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MADRID — Ni con ocho bajas Isco Alarcón tiene hueco en el equipo de Santiago Solari. El malagueño se quedó en la banca en la victoria del Real Madrid por 1-2 sobre el Betis del domingo a pesar de ser un partido en que las circunstancias dejaban escasas opciones al entrenador y ya es el tercer jugador de campo con menos minutos.

Real Madrid llegó al Benito Villamarín con siete bajas, la mayoría en ataque, y perdió en el camino a Karim Benzema, que no pudo disputar la segunda parte tras sufrir una fractura en un dedo.

Pintaba como un partido ideal para que Isco volviera a la titularidad, pero el entrenador tenía otros planes y lo dejó en la banca. Su ausencia en un partido en que las circunstancias obligaban al técnico a enviar todo lo que le quedaba a la cancha ha sido percibida como la última condena.

“Fueron decisiones puntuales en momentos puntuales”, dijo el entrenador tras el encuentro.

El entrenador prefirió enviar a la cancha a jugadores con menos experiencia, incluso después de perder su referente en ataque. Empezó jugando con cinco defensas y dos puntas en un esquema en que no cabía un jugador con sus características debido al planteamiento defensivo. En su lugar, fue el canterano Fede Valverde quien acompañó a Modric y Casemiro en la media y ya ha rebasado en minutos jugados a Isco desde que llegó al argentino.

Tras perder a Benzema, el entrenador decidió jugársela con tres jóvenes en ataque – Brahim, Vinicius y el debutante Cristo – antes de recurrir al mediocampista.

Isco suma apenas 410 minutos en 11 partidos de 17 bajo el mando de Solari. Solo dos jugadores de campo del primer equipo han jugado menos; el cuarto central Jesús Vallejo (180) y el atacante suplente Mariano (103), dos hombres que se han pasado media temporada en la enfermería. El jugador ha sido titular dos veces; ambas en partidos irrelevantes ante Melilla y CSKA. En la Liga, ha tenido acción en cinco de ocho partidos, todos como recambio.

La situación de Isco ha sido el foco de atención en el equipo merengue prácticamente desde que el argentino tomó las riendas en noviembre. Para finales de 2018 ya era evidente que la fractura en la relación entre técnico y jugador no tiene solución. Un mal gesto del jugador en la primer derrota bajo el mando de Solari (3-0 ante Eibar) y su pobre nivel desencadenaron su caída.

“De ninguna manera fue personal”, dijo Solari en Sevilla. El entrenador no ha hecho más que repetir una y otra vez que cuenta con todos, aunque su suplencia diga lo contrario.

La victoria del domingo, y los números de Isco en los últimos dos meses, respaldan al técnico. Real Madrid ha ganado los seis partidos en los que el malagueño no ha jugado. El mediocampista, por su parte, apenas ha aportado dos goles, ambos ante el Melilla de la Segunda División B en la Copa del Rey en una eliminatoria que había quedado decidida desde la ida.

La ‘condena’ deja a Isco ante la disyuntiva de buscarse una salida en busca en el mercado invernal, o esperar seis meses al desenlace de la temporada para replantearse su futuro en caso que Solari permanezca en el puesto.

Según ha trascendido en los últimos meses, Manchester City, PSG y Juventus estarían interesados en el jugador. Sin embargo, su salida en el mercado invernal se antoja difícil. El jugador, con contrato hasta 2022, tiene una cláusula de 700 millones imposible de asumir, sobre todo en las presentes condiciones y aunque el club acceda a rebajarla, fuentes del club aseguran que de momento no ha llegado una oferta real a las oficinas del club. Y solo quedan dos semanas de ventana.