58 SNB; Resultados del 2 de diciembre + Pelota de alta demanda

2/12/18
11:00 pm
 

 

Los de abajo se rebelan en pelota cubana

 

Este domingo triunfaron los equipos ocupantes de los puestos del cuatro al seis.
Por: Duanys Hernández Torres (duanysh@inder.cu)
 
 
 
Stayler la sacó del parque. Foto: Calixto N. Llanes

La Habana.- CIEGO de Ávila, Industriales y Holguín han ganado dos partidos consecutivos y amenazan con barrer a sus actuales rivales en la 58 Serie Nacional de Béisbol. Los equipos más perdedores no han creído en los de arriba.

Los Tigres de Roger Machado se refirman en el cuarto puesto de la competencia, al vencer 6-2 a Sancti Spíritus.

Lázaro Blanco tiró toda la ruta con dos carreras permitidas, ocho hits, cinco ponches y par de boletos. Es la quinta victoria que consigue el derecho de Yara con la franela avileña.

Raúl González fue el más destacado con el madero por los ganadores, al batear de 4-3. Orlando Lavandera y Alfredo Fadraga conectaron cuadrangulares. Dayán García fue el único bateador espirituano con par de indiscutibles  mientras Frederich Cepeda pegó un bambinazo.

Por su parte, Industriales le repitió la dosis a Las Tunas con abultada pizarra de 10-1. El refuerzo pinareño Erlis Casanova tuvo una salida de lujo, al no permitir anotaciones en siete capítulos. Solo le conectaron tres indiscutibles, propinó cuatro ponches y regaló tres boletos.

Fue apoyado con una amplia ofensiva de 13 hits, incluido el decimoséptimo jonrón de Stayler Hernández, quien se ratifica como líder en este departamento. Wilfredo Aroche, Michael González y Alexander Malleta se fueron con dos indiscutibles cada uno.

Los azules les han tomado la medida a los Leñadores. Llevan seis victorias en ocho encuentros ante sus rivales de turno, pero no han podido recortar diferencias con respecto a Ciego de Ávila.

Holguín no le pierde ni pie ni pisada a Industriales. Nuevamente vencieron a Villa Clara en cerrado duelo que finalizó 5-4.

Yosimar Cousín se llevó el triunfo con una apertura de calidad (4 carreras en siete innings) y fue apoyado por Rafael Sánchez, quien se apuntó su cuarto punto por juego salvado.

El zurdo Robelio Carrillo, a pesar de realizar un gran relevo, cargó con la derrota.

Maikel Cáceres bateó tres incogibles y se ratifica como líder de bateo con un astronómico promedio de 403. Entre Yordan Manduley, Yunior Paumier y Oscar Luis Colás remolcaron cuatro de las carreras de los Cachorros.

William Saavedra y Yandrys Canto conectaron cuadrangulares consecutivos en la cuarta entrada, pero no pudieron impedir la derrota de su equipo.

Las Tunas se mantiene como líder con 27-17, alejado a tres juegos completos de villaclareños y yayaberos, empatados en segundo lugar con 24-20.

Ciego de Ávila emparejó el balance de ganados y perdidos con 22-22, y recortó a dos juegos la diferencia que los separa de sus antecesores en la tabla.

Industriales (18-26) sigue a cuatro rayas de la zona de clasificación, mientras Holguín (17-27) persigue bien de cerca a los azules.

¿Los equipos de abajo concretarán las barridas ante los más ganadores del torneo? ¿Podrá Industriales acercarse al cuarto lugar?

Lo mejor de la jornada: La labor del lanzador Erlis Casanova y el jonrón 17 de Stayler Hernández

Lo peor de la jornada: La defensa en el juego Holguín-Villa Clara, en el que se cometieron seis errores.

 

Tomado de: JIT


 

Logo de la Serie Nacional de Béisbol
Foto: Serie Nacional de Béisbol

A partir de ahora cada jugada, lanzamiento o cada error y batazo, serán decisivos. Es la hora donde una equivocación cuesta, por eso la cabeza fría –que no quiere decir pasividad–, y no el impulso es lo que debe regentear el terreno de pelota. Y es que cuando concluyan los desafíos de hoy, la 58 Serie Nacional entrará en el último tercio de su calendario.

