Los cubanos en la MLB 2018 (Il y Final)

3/12/18
5:44 pm

 

Por el peñista: Abel Zaldívar

 

 

 

 

Hoy terminamos de reseñar la labor de los 26 cubanos que tuvieron acción en la MLB en la temporada del 2018. En esta ocasión analizaremos lo hecho por los jugadores ubicados en los puestos del 13 al 1 en este ranking que elaboré teniendo en cuenta las expectativas que había con cada jugador de cara a esta campaña, sus méritos y distinciones, marcas personales establecidas, estabilidad en las Mayores y el aporte a su equipo además de lo que reflejan las estadísticas. Una vez más los bateadores llevaron la voz cantante dentro de la élite de nuestros representantes en la Gran Carpa. Así que estos son, según mi criterio, los 13 mejores:

 

 

13- Yandy Díaz (# 36, 1b y 3b, Indios de Cleveland):

 

 

El muchacho de Villa Clara ha reventado las menores pero le ha costado trabajo hacerse de un puesto en la alineación de los Indios, a pesar de merecerlo. En los entrenamientos de primavera registró average de 412 (34-14), con diez impulsadas y un fantástico promedio de embasado de 474. Su destino: Columbus Clippers, sucursal en Triple A. Yandy no se desmayó, siguió sacándole el forro a la pelota en esa clase y a los Indios no les quedó más remedio que ascenderlo el 20 de julio, tras la parada por el Juego de las Estrellas. Ese mismo día brilló ante los Vigilantes de Texas al irse de 6-4, con un triple y dos empujadas, como bateador designado y sexto en la tanda de la tribu. En su fugaz primera estancia en las Mayores esta temporada tuvo average de 500 (14-7) pero la presencia de Yonder Alonso en la inicial, José Ramírez en la antesala y Edwin Encarnación en el rol de designado limitó su tiempo de juego disponible y por ello volvió nuevamente a Triple A. Cerró su desempeño en la Liga Internacional con average de 293 (348-102) en 98 desafíos, con 53 anotadas, 27 extrabases (de ellos 24 dobles), 40 impulsadas, brillante relación de boletos (70) y ponches (75) y OBP de 409 (líder de la liga). Regresó definitivamente a la Gran Carpa el 12 de agosto y lo hizo bateando de 5-3 frente a los Medias Blancas. A partir de entonces alternó entre la antesala, el puesto de bateador designado y un inusual rol de primera base, como alternativa ante el débil cierre de su compatriota Alonso. El 4 de septiembre despachó su primer jonrón en la MLB, en otra jornada brillante (de 4-3), versus los Reales de Kansas City. En total, en apenas 39 partidos tuvo sobresaliente average de 312 (34 hits en 109 veces al bate), con 15 anotadas e igual cantidad de empujadas, cinco dobles, dos triples, un vuelacercas, once pasaportes gratis, 19 ponches, 375 de OBP y 422 de slugging. Su mejor mes fue septiembre, tras línea de 305/397/441 y envidiable tacto (nueve boletos y diez ponches). El turno que más ocupó en la alineación fue, ¿quién lo imaginaría?, el cuarto y allí estuvo muy bien: promedio al bate de 308 (39-12) y nueve de sus impulsadas. Tuvo su estreno en postemporadas en la Serie Divisional de la Liga Americana, frente a los Astros de Houston, y en su único juego disputado (como primera base) conectó un doble en tres turnos oficiales, con un ponche, para average de 333 y slugging de 667. En el 2019 su nombre solo debe aparecer en una liga, la MLB, sea con los Indios o con otro elenco. La asignatura de las menores ya está vencida para el sagüero, por demás con Título de Oro. 

Salario en el 2018: 545 000 dólares.

Números de por vida en la MLB (2017-2018):

AVE: 283, H: 75, HR: 1, CI: 28.


 

 

12- Aledmis Díaz (# 1, ss, Azulejos de Toronto):

 

 

El santaclareño tuvo un resurgir tras su funesto 2017 y se adueñó durante la contienda del rol de torpedero titular de los Azulejos. En 130 partidos registró un average de 263 (111 hits en 422 veces al bate), con 55 carreras anotadas, 26 dobles, 18 jonrones, 55 impulsadas, 23 boletos, 62 ponches, tres bases robadas en siete intentos, 303 de OBP y 453 de slugging. Fijó marcas personales en turnos oficiales y bambinazos. Después del Juego de las Estrellas mostró su mejor versión, con promedio ofensivo de 290 (193-56), diez cuadrangulares, 32 empujadas y exquisito slugging de 523. Junto con sus compatriotas Kendry Morales y Lourdes Gurriel Jr. vivió una noche memorable el 5 de septiembre, cuando los Azulejos avasallaron al Tampa Bay, con pizarra definitiva de 10 carreras por 3, en fiesta ofensiva de 16 imparables, donde la mitad de los hits fueron a la cuenta de los 3 bates cubanos que jugaban por los canadienses. El primero en marcar fue el ambidextro Kendry, con sencillo remolcador en la misma primera entrada, seguido por otro indiscutible impulsador del prometedor Lourdes Jr. y cuadrangular de Aledmis, coincidentemente con sus dos compatriotas a bordo. Para resumir la actuación de los hijos de la Mayor de las Antillas, vale mencionar que Yunito bateó de 5-3, con anotada, remolque y doblete. El slugger de la noche, sin embargo, fue Aledmis, que ligó doble y bambinazo, con par de anotadas y 3 empujadas en 4 veces al bate, además de una base por bolas. Finalmente, el veterano Kendry se fue de 4-3, con anotada, propulsada, boleto y ponche. En general, la armada cubana se fue de 13-8, con 3 extrabases. Tres días después, frente a los Indios de Cleveland, el trío antillano bateó de 15-7, siendo Aledmis el más sobresaliente (5-4, dos empujadas). El 17 de noviembre fue adquirido por los Astros de Houston a cambio del diestro de liga menor Trent Thornton. Con su nuevo elenco tiene pocas posibilidades de ser titular regularmente ante la constelación de estrellas que poseen los siderales en el cuadro (Yulieski, José Altuve, Carlos Correa y Alex Bregman). Según varios informes, tanto él como Yulieski serían utilizados en el rol de utilitys, supliendo de este modo la vacante dejada por el venezolano Marwin González, quien se convirtió en agente libre y se espera firme con otro equipo.

Salario en el 2018: 2 000 000 dólares.

Números de por vida en la MLB (2016-2018):

AVE: 275, HR: 42, CI: 140.


 

 

11- Leonys Martín (# 13, cf, Tigres de Detroit / Indios de Cleveland):

 

 

En el 2017, el villaclareño fue, en mi opinión, el cubano con peor rendimiento en la temporada acorde a lo que se podía esperar de él. En el 2018 la realidad fue otra, totalmente distinta. Desde el inicio fue el jardinero central titular y primer bate de los Tigres, mostrando una ofensiva constante y oportuna junto a sus ya conocidas joyas defensivas. En abril registró cifras meritorias, con average de 278 (90-25), cuatro vuelacercas y 12 empujadas. Destaque especial para la tarde del jueves 19 de abril, cuando bateó de 5-3 y despachó el primer Grand Slam de su carrera en la MLB, en el quinto inning, ante el relevista de los Orioles de Baltimore, Mike Wright Jr. Seis días más tarde sacó la pelota del parque en los dos juegos de una doble cartelera frente a los Piratas de Pittsburgh, siendo el primer pelotero de los Tigres en lograrlo desde Don Kelly en el 2010. Con los felinos bateó 251 (303-76) en 78 encuentros (cifra que no fue mayor por dos viajes a la lista de lesionados), con 27 extrabases (de ellos nueve cuadrangulares) y 29 remolcadas. El 31 de julio fue cambiado junto con el derecho Kyle Dowdy para los Indios de Cleveland, quienes enviaron a Detroit al infielder puertorriqueño Willi Castro, considerado el octavo mejor prospecto de la organización. Pero con la tribu solo pudo ver acción en seis desafíos, con average de 333 (15-5), tres anotadas, par de bambinazos (en sus primeros dos partidos en el Progressive Field, vestido como local), cuatro empujadas, 353 de OBP y brillante slugging de 733. El jueves 9 de agosto fue colocado nuevamente en la lista de lesionados, siendo ingresado de urgencia debido a un fuerte cuadro de infección que puso en peligro su vida. El corralillense sufrió la infección de una bacteria que afectó el funcionamiento de varios órganos, en especial el páncreas, le causó serios problemas respiratorios y disminuyó su ritmo cardiaco. En un primer momento, el manager Terry Francona comentó que se trataba de algo “intestinal’’ y el padecimiento de Leonys se mantuvo en secreto a pedido de la familia del pelotero, ingresado en la Clínica Cleveland. Pero el propio Francona provocó la atención sobre el tema el viernes 10 al pedirle a los fanáticos que mantuvieran al cubano en sus oraciones y sus pensamientos. Afortunadamente el día 13 del propio mes, el presidente de operaciones de béisbol de los Indios, Chris Antonetti, anunció que había rebasado lo peor y se encontraba en proceso de recuperación, aunque aún bajo observación constante. Fue dado de alta del hospital el 19 de agosto y tres jornadas después, el manager Francona anunció que, a pesar de su mejoría, no volvería a jugar en lo que quedaba de temporada. En total jugó 84 compromisos, con average de 255 (81 incogibles en 318 veces al bate),  48 anotadas, 15 dobles, tres triples, once batazos de vuelta completa, 33 empujadas, 30 boletos, 77 ponches, siete bases robadas en once intentos, 323 de OBP y 425 de slugging. Excepto en la efectividad a la hora de estafar almohadillas que coincidió totalmente, en el resto de los departamentos brindó un rendimiento muy superior al de la campaña anterior. A la defensa hay que señalar que terminó cuarto en asistencias entre los jardineros centrales de toda la MLB, igualado a nueve con Ramón Laureano (Oakland) y el espectacular Jackie Bradley Jr. (Boston). El 31 de octubre llegó a un acuerdo con los Indios por una temporada y tres millones de dólares, evitando así acudir al proceso de arbitraje. En días recientes volvió a los entrenamientos en el gimnasio como parte de su recuperación. Todos anhelamos que en el 2019 vuelva, totalmente restablecido, y mantenga la senda victoriosa que transitó en este año.

