Godín marca gol milagroso para remontada del Atlético en casa, paga el precio por momento heroico + Diego Simeone: “La victoria más emocionante del Wanda”

11/11/18
3:05 pm

 

MADRID (Paola Núñez | ESPN Digital) — Diego Godín, roto, cojo y sin poder saltar siquiera, dio tres puntos valiosísimos al Atlético de Madrid al poner el 3-2 sobre el Athletic de Bilbao en el último minuto.

Despertar costó dos remontadas y quedarse sin defensa para que el Atlético sacara el coraje. No supo entrar en el partido con fuerza, como si no se enterara de lo poco que ocurría en su propia cancha; sin saber cómo abrirse camino, aun teniendo en frente a un rival en una situación desesperada, al borde del descenso después de diez partidos sin ganar, sin el menor orden en defensa y escasas ideas en ataque.

 

El conjunto rojiblanco no supo ver a tiempo el riesgo que corría. Y esa parsimonia, tarde o temprano, le saldría cara.

El estado del césped del Metropolitano no invitaba al juego vistoso, y los hombres de Simeone no estaban por la labor de arriesgar de más, que ya tienen a Lucas, Giménez y Savic – media defensa – fuera por lesión. También a Koke, que tanto hace por mantener la solidez en la media, y si recuperó a Diego Costa, lo hizo solo de nombre. El atacante, recientemente recuperado de un problema muscular, recibió el alta justo a tiempo para entrar en convocatoria, pero está muy lejos de su mejor forma. Su presencia en la cancha apenas se notó y ya no salió para hacer frente a la segunda parte.

El Atlético se lo estaba jugando todo a que el partido se resolviera solo con una genialidad de Antoine Griezmann o Saúl, los salvadores habituales, y la exhibición semanal de Jan Oblak.

Pero esta vez no hubo hambre que impulsara al equipo en ataque y ni la mejor parada de Oblak sirvió para evitar un desastre. El Athletic de Bilbao tampoco proponía; pero al menos tenía el sentido de supervivencia como poderosa motivación. Antes de que el Atlético se acercara siquiera a Herrerín, el conjunto vasco dio la sorpresa poniéndose por delante a la media hora de partido. En su primer ocasión clara tras una llegada de Susaeta por la banda, San José probó a Oblak. El esloveno voló y como pudo sacó el balón de un manotazo. La mala fortuna quiso que botara en un poste y que quedara muerto en la línea frente a Iñaki Williams, que solo tuvo que empujarlo para marcar el 0-1.

Hirió el orgullo del Atlético, que hasta hoy se mantenía como el único equipo que había logrado dejar la puerta a cero en la primera parte de todos sus partidos, y veía esfumarse la oportunidad de ponerse segundo provisionalmente. Salió la garra y las ganas de volver a la vida, y por un instante, la magia. Apretó en ataque, pero cada vez le costaba más encontrar un hueco. No sin esfuerzo, descontó a media hora del final a través de un riflazo de Thomas desde fuera del área. El gusto le duró un respiro antes de que Williams batiera de nuevo a Oblak devolviendo la ventaja a la visita después de dejar sembrado – y cojeando – a Diego Godín.

En ese momento el pánico se apoderó del Metropolitano. El uruguayo tuvo que seguir pues Simeone ya se había quemado los tres cambios. Pero no hay un equipo más peligroso que un Atlético ‘moribundo’.

Los locales acabaron sin centrales, pues Saúl y Thomas tuvieron que bajar a la zaga para cuidar a Godín, que se limitó a ver la acción desde un puesto de centro delantero honorario, pero con un inmenso afán de no dejarse matar. Bombardearon a Herrerín hasta conseguir un tiro de esquina para que Rodrigo, de un cabezazo, se estrenara como goleador con el Atlético y rescatara el empate 2-2. Atlético casi se queda sin tiempo para más. Pero en los últimos segundos del tiempo agregado, y después de un intenso bombardeo, se salió con la suya con un cabezazo del capitán Diego Godín. Que estaba tocado, casi cojo y llevaba más de media hora como mero testigo presencial.

La victoria la tuvo que decretar el VAR, pero victoria al fin y al cabo, que supo casi a un título al Wanda Metropolitano.


 

Diego Godín paga el precio por momento heroico en el Wanda Metropolitano

 

Diego Godín fue la imagen viva del Atlético de Madrid.

