él.

M: ¿Te gustaría?

R: No, eso se pasa la página y ya viene el día siguiente y ya.

M: Si está en el montículo y te está lanzando, ¿piensas en eso?

R: No, yo estoy enfocado en mi turno y él está enfocado en tirar la pelota y yo en darle y ya.