Salario en el 2018: 1 750 000 dólares.

Números de por vida en la MLB (2011-2018):

AVE: 248, H: 570, HR: 49, CI: 209, BR: 122.


 

 

10- José Antonio Iglesias (# 1, ss, Tigres de Detroit):

 

 

Candelita firmó otra temporada aceptable e iba encaminado a cosechar marcas personales en varios departamentos hasta que una lesión puso fin a su campaña prematuramente a finales de agosto. Su comienzo de año fue muy malo, con apenas dos imparables en sus primeros 35 turnos (average de 057) pero se recompuso, destacando particularmente su performance en los meses de mayo (average de 283: 92-26, con 12 remolcadas y similar cifra de boletos que ponches, siete) y junio (al bate 304: 92-28, cinco bases robadas en seis intentos). Sus números como home club fueron de excelencia (average de 297), no así los que compiló en la carretera (238). Con las bases llenas fue sumamente oportuno, cosechando siete imparables en 14 turnos y remolcando para home a 12 compañeros. Además con el guante siguió firmando joyas defensivas en el campo corto, capaces de arrancar aplausos de los más conservadores aficionados. En total, en 125 desafíos bateó 269 (116 indiscutibles en 432 veces al bate), con 43 anotadas, 31 dobles, tres triples, cinco vuelacercas, 48 empujadas, 19 boletos, 47 ponches, cota personal de 15 bases robadas en 21 intentos, OBP de 310 y slugging de 389. Actualmente es agente libre y se especula la posibilidad de que firme un contrato multianual que le garantice seguir mostrando su talento en el mejor béisbol del mundo.

Salario en el 2018: 6 275 000 dólares.

Números de por vida en la MLB (2011-2013, 2015-2018):

AVE: 270, H: 594, HR: 21, CI: 188, BR: 46.


 

 

9- Yasmani Grandal (# 9, C, Dodgers de Los Ángeles):

 

 

Dos caras. Así, con el título de una novela brasileña, podemos calificar la campaña de Grandal. El primero de abril del 2018 formó parte de algo inédito en la pelota de las Grandes Ligas. Un one-two, o sea tercero y cuarto bate, ambos cubanos. Ocurrió en el juego dominical de los Dodgers contra los Gigantes de San Francisco, el que terminó con victoria para los primeros 9-0. Yasiel Puig alineó como jardinero derecho y tercero al bate, mientras que el receptor Grandal fungió como cuarto. En ese juego el cienfueguero se fue de 4-3, incluido doble, y Grandal, de Güira de Melena, bateó de 4-2, ambos empujaron cada uno una carrera. En el siguiente juego del 2 de abril, nuevamente la dupla cubana fungió de tercero y cuarto. Fue un partido de extra-inning, 15 entradas, que el Arizona se llevó 2-1. Puig bateó de 8-1, pero Grandal de 6-3, incluido doble y jonrón, además de dos bases por bolas y 2 carreras empujadas. En lo sucesivo no hubo más partidos con esas características, siendo difícil entender un manager como Dave Roberts que cambie continuamente su alineación cuando la misma funciona. El 16 de abril el artemiseño bateó un Grand Slam, el tercero de su carrera, ante el japonés de los Padres de San Diego, Kazuhisa Makita. Llegó a los 100 jonrones en la MLB el 8 de junio, frente a los Bravos de Atlanta, en desafío donde sacó dos pelotas del parque (su # 100 en el segundo capítulo y el 101 en el cuarto, ambas ante el abridor Brandon McCarthy), siendo el cubano número 13 en ingresar al prestigioso listado. En total intervino en 140 encuentros en la temporada regular, con average de 241 (106 hits en 440 veces al bate), 65 anotadas, 23 dobles, dos triples, 24 jonrones (líder entre los cubanos), 68 empujadas, 72 boletos, 124 ponches, dos bases robadas en tres intentos, decente OBP de 349 y slugging de 466. Estableció marcas personales en juegos jugados, veces al bate, anotadas y pasaportes gratis recibidos. Como bateador ambidextro lució muy mal frente a lanzadores zurdos (206 madero en ristre). Alternó meses muy buenos, dígase abril (313 y tope  de 20 remolcadas) y julio (364 y por única vez la misma relación de boletos y ponches: 16),  con otros anémicos como mayo (181), junio (162) y agosto (162). Nuevamente vivió calamidades en la postemporada. Allí actuó en 14 choques durante las tres fases (Serie Divisional de la Liga Nacional – Serie de Campeonato – Serie Mundial), con paupérrimo promedio ofensivo de 138 (29-4), dos anotadas, un doble, un vuelacercas (contra los Bravos en la Serie Divisional), esa sola carrera impulsada, desproporcional cifra de 5 boletos y 15 ponches y un OBP de solo 265. Esos numeritos unido a un desastroso accionar en la receptoría, cuyo punto más crítico ocurrió el 12 de octubre, en el primer juego de la Serie de Campeonato ante los Cerveceros (fecha en la que se convirtió en el primer receptor con dos errores y dos passed balls en un choque de play off), hicieron que por segundo año consecutivo fuera enviado a la banca y ocupara su puesto Austin Barnes. En el tercer juego de la serie cometió otro passed balls, empatando el récord de las Mayores, con el mayor número de pasbols (3) en una serie de play off. En el Clásico de Otoño, ante Boston, se fue de 5-1 (200) en los cinco desafíos celebrados, con dos boletos, 4 ponches y OBP de 429. Al término de la Serie Mundial rechazó la oferta calificada que le extendieron los Dodgers (un año y 17.9 millones de dólares) y se convirtió en agente libre, siendo el receptor más demandado del mercado. Se espera que firme un contrato multianual, teniendo como posibles destinos las escuadras de los Astros de Houston o los Mets de Nueva York.  

Salario en el 2018: 7 900 000 dólares.

Números de por vida en la MLB (2012-2018):

AVE: 240, H: 547, HR: 113, CI: 339, OBP: 341.


 

 

8- Kendry Morales (# 8, BD, Azulejos de Toronto):

 

 

