Bienvenido, Bartolo y las 13 estafas

13/12/18
11:22 am

 

 

Por el profesor y peñista honorifico: Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

 

 

 

Para el célebre Enriquito Díaz

 

   En la pelota de cualquier época y ámbito social suceden cosas que, con el tiempo, cuestan trabajo creer. Batazos extraordinarios, jugadores que ven más lejos, juegos perfectos en otras latitudes, pues en la Isla solo uno se ha efectuado, a cargo del espirituano Máels Rodríguez, en casi siglo y medio de pelota oficial.

   Pelotazos que sacaron definitivamente del juego a los de pobre desempeño y también estelares, jugadas de calibre universal como la del estelarísimo Willie Mays que marcó una época, broncas, hermandades. En fin, todo ocurre en los terrenos de pelota.

   Pero buscando y buscando, lo que nunca hubiese pensado este redactor, sucedió en una jornada beisbolera de hace muchos años. Simple y llanamente, dos jugadores se robaron trece bases en el mismo juego. No conozco que esa marca se haya superado en ningún otro confín oficial. Si aparece alguna, por favor háganmelo llegar.

   Para tamaña empresa se unieron dos jugadores de alto vuelo. Sobre Bartolomé Portuondo, el padre de Omara, hemos hablado bastante, fue un excelente defensor del cuadro y de buen batear, que hasta jugó contra Babe Ruth en su visita de 1920 a la Isla. Él también fue protagonista en la heroicidad de marras.

 

Batolomé Portuondo (Bartolo)

 

   Hoy hablaremos de Bienvenido Jiménez, cuyo segundo apellido no hemos encontrado.Nació el 22 de marzo de 1890 en Cienfuegos y falleció el 23 de diciembre de 1951. De piel bien oscura y rasgos africanos, alcanzó una excelente estatura para su tiempo y el deporte que escogió: 5 pies y 10 pulgadas.

Conocido por Pata Jorobá, Gambeta y Hooks (en la traducción algo así como gancho o anzuelo) fue un destacado defensor de la segunda base, que también jugó en el campo corto. Debutó como torpedero, defendiendo los colores del Habana contra el Almendares, en el célebre Almendares Park.

   Pocos investigadores desdoran la posibilidad de hablar sobre este hombre, que dejaba la vida en la grama.Sus piernas podrían compararse con las del norteamericano Talúa Dandridge, de quien se decía que“podía pasar un tren entre ellas”, y está entre los mejores antesalistas de la historia. Cuentan que Bienvenido hacía malabares con su cuerpo para alcanzar las pelotas, de ahí lo de Gambeta.

Bienvenido Jiménez (apodado “Pata Jorobá”, un excelente segunda base que tenía las piernas arqueadas –de ahí su apodo—y conocido en Estados Unidos como “Hooks”).[1]

 

“Pata Joroba, Gambeta y Hooks”

 

   Es curioso que en aquella pelota se hayan destacado tres zambos que corrían ala velocidad de un felino: Pata Jorobá, Talúa y Sam Jethroe, otro estelar norteamericano, que se distinguió sobremanera en Cuba, las Ligas Independientes de Color, las Menores y también, una vez admitidos los de piel oscura, en las Grandes Ligas con el Boston Braves (1950, 1951 y 1952) y Pittsburgh Pirates (1954).

Pata Jorobá participó en doce temporadas de la Liga Profesional Cubana y un torneo independiente. En 1913, con el Habana (.230); 1915-1916, con el San Francisco (.000); 1917, con el White Sox (.234); 1918-1919, con el Cuban Stars (.321); 1919-1920, con el América (.224); 1920-1921, con el Habana (.291); 1921 (.619); 1922-1923 (.300); 1923-1924, alternando entre Habana y Almendares (.227); 1923-1924, con el Almendares del torneo independiente (.348); 1924-1925, con el Habana (.191); 1926-1927, con el Cienfuegos (.194) y 1928-1929 (.205). Total: en 891 veces al bate consiguió 241 hits para promedio de .270, con 156 anotadas, y 78 bases robadas.

Fue líder de los bateadores en uno de los campeonatos más breves, el de 1921, donde en solo 5 juegos y 21 veces al bate, conectó 13 hits (.619). Además de encabezar los hits y las veces al bate, también quedó al frente en anotadas (7) y bases robadas (3).

Los pocos encuentros sirvieron para que uno de los más pintorescos peloteros nacidos en Cuba, Bienvenido “Pata Jorobá” Jiménez del Habana, acaparara casi todos los honores ofensivos dela temporada. Esto incluyó el de bases robadas, donde con anterioridad se había convertido en 1918-1919, jugando para los Cuban Stars, en uno de solamente cinco peloteros que estafaron 30 o más almohadillas en una campaña.[2]

   Las bardas del Almendares Park estaban a largas distancias, de ahí los pocos cuadrangulares. De todas formas, Hooks lideró ese casillero en 1920-1921 (1), empatado con Cristóbal Torriente, Miguel Ángel González y Marcelino Guerra, así como en 1923-1924 (4). En 1920-1921 también quedó al frente de los triples (4), empatado con Cristóbal Torriente, del Almendares, Joseíto Rodríguez, del Habana, y Jacinto Calvo, también de este último team.

