1/12/18
7:04 PM
Si yo fuera gerente general de los Gigantes…
Los Gigantes de San Francisco se han envejecido, pero su núcleo está bajo contrato y sólo podrán salir de algunos jugadores por vía canje.
Buster Posey tendrá 32 años cuando comience la próxima campaña detrás del plato.
Brandon Belt (31), Joe Panik (28), Brandon Crawford (32) y Evan Longoria (33) se ocuparán de la defensa del cuadro, de derecha a izquierda, respectivamente.
Pero en el 2018 vieron partir, ya sea hacia el retiro o por intercambio con otros equipos, a Hunter Pence, Andrew McCutchen, Gregor Blanco y Austin Jackson, todos jardineros, por lo que necesitan invertir en repoblar las praderas del AT&T Park.
Los Gigantes tuvieron una la segunda mayor nómina en el 2018, con más de 205 millones de dólares y ya tienen comprometidos 142 millones en salarios para el 2019.
Si yo fuera el gerente general de los Gigantes, buscaría…
1.- Un jardinero izquierdo:
El venezolano Marwin González es más que un jardinero izquierdo.
El equipo que consiga llevarse sus servicios tendrá varios peloteros en uno solo, por su versatilidad que le permite jugar prácticamente en todas las posiciones.
Firmarlo para que defienda a tiempo casi completo la pradera izquierda, con la eventualidad de que se mueva a los otros dos jardines o los cuatro puntos del infield, sería una movida inteligente, aunque su dinero costará.
Otras opciones más limitadas serían Michael Brantley y el también venezolano Gerardo Parra, pero el primero de ellos ha tenido en su propia salud a su principal enemigo.
2.- Reforzar el bullpen
El dominicano Johnny Cueto se perderá toda la campaña del 2019, tras ser sometido a una operación Tommy John en agosto pasado.
Si regresa con salud plena, el zurdo Madison Bumgarner será el as indiscutible de la rotación, que cuenta con Dereck Rodriguez, el hijo del Pugde, como número dos.
Jeff Samardzija debería estar saludable también y Andrew Suarez y Chris Stratton completarían una rotación más o menos decente.
Pero los Gigantes necesitan quienes terminen el trabajo y Mark Melancon, hasta ahora, ha sido un fracaso, tras firmar en el 2017 un pacto por cuatro campañas y 62 millones de dólares.
San Francisco necesita no sólo un cerrador confiable, digamos, como el dominicano Jeurys Familia, sino también otros relevistas, como su compatriota Kelvin Herrera o Zach McAllister, que ayuden a Tony Watson o al también quisqueyano Reyes Moronta.
3.- Un jardinero derecho: Bryce Harper
Los Gigantes tienen dinero para gastar, incluso 350 o 400 millones para llevarse hasta la bahía de San Francisco a Bryce Harper.
Posiblemente Harper causaría un impacto mediático no visto en la ciudad desde la era de Barry Bonds, con todo y que después del retiro del Rey de los Jonrones, los Gigantes ganaron tres series mundiales (2010, 2012 y 2014).
Pero entonces, San Francisco contaba, como ahora, con el liderazgo tranquilo y de bajo perfil de Buster Posey.
Pero Harper traería una revolución al entorno de los Gigantes y de paso, dada su personalidad competitiva, se tomaría como propia la rivalidad con los Dodgers de Los Angeles.
Si yo fuera gerente general de los Diamondbacks…
A pesar de tener récord positivo de 82-80, los Diamondbacks de Arizona se quedaron cortos en el 2018 en su intento de asistir a la postemporada por segundo año consecutivo.
Su jardinero central A.J. Pollock y el abridor zurdo Patrick Corbin partieron a la agencia libre, mientras rumores cada vez más insistentes ubican al estelar primera base Paul Goldschmidt y en menor medida al derecho Zack Greinke, como piezas de potenciales canjes con otros equipos.
Goldschmidt entrará a la última temporada de su contrato, mientras que a Greinke le faltan tres campañas de su pacto que firmó en el 2016 por 206.5 millones de dólares.
Si yo fuera el gerente general de Arizona…
1.- Haría a Goldschmidt un Diamondbacks de por vida
No se deja ir al jugador-franquicia así como así. Goldschmidt es el mejor jugador de posición en la historia del equipo, a pesar de que hasta ahora le ha salido bastante barato.
Sin contar los 14 millones y medio que cobrará en el 2019, en ocho años con el uniforme de Arizona, Goldie ha recibido apenas poco más de 31 millones en ocho temporadas, una ganga para quien desde el 2013 ha sido presencia permanente en los Juegos de Estrellas y atesora tres Guantes de Oro y cuatro Bates de Plata.
En torno a él entonces haría cualquier movimiento para reforzar o reconstruir el equipo, pero a él le premiaría con un contrato en concordancia con su talento.
2.- Reforzaría los jardines
No hay muchos jardineros centrales de calidad en el mercado de agentes libres.