El toletero azul quedó distante de sus mejores campañas pero aun así vivió momentos de suma felicidad. Un caso peculiar fue el del 20 de mayo cuando bateó dos de los cuatro imparables de su equipo en la derrota 9 por 2 ante los Atléticos de Oakland y, además, tuvo su primera aparición como lanzador en Grandes Ligas al retirar la novena entrada en blanco (obligó a tres elevados y otorgó una base por bolas). Una vez más su inicio fue extremadamente discreto, con average de 178 en abril y de 233 en mayo. Pero a partir de junio sus estadísticas se elevaron. En ese mes compiló promedio en la caja de bateo de 277 (83-23), destacando su desempeño en dos jornadas: el día 20 cuando sacó una pelota del parque y sumó un sencillo en tres turnos oficiales frente a los Bravos de Atlanta, siendo la cuarta vez en su carrera que despachaba un bambinazo el día de su cumpleaños (las anteriores fueron en 2009, 2012 y 2015, curiosamente cada tres años) y el día 24, fecha en la cual pegó un vuelacercas bateando como emergente, con dos outs, en la décima entrada para darle a los Azulejos el triunfo por 7-6 sobre los Angelinos. Continuó su ascenso en julio, el cual fue integralmente su mejor mes: 338 (68-23) madero en ristre, con más boletos (15) que ponches (13) por única vez en el año, 459 de OBP y 1033 de OPS. El día ocho se convirtió en el quinto cubano en pegar 200 cuadrangulares en la MLB, y el primero entre los que jugaron en Series Nacionales, al volarse la cerca en el sexto episodio del partido contra los Yankees, ante el lanzador dominicano Domingo Germán. Cuatro jornadas más tarde disparó su onceno bambinazo del 2018 ante los Medias Rojas de Boston y llegó a las 700 carreras impulsadas de por vida, séptimo cubano en la historia en llegar a esa cifra redonda, antecedido por Rafael Palmeiro (1835), Tany Pérez (1652), José Canseco (1407), Orestes Miñoso (1023), Tony Oliva (947) y José Cardenal (775). Pero todas esas hazañas quedaron opacadas por algo impresionante que logró en el mes de agosto. Allí firmó la proeza de conectar al menos un jonrón durante 7 juegos de forma consecutiva. El día 25 largó su vigésimo cuadrangular de la temporada en su sexto choque al hilo diciéndole que No a la pelota, frente a los Phillies de Filadelfia, con lo que superó la máxima racha para un cubano, en poder de José Canseco (en par de oportunidades alcanzó cinco compromisos de forma consecutiva con, como mínimo, una bola fuera del parque en 1995 y 1999) y empató el récord de los Azulejos, establecido por el puertorriqueño José Cruz Jr. en 2001. El domingo 26 del propio mes agigantó su leyenda al batear un bambinazo de dos carreras en el tercer inning frente al derecho de los Phillies, Vince Velásquez, en el Rogers Centre, siendo su séptimo partido en línea botando la pelota del parque. De ese modo estableció el récord absoluto en la MLB para un jugador de los Azulejos, un cubano (incluyendo todas las ligas, dígase SNB, NPB, etc.), un latino, un pelotero nacido fuera de los Estados Unidos y un bateador ambidextro y se convirtió en el séptimo bateador en la historia de las Grandes Ligas en lograrlo, junto con Kevin Mench (último en conseguirlo antes que “Monina’’, en el 2006, con los Vigilantes de Texas), Barry Bonds (con los Gigantes en el 2004) y Jim Thome (con los Indios en el 2002), todos con siete desafíos y los recordistas, cada uno con ocho encuentros, Dale Long (1956 con los Piratas de Pittsburgh), Don Mattingly (1987 con los Yankees) y Ken Griffey Jr. (1993 con los Marineros). Después del partido dominical Kendry tuvo un particular reconocimiento que lo llenó más de alegría, el bate con el que produjo su octavo jonrón en siete desafíos fue inmortalizado en el Salón de la Fama de Cooperstown. El lunes 27 no pudo igualar la cota cimera de la MLB al irse de 3-0 versus los Orioles de Baltimore, con par de ponches y una base por bolas. Durante su majestuosa racha, el nativo de Fomento, bateó para 481 (27-13) con ocho jonrones y 13 impulsadas. De forma más detallada tuvo los siguientes guarismos:

 

Día
Rival
Desempeño
Pitcher al que le dio HR
Inning en que dio HR
19/8
Yankees
4-2, un HR, una CI.
J.A. Happ
6to.
20/8
Orioles
4-2, dos HR, cuatro CI.
Andrew Cashner (2)
4to y 5to.
21/8
Orioles
4-3, un HR, dos CI.
Dylan Bundy
5to.
22/8
Orioles
4-2, un HR, una CI.
David Hess
7mo.
24/8
Phillies
4-1, un HR, una CI.
Jake Arrieta
2do.
25/8
Phillies
4-2, un HR, dos CI.
Nick Pivetta
4to.
26/8
Phillies
3-1, un HR, dos CI.
Vince Velásquez
3ro.

 

En ese intervalo su average de la contienda pasó de un discreto 245 al aceptable 264. Por ello fue seleccionado, por quinta vez en su carrera, el Jugador de la Semana del 20 al 26 de agosto de la Liga Americana (average de 478, siete batazos de vuelta completa, doce remolcadas, OBP de 500 y descomunal OPS de 1 891). Finalmente cerró agosto con promedio ofensivo de 253 (87-22) pero sus mejores marcas de la campaña en bambinazos (9, a solo uno de su cota personal para un mes que data, precisamente, de agosto del 2009) e impulsadas (17). Su cierre de temporada, a diferencia de otros cubanos, fue anémico con rendimiento al bate de solo 192 (52-10) en septiembre, un doble como único extrabase y exigua cifra de cuatro carreras remolcadas. En total, en 130 desafíos bateó 249 (103 incogibles en 413 veces al bate), con 47 anotadas, quince dobles, 21 jonrones, 57 empujadas, 50 boletos, 95 ponches, dos bases robadas en cinco intentos, 331 de OBP y 438 de slugging. Resultó llamativo su comportamiento tan desigual frente a zurdos (199 madero en ristre) y derechos (promedio de 274 y 18 de sus 21 vuelacercas). Encontró su zona de confort en el cuarto turno (AVE: 323, con 13 para la calle y slugging de 609). En sentido general logró sus peores registros en la mayoría de los indicadores desde su gris 2014. Uno de sus puntos positivos es que llegó a siete zafras de, como mínimo, 20 estacazos de vuelta completa (incluyendo las últimas cuatro en forma consecutiva), solo aventajado entre cubanos por Rafael Palmeiro (14), José Canseco (12) y Tany Pérez (9). El 2019 será crucial para él, debido a que será su última campaña antes de entrar a la agencia libre.

Salario en el 2018: 11 000 000 dólares.

Números de por vida en la MLB (2006-2010, 2012-2018):

AVE: 268, H: 1 256, HR: 211, CI: 728. 


 

 

7- Lourdes Gurriel Jr. (# 13, 2b y ss, Azulejos de Toronto):

 

 

Yunito, con experiencia en 6 Series Nacionales con los elencos de Sancti Spíritus e Industriales, tuvo un exitoso comienzo dentro de su carrera en la Gran Carpa. Abrió el 2018 en Doble A (New Hampshire Fisher Cats) y en sus primeros 12 partidos firmó average de 347, con once remolcadas. Por ello fue promovido directamente para el equipo principal de los Azulejos el 20 de abril del 2018. Debutó en la MLB esa misma noche, a los 24 años, siendo el cubano número 202 en llegar a ese nivel y el segundo entre los que se estrenaron este año. Su primer juego fue por todo lo alto al conectar de 5-2, con tres carreras impulsadas, claves en el éxito 8 por 5 ante los mismísimos Yankees de Nueva York, en el Yankee Stadium. De ese modo pasó a ser, junto con Yulieski, la sexta pareja de hermanos cubanos con accionar en la MLB. Además, como defensor de la segunda base hizo combinación con el torpedero Aledmis Díaz, siendo esta la cuarta pareja de short y segunda cubanos en un mismo juego en las Mayores. Largó su primer vuelacercas en la Gran Carpa el 28 de abril, ante el dominicano Bartolo Colón, de los Vigilantes de Texas, en el séptimo capítulo, en el Rogers Centre. Fue bajado a las menores el 13 de mayo y cerró su incursión entre Doble A y Triple A con promedio ofensivo de 301 (206-62) en 51 encuentros, con 27 anotadas, once dobles, un triple, siete batazos de vuelta completa, 44 remolcadas, 330 de OBP y 466 de slugging. A inicios de julio fue reascendido nuevamente a la nómina de los Azulejos, manteniéndose allí por el resto de la contienda. Poco a poco se fue convirtiendo en pieza inamovible en la alineación torontoniana y de paso llevó su nombre a los registros históricos. El 25 de julio bateó de 6-2 frente a los Mellizos de Minnesota, en su octava partido consecutivo con dos o más indiscutibles (multihits), estableciendo récord para un novato de los Azulejos. El día 27 largó tres imparables en cinco turnos oficiales, incluidos dos vuelacercas, en su noveno desafío en línea multihits, igualando el récord para un pelotero de los Azulejos en poder de Tony Fernández (1986). Una jornada después, tuvo noche de 5-2 y llegó a diez partidos multihits de forma consecutiva, firmando el récord absoluto para un bateador de los Azulejos y empatando el de un novato en toda la MLB (vigente desde 1911, cuando Joe Jackson lo logró). A modo de curiosidad ninguno de los 5 primeros bateadores en la lista de hits de la MLB (Pete Rose, Ty Cobb, Hank Aaron, Stan Musial y Tris Speaker) tuvo una racha multihits de esta magnitud. El domingo 29, frente a los Medias Blancas, llegó a su máxima expresión, al estampar su onceno encuentro consecutivo bateando dos o más hits. De este modo igualó el récord absoluto para un cubano en poder de Tany Pérez (1973) y el de un jugador de la Liga Americana, (rubricados por Joe “El Descalzo” Jackson y Sam Rice), firmó el nuevo registro tope de un novato (superando los diez de Jackson en 1911) y se convirtió en apenas el séptimo hombre en la Gran Carpa que logra 11 o más juegos seguidos con dos o más inatrapables desde 1908. La prestigiosa lista sumó a un nuevo integrante:

