Messi guía a tropa azulgrana al triunfo sobre Leganés tras lesión de Dembélé

6:00 pm

 

 
 

 

BARCELONA — Messi, sí.

La noche de Ousmane Dembélé acabó por ser la fiesta de Messi, quien entró con el Leganés soplándole la oreja al Barça y solventó aparcar el susto y el disgusto por la lesión de Dembélé.

El argentino fabricó el 2-1 con un obús soberbio que dio paso al gol de Luis Suárez y anotó el 3-1 en tiempo añadido, cuando el rival, lo increíble, aún suspiraba con una nueva igualada.

El Leganés le dio un buen susto al Barça, que sumó los esperados tres puntos en una noche que dio la sensación de convertirse en una pesadilla para el líder, al que rescató a su manera Messi en la segunda mitad, después de que el equipo madrileño le igualase el marcador y Dembélé, eléctrico y magnífico, tuviera que irse del campo lesionado.

El equipo azulgrana acabó por ganar por 3-1 un partido atípico como pocos se han visto esta temporada en el Camp Nou. Ernesto Valverde, de entrada, concedió descanso a Clément Lenglet (quien, con fatiga muscular, quedó fuera de la convocatoria), Ivan Rakitic, Arturo Vidal y Messi, sorprendió al colocar en el once a Thomas Vermaelen, señalado en el partido jugado en Butarque como lateral, y colocó en el medio del campo, juntos, a Arthur y Carles Aleñá como escuderos de Sergio Busquets, para juntar y repartir las bandas ofensivas con Suárez como delantero centro, a Philippe Coutinho y Dembélé.

Rotaciones a la vista con la Copa y el Sevilla en mente en una decisión esperada y entendible del entrenador y que dieron paso a un auténtico recital de Dembélé, quien completó una primera mitad de matrícula de honor, redondeada con un excelente gol, rematado por él a pase de Jordi Alba, a quien le había pasado personalmente el balón.

El francés se convirtió en la estrella de la noche en un primer tiempo que acabó con ventaja mínima, sin que la magnífica actuación de Dembélé y el acompañamiento de Aleñá tuvieran más socios con Suárez apagado, Busquets retrasado, Arthur desconocido y Coutinho, a la suya, como últimamente fuera de tono y de juego.

Pero, a pesar de lo ajustado del 1-0, nada hacía pensar cosas extrañas, las cuales aparecieron de improviso en el segundo tiempo. Ahí se quitó de encima el miedo el Leganés, se estiró encontrando una autopista por la ineficaz y casi inexistente presión azulgrana en el centro del campo y todo el espectáculo de Dembélé desembocó en un empate impensable y sorprendente.

Volvió a correr mal el Barça hacia atrás y el centro de Youssef En-Nesyri lo remató a boca de gol Martin Braithwaite ante la pasividad conjunta de Vermaelen y Gerard Piqué para igualar el marcador y encender la duda de una afición que no creía lo que pasaba.

Messi, al rescate; Dembélé a la enfermería La noche llevaba camino de torcerse del todo, porque el Barça empezaba a ponerse nervioso, el Leganés disfrutaba en el campo y como se esperaba, apareció Messi para rescatar al campeón al juntarse con Dembélé para despertar a Suárez.

Pero, cinco minutos después, el francés resbaló y se marchó lesionado, lo que obligó a un tercer cambio tras la revolución del entrenador e hizo aún menos reconocible al líder, al que, sí, acabó por salvar su capitán en directa colaboración con su socio eterno.

Messi se perfiló en el borde del área y soltó un obús por arriba al que respondió Cuellar con un vuelo soberbio, pero insuficiente. El balón quedó muerto en el área pequeña y antes de que el guardameta capitalino pudiera recogerlo, llegó con todo Suárez para marcar el 2-1, tan protestado por los jugadores del Leganés como, a vista de la repetición, justo en su concesión.

Se esperaba una desemboque tranquilo con la ventaja en el marcador, pero, el partido se decidió hasta el tiempo añadido, con el gol, golazo, de la “Pulga”, otra vez asistido por Alba e inalcanzable en el remate.

Messi sentenció después de que el Leganés rozase el 2-2 en un par de ocasiones que asustaron al Barça, al líder, a quien su líder sacó del atolladero.