El uruguayo jugó roto durante media hora –más que jugar, caminó por el césped estorbando al rival– y terminó por marcar el tanto de la victoria por 3-2 sobre el Athletic de Bilbao en el último segundo y, para enmarcar el momento, hizo que el Wanda Metropolitano entero contuviera el aliento en espera a que el VAR lo diera por bueno.

Sus compañeros se le abalanzaron apenas se confirmó el cabezazo con el que rescató tres puntos que se habían dado por perdidos desde la primera mitad, mientras cerca de 80 mil personas abandonaban el estadio coreando su nombre.

“Es difícil explicarlo. En el minuto que fue, con todo el estadio cantando y en las circunstancias que se había dado. Fue un momento que me llenó de alegría”, dijo Godin sobre la anotación y luego del encuentro. “Estuve esperando a que lo miraran, pero es un momento que te llena de felicidad”.

Fue un momento intenso, el primero en la historia del Wanda Metropolitano. Tres puntos que mantienen al Atlético vivo en la pelea por la Liga, pero que, al central de 32 años, le puede costar el resto del año.

Godín se lesionó pasado el minuto 60, cuando el Athletic puso el 1-2 en el marcador y amenazaba con infligir al cuadro rojiblanco su primera derrota en casa en la temporada y a Diego Simeone ya no le quedaban cambios.

El capitán decidió quedarse, aunque fuera por entorpecer los planes del Athletic de Bilbao.

El uruguayo, quien se perderá la jornada internacional, admitió que en algún momento pensó en abandonar el terreno de juego, pero dejar a su equipo con 10 era condenarlo a la derrota.

“Afuera no iba a hacer nada. Cuando sentí la rotura, que fue cuando hizo el gol Williams, fue donde sentí el latigazo”, describió el defensa sudamericano. “Cuando le di el brazalete a Antoine Griezmann, me dicen que ya no hay más cambios. El ‘Cholo’ me dice, ‘Quédate arriba’, y, bueno, fueron minutos jugando desde que me rompí y sí pensé en salir, pero bueno, ahí estaba”.

El veterano rojiblanco dijo saber que su decisión de permanecer en el campo puede pasar por temeraria, pues corre el riesgo de no volver a jugar hasta Navidad, si bien le va, pero afirma haberla tomado con algo de responsabilidad.

“Sé más o menos lo que tengo por lo que sentí, porque me conozco. Una rotura que puede llevar 20 días o un mes. Después intenté hacer el mínimo esfuerzo posible para que no se agravara, pero, afuera no iba a hacer nada. Adentro, aunque fuera parado, podía hacer algo, aunque fuera a balón parado”, reiteró Godín.

Y así fue. En una acción a balón parado, la última del partido, el uruguayo dio al Wanda su primera gran noche “épica”.

Para su entrenador, Diego Simeone, no sólo fue la decisión correcta sino una oportunidad única para probar esas dotes “cancheras” en peligro en extinción al mandar a Saúl y Thomas a la central en los últimos minutos y a Godín de centro delantero, donde no estorbaba a los suyos y sí (mucho) a los de enfrente.

“Siempre uno molesta quedándose parado”, dijo Simeone con una ligera sonrisa. “A ver. En el momento en que Diego se lesiona, el primer gesto es salir, después, su intención es querer quedarse y le dije, ‘Quédate de delantero’.

“Es difícil marcar a uno que está parado, porque no lo puedes dejar solo, por más que esté lesionado. Esto se hacía en el 70 (cuando no había cambios) y hoy ha funcionado a la perfección y para darle más emoción, el VAR nos dio el gol y la victoria más emocionante en el Wanda Metropolitano”, remató Simeone.


Diego Simeone: “La victoria más emocionante del Wanda”

En la lesión de Godín, Cholo Simeone vio una oportunidad de ganar la batalla estratégica. Getty Images

 

Atlético de Madrid tardó más de un año en trasladar la “épica” al Metropolitano. Los rojiblancos no habían tenido una noche como la de este sábado desde que ocuparon su nuevo hogar en septiembre de 2017. Un partido como los de antaño en el Calderón; en que firmó un triunfo casi inexplicable, con todo en contra y con el último aliento.