 

 Jugador
  Inicio
  Final
Juegos
Equipos
1
Rogers Hornsby
5-7-1923
18-7-1923
   13
   STL
2
Billy Herman
16-9-1935
14-4-1936
   12
   CHC
3
Tany Pérez
8-8-1973
20-8-1973
   11
   CIN
4
Paul Waner
3-6-1927
16-6-1927
   11
   PIT
5
Sam Rice
26-5-1925
 3-6-1925
   11
   WSH
6
Shoeless Joe Jackson
21-6-1912
30-6-1912
   11
   CLE
7
Lourdes Gurriel Jr.
11-7-2018
29-7-2018
   11
   TOR

 

Para tener idea de quienes le acompañan en la lista, de los 6 que llegaron a esa cifra, 5 están en el Salón de la Fama y el otro, Joe Jackson, tuvo números suficientes para hacerlo. Sin embargo, ese mismo día salió lesionado del encuentro, cuando en un deslizamiento en segunda base en el noveno episodio, sufrió esguinces en la rodilla izquierda y en el tobillo izquierdo. Las dos lesiones no pudieron ser más inoportunas para Gurriel Jr. pues ocurrieron en su mejor momento en la campaña, en el que incluso estaba a tres compromisos multihits de imponer un récord en las Mayores y había bateado de hit en 17 de sus últimos 18 partidos. En la espectacular cadena ligó para 500 de average (50-25), con tres dobles, tres estacazos de vuelta completa, nueve remolcadas y siete anotadas. Su promedio al bate general pasó de 226 a 322. Detalladamente su desempeño en ese período fue el siguiente:

 

Día
Rival
Actuación
11/7
Bravos
4-2
12/7
Medias Rojas
4-2, un doble
13/7
Medias Rojas
5-2, una CI
14/7
Medias Rojas
5-3, una CI
22/7
Orioles
3-2
23/7
Mellizos
4-2, un HR, una CI
24/7
Mellizos
4-2
25/7
Mellizos
6-2, un doble
27/7
Medias Blancas
5-3, un doble, dos HR, dos CI
28/7
Medias Blancas
5-2, dos CI
29/7
Medias Blancas
5-3, dos CI

 

Como justo premio fue elegido el Novato del Mes de julio de la Liga Americana (curiosamente un año después de que Yulieski recibiera similar galardón) al firmar promedio ofensivo de 423 (71-30), con nueve anotadas, cuatro dobles, cuatro batazos de vuelta completa, 14 remolcadas, 648 de slugging y 1 086 de OPS. Su regreso tuvo lugar el viernes 24 de agosto, cuando puso fin a su racha de once desafíos multihits al irse de 4-1 versus los Phillies de Filadelfia. La segunda hazaña de Yunito tuvo lugar el 21 de septiembre, cuando bateó de 4-3 ante el Tampa Bay Rays, con dos jonrones (en la primera entrada frente al dominicano Diego Castillo y en la cuarta ante Jalen Beeks) e igual cifra de empujadas. Ese mismo día Yulieski también sacó dos pelotas del parque frente a los Angelinos, para convertirse los Gurriel en la primera pareja de hermanos en la historia de las Grandes Ligas, en pegar al menos dos cuadrangulares el mismo día. El cañonero de Toronto, Kendry Morales, fue el primero en comunicarle a Lourdes Jr. lo que estaba haciendo su hermano en Texas. Los Astros también se aseguraron de que Yuli estuviera al tanto de lo que estaba pasando en Toronto. Por si fuera poco, Yunito se convirtió en el primer novato en la historia de los Azulejos (y el decimocuarto jugador de Toronto) en pegar cuadrangular en tres turnos consecutivos, pues conectó uno que empató el juego en la novena entrada en la victoria de su equipo el jueves 20. El 24 de septiembre tuvo lugar el primer partido en el que se enfrentaron ambos hermanos en la MLB. Yulieski (en noche de 4-2) inauguró la pizarra por Houston, mediante un sencillo productor en el primer inning. Lourdes, el hermano menor, bateó un rodado para doble matanza en la parte baja de la entrada, y abandonó inmediatamente después el encuentro tras sufrir una torcedura de Grado 2 en el tendón de la corva izquierda, mientras corría hacia la primera base. Así puso fin a un año de novato en el cual bateó para un excelente promedio de 281 (70 indiscutibles en 249 veces al bate) en 65 encuentros, con 30 anotadas, ocho dobles, 11 cuadrangulares, 35 remolcadas, nueve bases por bolas, 59 ponches, una base robada en tres intentos, 309 de OBP y 446 de slugging. A partir de su ascenso definitivo, el 2 de julio, logró batear para 305 en sus últimos 44 compromisos. Algo curioso, y a la vez atípico, es que tuvo mejores números en la carretera (AVE: 316) que en el Rogers Centre (241 al bate). Visto lo hecho es de esperar nuevas alegrías para Yunito en el 2019.

Salario en el 2018: 1 428 571 dólares.

Números de por vida en la MLB (2018):

AVE: 281, HR: 11, CI: 35.


 

6- Yonder Alonso (# 17, 1b, Indios de Cleveland):

 

 

La versión slugger de Yonder en el 2017 no fue un espejismo. Al contrario, llegó para quedarse. Se afianzó de la titularidad como inicialista de la tribu y siguió diciéndole que No más de 20 veces a la pelota. En los albores de la contienda, el 31 de marzo despachó el tercer Grand Slam de su carrera (algo que no lograba desde el 6 de junio de 2015, cuando jugaba con los Padres) y apuntaló la victoria de los Indios 6 por 5, su primera del año, ante el último elenco que lo había acogido en sus filas, los Marineros de Seattle. El 22 de junio largó su segundo Grand Slam de la campaña y cuarto de por vida en la paliza de 12-0 sobre los Tigres de Detroit. En total intervino en 145 juegos, en los que bateó 250 (129 indiscutibles en 516 veces al bate), con 64 anotadas, 19 dobles, 23 bambinazos, 83 remolcadas (marca personal), 51 pasaportes gratis, 123 ponches, 317 de OBP y 421 de slugging. Su mejor mes fue julio, con línea ofensiva de 302/367/558 y 21 empujadas. Su estreno en postemporadas fue pésimo al irse en blanco en seis turnos oficiales, con cuatro ponches, durante los dos partidos de la Serie Divisional de la Liga Americana, frente a los Astros, en los que vio acción. En el 2019 debe ingresar al club de los cubanos con 100 o más jonrones en la Gran Carpa.

Salario en el 2018: 7 000 000 dólares.

Números de por vida en la MLB (2010-2018):

AVE: 265, H: 814, HR: 90, CI: 389.


 

 

5- Raisel Iglesias (# 26, L, Rojos de Cincinnati):

 

 

“El Ciclón’’ demostró que lo hecho en el 2017 no fue obra de la casualidad y se consolidó entre los mejores apagafuegos de la MLB, siendo nombre obligado cuando los equipos evaluaban las posibilidades de adquirir un cerrador en el mercado. Con su débil escuadra logró la cifra de 30 juegos salvados (onceno en toda la MLB), de 34 posibles, por primera vez en su carrera y cosechó marcas personales en PCL (2.38), juegos lanzados (66) y WHIP (1.07). Sin embargo, tuvo en contra que permitió 12 cuadrangulares, su máximo en una temporada, curiosamente divididos a partes iguales entre zurdos y derechos. En total trabajó 72 capítulos, con 80 ponches, 25 boletos, dos victorias y cinco derrotas y un ínfimo promedio ofensivo de 199 por parte de sus adversarios. Contrario a años anteriores cerró por todo lo alto en septiembre (seis salvamentos, 16 ponches en 12.2 innings, average rival de 116 y PCL de 1.42). Vale resaltar que junto a Chapman se convirtió en el primer dúo de cubanos con 30 o más juegos salvados en una misma temporada e hicieron de Cuba el único país con ese privilegio en el 2018 fuera de los lanzadores estadounidenses. El 21 de noviembre aceptó un contrato por tres años y 24.1 millones de dólares hasta la temporada del 2021, con lo que evitó el arbitraje salarial. Iglesias tenía un convenio de siete años por 27 millones hasta el 2020, que le daba la opción de arbitraje en el 2018. Luego de este apretón de manos, el antillano se convirtió en el segundo lanzador mejor pagado en la nómina de Cincinnati, únicamente por debajo del abridor Homer Bailey (105 millones de dólares por seis temporadas) y en el cuarto jugador en general con mejor contrato, después del estelar Joey Votto ($225 millones y 10 años), Bailey y Eugenio Suárez ($66 millones y seis años).