De hecho, el mejor de esa posición disponible es Pollock, quien rechazó la oferta calificada de 17.9 millones que le hizo el equipo.
La mejor opción sería mover al venezolano David Peralta del campo izquierdo al del medio y buscaría reforzar las esquinas con hombres como el también venezolano Gerardo Parra y Nick Markakis, pues las granjas de Arizona están bastante despobladas de patrulleros y no hay ninguno al parecer listo para asumir el reto de jugar todos los días en las Mayores.
3.- Trataría de conseguir de vuelta a Jean Segura
Nick Ahmed habrá ganado el Guante de Oro en el 2018, pero su producción ofensiva es realmente mediocre, incluso para un campocorto, con apenas un promedio de embasamiento de .290 y un ponche cada cinco turnos, bastante incapaz de poner la pelota en juego.
Ahora que los Marineros de Seattle están desmantelando el equipo, yo preferiría traer de vuelta en un canje al dominicano Jean Segura, quien ya estuvo en el 2016 en Arizona, tiene 28 años y está firmado hasta el 2022, con poco más de 56 millones de dólares pendientes por cobrar.
Segura es un bateador de contacto que promedia además 31 bases robadas por temporada y sería ideal en alguno de los dos primeros turnos de la alineación, aunque tenga que soltar a Jake Chisholm, el bahamense de 20 años, defensor de la misma posición y señalado como el prospecto número tres de la organización.
Si yo fuera el gerente general de los Rockies…
Los Rockies de Colorado han ido dos años seguidos a la postemporada, pero no han podido ganar siquiera un juego.
En el 2017 fueron eliminados en el partido entre comodines de la Liga Nacional por los Diamondbacks de Arizona y en el 2018 cayeron barridos 3-0 por los Cerveceros de Milwaukee en serie divisional.
Con lo que tienen, vuelven a ser competitivos en la exigente división Oeste del viejo circuito, pero necesitan llenar ciertos espacios para que a la tercera sea la vencida y consigan avanzar más profundo en la postemporada.
Si yo fuera el gerente general de los Rockies, buscaría…
1.- Un pitcher abridor
El pitcheo nunca está demás, sobre todo si se trata de un lugar donde la pelota vuela más que en el resto de los parques de Grandes Ligas.
Si bien Kyle Freeland y el venezolano Germán Márquez deben ser el 1-2 de la rotación, Tyler Anderson, Antonio Senzatela y Jon Gray dejan demasiadas dudas, con efectividades que van más allá de las cuatro carreras limpias o cinco, en el caso del último de ellos.
No son muchos los pitchers que les gusta ir a lanzar a Colorado, pues sus números se alteran para mal, debido a la altura, así que para convencer a los buenos serpentineros que están disponibles en el mercado, hay que pagar por encima del valor del mercado.
Y entre los principales prospectos de la organización, no hay ningún serpentinero con el potencial de llegar a Las Mayores así, de golpe, en el 2019.
Una buena opción sería el zurdo Wade MIley, de 32 años, a quien no le ha ido mal en su carrera en el Coors Field.
En cinco juegos, cuatro como abridor, tiene balance de 3-1 y aunque su efectividad allí es elevada (4.76), solamente ha permitido dos cuadrangulares.
2.- Un segunda base
D.J. LeMahieu partió a la agencia libre y los Rockies perdieron al ganador del Guante de Oro en la intermedia de la Liga Nacional por los últimos dos años.
Llenar su hueco no será fácil y al parecer, el equipo está decidido a darle el trabajo al novato Garrett Hampson, un joven de 24 años cuya experiencia en las Mayores se limita a 40 turnos en el 2018.
Hampson es un bateador de contacto, gran robador de bases, pero con poca fuerza.
En tres campañas en las Menores estafó 123 almohadillas en 146 intentos y promedió para average de .315, con 20 jonrones y 145 impulsadas en 1,233 turnos, mientras que a la defensiva es un fildeador confiable, con promedio de .984 (diez errores en 1,150.2 innings).
Pero tal vez sería prudente buscar en el mercado de agentes libres un camarero tipo B, que pueda cubrir el espacio mientras Hampson se pone a tono con las exigencias de la tarea que le espera…o por si nunca logra hacerlo.
¿Opciones? Gordon Beckham o Daniel Descalso.
3.- Un jardinero izquierdo
Los venezolanos Gerardo Parra y Carlos González se fueron y hay que cubrir la pradera izquierda, pues Charlie Blackmon y David Dahl tienen seguros sus empleos en los bosques central y derecho, respectivamente.
De momento, la apuesta parece ser el debutante Sam Hilliard, pero un bate sólido como el de Michael Brantley en la altura de Colorado sería una adición notabilísima dentro de una alineación cuyo poderoso núcleo integran Nolan Arenado, Blackmon, Ian Desmond y Trevor Story.
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