Atlético de Madrid se sobrepuso a las numerosas bajas con las que afrontó el partido contra SD Huesca para llevarse bajo la niebla una victoria obligada y mantener así el pulso por el título liguero con Barcelona.

El conjunto de Diego Simeone acudió a El Alcoraz con cinco puntos de desventaja respecto al líder, Barcelona, y dos de diferencia sobre Real Madrid, que acababa de ganar ante Sevilla. En terreno altoaragonés solo le valía encontrar la tercera victoria de la campaña lejos del Wanda Metropolitano para mantenerse en la estela del conjunto azulgrana.

No podía haber excusas y ni las bajas ni el duelo por la inesperada eliminación copera contra Girona lo fueron. El conjunto del “Cholo” Simeone se llevó tres puntos que no le van a hacer ganar una Liga pero que sí podían hacérsela perder porque donde se esfuman los campeonatos es cediendo contra equipos de la zona baja.

Con la victoria, el conjunto madrileño mantiene una impecable racha de cinco victorias en los seis últimos enfrentamientos que le permiten seguir en la la pelea por el título.

Por el contrario, Huesca sigue con su mala racha en su estadio, donde solo fue capaz de vencer en una ocasión en la temporada de su debut en la máxima categoría, y cada vez ve más lejos la posibilidad de la salvación porque no es capaz de sumar de tres en tres que es la única forma de intentar acortar distancias con los equipos que le preceden en la tabla.

El conjunto oscense se quedó tan helado como la espesa niebla que se cernió durante todo el partido en su estadio ante los madrileños porque sigue sin ver el arco. Se repitió la historia una vez sí y otra también para los oscenses que no fueron inferiores tan inferiores a su rival como marcó el resultado pero que volvieron a evidenciar una exasperante falta de gol que les condena repetidamente a ver como casi todos sus oponentes son capaces de llevarse algo de El Alcoraz.

El conjunto rojiblanco se hizo con el control del partido desde el primer segundo ante un Huesca que miraba por no verse sorprendido por la velocidad visitante ya que apenas tenía posesión.

Sin embargo, en una salida a la contra el defensa Jorge Pulido enganchó un centro de media chilena y envió la pelota al palo izquierdo del arco de Jan Oblak en el minuto 12. Apenas un minuto después el colombiano Santiago Arias estuvo rápido para quitarle una pelota de la punta de la bota a Enric Gallego que se quedaba solo ante el arquero foráneo.

Aunque los rojiblancos eran los que marcaban el ritmo la velocidad de los azulgranas al contrataque ponía en jaque a su oponente pues nuevamente Enric Gallego se llevó una pelota dividida de cabeza en el minuto 16 para dejar solo al “Cucho” Hernández ante Oblak después de una galopada, aunque el internacional esloveno intuyó la intención del colombiano de dribrarle y le tapó el disparo salvando a su equipo de encajar gol.

El equipo madrileño supo responder al peligro de los propietarios del terreno con rapidez ya que en el 19 el francés Thomas Lemar se plantó ante el arquero Roberto Santamaría tras un gran pase de Ángel Correa, pero la salida del arquero navarro evitó el tanto visitante como había hecho poco antes el cancerbero atlético.

Con el partido inmerso en un ritmo muy alto de juego en los dos lados del campo, Atlético, a diferencia de lo que había hecho su oponente, no perdonó en la siguiente que tuvo y en una gran combinación entre Lemar, Koke y Lucas Hernández, en el minuto 31. El francés estrenó su cuenta goleadora con el equipo madrileño e inauguró el marcador con un remate en el segundo palo tras haberse sumado al ataque.

El inicio del segundo periodo fue para los atléticos con dos claras oportunidades para aumentar la renta y de las que aprovechó una, como había ocurrido en el primer tiempo. La primera, en el 49, la marró Correa en un mano a mano con Santamaría, en el que nuevamente el defensor del portal altoaragonés estuvo inspirado, pero en la segunda un Antoine Griezmann que había estado desaparecido hasta entonces cruzó un pase al lado contrario en el área para que Arias empalmara a la red el esférico sin dejarlo caer.

A pesar de que ya todo parecía decidido el conjunto de Francisco Rodríguez no se rindió y con más empuje que orden volvió a tener la oportunidad de meterse en el partido. En el minuto 58, y a la salida de un córner, el uruguayo José María Giménez envió unapelota hacia su arco que salvó su compatriota Diego Godín y en el rechazo siguiente Moi Gómez pudo marcar pero su disparo dio en un defensor.

Y la historia, como en los primeros 45 minutos, volvió a repetirse pues tras la oportunidad de los aragoneses llegó la del conjunto de Simeone que no marró. Un centro de Lucas Hernández fue rematado por Griezmann al poste y el rechazo posterior fue impulsado a las mallas por Koke para sentenciar definitivamente el partido.