“Más allá de estilos y formas, tiene una parte emocional que para los que les toca ganar son tremendas; hoy nos llevamos una victoria muy trabajada. No tuvimos buen ritmo de juego en el primer tiempo, pero tuvimos un corazón tremendo y el Metropolitano apareció cuando tenía que aparecer”, señaló Diego Simeone tras el encuentro.

Atlético corría un riesgo enorme al jugar bajo mínimos contra un equipo desesperado como el Athletic, al borde del descenso. Con media defensa fuera debido a las lesiones de Lucas Hernández, José María Giménez y Stefan Savic. Con Diego Costa entre algodones, recién recuperado de una lesión muscular que lo tuvo entrando y saliendo casi un mes. Con el cansancio acumulado de un tenso partido de Champions League a media semana frente al Borussia Dortmund. En una cancha en tan mal estado, que el club va a aprovechar el parón por selecciones para reemplazar el césped.

Con media hora por jugarse, y ya sin cambios, el único central sano que quedaba en el equipo, Diego Godín, sufrió una rotura muscular y tuvo que permanecer, casi parado, en la cancha. En esas circunstancias, el Atlético remontó no una, sino tres veces, la última, para romper un empate 2-2 en el último segundo para llevarse una victoria por 3-2. Ya que el autor del tanto fuera Diego Godín “y encima (se necesitara) el VAR”, nada más podían añadir a la épica.

“El vestuario fue una fiesta. Después de la lesión de Godín todo era más complicado. La afición siempre ha estado, pero cuando metimos el empate pensé que nos lo llevábamos porque estábamos volcados. Yo acabé de mediocentro, pero con muchas ganas de llevarnos el partido”, dijo Vitolo, por su parte.

Para Simeone la combinación de circunstancias adversas fue producto, en parte, de sus propios errores ya que “el primer tiempo no tuvimos buen ritmo de juego; sufrimos el gran desgaste con el Dortmund y el rival tenía mucha necesidad. Trabajó muy bien y nos presionó bien de espaldas”.

Sin embargo, en la lesión de Godín, Simeone vio fue una oportunidad de ganar la batalla estratégica. Y no la iba a desaprovechar.

“Le dijimos a Diego ‘quédate de delantero’ porque siempre uno molesta quedándose parado. Veníamos de un partido extraordinario contra el Dortmund y nos costó muchísimo. Pero con el corazón, el trabajo, insistir. Hay distintas formas (de ganar). Puede gustar o no”, dijo el Cholo, quien explicó que no quiso arriesgar a su jugador de más. Pero dado el resultado, y la forma en que salió adelante, sólo pudo mostrarse satisfecho con la que calificó como “la victoria más emocionante en el Wanda”.

“En el momento en que Diego se lesiona el primer gesto es salir. Después su intención es querer quedarse y le dije, quédate de delantero. Es difícil marcar a uno que está parado. No lo puedes dejar solo, por más que esté lesionado. Esto se hacía en el 70, 80, y hoy ha funcionado a la perfección… Y para darle más emoción, el VAR nos dio el gol y la victoria más emocionante en el Wanda Metropolitano”, dijo Simeone.

En ello perdió a su capitán, que estará fuera hasta diciembre por una rotura fibrilar. Godín será sometido a pruebas en los próximos días. Mientras tanto, el Atlético solo puede tener fe en poder recuperar a tiempo al resto de defensas lesionados – Lucas Hernández, José María Giménez y Stefan Savic. Pues a la vuelta de la jornada internacional le espera otro partido de alto calibre frente al Barcelona.

 

Tomado de: ESPN

 

2 comentarios

    • Chikungunya en 12 noviembre, 2018 a las 2:23 pm
    • Responder

    Tremendo partido, lo de Godín una hombrada, ahora lo va a sentir el Atlético pues juega con el Barca después del parón FIFA y el equipo de Simeone tiene a sus cuatro centrales lesionados, casi nada.

  1. ¡Dios te guarde Diego Godín! Y eso que soy agnóstico y culé. ¡Qué crack! ¡Qué fenómeno! Jugadores como estos son los que la afición jamás olvidará. Esperamos que te recuperes pronto, aun cuando tuviera que sufrirte contra mi Barça. ¡Míralo Ousmane Dembélé, ésto es compromiso, ésto es entrega! Él no llega tarde y se aguanta hasta el final, roto, pero hasta el final.
    M@ndy.

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