¡ADMIRABLE! Jarol Quintana Figueroa: sus 400 golpes en 3 minutos

7:27 PM

 

 

 

Tiene 19 años y una tremenda voluntad, no solo para golpear el balón.

 

 

 

Jarold Quintana Figueroa consiguió su record de 400 golpes en 3 minutos. Pese a sus condiciones físicas, su esfuerzo en su práctica diaria le permite estar apto para esta modalidad. Foto: Otmaro Rodríguez.

 

 

Eran casi las tres de la tarde de un vienes cualquiera, y Jarol Quintana Figueroa arreglaba un par de tenis, en la zapatería ubicada a solo metros de su hogar, en el Reparto Mulgoba de la capital cubana. Aquel era parte de su ritual de acicalamiento, pues se preparaba para la llegada de los primeros periodistas que cumplirían con la promesa de entrevistarle.

“Yo no soy bueno para esto”, dice al empezar a hablar, con la mirada todavía incómoda ante la imprudente cámara y la grabadora. Pero en unos pocos minutos, todo cambió.

Jarol tiene 19 años y es huérfano de madre. Fue su bisabuela, de 67 cumplidos, quien lo crió. El joven contribuye a la economía de su hogar desde su sillón de ruedas con la ayuda estatal por su condición de impedido físico: 235 CUP, algo así como 9 dólares y algunos centavos, al mes.

 

Jarold entrena su pierna izquierda. Foto: Otmaro Rodríguez.

 

Fue cuando cursaba la enseñanza primaria en la Escuela Especial Solidaridad con Panamá, de Fontanar, cuando descubrió su talento para dominar el balón de fútbol.

“Era un juego para mí, un entretenimiento, no sabía que se practicaba de un modo más serio. Lo hacía día tras día con mis amiguitos y siempre competíamos a ver quién aguantaba más tiempo la pelota sin que tocara el suelo. Cuando llegaba a la casa tampoco paraba, pero tenía que hacerlo afuera, para no romper nada”, dice mientras sonríe con picardía.

El record personal de Jarol es de 400 toques en 3 minutos. Los hace con su pierna izquierda, su pierna dotada, como la de su ídolo, Lionel Messi.

Aunque se identifica como un fanático del béisbol y de los Industriales, siempre ha preferido el fútbol. “Soy fan del Barça y de la Selección Argentina. No nos fue bien en este Mundial, pero para el próximo, veremos. Eso sí, disfruté El Clásico y la manita en el reciente 5-1 de los culés sobre los merengues”.

Sobre su marca, todavía no se siente satisfecho. “Voy a entrenar más para mejorar esa cifra de 400 toques”, afirma ansioso.

 

Utiliza una bolsa de plástico, llena de arena, para fortalecer los músculos de las extremidades inferiores. Foto: Otmaro Rodríguez.

 

¿Has pensado que tanto esfuerzo físico podría hacerte daño?

Siempre existió ese temor, pero creo que es saludable.

En Cuba hay varios atletas conocidos que practican tu especialidad, ¿cómo te llevas con ellos?

Muy bien. Al primero que conocí fue a Luis Carlos García, quien vivía cerca de Solidaridad con Panamá, y un profesor me lo presentó. De él aprendí algunas técnicas. Y hace poco conocí a Erick Hernández cuando rompía uno de sus records. Nos hablábamos por teléfono, pero nunca nos habíamos visto personalmente.

 

Erick Hernández, después de imponer un record de toque del balón, posa junto a Jarold Quintana: Foto: Otmaro Rodríguez.

 

¿Cuál es tu mensaje para las personas que viven con alguna limitación física?

Que no se rindan, porque a pesar de la dificultad o la discapacidad que puedan tener, no deben dejar de perseguir sus sueños. Tienen que intentarlo, aunque fracasen una y otra vez, pues siempre hay tiempo para otra oportunidad. No se pierde nada con probar de nuevo.

Tengo entendido que has tenido que dejar la universidad.

Empecé primer año de Contabilidad y Finanzas en la Universidad de La Habana, pero a mitad de curso tuve que dejarlo, porque me enfermé de los riñones y se me hizo tarde para reincorporarme a ese curso. Después pasaron mi carrera para la Colina y eso lo dificultó todo. No tenía quien me llevara hasta allá. Ahora estaría en segundo año.

 

Muestras de cariño de sus familiares. Foto: Otmaro Rodríguez.

 

La bisabuela de Jarol, Hormida Castillo, lo escucha con atención y no puede evitar acercarse: “Los compañeros de la Universidad estuvieron aquí, pero le exigen que tenga un teléfono y una computadora para poder mandarle los contenidos y que estudie a distancia. Sin embargo, he realizado gestiones para que nos pongan una línea fija y no ha sido posible conseguirla. Además, nosotros no tenemos dinero para comprar una computadora. Es una pena que no pueda seguir su carrera, porque a él no se la regalaron, sino que hizo sus pruebas de ingreso y se la ganó”.

Jarol no renuncia a una solución, en medio de su lucha contra el tiempo.

 

Tomado de: Oncubamagazine

 

 

3 comentarios

    • Pafatinho en 14 enero, 2019 a las 5:38 am
    • Responder

    Cosas de la vida que no deberian pasar….me refiero al impedimiento de él, al poco dinero que le dan, aunque muchos digan que es algo, para mi es poco. El no poderse conseguir una linea fija de telefono. Sobre la computadora….sería más dificil, pero tambien es exigible. Estamos hablando de un joven que se ganó el derecho a estudiar, quizas se esté perdiendo un gran profesional. Ojalá que alguien con poder de decision lea esta entrevista.

  1. éxitos para Jarol en la vida, tanto en su carrera como en lo deportivo. personas así con tanta fuerza de voluntad son dignas de admirar. saludos

    • Marcial Segura Beltran en 14 enero, 2019 a las 5:36 pm
    • Responder

    Hay que ponerse de pie, quitarse el sombrero y hacer ¨el pasillo¨, ante la VOLUNTAD de este muchacho…

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