DEL HOMO SAPIENS AL HUMANOIDE

Por el peñista y corresponsal de la Peña “Martín Dihigo”:
Juan Gualberto González Gómez

DEL HOMO SAPIENS AL HUMANOIDE

Un saludo tengan todos.

Cuando el primer mono bajo de los árboles, tomó una piedra en sus manos y la lanzó lejos de sí, nacía en la historia de la humanidad el primer pitcher. Antes había ocurrido un acontecimiento que trazaría el curso posterior de la historia: los mamíferos homínidos habían adquirido una superherramienta que los colocaría en lo más alto de la cadena animal: la mano con el pulgar en oposición. Y esa simple modificación en la anatomía del homo sapiens determinó su desarrollo indetenible, pues al poder asir los objetos ya pudo con ellos cazar, vestirse y hasta divertirse.

Primero fue la piedra, pero luego sobrevino un arsenal de objetos que pudieron ser lanzados por ese prodigio que es la mano del ya hombre: lanzas, hondas, etc, que le permitieron desarrollar un brazo poderoso, preciso e inigualable en la naturaleza. Así, podía tumbar frutos de los arboles, derribar animales y hasta dañar a sus propios congéneres. El brazo se adaptó para ser utilizado como instrumento de trabajo y como arma defensiva-ofensiva, y –con el decursar del tiempo- hasta surgieron sociedades que organizaban actividades demostrativas para determinar quiénes poseían la extremidad superior más capaz y poderosa. Y llegó un momento en la historia en que al hombre (a los más poderosos, porque aún en la actualidad hay a quienes apenas nos alcanzan las 24 horas del día) le comenzó a sobrar el tiempo, y para distraerse, inventó las actividades deportivas. Fue así que entre ellas nació un buen día nuestro amado, querido y a veces maltratado y vilipendiado beisbol….!Y qué casualidad!. Su principal perfil es precisamente los lanzamientos, al punto que se afirma que el lanzador determina el ¡70 por ciento! del curso del juego.

Creo que mi generación fue la última en vivir esa etapa semi salvaje en que los adolescentes se comportaban como los primeros primates de la Historia: el lanzar objetos era parte inseparable de nuestra personalidad. Le lanzábamos piedras a los frutos, a las aves, a los reptiles, a los gatos y perros, a los bombillos del alumbrado público, a los tejados, a los ventanales, y …hasta a nosotros mismos. Sí, ya sé, y antes de que alguien nos califique, lo haré yo mismo: éramos unos maleducados, buscapleitos, pandilleros, gamberros, depredadores y cuantos calificativos se quiera indilgar a aquellos adolescentes de antaño. Era nuestra forma de quemar esa energía sobrante inherente a la edad y a los tiempos que vivíamos.
Entre nuestros juegos estaba el muy querido “al quemado”, que consistía en cerrar un espacio (generalmente, una cuadra de unos 60-70 metros) y lanzarnos una pelota lo más velozmente posible a la anatomía del escogido con el fin de hacer el mayor daño posible. Jugábamos al taco, a la quimbumbia, a las “cuatro esquinas” o la chapita, algunas de cuyas modalidades nos permitían ensayar variantes de lanzamientos para impedir que el contrario hiciera contacto con el objeto lanzado. Así ensayábamos empíricamente los llamados hoy día “rompimientos”, que nadie nos enseñaba, sino que asimilábamos de los mayores y más experimentados, de generación en generación.

Pero el desarrollo se fue tragando al campo y a los espacios de recreo de las ciudades: ya no hay animales que cazar (y nuestra conciencia actual de cuidado a la naturaleza nos impide hacerlo), ni frutos que tumbar ni juegos que jugar. Generaciones sui géneris han suplantado a las seculares, dando paso a infantes sin deseos de practicar deportes (existen excepciones, impulsados por padres y abuelos pertenecientes a esas generaciones en extinción), donde consolas de juego virtuales y aplicaciones para PC sustituyen las actividades físicas, los implementos deportivos y los espacios naturales. Los otrora necesarios, y hasta imprescindibles lanzamientos para sobrevivir, han dado paso a simples clics en ordenadores. Ya no es necesario emular entre sí para derribar el mango más jugoso y apetecible ubicado en lo más alto del árbol, sino competir con otro o consigo mismo en la pantalla de una PC…Ya no hay lagartijas que matar, sino humanos en un campo de batalla virtual al estilo de “Call of Duty”. Ya los adolescentes no mataperrean desde el día a la noche bajo un sol ardiente pero condescendiente (hasta la naturaleza ha cambiado y nada tiene que ver la radiación actual, pues antes era más benévola). Ahora permanecen sentados durante horas y horas delante de una pantalla sin pestañear (literalmente es así, lo que ha provocado preocupantes desarreglos oculares). Ya los padres no vociferan a los hijos tratando de que regresen al hogar al caer la noche; ahora luchan por que sus vástagos salgan de la casa a respirar el aire puro de la naturaleza y a que ejerciten los músculos (en la mayor de las veces, infructuosamente)…Y lo más lamentable es que ya los niños no piden una pelota para ser lanzada, sino una PC, un tablet o una consola para…lanzar balas y armas inimaginables. ¡Con razón no tenemos lanzadores!

