BARCELONA — Rafinha Alcántara no volverá a jugar esta temporada. Esperándose alrededor del Barcelona el pronóstico de la lesión que sufrió en el Wanda Metropolitano Sergi Roberto, el domingo escupió la peor de las noticias para el Barcelona. El español padece una rotura del semimembranoso de la pierna izquierda y estará alrededor de un mes alejado de los terrenos de juego…

Pero el golpe que sufrió el mediocampista desembocó en la peor de las noticias: el brasileño sufre una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda que le obligará a pasar por el quirófano en los próximos días y le mantendrá fuera de los campos no menos de siete meses, con lo que se despidió de volver a jugar hasta la próxima campaña.

Rafinha, curiosamente, sustituyó a Sergi Roberto al finalizar la primera parte al lesionarse el jugador catalán y apenas comenzar la segunda mitad recibió un fuerte golpe en la rodilla, que provocó alarma inmediata en el banquillo, motivando que Valverde ordenase ejercitarse a Dembélé, aunque el mediocampista, con el visto bueno médico, tranquilizó al entrenador, dando a entender que podía seguir en el partido.

De esta manera acabó el choque, no sin expresar algunas muestras de dolor, y ya en el vestuario se estimó que pasase pruebas médicas este domingo por la mañana para desestimar que sufriese ninguna lesión grave… Pero la respuesta a las pruebas no pudo ser más descorazonadora.

PUERTA CERRADA

En los próximos días se llevará a cabo “tratamiento quirúrgico” informó a través de un comunicado oficial el FC Barcelona, expresándose de puertas adentro que Rafinha no podrá volver a jugar en todo el curso y, de esta manera, cerrándose igualmente cualquier opción de plantearse su salida, como se especuló hace pocos días, durante el mercado de invierno.

Esta es una nueva lesión de gravedad que sufre el mediocampista brasileño, que en septiembre de 2015 se rompió el ligamento cruzado de la rodilla derecha a causa de una durísima entrada del belga Nainggolan que le mantuvo fuera de los planes de Luis Enrique hasta abril de 2016.

Después, en abril de 2017, fue operado del menisco de la rodilla derecha, lo que le dejó fuera de juego hasta enero de 2018 y provocó que tras una sola aparición con el Barça, acordase con Valverde su cesión hasta final del pasado curso al Inter de Milán.

El caso de sergi Roberto, preocupante pero mucho menos grave, provocará que el polivalente futbolista catalán se pierda con seguridad los próximos seis partidos oficiales y que, en el mejor de los casos, pudiera estar en disposición de reaparecer el 22 de diciembre ante el Celta en el Camp Nou, en el último encuentro antes de las vacaciones de Navidad.