Salario en el 2018: 5 214 286 dólares.

Números de por vida en la MLB (2015-2018):

G-P: 11-17, PCL: 2.97, SO: 359, JS: 64, WHIP: 1.12.


 

 

4- Aroldis Chapman (# 54, L, Yankees de Nueva York):

 

 

El holguinero tuvo un excelente año que no fue mejor por una inoportuna lesión. El 8 de mayo se convirtió en el autor del envío más rápido de la incipiente temporada cuando tiró un rectazo de 103.3 millas que golpeó a Jackie Bradley Jr., de los Medias Rojas de Boston siendo este el pitcheo más rápido en golpear a un bateador desde que se empezó a archivar la velocidad de los envíos en el 2008. Sin embargo su reinado duró bien poco pues doce días más tarde el joven relevista de los Cardenales de San Luis, Jordan Hicks registró una velocidad de 105.1 millas ante el venezolano de los Phillies de Filadelfia, Odubel Herrera, en el noveno inning, pasando a ser el segundo lanzador en alcanzar ese valor (luego de Chapman) desde que se empezó a llevar esta cuenta pitcheo a pitcheo en el 2008 e igualando el récord de la MLB en poder del cubano (logrado en dos ocasiones: 2010 y 2016). Firmó su mejor mes de la campaña en junio, con 11 salvamentos y una victoria en sus 12 apariciones, 19 ponches y cuatro boletos en 11.2 entradas y PCL de 0.77. Su rendimiento fue tan bueno que antes de la parada por el Juego de las Estrellas ya archivaba 26 juegos salvados (cuatro más de los logrados en todo el 2017), con soberbio PCL de 1.35 y envidiable control (68 ponches y 16 boletos) en 40 capítulos. Fue elegido para participar, por quinta vez en su carrera, en el Juego de las Estrellas pero finalmente fue sustituido en el roster de la Liga Americana por Charlie Morton (Astros de Houston) para descansar su ya dolorida rodilla izquierda. El 21 de agosto, actuando como cerrador en el inning doce ante los Marlins de Miami, solo pudo realizar seis envíos (ninguno sobre las 100 millas, algo atípico en él), con una base por bolas incluida y rápidamente pidió salir del juego, resentidas las molestias en su rodilla que habían aparecido en el mes de mayo y que lo llevaron a la lista de lesionados por tendinitis. Su recuperación fue exitosa (recibió dos inyecciones de plasma rica en plaquetas en la rodilla) y se reincorporó al roster activo el 19 de septiembre, en el tramo final del calendario. En total, en la temporada regular registró 55 salidas, con balance inmaculado de 3-0, 32 juegos salvados (séptimo en toda la MLB, igualado con tres pitchers) de 34 posibles, 51.1 entradas lanzadas, 15 carreras permitidas, de ellas 14 limpias, dos jonrones soportados, 93 ponches, 30 boletos, 2.45 de PCL, brillante WHIP de 1.05 y un ínfimo average rival de 136. Este año tuvo la segunda mejor relación de ponches por cada nueve innings en su trayectoria: 16.3, solo por debajo del 17.7 que exhibió en 2014. No obstante, por segunda vez en su carrera desde su debut en el 2010 no fue el autor del envío más veloz de la contienda, algo que solo había ocurrido en el 2012, cuando el dominicano Kelvin Herrera lo aventajó cerradamente (103.5 millas por hora a 103.4). De los diez lanzamientos más veloces del año, siete tuvieron la firma de Jordan Hicks y solo tres la del zurdo holguinero (cuya cota máxima fueron las 104.4 millas del 2 de julio, ante el venezolano de los Bravos de Atlanta, Ronald Acuña Jr.). Si ampliamos la muestra a los 50 más rápidos, las estadísticas son abrumadoras: 37 de Hicks por solo nueve del Misil Cubano, los dos restantes en poder del colombiano de los Marlins, Tayron Guerrero (marca tope de 104 millas, el 13 de agosto). Además, el promedio de velocidad de su recta disminuyó casi una milla y registró su menor potencia desde el 2012: 99.26 millas. En la postemporada (Juego de Comodín de la Liga Americana – Serie Divisional) su rendimiento fue impecable aunque sin el protagonismo de años anteriores: tres entradas lanzadas en igual cantidad de partidos, solo un hit tolerado, cuatro ponches, un boleto, ningún tipo de decisión, inmaculado PCL de 0.00 y WHIP de 0.67. Fue, sin dudas, el mejor pitcher cubano en todo el 2018. En el 2019 buscará convertirse en apenas el sexto serpentinero en lograr al menos 100 juegos salvados con el mítico uniforme de los Yankees (archiva 74 hasta la fecha). En ese selectísimo grupo aparecen: Mariano Rivera (652), Dave Righetti (224), Rich “Goose” Gossage (151), Sparky Lyle (141) y Johnny Murphy (104). De ese club, solo Righetti y Lyle son siniestros.

Salario en el 2018: 17 200 000 dólares.

Números de por vida en la MLB (2010-2018):

G-P: 30-24, PCL: 2.24, SO: 798, JS: 236, EL: 478.2, WHIP: 1.01, SO/9: 15.  


 

 

3- Yasiel Puig (# 66, rf, Dodgers de Los Ángeles):

 

 