Se acabaron los tiempos en que los pitchers existían inagotables en todas partes, en que para hacer una selección era engorroso (casi una misión imposible). Ahora para encontrarlos hay que ir a los lugares donde aun la “civilización” no ha llegado, donde las condiciones de antaño permanezcan incorruptas, donde los niños y adolescentes aún tumben frutos a pedradas, lancen piedras a las alimañas y jueguen al “quemado”…¿Existirán esos lugares?

Definitivamente, los pitchers son objetos en extinción. Lo más probable es que en el futuro en los juegos de pelota lance un humanoide…controlado por esos adolescentes que hoy apenas tiran una piedra.
¡Bienvenido los tiempos modernos!

18 comentarios

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    • Rojo de Metro en 16 noviembre, 2018 a las 10:43 am
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    !! Que requetebarbaro !!. Sigo disfrutando como el primer dia la lectura de todo lo que crea su mente, ……Y SU BRAZO ESTAMPA……, en la RED, porque ya ni la simple hoja en blanco de papel tiene relevancia. ¿Recuerda cuanto costaba un huevo de gallina en la carniceria?. Los pobres huevos, volaban por todos lados, sobre todo, en medio del apagon. !Como saliamos pitchers a la calle!.
    Gracias padrino por su entrega. Y espero que no se LE TUMBE EL BRAZO.

    • yalo en 16 noviembre, 2018 a las 10:56 am
    • Responder

    Gracias profe me ha enseñado hoy de una manera muy sutil que es una realidad , lo que sucede conviene pues por esas cosas de la vida mis dos pichones no pueden soñar por ahora con tablets, PC o celulares y les toca, como a mi, aunque me tocó un poco mas acá pero quizas por ser en el campo esas tradiciones que usted dice eran de su genaracion tambien fueron de la mia ( ya hoy no ) tirar una piedra, aprender beisbol conmigo o con un entrenador, aunque ya no se juegue cuatro esquina o al taco en masa como cuando aquello y tengan que hacerlo conmigo y en el caso de mi hijo mayor que no ama tanto al beisbol por lo menos busca la manera de jugar futbol , de tirar una pelota aunque sea para complaserme , de jugar bola , de inventar una maldad sin que su mayor crítico, yo , lo sepa, de vivir una vida bastante sana pero con las limitaciones que muchas veces nos hacen creer que no están al nivel de los demás y que personas como usted con toda esa sabiduria nos demuestra que es verdad , que están en un nivel mas alto el de la humildad del campesino o del cubano mas simple con un corazon bien humano y con las habilidades que dieron el desarrollo a nuestros antepasados y aunque estoy muy de acuerdo con esa frase que usted termina ( ¡Bienvenido los tiempos modernos! ) solo tomar la reflexión que usted nos da y agradecer nuevamente, no importa el tiempo que sea, debemos recordar que fue ese cambio en la anatomia del hombre y su habilidad con las manos lo que le permitió lo que es hoy y sin dudas lo que será mañana, y no solo para desarrollar habilidades ya desarrolladas sino para descubrir cuanto nuevo y bueno se puede hacer, por lo que yo diría: Bienvenido el que tiró la primera piedra. Saludos….

    1. Gracias, hermano, por tus palabras. !Q bien q aún queden vestigios de ese tiempo de antaño q para mí parecía extinguido!…!Aún quedan esperanzas!…En las provincias y, en especial en el campo, aun queda viva la llamita de esa esperanza.
      Un abrazo.

