Real Madrid cae pero está en cuartos de la Copa del Rey + Isco deja pasar oportunidad de oro como titular merengue

12:47 pm

 

 

Leganés contra Real Madrid, con uniforme verde Getty Images

 

LEGANÉS — Un tanto de Braithwaite premió el orgullo de un Leganés al que despidió en pie y con ovación su afición tras el primer triunfo de su historia en Butarque ante el Real Madrid, que jugó sin tensión competitiva y con la ventaja de tres goles de la ida de los octavos de final de Copa del Rey en su cabeza.

Un Real Madrid apático, sin la tensión necesaria que demanda un encuentro en la elite, condicionado por la clara ventaja conseguida en el Santiago Bernabéu, asomó en una noche gélida sobre Butarque, donde sólo el ímpetu de un Leganés luchador puso algo de emoción.

Isco era el centro de todas las miradas. Tercera titularidad con Solari, siempre en partidos de poca historia, y una nueva oportunidad perdida para rebelarse ante lo que considera una injusticia y escapar del papel secundario al que ha quedado relegado. Lejos de su mejor forma física, la noche no ayudó.

Y eso que Solari retocaba su sistema para ubicar en la situación ideal a Isco. El Real Madrid pasaba a un 1-4-2-3-1 con libertad de movimiento para el andaluz a espaldas de Vinicius, el improvisado nueve ante la plaga de lesiones. Apenas conectaron. Isco añoró los movimientos inteligentes de Benzema y la ocasión más clara de la que dispuso la perdonó. Lento en un contragolpe para decidir, en posición de remate y disparando finalmente contra un defensa.

Segundos después el Real Madrid recibía el castigo. Se venía anunciando por el empuje del Leganés ante una defensa inexistente. Cada balón colgado desde las bandas encontraba un rematador. Inferioridad madridista en estatura y mayor distancia aún en motivación. Sabin Merino lo remataba todo pero no encontraba puerta. Rozaba el poste en su mejor acción. Gumbau perdonaba lo imperdonable. Rematando al aire un balón medido de Eraso a centímetros de la línea de gol y libre de marca.

A la media hora llegaba el contragolpe, de hasta cinco contra tres que iniciaba Vinicius con velocidad y acababa Isco con lentitud, y el tanto local que resucitaba por momentos la eliminatoria. Otro centro lateral y otro remate. En esta ocasión de un punta que aumenta la dinamita del Leganés. Braithwaite al segundo intento marcaba a placer tras la parada de Keylor a Merino.

Era el justo premio a la voluntad pero ya no hubo más noticias del Leganés. Apenas un disparo lejano de Bustinza que detuvo bien abajo Keylor cerró el primer acto y el Real Madrid anestesió el segundo. Solari, enfadado por lo que veía, decidió que su apuesta de doble lateral en la banda izquierda no daba sus frutos, con Reguilón y Marcelo, e introducía a Dani Ceballos que le daba mayor posesión de balón.

El partido pasó a ser un trámite. La misión se convertía en imposible para un Leganés que daba por bueno su triunfo de honra. Al Real Madrid le faltaba dinamita para generar peligro, sin nadie para rematar los centros de cada subida de Odriozola. Con Isco incómodo de falso nueve y Vinicius pasando a la izquierda, aumentando remate pero no el peligro.

El divorcio entre Solari e Isco se escenificaba a los 68 minutos cuando era sustituido. Ni un gesto. Ni una mirada. Braithwaite acarició el gol que habría encendido la eliminatoria, con dos remates en zona de peligro, y Merino desperdiciaba la última opción de alimentar el milagro a seis minutos del final perdonando su mano a mano ante Keylor.

Fueron unos minutos finales de locura inesperada. Mientras, Brahim acarició su primer tanto como madridista, tras una carrera de Vinicius y un balón picado que repelió el poste. El último empuje del Lega con tres claras ocasiones sirvió a Keylor Navas para reivindicar su nivel en otra noche madridista para el olvido.


Leganés exhibió la mala cara del Real Madrid

Keylor Navas evitó que el desastre merengue ante el Leganés fuera peor. AFP

 

Real Madrid avanzó a cuartos de final de la Copa del Rey por suerte. Porque así lo quiso Keylor Navas; y cuando no, porque a Leganés le faltó tino de cara a puerta.

El conjunto merengue cayó por 1-0 ante el cuadro pepinero y dio una mala imagen de la que sólo se rescata la actuación del arquero costarricense y la clasificación a la ronda de cuartos de final, gracias a un 3-1 global, después de vencer por 3-0 en la ida.

“Hay que ser sinceros, no estamos bien”, señaló el mediocampista Casemiro en declaraciones a la televisión española tras el encuentro disputado este miércoles en Butarque.