La noche en que se destapó a lo grande Dembélé y Messi decidió.


 

Messi liquidó la victoria de Barcelona ante Leganés

 

La que tenía que ser la primera gran noche de Ousmane Dembélé como barcelonista acabó con una nueva exhibición de Leo Messi, que tuvo suficiente con media hora para dinamitar el partido, intervenir en el 2-1 y marcar el 3-1 frente al Leganés.

Messi vio los primeros 66 minutos del partido desde el banquillo. En la grada, la mirada impaciente de un espectador, que con una gran foto del astro argentino y la frase: “Viajé 5.000 millas para ver esta leyenda”, no podía creer su mala suerte.

Pero todo cambió, salió Leo y el Barça remontó frente a un combativo Leganés que le puso las cosas muy difíciles a los catalanes. Hasta entonces, Ousmane Dembélé había sido el protagonista del partido.

 

Dembélé ahora es otro tipo. De aquel futbolista desubicado, que llegaba tarde a los entrenamientos, que se rumoreaba que cuidaba poco su alimentación y que se había quedado alguna vez fuera de la lista del entrenador, no queda nada.

Ahora brilla con luz propia, se siente poderoso, como ese elegante cambio de ritmo con el que supera rivales, uno tras otro, y emula al correcaminos y aquel ‘mic, mic’ con el que avisaba cada vez que se rifaba a su antagonista.

Hoy Dembélé, con Messi en el banquillo, se echó el equipo a la espalda y desde el primer minuto se sintió poderoso. El francés, desde la banda derecha, fue la punta de lanza del ataque de los barcelonistas, en un partido en el que, por una vez y acosado por el duro calendario, Ernesto Valverde, decidió imponer rotaciones y el Camp Nou y el fútbol de su equipo se lo agradeció, al menos en el primer tiempo.

Se quedaron en el banquillo de salida no solo Messi, también Rakitic y Arturo Vidal, todos ellos titulares. Vermaelen, como acompañante de Piqué; Aleña, junto con la pareja Busquets y Arthur; y Coutinho, hoy junto con Suárez y Dembélé, fueron las novedades.

Y el Barça se sintió muy bien. Presionó y tuvo paciencia ante un Leganés que puso su único empeño en defender; que acumuló futbolistas atrás y que buscó que, ante la falta de recursos, el tiempo volara.

Destacó Dembélé, pero también Carles Aleñá, que en su primera titularidad liguera, mostró de lo que es capaz. Jugador de esos que llevan el balón pegado a la bota izquierda, Aleñá mostró su descaro y se erigió en uno de los destacados.

Los azulgranas, con mucha presión e intensidad, jugando por las bandas, controló la situación, pese a la densidad de futbolistas situados junto a Pichu Cuéllar.

En el primer tiempo, Dembélé puso el talento y Luis Suárez los remates a puerta. El francés, además, fue el que abrió la lata, en una acción que inició él mismo, en la que combinó con Jordi Alba y que culminó con un remate a la red tras colocar el balón junto al poste izquierdo de la meta del Leganés en el minuto 32.

El octavo gol de Dembélé en LaLiga desequilibró el partido, pero sobre todo sirvió para que el francés volviera a creer en sí mismo. El recital del francés tuvo continuidad en el segundo tiempo, pero el equipo ya no le acompañó tanto, el Leganés salió de la cueva y en la primera ocasión que tuvo empató el partido.

Fue en el minuto 57, en una acción de En Nesyri que encontró el remate de Braithwaite dentro del área pequeña. El empate cambió el panorama y la idea de Valverde, tanto que siete minutos más tarde decidió poner en juego a Messi y Rakitic por Aleñá y Arthur, respectivamente.

Pero aún se le complicó todo más con la lesión de su mejor hombre hasta entonces, Dembélé, que se retiró lesionado después de una acción fortuita en el 66, seguramente con una afectación de tobillo y de rodilla.

Cinco minutos más tarde, en la primera aparición de Messi, el Barcelona volvió a marcar. Disparó, rechazó Cuéllar y el balón lo cazó Luis Suárez para adelantarse al meta y marcar el 2-1 en el minuto 71, una acción que tuvo que ser revisada por el VAR.

