NPB; Clubes de MLB no deberían romper sus alcancías por Kikuchi

22/10/18
12:25 pm

 

 

Written by Claudio Rodríguez Otero

 

Los equipos de Grandes Ligas no deberían tirar la casa por la ventana para tratar de contratar al lanzador japonés Yusei Kikuchi, quien ayer recibió la luz verde por parte de los Leones de Seibu para irse inmediatamente a las mayores a través del Sistema de Traspasos.

 

La razón es muy sencilla: el zurdo de 27 años, a pesar de tener talento y ser un muy buen lanzador, no justifica la desmesurada inversión de dinero que se realizó en su momento para firmar a sus compatriotas Masahiro Tanaka, Yu Darvish y Daisuke Matsuzaka.

 

Kikuchi ha sido uno de los monticulistas más dominantes del béisbol japonés en las últimas 3 campañas, especialmente en la de 2017, que terminó con récord de 16-6, 217 ponches y una efectividad de 1.97, además de quedar segundo en la votación para el Premio Sawamura.

 

Sin embargo, se tardó un mundo en llegar a ese nivel después de firmar con Seibu a finales de 2010 en medio de grandes expectativas debido a su destacada carrera a nivel colegial.

 

No se ganó un puesto fijo en la rotación de su club sino hasta la campaña 2014, luego de haber pasado por varios altibajos en sus 3 primeras temporadas como profesional. En comparación, Tanaka y Matsuzaka lo lograron en su primer año y Darvish en su segundo.

 

Por si eso fuera poco, después de ganarse la titularidad en la rotación del conjunto se tardó 3 años más en registrar una temporada ganadora como abridor regular y en sumar el número de entradas suficientes para calificar para el título de efectividad de su circuito.

 

Luego, está el problema de su falta de consistencia, que suele traducirse en una buena campaña seguida de una mala y viceversa. En 2012, por ejemplo, dejó una efectividad de 3.10 en 14 aperturas, al año siguiente la bajó a 1.92 en 17 salidas y en 2014 la volvió a subir a 3.54 en 23 apariciones.

 

En su mejor año, 2017, redujo esa efectividad a 1.97 en 26 aperturas, pero este año la dejó subir otra vez a 3.08 en 23 salidas, si bien su récord de 14-4 fue uno de los mejores de la Liga del Pacífico.

 

Sus entrenadores y compañeros de equipo hablan de su total dedicación a su trabajo, su espíritu competitivo y su pasión por estudiar los datos de cada una de sus aperturas como las claves de su éxito, pero nada de eso garantiza que le irá bien en la Gran Carpa.

 

Si se tardó tanto tiempo en ganarse un puesto fijo en la rotación de su equipo, también es posible que se tarde en adaptarse al ritmo de trabajo, los montículos, los umpires y los bateadores de mayor poder que enfrentará en las Grandes Ligas.

 

Así mismo, las lesiones lo han molestado en distintas ocasiones y lo más probable es que esa situación empeore aún más una vez que dé el salto a MLB debido a la mayor intensidad del calendario de juego.

 

Después de todo, ya tiene más de mil entradas lanzadas en la NPB y si ahora comienza a abrir cada 5 días en una liga más exigente, no sería sorprendente que se vea obligado a realizarse la operación Tommy John en cuestión de uno o dos años.

 

Kikuchi cuenta con una recta de 92-94 millas por hora y buenos lanzamientos secundarios que incluyen la slider, la curva y el cambio, pero considerando lo que ha hecho hasta ahora en Japón lo más probable es que se convierta en un cuarto o quinto abridor en las mayores.

 

Un reporte publicado en agosto por el respetado periodista norteamericano Jon Morosi menciona que múltiples scouts de MLB consideran que podría llegar a ser un segundo abridor en la Gran Carpa, pero las posibilidades de que eso ocurra parecen pocas.

 

Si el derecho Kenta Maeda, que tuvo mucho más éxito en Japón del que ha tenido hasta ahora Kikuchi, ha estado perdiendo terreno como abridor en las Grandes Ligas para pasar más tiempo en el bullpen, no es descabellado pensar que lo mismo le podría pasar al segundo.

 

Ahora, con todo esto no queremos decir que los equipos de MLB deban rehusarse a firmar a Kikuchi. Todo lo contrario, se trata de una buena opción en el mercado que podría ayudar a mejorar la rotación del conjunto que lo contrate.