  1. !Cómo no recordarlo! El huevo era por la libre: costaba a 6 centavos (nótese cómo hasta el centavo tenía valor), luego a 10. En una medíada más política q económica, el huevo se disparó en caida vertical (hacia arriba, en contra de las leyes de la Física). Con ello se trataba de impedir q los tiraran a las guaguas, a las casas a los vecinos (recordar el filme Plaff)…Adquirió connotación política cuando asumió la expresión de rechazo contra los llamados “gusanos o escorias” en la época de los 80. Miles y miles de cartones de huevos fueron lanzados contra las personas y fachazas de las casas…Luego, los repudiados retornaron con otros cartones de huevos para regalarlos a los q los tiraron. !Vaya vueltas q da la vida!….En fin, otra expresión de los “lanzamientos”. Me recordaste una época poco edificante.
    Gracias por tus halagos. Tu exigencia de antier me compulsó a escribir algo, más para complacerte q por otra cosa.
    Veo q ter agradó la entrega.
    Un abrazo:

    PD 1: espero q el JEFE te de un time para q puedas ir hoy al Salón Adolfo Luque del Latino. .

    PD2: Veo con agrado q te has convertido en el fan No1 de los post de JGGG. !Q bien!

      • Rojo de Metro en 16 noviembre, 2018 a las 12:07 pm
      • Responder

      El viaje al Latino esta dificil, porque el Jefe esta que corta. Pero me parece que por primera ves en mi vida laboral, voy a cometer un acto de indiciplina. Hasta consegui una memoria por si acaso SE ME PEGA algo.
      PD. Seguro estoy que a usted se le sobran los avidos fans de STRIKE por aqui. Lo que pasa es que yo soy el que me expreso rapido a nombre de todos. Quizas yo tengo mas la oportunidad de PEDIRLE que escriba, pero no soy el unico que espera, SOMOS 11 MILLONES esperando simepre por usted.

      1. Waooo!!!…Nada q agregar.

    • El Profe en 16 noviembre, 2018 a las 3:14 pm
    • Responder

    Muy bueno el artículo. Podemos organizar entre nosotros un quemao o un cuatro esquinas…mejor al quemao. Claro no puede ser después de una de esas actividades que se organizan por aquí por el tema del control, la puntería y todo eso…

    1. No te recomiendo jugar al “quemao”, pues pudiera suceder una cosa de la q no hablé en mi artículo: que te conviertas en un “tiro al blanco”, cosa q sucedía con alquien cuando los demás nos poníamos de acuerdo para acribillarlo a pelotazos. Todos contra uno. !Un abuso!…Y te aseguro una cosa: en tu caso, habrá control, puntería y hasta deseos de darte en la boca !Alevosía con ensañamiento!…

      Te respondí porque, fiel a mi costumbre, no dejo de atender los comentarios colgados en mis trabajos. Siempre q permanezcas burlón y sarcástico como hasta ahora, te dejaré pasar tus insidiosos comentarios, pero como te propaases de la línea del respeto, serás censurado sin miramientos. Estás advertido. ¿OK?

        • Chucho en 17 noviembre, 2018 a las 5:48 pm
        • Responder

        Jajaja que excelente respuesta, sinceramente me he reído solo aqui en la casa. Este Profe, que no es profe de nada sigue con sus bufonadas.
        En mi época se hacían todas esas clases de “lanzamientos”, muy divertidos por cierto, gracias a eso vi mas de una cabeza partida.
        Eso ha disminuido sobre todo los juegos como quimbumbia, la chapita, el quemao, todavia se ve cuatro esquinas, pero en el interior se sigue viendo la tiradera de piedras, los mangos son los preferidos.
        Lo que si es una verdad que las PC, Tablets y Celulares tienen a los niños en la bobería y se ha perdido el ejercicio fisico en general.