El sureño no pudo repetir sus numeritos del 2017 pero aun así siguió dando muestras de talento y calidad. Su arranque fue muy frío, con un desempeño en marzo (average de 000) y abril (215) que no invitaba al optimismo. Pero Puig siempre regresa y ya en mayo su promedio al bate ascendió a un meritorio 283, incluyendo sus primeros cinco cuadrangulares del año. Mantuvo el progreso en junio y julio, en ambos casos compiló promedio ofensivo de 303 aunque con muchos menos turnos oficiales en julio por una lesión. El 11 de agosto del 2018 conectó su jonrón 100 en la MLB (siendo el cubano número 14 en ingresar al club), ante Kyle Freeland, de los Rockies de Colorado, en el segundo capítulo. Como varios cubanos, guardó lo mejor de sí para el decisivo septiembre, con los Dodgers peleando encarnizadamente un boleto para los play off frente a rivales de su propia división como los Rockies y Diamondbacks y otros elencos de la misma liga como los Cardenales. A la postre, los dirigidos por el controversial Dave Roberts ganaron por sexto año consecutivo (todos los que lleva en su nómina Puig, único jugador de posición con presencia en cada una de esas campañas) el banderín de la división Oeste y en ello el muchacho de Palmira jugó un papel clave tras cerrar el calendario regular con línea ofensiva de 295/368/705, ocho batazos para la calle y 16 remolcadas. En la noche del viernes 14 de septiembre envió dos conexiones fuera de los límites del terreno (versus Jack Flaherty en el segundo inning y Tyler Webb en el noveno) y contribuyó al triunfo 3-0 ante los Cardenales. En la tarde del sábado 15 se excedió al batear de 6-3, con tres jonrones por primera vez en su carrera (séptimo cubano en lograrlo) e imponer marca personal de siete carreras empujadas, en la paliza de 17-4 sobre los chicos de San Luis, en el Busch Stadium. Puig sacudió un jonrón solitario en el cuarto inning ante John Gant y conectó cuadrangulares de tres carreras en la quinta entrada ante Mike Mayers (conexión que salió a 114.3 millas por hora, la más fuerte conectada por un Dodgers desde que comenzó a medirse la velocidad de los batazos) y en la octava contra Luke Weaver. Se convirtió en el cuarto jugador de los Dodgers desde 2000 en batear al menos dos cuadrangulares en encuentros consecutivos, uniéndose a Cody Bellinger, Adrián Beltré y Shawn Green. Además, pasó a ser el único cubano en despachar cinco bambinazos en menos de 24 horas en la MLB, teniendo en cuenta los horarios en que se desarrollaron ambos desafíos. Por si todo esto fuera poco, “Caballo Loco’’ se unió a la prestigiosa lista de jugadores que lograron partidos de tres triples y de tres jonrones en su carrera. Antes, los únicos que lo habían conseguido eran Les Bell, Ben Chapman y los miembros del Salón de la Fama, Joe DiMaggio, Roberto Clemente, Willie Mays y Ernie Banks. Fue seleccionado el Jugador de la Semana del 10 al 16 de septiembre de la Liga Nacional, luego de producir al bate para 429 (21-9), con siete anotadas, cinco batazos de vuelta completa, nueve impulsadas y 1690 de OPS. El día 19, como emergente en el séptimo inning, sonó otro vuelacercas de tres carreras y decidió la victoria 5-2 de los Dodgers sobre los Rockies. En total participó en 125 juegos en la temporada regular, en los que bateó 267 (108 incogibles en 405 veces al bate), con 60 anotadas, 21 dobles, un triple, 23 jonrones, 63 impulsadas, 36 boletos, 87 ponches, 15 bases robadas (líder entre los cubanos empatado con Candelita) en 20 intentos, 327 de OBP y 494 de slugging (puntero entre los criollos con 150 o más turnos legales). Vale decir que su rendimiento no fue mayor en buena medida por sus incomprensibles visitas al banco tras un buen desempeño en la noche anterior, como parte de las “estrategias’’ empleadas por el excesivamente sabermétrico Dave Roberts. Fue líder en asistencias (10) entre los jardineros derechos de la Liga Nacional y segundo en toda la MLB, igualado con Nicholas Castellanos, pelotero de raíces cubanas e integrante de los Tigres de Detroit. Puig fue uno de los siete bateadores de los Dodgers que largaron 20 o más bambinazos, récord para la franquicia y para un equipo de la Liga Nacional. Los otros resultaron Max Muncy (35), Cody Bellinger (25), Joc Pederson (25), Yasmani Grandal (24), Matt Kemp (21) y el boricua Enrique “Kike’’ Hernández (21). Además, los Dodgers impusieron récord de 235 batazos de vuelta completa para un elenco del Viejo Circuito. El cienfueguero fue un jugador de contrastes. Ante los derechos bateó 297, con 19 de sus 23 vuelacercas. Frente a los zurdos compiló un anémico 209 (139-29) y discretísimo OBP de 268. Paradójicamente, le fue mejor en la carretera, con 292 (195-57) al bate, 17 conexiones de vuelta completa y 605 de slugging, que en el Dodger Stadium (línea de 243/295/390). Aprovechó al máximo sus partidos en el Coors Field, estadio de los Rockies conocido por ser el paraíso de los bateadores, y allí tuvo astronómico average de 467 (30-14), con tres bambinazos, 515 de OBP y 833 de slugging. Sus 23 vuelacercas promediaron 413 pies de distancia, el octavo mejor número en todas las Grandes Ligas. En la alineación ocupó todos los roles menos el de primer bate, pero fue en el de octavo madero donde mejor se vio, con 343 de promedio ofensivo, 403 de BP y 10 jonrones. En la postemporada (Serie Divisional de la Liga Nacional – Serie de Campeonato – Serie Mundial) fue uno de los mejores bateadores de los Dodgers. En 16 choques compiló average de 300 (50-15), con cuatro anotadas, tres dobles, dos cuadrangulares, 8 remolcadas, seis boletos, 10 ponches, dos bases robadas en tres intentos, 375 de OBP y 480 de slugging. Con sus dos cuadrangulares llegó a cinco de por vida en play off, la tercera mayor cantidad para un cubano en esas instancias, solo por debajo de José Canseco (7), Tany Pérez y Kendry Morales, ambos con seis. En la Serie Divisional bateó 333 (9-3) frente a los Bravos de Atlanta, con cuatro boletos recibidos. En la Serie de Campeonato registró promedio de 333 (21-7) ante los Cerveceros de Milwaukee, con tres dobles, un jonrón y cuatro fletadas para home. Brilló en particular el 20 de octubre, en el séptimo y decisivo juego del duelo, al irse de 4-3, con bambinazo de tres carreras en el sexto capítulo, siendo factor decisivo en el triunfo 5 por 1 de los Dodgers, que avanzaron así a su segunda Serie Mundial consecutiva por primera vez desde 1977-78. Desde ese momento el cienfueguero es el tercer cubano en la historia de Grandes Ligas con cuadrangular en un Juego 7 de una serie de postemporada, uniéndose a Bert Campaneris (Serie Mundial de 1973 con los Atléticos) y Tany Pérez (Serie Mundial de 1975 con los Rojos). De paso, Puig subió al cuarto lugar de todos los tiempos en los Dodgers con 46 hits en postemporada, empatado con Pee Wee Reese. Un día antes, el viernes 19, se había convertido en el pelotero de los Dodgers con más juegos jugados (52) de por vida en la postemporada, superando la marca de Andre Ethier (51 en ocho play off entre 2006 y 2017). En los cinco desafíos del Clásico de Otoño, ante los Medias Rojas de Boston, tuvo average de 250 (20-5), con otro vuelacercas, cuatro impulsadas, un boleto, un ponche y 400 de slugging. Su bambinazo llegó en el Juego 4 y produjo tres carreras, en el sexto episodio, para poner momentáneamente a los Dodgers arriba por diferencia de 4-0. Sin embargo, Boston remontó, con victoria final de 9-6, y dejó contra la pared a los chicos de Hollywood, que vieron frustradas en la jornada siguiente sus aspiraciones de sumar el primer anillo para la franquicia desde 1988. Fue el tercer jonrón de Serie Mundial (tuvo dos el año pasado) para Puig, quien empató el récord entre peloteros cubanos con Tany Pérez y José Canseco. Cerró como líder histórico para los cubanos en postemporadas de la MLB en hits (51), triples (3), anotadas (23) y bases recorridas (78), y para los Dodgers en partidos disputados (58). En el 2019 luchará por exhibir sus mejores galas antes de adentrarse en la agencia libre. Una vez allí, cualquier cosa puede pasar.

Salario en el 2018: 9 214 285 dólares.

Números de por vida en la MLB (2013-2018):

AVE: 279, H: 686, HR: 108, CI: 331, BR: 60.


 

 

2- Yulieski Gurriel (# 10, 1b, Astros de Houston):

 

 

El Yuli tuvo otra campaña muy destacada, en la vanguardia entre los peloteros cubanos. Se sometió a una operación en la mano izquierda (tras la fractura en el hueso ganchoso detectada durante los entrenamientos de primavera) el 28 de febrero y estuvo suspendido los primeros cinco juegos de la temporada por hacer un gesto ofensivo durante la Serie Mundial 2017. Luego fue colocado en la lista de lesionados de 10 días. Durante su rehabilitación en Doble A (Corpus Christi Hooks) bateó 429 (21-9) en cinco choques, con cuatro dobles y tres empujadas. Fue activado el 13 de abril y a partir de allí resultó pieza clave en la maquinaria ofensiva de los siderales. El 24 de junio, en jornada dominical relevante para los cubanos, se fue de 5-3 ante los Reales de Kansas City, despachando el segundo Grand Slam de su carrera. Pocos días después fue colocado en la lista de paternidad ante la llegada de su segundo hijo, Jayden Gurriel, el 30 de junio (su primogénito, Yeremy Xaen nació en el 2015). Arribó a la parada por el Juego de las Estrellas con las siguientes estadísticas: average de 310 (313-97), 24 dobles y 52 carreras impulsadas. Sin embargo no fue elegido para participar en el duelo estelar, decisión muy injusta. Pese a terminar segundo en la votación de los fanáticos entre los primeras base de la Liga Americana (únicamente aventajado por Pito Abreu) el puesto que merecía en el roster le fue otorgado a un Mitch Moreland (Boston), cuyos desempeño era inferior en todos los aspectos al del espirituano. De haber sido premiado hubiera formado una inusual dupla de cubanos defendiendo el primer cojín del Joven Circuito junto con Pito, algo histórico pero inaceptable para quienes discriminan  y/o reconocen a regañadientes a los latinos en ese mercado. La noche del viernes 21 de septiembre se desbordó a la ofensiva tras batear de 4-3 versus los Angelinos, con dos jonrones (Grand Slam en el primer episodio y vuelacercas, con un compañero en base, en la tercera entrada, ambas conexiones frente a  Andrew Heaney) y siete carreras impulsadas (marca personal y la mayor cifra para un jugador de Houston desde que J.R. Towles impusiera un récord de la franquicia con ocho hace 11 años). Para cerrar la jornada, su hermano Lourdes Jr. también botó dos pelotas ante el Tampa Bay siendo este el primer caso de hermanos en la historia de las Grandes Ligas que pegaron al menos dos bambinazos el mismo día. En total los Gurriel se fueron de 8-6, con cuatro batazos para la calle y nueve impulsadas. Casi nada. Fue elegido el Jugador de la Semana del 17 al 23 de septiembre de la Liga Americana, al compilar promedio de 462 (26-12), con ocho anotadas, tres vuelacercas, 10 remolcadas, 923 de slugging y  1 385 de OPS. En total, actuó en 136 encuentros en la temporada regular, en los que bateó un excelente 291 (156 incogibles en 537 veces al bate), con 70 carreras anotadas, 33 dobles, un triple, 13 jonrones, 85 empujadas, 23 boletos, 63 ponches, cinco bases robadas en seis intentos, 323 de OBP y 428 de slugging. Fijó marcas personales en turnos legales, anotadas, remolcadas, robadas y pasaportes gratis recibidos. Fue cuarto de toda la MLB en ponches por veces al bate (uno cada 8.5 visitas al home). “La Piña’’ no tuvo piedad frente a los serpentineros zurdos, con línea de 331/371/519 y siete de sus 13 conexiones fuera de los límites del parque. Su rendimiento fue sumamente parejo en la carretera (289) y como local (292) aunque la mayoría de sus bambinazos (10) fueron en el Minute Maid Park. Tuvo tres meses muy buenos: mayo (310), junio (330) y septiembre (356), con 21 impulsadas en cada uno de los dos últimos mencionados. Jugó 109 choques como primera base, 15 defendiendo la segunda, 21 en tercera, dos en el campo corto y ocho como bateador designado, exhibiendo average defensivo de 994. Fue extremadamente oportuno, con corredores en posición anotadora ligó para 403 (139-56), el segundo mejor promedio en todas las Grandes Ligas (después del 407 de Joe Mauer, en su campaña del adiós), con ocho de sus trece jonrones y 78 empujadas. Sus 56 incogibles también fueron la segunda mayor cantidad en esa situación, luego de los 61 d del slugger estadounidense de origen cubano, J.D. Martínez. Con las bases llenas fue imparable, 500 (12-6) al bate y 18 fletadas para home. Y por esto fuera poco, con hombres en posición anotadora y dos outs resultó una piedra en el camino para los serpentineros rivales, con average de 407 (54-22) y 29 anotaciones remolcadas. En la postemporada sí quedó bien distante de lo mostrado en 2017. En ocho choques (Serie Divisional de la Liga Americana – Serie de Campeonato) su average fue un discreto 226 (31-7), con cinco anotadas, dos dobles, un batazo de vuelta completa, tres carreras impulsadas (todas con su cuadrangular en el Juego 1 de la Serie de Campeonato ante Boston, cuando registró su mejor noche al irse de 5-3), cinco boletos e igual cantidad de ponches, 333 de OBP y 387 de slugging. Nuevos retos le esperan en el 2019 cuando los Astros le piensan dar más tiempo de juego alrededor del infield, aprovechando su vasta experiencia. Cumplir con las tareas asignadas será su misión y de paso seguir escribiendo páginas de gloria en una exitosa carrera.