   Hombre de piernas más que ágiles, deslumbró a todos con sus estafas en las bases. Alcanzaría la celebridad cuando logró seis robos entre los innings tercero y sexto, en un desafío de las primeras décadas del siglo XX. En 1918-1919, también resultó al frente en bases robadas (30), 8 de ellas en un solo desafío, el 22 de diciembre de 1918. Según Gilberto Dihigo, en Pata Jorobá y sus ocho bases robadas, el 16 de octubre de 2009, p. 2:

Bajo los colores de Cubans Stars, Pata Jorobá efectuó su extraordinaria proeza ante los asombrados ojos de los aficionados que asistieron al desaparecido estadio cubano Almendares Park, la tarde del 22 de diciembre de 1918, a presenciar el partido de Cubans Stars frente al club Almendares. La hazaña penetró de inmediato en el libro de récords y es considerada entre los sucesos notables del beisbol cubano. Esa tarde Bienvenido estafó, en el tercer y sexto inning, la segunda, tercera y el plato, más dos bases en otros capítulos. Un compañero de equipo, Bartolo Portuondo, por cierto padre de la cantante Omara Portuondo, se robó cinco almohadillas, cifra válida para establecer entre los dos un récord de 13 bases robadas en un juego de nueve innings

 

Bienvenido Jiménez

 

Con sus 78 robos se ubicó noveno de por vida en la Liga Profesional Cubana. Como novato, el 24 de febrero de 1913 decidió con un doble el desafío ante José de la Caridad Méndez y dio el triunfo a Pastor Pareda del Habana (4 x 3). Participó, entre 1914 y 1929 en las Ligas Negras norteamericanas, con el Cuban Stars West (1914-1921, 1928-1929), así como con el Cuban Stars East (1922-1924).Según James A. Riley:

Fue el rey de la segunda base entre todos los cubanos. El gran jugador solo pudo ser comparado con el estelar Bingo DeMoss, en su posición. Fue un excelente corredor y robador de bases. Además, poseyó un brazo poderoso y se distinguió también como bateador…[3]

En su primera campaña ocupó el noveno turno al bate, pero en 1916, en las pre Ligas Negras[4], ya era el primero en la alineación. Jugó indistintamente con el Cuban Stars de Tinti Molina y el de Alejandro Pompez, ambos nacidos en Cayo Hueso, de padres cubanos. En 1924 reportó tarde al equipo, solo bateó para .215.

Jiménez y Esteban Montalvo fueron dos de los nativos más destacados en aquel circuito. En 1920Gambeta participó en la Serie All Nations-Cuban Stars, previa al inicio de la temporada americana, jugando con los primeros.

   En 1951 fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol Cubano.

 

Liga Profesional Cubana:

VB          H         AVE      CA        BR

891 241 .270 156 78

 

-En 1921,uno de los torneos más cortos (solo cinco desafíos), resultó líder de los bateadores (.619), también en hits (13), veces al bate (21), anotadas (7) y bases robadas (3).

-Encabezó el casillero de los jonroneros en 1920-1921 (1), empatado con Cristóbal Torriente, Miguel Ángel González y Marcelino Guerra.

-En 1923-1924, líder en cuadrangulares (4).

-1920-1921, al frente de los triples (4), empatado con Cristóbal Torriente, del Almendares, Joseíto Rodríguez, del Habana, y Jacinto Calvo, también de los Rojos.

-Se hizo célebre al estafar seis bases entre los innings tercero y sexto, en un desafío de las primeras décadas del siglo XX.

-En 1918-1919 quedó al frente en bases robadas (30), 8 de ellas en un solo desafío, el 22 de diciembre de 1918.

-Aquel 22 de diciembre de 1918, jugando para el Cuban Stars de la Liga Profesional Cubana, implantó el récord de bases robadas en un desafío, junto a Bartolomé Portuondo. Bienvenido (8) y Bartolo 5.Un récord no igualado (13).

 

(Con documentación de Baseball-Reference.com, Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga, James A. Riley, Jorge Figueredo, Seamheads.com. Negro Leagues. Data Base, Gilberto Dihigo, Severo Nieto, Ángel Torres, Gabino Delgado, Raúl Diez Muro, Roberto González Echevarría, René Molina, Jess Losada, James D. Cockroft, Peter Bjarkman y otras fuentes).

 

 

Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

Diciembre de 2018.

[1] Roberto González Echevarría: La gloria de Cuba. Historia del béisbol en la Isla. Editorial Colibrí. Madrid, España, p. 268.

[2] Ángel Torres: La Leyenda del Béisbol Cubano. Library of Congress, Estados Unidos, p. 70.

[3] James A. Riley: The Biographical Encyclopedia of de Negro Leagues Baseball. Carroll & Graf Publishers, Inc., New York, p. 427.

[4] Antes de 1920.

 

 

6 comentarios

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  1. Gracias Profe por esta entrega y es verdad que con usted se aprende siempre, no tenia conocimiento de esas 13 estafas entre dos peloteros en un solo juego, algo que jamas volverá a suceder, al menos no lo creo. Un abrazo

  2. Hola, esperamos participe en la encuesta de internet en Cuba

    cubaenred.cubava.cu

    • Amaya en 13 diciembre, 2018 a las 12:47 pm
    • Responder

    Ese record de las 13 bases robadas entre los dos, creo que es para siempre IMBATIBLE.

    • facturacion en 13 diciembre, 2018 a las 2:06 pm
    • Responder

    De Acuerdo con Amaya ese record es imbatible

    • JUan Carlos Betancourt en 15 diciembre, 2018 a las 6:04 am
    • Responder

    Buenos dias,saludos a todos.
    Lo mas cercano a esa hazana,son las 12 bases robadas en un juego por los hermanos Felix y Reynaldo Isasi.
    Por encontrarme de viaje no cuento con mi archivo,y no puedo aportar mas datos,pero estoy convencido que algun forista puede profundizar sobre el tema.

  3. otra muestra del conocimiento e investigación del Profe Osaba, excelente este recuento que nos regala.

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