        1. Y esi q no se adquirren facilmente. Mis saludos.

  2. Juan nos has hecho viajar en el tiempo. yo tengo solo 38 años y recuerdo muy bien mi etapa de chamaco, donde jugué al Quemao, 4 esquinas, chapita, al ponchao q acá en Bayamo era lanzando contra una pared y sin correr a las bases, no se como lo llaman allá, juegos de pelota normal, a veces con 2 bases o las 3 y el home claro.

    tambien nos colabamos en el estadio y si no nos dejaban jugar en la medialuna, lo haciamos en los jardines. en fin, siempre encontrabamos la manera de jugar pelota y desde siempre han escaseado los implementos, pero habian deseos de jugar por encima de todos esas dificultades. esos tiempos dificil q vuelvan y si no regresamos en el tiempo valga la redundancia, no creo avisorarlos en un futuro q como bien tu dices, está lleno de PC, Tables y Telefonos q han ocupado ese espacio tan necesario para practicar deportes, en especial nuestra pelota.

    los muchachos q tienen de 25 o 20 para abajo, ha jugado un poco de futbol y de pelota poco o nada, ya no existe esa masividad, ni lugares donde practicar. la búsqueda de talentos es casi nula para no ser absolutos y a pesar de q siguen saliendo peloteritos de calidad, no ocurre como antes y esto nos está y seguirá golpeando.

    creo q el cáncer es terminal si no se hace algo “urgente” con nuestro béisbol y vamos a tener q buscar a esos gorilas a q lancen en nuestras series.

    saludos

    1. Sí, ese de la pared también lo jugábamos (tampoco recuerdo como tú su nombre). Por cierto, traía muchas discusiones, pues se dibujaba un cuadrado pequeño en la pared y si el objeto lanzado daba dentro de la figura, era out. Como en esos tiempos no había cámara lenta ni VAR, pues las discusiones de si había sido así o asao se sucedían a menudo. En mi barrio era suficiente para q la cosa terminara en pelea, la mayor de las veces, enroscados por el piso hasta q llegaba un mayor y nos separaba. Sí, pq los espectadores de nuestra edad no intervenían, solo decían “! q nadie se meta! y disfrutaban de lo lindo de lo q había empezado con una actividad prima hermana de la pelota y terminaba como una hermana prima de la lucha…JJJJJ !Q tiempos!

    • Amaya en 16 noviembre, 2018 a las 4:01 pm
    • Responder

    Bueno Juan, fijate si tienes razón que a mi hijo que tengo en La Isla le hice un bate de madera para su edad, tienen 9 años, le di el guante, la pelota, pero cometí el “error” de regalarle también un Table, este ya lo rompió de tanto jugar, mientras que el bate, el guante y la pelota permanecen intactos de tan poco uso que le ha dado, !increible! Juan has retratado la pura verdad, saludos, y a mi edad (tengo 51) cuando tenía los 9 años, eran los deportes quienes me contagiaban, porque hasta guantes de boxeo nos llevaba nuestro padre, y nosotros instalabamos con soga un ring y a boxear todos los del barrio.

    1. Sí, así son las cosas. Por cierto, con mi hijo más pequeño tuve la suerte de q practicara tae Kwon Do desde los 5 hasta los 11 años. Alcanzó la cinta azul y llegóa s er un muy buen atleta. Quisieron captarlo para la selección de La Habana en su categoría. Pero al mudarme, todo quedo ahí, pues se hizo sedentario. Por suerte, comparte su tiempo no solo con los juegos de la PC, sino con los estudios de Medicina, donde la va muy bien. Al menos no todo está perdido.

      Otro por cierto: esa actividad deportiva me llevó a ser juez de Tae Kwon Do y entrenador de adolescentes (asistente).

  3. muy bueno el escrito mi hermano, mucha realidad que vivimos algunos y como relatas los tiempos cambian.

    1. Gracias, hermano. Un abrazo.

    • ESTEBAN E. YERO PLA en 20 noviembre, 2018 a las 1:22 pm
    • Responder

    PROFE EXCELENTE TRABAJO,QUE CLASE DE NOSTALGIA, A LOS AÑOS 80 CUANDO ERAMOS ADOLESCENTES , RECUERDO QUE LAS VACACIONES ERAN JUGANDO PELOTA EN LA ESCUELA VAN-TROY Y EN LA TÉCNICA GRAL LUIS MILANES AQUÍ EN BAYAMO,Y EN TIEMPOS DE CLASES ERA EL DOMINGO DESDE LA MAÑANA HASTA QUE OSCURECÍA, YO TENGO 50 AÑOS Y PARA NADA ESTE TIEMPO CON EL DE NOSOTROS.

    FELICIDADES A USTED POR ESTOS MAGNÍFICOS TRABAJOS QUE NOS HACEN VOLVER A VIVIR.

    SALUDOS DESDE BAYAMO

    1. Gracias a usted. Un abrazo.

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