Salario en el 2018: 12 400 000 dólares.

Números de por vida en la MLB (2016-2018):

AVE: 291, H: 348, HR: 34, CI: 175.


 

 

1- José Dariel Abreu (# 79, 1b y BD, Medias Blancas de Chicago):

 

 

El jugador emblema de los Medias Blancas tuvo una temporada destacada y a pesar de ello calificó como su más discreta en la MLB. El 29 de marzo bateó de 5-2, con un jonrón, ante los Reales de Kansas City y se convirtió en el único jugador con al menos un extrabase en el Opening Day (día inaugural de la temporada) de cada uno de los primeros cinco años de su carrera, rompiendo el récord del boricua Orlando Cepeda, quien con los Gigantes -entre 1958 y 1961- pegó un doble, triple y dos jonrones. El 19 de mayo dejó otra huella de su consistencia, llegando a los 300 extrabases de por vida en su juego 655, segundo pelotero de los Medias Blancas que necesitó menos partidos para ello, por detrás de Frank Thomas (626). Por segunda vez en su carrera fue elegido para participar en el Juego de las Estrellas de la MLB, siendo el octavo bate y primera base titular de la Liga Americana (primer miembro de los White Sox en ser elegido al Juego de Estrellas por medio de las votaciones de los aficionados desde Frank Thomas en 1996). En el desafío estelar se fue de 2-0, con un ponche. Después del Clásico de Media Temporada prendió los motores, registrando promedio ofensivo de 294 (136-40), con nueve dobles, igual cantidad de vuelacercas, 26 remolcadas y un slugging de 559. El 26 de julio sacó dos pelotas del parque ante los Angelinos y de ese modo empató a José Valentín, Carlos Quentín y Carlton Fisk con la mayor cantidad de duelos de dos o más vuelacercas en la historia del conjunto de la Ciudad de los Vientos (13). El 2 de agosto pegó otro cuadrangular frente a los Reales y llegó a 141 bambinazos en las Grandes Ligas, para rebasar a Ron Kittle como el décimo mejor jonronero en la historia de los Medias Blancas. Otra jornada inolvidable la vivió el 8 de agosto, cuando despachó su jonrón número 20 de la temporada, de manera dramática y simultáneamente histórica, por el contexto, el rival y su trascendencia.El batazo llegó en el 10mo inning del duelo de Yankees vs. Medias Blancas, con dos outs en la pizarra y Chicago debajo en el marcador por 2 carreras.Pito, en conteo de 1-1, desapareció la esférica por el centro del terreno, ante el intocable Zach Britton y automáticamente todos estos espectaculares datos se destaparon: Se convirtió en el primer bateador de la temporada en pegar un cuadrangular para empatar en extrainnings, con dos outs, fue el primer bambinazo de su carrera de MLB en extrainnings, fue la primera vez que los Yankees permitieron un jonrón que los empatara más allá de las entradas reglamentarias desde el 10 de junio de 1964(por Tony Conigliaro, de los Medias Rojas), también la primera vez que los Yankees permitieron un batazo de vuelta completa para empatar con 2 outs, en extrainnings, desde el 15 de agosto de 1931, cuando Billy Rogell, de los Tigres, lo hizo en la entrada 15 y por último, lo convirtió en uno de tres bateadores con 20 jonrones y 30 dobletes en sus primeros 5 años en la MLB (los otros dos son Ted Williams y Albert Pujols). En materia de récords vale aclarar que Abreu pasó a ser el pelotero número 18 en las Mayores que llega a cinco temporadas en fila con 20 o más pelotas sacadas del parque. Casi nada. Los Yankees terminaron ganando este encuentro, 4 por 3, en 13 entradas. Sin embargo, en su momento más dulce de la zafra, los problemas de salud dijeron presente. El 21 de agosto fue sometido a una cirugía de emergencia para corregir una afección testicular, luego de quejarse de molestias cuando llegó al estadio. Su regreso al béisbol tuvo lugar el 10 de septiembre, bateando de 4-3 ante Kansas. Pero luego se adentró en un inesperado slump de 20-0, convirtiéndose en el peor de su carrera, pues ya una vez estuvo de 19-0 (abril del 2017). El martes 18 de septiembre fue hospitalizado por una infección en el muslo derecho, que surgió por un vello enterrado en la pierna derecha. Su recuperación no fue todo lo rápida que se esperaba y así se puso fin a su temporada. En 128 juegos bateó 265 (132 hits en 499 veces al bate), con 68 carreras anotadas, 36 dobles, un triple, 22 jonrones, 78 impulsadas, 37 boletos, 109 ponches, dos bases robadas en igual cantidad de intentos, 325 de OBP, 473 de slugging y 992 de average defensivo en casi 1 000 innings. Fue su primer año con menos de 145 choques disputados, 550 turnos al bate, 175 imparables, 290 de average, 25 batazos de vuelta completa y 100 remolcadas. Se quedó a solo tres jonrones de ser el noveno pelotero en la historia que  bateara al menos 25 en cada una de sus primeras cinco campañas y muy cerca de pasar a la historia como apenas el tercer jugador en dar 25 bambinazos y empujar 100 carreras en cada una de sus primeras cinco zafras en la Gran Carpa, junto con Albert Pujols y Joe DiMaggio. A pesar de todo fue, nuevamente, el mejor jugador de su elenco en el año. Sus mejores meses en el 2018 fueron mayo (330 al bate) y agosto (338). Por tercer año consecutivo resultó nominado al Premio Roberto Clemente y por segundo al Premio Hank Aaron. Como colofón del año y en cierto modo sorpresivamente, recibió el Bate de Plata como inicialista de la Liga Americana, el segundo en su carrera. Todo indica que para la siguiente edición de la MLB, Pito debe llegar a mil hits, 150 vuelacercas y 500 producidas en su carrera. El 2019 será su último año antes de enfrentarse a la agencia libre, por lo cual se especula con un posible cambio por parte de los Medias Blancas, lo cual sería beneficioso para él. Pase lo que pase ya se ha ganado un lugar en la historia de este club.

Salario en el 2018: 13 000 000 dólares.

Números de por vida en la MLB (2014-2018):

AVE: 295, H: 858, HR: 146, CI: 488, SLU: 516.

 

 

Ver; Los cubanos en la MLB 2018 (I)

 

16 comentarios

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  1. Se puede estar a favor o en contra del orden de este ranking como peña polémica que somos que siempre estamos abiertos al debate, pero de lo que si nadie puede cuestionar es la calidad del trabajo expuesto, es un Grand-Slam de Abel para la MD. Aquí hay horas, muchas para hacer un trabajo como este cargados de datos que no se buscan en un solo sitio. Muy completo.