“Claro que sabemos que tenemos que mejorar. Estamos trabajando para ganar títulos al final de la temporada; seguimos trabajando”, agregó el brasileño, apegándose a la línea del club: la de “seguir peleando hasta el final” así la irregularidad en juego y resultados digan lo contrario.

La derrota frente a Leganés fue la cuarta en los 18 partidos que ha disputado el Real Madrid con Santiago Solari al frente del equipo. Son ya cinco encuentros sin ganar para el técnico argentino, casi el 30 por ciento.

De todos, fue el menos convincente. El equipo merengue sigue batallando de más para ver puerta, y más allá de las intervenciones de Navas, que firmó hasta cinco atajadas en la recta final, sigue encajando con alarmante facilidad.

Sólo en lo que va de 2019 ha recibido seis goles en cinco partidos y solamente ha dejado la puerta a cero en una ocasión, en el 3-0 de la ida. Real Madrid ha encajado 37 goles en todas las competiciones en lo que va de la temporada, mismos que lo convierten en el segundo equipo de la Liga más goleado tras el Huesca, con 44 goles en contra.

“Hemos logrado lo que queríamos, pero hablando de lo que hemos jugado, claro que nos faltó profundidad y tiros a portería”, reconoció Casemiro.

Por su parte, el entrenador Santiago Solari tuvo que admitir que su equipo tuvo una “actuación floja, particularmente en la primera mitad”.

Para el técnico, sin embargo, hubo una condicionante: las ocho bajas por lesión, particularmente la de Karim Benzema, al que ve como “único referente específico en ataque”.

“Nos ha faltado profundidad y evidentemente pagamos no tener una referencia específica en ataque”, dijo el técnico, quien ante la posibilidad de que el francés sea sometido a una cirugía tras fracturarse el dedo meñique de la mano derecha, puso algo de presión pública para acelerar su regreso.

“Esperemos tenerlo el fin de semana, lo necesitamos, claro”, dijo.

Y es que pasado el ‘trámite’ de Copa para asegurar el boleto a los cuartos de final, deberá hacer frente al Sevilla en el encuentro en que se juega prácticamente todas las posibilidades que le quedan de seguir en la pelea, ya no por la liga, sino por un lugar en el ‘Top 3′.


Isco deja pasar oportunidad de oro como titular merengue

El mediocampista jugó 68 minutos sin marcar diferencia; dejó la cancha sin cruzar mirada con Solari. EFE

 

Isco duró 68 minutos en la derrota del Real Madrid por 1-0 ante el Leganés en la vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey, la que fuera apenas su tercer titularidad en los 18 partidos que ha dirigido Santiago Solari.

Tres partidos de ‘trámite’ para el conjunto merengue. La vuelta de los dieciseisavos de final ante Melilla (6-1), el cierre de la fase de grupos de Champions League frente al CSKA Moscú (0-3) y el de este miércoles, al que llegó con la eliminatoria encarrilada tras llevarse la ida por 3-0.

Isco, quien se pasó el último partido frente al Betis en la banca, finalmente, tuvo algo de acción debido a las numerosas bajas: hasta ocho, contando al último jugador importante en caer lesionado, Karim Benzema, aquejado de una fractura en un dedo.

Sin más efectivos para el ataque – Bale, Asensio y Mariano también están en la enfermería – Isco, quien por momentos jugó de ‘falso 9’ tenía una oportunidad de oro para lucir, dar argumentos a su favor como jugador “determinante” ante un técnico que le tiene poca fe y menos paciencia.

Hizo lo contrario.

Dio una gris actuación y el técnico acabó por sacarlo de la cancha para dar entrada al canterano Cristo González. Fue el segundo cambio del técnico después de dar entrada a Ceballos, que se perfila como titular para el fin de semana, en lugar del lateral Sergio Reguilón.

Isco y Solari ni siquiera se miraron cuando el malagueño abandonó la cancha, poniendo en evidencia, de nuevo, la fractura entre jugador y técnico que parece no tener solución – y que, invariablemente, volvió a dominar la breve comparecencia de Solari tras el encuentro.

De nueva cuenta, al entrenador se le preguntó directamente si tiene un problema (personal) con el jugador.

“En absoluto”, respondió secamente.

Pero con el cambio, lo que ha quedado claro es que el jugador no convence al técnico con su juego y actitud dentro de la cancha. Hasta ese momento, sólo había seis jugadores merengues de campo que pueden jactarse de experimentados en el terreno de juego. Uno de ellos Isco. Y sólo uno que podía hacer las veces de mediapunta e intercambiarse con las posiciones de ataque. Isco.

El técnico lo sacó para intentar remontar un 1-0 con un jugador del filial quien apenas ha jugado minutos sueltos en tres partidos con el primer equipo.

 

Tomado de: ESPN

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