Vendrán los últimos 15 partidos de la temporada y aún no hay nada decidido. Ninguno de los equipos está eliminado, aunque es cierto que se hallan más apremiados industrialistas y holguineros, que aparecen en este instante fuera de la zona de clasificación.

Son estos los llamados juegos de alta demanda y esa categoría no solo incluye a los peloteros, que como protagonistas principales son responsables de las carreras anotadas y permitidas, sino también a directores, entrenadores, árbitros y a las autoridades del béisbol en el país, y hasta nosotros, los periodistas, estamos incluidos en esa altísima responsabilidad, como nos han exigido Elcino Paneque u Omar Expósito.

Sobre el jugador recae la carga de hacerlo bien y de no perder la compostura ante lo que considere erróneo, sea del árbitro, del contrario o de cualquier integrante de su propio elenco. Si él genera una situación de indisciplina y es expulsado, pierde el equipo, pierde la afición que lo fue a ver y le sigue cada noche, pierde el espectáculo, pierde la pelota. Y cuando la pelota es dañada, le hacemos daño a Cuba. Cada vez que se sobreponga a momentos como esos estaría contribuyendo a las aspiraciones de su plantel y a la calidad de nuestro pasatiempo nacional.

Y si el pelotero es clave, el director del conjunto es crucial, porque su rol no se ciñe solo a lo estratégico o a lo táctico, es por encima de todo conductor de un proceso, que aunque deportivo y en consecuencia competitivo, esencialmente es pedagógico, formativo. El que tiene la llave de las soluciones para ganar el juego, o ante una escena compleja, el que tiene el antídoto para evitar actos fuera de control, es él. Si la pierde, también perderá el campeonato.

No hay orden ni disciplina si no hay árbitros, es decir, son imprescindibles e insustituibles. Pero eso no les da privilegios, sino la mayor responsabilidad de un ser humano en el terreno de juego, pues son los encargados de hacer cumplir lo reglamentado. Y ahora en estos últimos 15 desafíos tienen que estar aún más preparados, tanto como los propios peloteros.

No los puede sorprender una jugada, el conocimiento previo de los protagonistas, en cuanto a sus cualidades y defectos, incluso hasta del carácter, es de vital importancia para su trabajo. Y han de elevar su comportamiento ético, ellos cantan out o quieto, strike o bola, pero no están para encararse con nadie, solo exigir lo dispuesto.

José Martí dijo, «en prever está todo el arte de salvar» y esa máxima es aplicable a todas las figuras de nuestra temporada beisbolera, lo mismo el bateador que el fildeador, el lanzador que el árbitro y también las autoridades deportivas en su función de garantizar desde la seguridad, hasta que la visita al estadio sea acogedora. Si una gradería con 20 000 personas, como hemos visto en esta campaña, lo que ve en el escenario es anarquía, se contaminará y reproducirá lo que ve; si tiene delante un buen espectáculo, entrega de los héroes, bellas jugadas, con decisiones tácticas o estratégicas arriesgadas, poniendo sobre ellas toda la riqueza de este deporte que es único, entonces la tribuna estalla en aplausos y salvamos la pelota.

Hasta el pasado sábado, en 84 choques se había tenido que lamentar la expulsión de ocho peloteros, cinco directores y cuatro entrenadores; hasta ese día 756 000 aficionados disfrutaron en el estadio de una reñida contienda. Vistamos a la Serie con lo que más nos gusta, un buen béisbol, son muchos los atributos de nuestros jugadores para alcanzarlo. Y aunque no se conoce que Martí haya jugado pelota, pongamos en cada lance sobre el diamante otra de sus ideas, cual recta de más de 90 millas por horas: «Solo las virtudes producen en los pueblos un bienestar constante y serio».

 

Tomado de: Granma

 

 

 

1 comentario

    • Amaya en 3 diciembre, 2018 a las 9:01 am
    • Responder

    Sin dudas con estos resultados se ha puesto interesante la serie, ahora no pueden haber equivocaciones, ni errores mentales, todo puede costar, incluso la clasificación, hay que agregar que las ultimas actuaciones de Holguín e Industriales, le dan un mayor colorido al torneo, pues mantienen vivas sus aspiraciones de poder clasificar.

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