    • Dr. Reinaldo on 4 diciembre, 2018 at 5:17 am
    • Responder

    Abel, trabajo duro este para hacer, pero tú esfuerzo continuo y entrega en ellos, lo dice todo: amar el béisbol, es el secreto para el éxito.
    PD: Excelente, ultracompleto y para guardar como dice Daimir..

    • Chucho on 4 diciembre, 2018 at 7:04 am
    • Responder

    Excelente no tiene otra categoría. Muy completo y motivador.
    Gracias por la entrega.

  2. Como digo yo un trabajo digno de baseball reference , magnifico muy abarcador abel es un garn conocedor y estudioso del besibol

  3. Excelente y muy minucioso trabajo por parte de Abel, con abundantes datos informativos.Menos mal que no envié mi Ranking porque difiere bastante y casi daría penas presentarlo, pero bueno como consuelo tengo , que Abel se enmarcó fundamentalmente en la labor de cada pelotero sgún las expectativas esperada de cada uno de ellos y yo me basé en la actuación Real solamente en la MLB.Me imagino que si Rusney hubiese tenido la posibilidad de participar en un solo juego bateando de 4-2 con jonrón incluido, hubiese podido estar entre los mejores porque su Pretemporada y lo que ha hecho en Las Menores ha sido de ALTO NIVEL. Saludos a todos y en especial para ti Abel.

  4. esta entrega está super completa sobre la actuación de nuestros jugadores en la MLB. lo del orden es lo de menos, lo q vale es toda esta información muy valiosa q nos regala Abel después de tanto tiempo dedicado a ella. felicitaciones Abel, sigue entregando delicias como esta q son un manjar en el restaurant de la MD.

    saludos

    • Amaya on 4 diciembre, 2018 at 10:43 am
    • Responder

    Tenemos elementos para debatir en la calle con los que no tienen el privilegio de visitar nuestr aunica e insustituble web, barbaro Abel, aquí esta el resumen del año y el resultado de por vida de estas estrellas cubanas del beisbol

    • SIEMPRE NARANJA on 4 diciembre, 2018 at 10:49 am
    • Responder

    Que decir ufffff………………………… de verdad es un super trabajo lo que ha presentado Abel y no me asombro, es un muchacho que cuando la tira lo hace pegadito y por encima de las 100 millas. Muy completo y lleno de datos que resumen lo hecho por nuestros muchachos en la Gran Carpa este 2018.

    Abel usted es un mostro y nos sentimos muy orgullosos de tenerte como un miembro de esta Peña, el más joven jajaja……. El novato de la MD jajaja………

    Saludos hermano…..

      • Abel Zaldivar on 4 diciembre, 2018 at 12:34 pm
      • Responder

      Gracias por tus palabras hermano e igual a todos (Daimir, A-Rod, Dr. Reinaldo, Amaya, etc). Este trabajo lleva casi ocho meses para realizarlo pero en lo personal disfruto mucho el resultado cuando lo veo concluido y me permite ayudar a otras personas, tal vez que nunca accedan a la MD pero si lo puedan leer por manos amigas, para que esten informados de los nuestros en el mejor beisbol del mundo. Todavia falta una parte de esta serie de articulos, la cual estara dedicada a los cubanos mas destacados en las menores.

        • BIGPAPI on 4 diciembre, 2018 at 8:13 pm
        • Responder

        Hasta que llegó el dia en el que tengo el trabajo completo. Gracias hermano Abel. Estaba deseoso de tenerlo entero. Ahora si puedo enseñarlo en el barrio y complacer a tanta gente que tengo esperando por esto. Llevo días siendo acosado por todos los seguidores de la MLB en el barrio. Aunque debo confesarte que hice mis arreglos en el trabajo. Como poner las fotos de los peloteros. Que solo tuve que poner en la primera parte porque ya veo que en la segunda incluiste las fotos (o quizás en la primera estaban pero a mí no me cargaron las fotos aquí en casa). Debo confesarte también que sufrí mucho no haber visto este trabajo el año pasado para haber visto el ranking. Sin dudas, Pito hubiera sido el numero 1 también. Pero me hubiera gustado leer en que puesto quedaban Puig, Kendry, Grandal, Candelita, Raisel iglesias (que cada año que pasa me le encarno más) y por supuesto, mi pelotero el Yuli que coronó en 2017. Pero ahora leyendo este artículo, no imaginas lo contento que estoy de ver a estos peloteros entre los 10 mejores. Daimir debe estar contento y sobra decir que yo también. Pito con otro año salvaje. No cabe duda que es el mejor cubano en MLB. Tu trabajo? Para que decirlo. Monstruoso hermano. Para guardar y para mostrárselo a los periodistas de tele rebelde!!! Gracias de nuevo hermano.

        1. Compadre cuando vas aprender a usar el buscador de la MD, solo debes poner el nombre de lo que deseas y dale clik y veras como si fuera un google cuantos artículos salen y bueno a buscar el deseado, te voy a cobrar de verdad oíste jeje…….Los cubanos en la MLB 2017 (I) Los cubanos en la MLB 2017 (II y Final).

            • BIGPAPI on 4 diciembre, 2018 at 10:31 pm
            • Responder

            papa ya yo tengo la primera parte desde que abel la puso . lo que dije fue que incluí las fotos de la primera porque aqui en casa no salieron las fotos. aun no se si abel las puso en la 1era parte. fue lo que dije. recuerda que reviso en casa y no siempre me carga la pagina entera. deja el estres que yo no tengo la culpa de que roberts vaya a ser manager de tu equipo por 4 años mas. yo no he dicho nada compadre. uno comenta y enseguida vienes tu con los regaños. concho bro, pareces mi mamá. jajajajaja……estas contento con la actuacion de puig? los dodgers quieren firmar a harper?
            pasame a puig mi herma!!!

            1. Y mas ciego tu no puedes ser, ni cuentas te das que son los del año pasado que estabas loco por ver ¡¡MIJITOOOOOOOOOOO!! 20177777777777 PAPA!!……Calabaza contigo para la vista , estas que das pena y Roberts este año si les va callar la boca a todo el mundo, ojala que la mía sea la primera jeje. Comprendo a tu mama, habla y habla contigo y es por gusto, nunca coges el mensaje de lo que ella te dice, por eso te regaña tanto jeje…

              PD: Los escritores de la MD no se publican ellos mismo, bueno si, Juan y Jorgito porque forman parte del equipo de editores de la pagina y son de los editores de los que mas escriben sus propios artículos, te quiero decir con esto que Abel manda el texto y el trabajo de edición va de parte del peñista que publica y los mismos son Marvely, Reynel, Juan (JGGG), Alex (La Potencia), Cerulia (Garrincha) y este servidor, pero ni de eso te das cuenta, ciego y recontra ciego jeje…

    • BIGPAPI on 5 diciembre, 2018 at 12:34 am
    • Responder

    Sigue pintando gracia que te voy a echar una maldicion beisbolera que no vas a coronar ni para el 2045. como que 2017 papi. esto no es 2018? yo creo que ya te esta haciendo daño lo de roberts. tu no ves que abel lo puso. 2018 papa. ya estas teniendo reacciones adversas? jajajajajaja. al que le hace falta una operacion milagro es a ti mi herma.

    1. Yo la verdad pienso que tu tienes problemas, no puede ser que yo este leyendo esta respuesta tuya que aun ni te percatas del FAVOR QUE TE HICE chico….lee y abre los ojos bien, dime quien escribió lo siguiente en este mismo articulo…dale hazlo y después si quieres te quedas calladito, mi digas nada, yo ni menciono a Roberts, solo cuando alguien me lo recuerda, pero veo que hablar de el te hace mas daño a ti, en fin lee esto compadre, me hiciste perder la paciencia y no me vengas después que era jodedera que nadie te va a creer, no viste nada de nada y mas claro ni el agua……

      ..“Debo confesarte también que sufrí mucho no haber visto este trabajo el año pasado para haber visto el ranking. Sin dudas, Pito hubiera sido el numero 1 también. Pero me hubiera gustado leer en que puesto quedaban Puig, Kendry, Grandal, Candelita, Raisel iglesias (que cada año que pasa me le encarno más) y por supuesto, mi pelotero el Yuli que coronó en 2017″…

    • Ramon Garcia on 5 diciembre, 2018 at 3:21 pm
    • Responder

    Tremenda recopilacion. Te felicito Abel.
    A pesar de haber vivido la mayoria de los hechos en directo por la TV, no deja de asombrar el papel de los nuestros en la MLB.
    Sigue creciendo la historia de nuestro beisbol.
    Este articulo hay que guardarlo.
    Siempre que medito al respecto, me averguenza el hecho de que nos hayamos perdido tantas hazanas de nuestros cubanos en la MLB con anterioridad.
    Saludos

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