 

A lo que nos referimos es a que debe firmársele con inteligencia y no rompiendo la alcancía sin saber lo que se está comprando, como acostumbran a hacer los Yanquis de Nueva York y los Dodgers de Los Ángeles, por citar sólo 2 ejemplos.

 

Lo ideal sería firmarlo por 2 o 3 temporadas y 4 o 5 millones de dólares anuales y utilizarlo como el cuarto o quinto abridor de la rotación. Cualquier contrato que supere esas limitaciones de tiempo y dinero asumirá automáticamente más riesgos de lo necesario.

 

Los Dodgers, casualmente, sentaron un buen ejemplo al firmar a Maeda gracias a un pacto que le garantiza un salario mínimo que aumenta de manera considerable con cada meta que cumple a lo largo de la temporada.

 

Los conjuntos que deseen firmar a Kikuchi deberían copiar ese modelo para reducir los riesgos de su inversión, con la excepción del tiempo del mismo, ya que 8 años es un período demasiado largo para un lanzador que podría estar acabado en apenas 3 campañas.

 

Según las reglas del actual Sistema de Traspasos, Seibu deberá anunciar la disponibilidad de Kikuchi entre el primero de noviembre y el 5 de diciembre. Si no lo hace dentro de ese período, el lanzador deberá quedarse en Japón por una temporada más.

 

Una vez hecho el anuncio, todos los conjuntos de las Grandes Ligas que estén interesados podrán sentarse a negociar con él y tendrán como máximo un mes para firmarlo. De lo contrario, éste deberá quedarse una campaña más en la NPB.

 

A diferencia del sistema anterior, en esta ocasión Seibu recibirá un porcentaje del contrato que firme Kikuchi para irse a las mayores. Si el monto total es de 25 millones de dólares o menos, el club recibirá un 20 por ciento de su contrato.

 

Luego de superados los 25 millones y hasta llegar a los 50, el porcentaje se reducirá a un 17,5 por ciento y luego de sobrepasar los 50 millones, entonces descenderá al 15 por ciento.

 

El año pasado, a manera de excepción, los Luchadores de Nippon Ham recibieron 20 millones de dólares por el traspaso de Shohei Otani debido a que éste, por ser menor de 25 años, se vio obligado a firmar un contrato de liga menor por salario mínimo.

 

En esta ocasión, tal excepción no será necesaria debido a que Kikuchi tiene 27 años y podrá firmar como un agente libre internacional por el mejor precio que le ofrezcan en el mercado de las mayores.

 

Al menos 8 conjuntos de MLB han estado enviando scouts y evaluando la carrera de Kikuchi en Japón en los últimos años: Reales de Kansas City, Padres de San Diego, Dodgers de Los Ángeles, Filis de Filadelfia, Cerveceros de Milwaukee, Gigantes de San Francisco, Medias Rojas de Boston y Vigilantes de Texas.

 

Debido a la alta competencia, es probable que cualquiera de estos conjuntos deba realizar una oferta considerable para poder asegurar sus servicios, especialmente si no aparecen mejores opciones en el mercado de abridores.

 

No obstante, como ya lo mencionamos antes, cualquier oferta que implique un contrato de más de 3 campañas y más 5 millones de dólares anuales ya entrará en una zona de alto riesgo que podría afectar al club que lo firme a mediano plazo.

 

Insistimos, nuestro punto no es que se nieguen a firmalo, sino que lo firmen inteligentemente para minimizar los riesgos y poder cosechar buenos frutos de esa inversión.

 

Tomado de: Beisbol Japonés

 

3 comentarios

    • Amaya en 22 octubre, 2018 a las 1:45 pm
    • Responder

    Interesante análisis este que deja mas dudas para contratarlo por parte de los equipos ligamayoristas, aunque muy bien fundamentado

  1. Asi es de los nippon solo hizo algo hideo nomo que gano mas de 100 juegos los demas mas penas que glorias y con los jugadores lo mismo solo el gran susuki e hideki matsui

    • Chikungunya en 22 octubre, 2018 a las 2:32 pm
    • Responder

    Mucho ruido y pocas nueces.

Responder a Chikungunya Cancelar respuesta

Tu email nunca se publicará.