Y a partir de entonces, el partido enloqueció. El Barça buscaba el tercero, pero sufría ante el empuje del Leganés, que buscó contras y jugadas desde el lateral para sorprender a la defensa local, como en una acción sobre Santos en el 85 que estuvo a punto de sorprender a Ter Stegen.

Al final decidió Messi que cerró el partido con un gran gol después de una combinación con Jordi Alba en el minuto 92. Leo marcó su decimoctavo gol en LaLiga y demostró que necesita muy poco para ser el mejor.


 

 

Dembélé sufre esguince en el tobillo, estaría fuera 10 días

Ousmane Dembélé tuvo que dejar el encuentro tras poner al frente al conjunto azulgrana. David Ramos/Getty Images

 

Osumane Dembélé sufre un esguince en el tobillo izquierdo, de acuerdo al informe médico ofrecido por el Barcelona, que, aunque no fue especificado por el club, le mantendría fuera de los terrenos de juego unos diez días, con lo que se perderá el partido de Copa en Sevilla del miércoles y la visita liguera al Girona del domingo, siendo duda su reaparición para el choque de vuelta ante el cuadro andaluz al jueves siguiente.

Entre lágrimas dejó el francés el terreno de juego después de haber ofrecido una noche magnífica, maldiciendo su mala fortuna tras protagonizar un partido enorme, convertido en una apisonadora futbolística en la primera mitad y lesionado en el tobillo cuando, con Messi ya en el campo, debía convertirse en su mejor socio para evitar la sorpresa que se comenzaba a temer en el Camp Nou.

Brillantísimo en el regate, inalcanzable en el cambio de ritmo, soberbio en el juego con los dos pies y sorprendente en el liderazgo ofensivo, solo le faltó abrir el marcador a Dembélé para firmar una primera mitad sobresaliente, que redondeó con esa diana tras una jugada colectiva en la que tuvo, antes de su remate final, especial protagonismo.

 

Dembélé puso el show, pero fue Messi quien ganó el partido

 

El francés brilló, pero Messi entró para rescatar el triunfo del Barcelona 3-1 ante Leganés.

El 11 del Barça demostró que le sobran recursos y condiciones para convertirse en el crack que desde el primer día defendió Roberto Fernández, el secretario técnico despedido en el verano de 2018 y que apostó ciegamente por su fichaje en cuando entendió que pensar en Mbappé era una quimera.

Disfrutaba de su festival particular Dembélé, a pesar de los emborronado del resultado tras el cambio protagonizado por el Leganés, cuando en una jugada sin más trascendencia resbaló y al caer se torció el tobillo, obligado a ser cambiado apenas cinco minutos después de que Valverde hubiera sacado de campo a Arthur y Aleñá.

En su mejor momento, cuando todas las críticas por sus despistes habían dejado paso a un jugador trascendental para Valverde, goleador, asistente y eléctrico, un mal resbalón le cortó la alegría.

Diez días, si se cumplen las expectativas quedará alejado de los terrenos de juego Dembélé. Y a la vista de su fútbol… Y de la invisibilidad de un Coutinho que volvió a completar un partido para olvidar, el Barça le echará de menos.


Posiciones Primera División de España

POS Equipo PJ Dif. PTS
1 Barcelona 20 +35 46
2 Atlético Madrid 20 +17 41
3 Real Madrid 20 +6 36
4 Sevilla FC 20 +9 33
5 Alavés 20 -1 32
6 Getafe 20 +9 31
7 Real Betis 20 0 29
8 Real Sociedad 20 +1 26
9 Valencia 20 +1 26
10 Levante 20 -3 26
11 Gerona 20 -3 24
12 Espanyol 19 -6 24
13 Athletic Bilbao 20 -5 23
14 Leganés 20 -6 22
15 Real Valladolid 20 -6 22
16 Eibar 19 -7 22
17 Celta Vigo 20 -2 21
18 Rayo Vallecano 20 -12 20
19 Villarreal 20 -5 18
20 Huesca 20 -22 11

 

Tomado de: ESPN

 

 

1 comentario

    • Dr. Catala en 21 enero, 2019 a las 3:42 pm
    • Responder

    amigo jabali con esa compra no han hecho nada mas que perder dinero una cuando este dembele a quien va poner valverde a coutiño o al super nuevo en otras palabras el barca se le esta acabando el dinerito de neymar ya lo que hacen es compra por cesion que fraude hala madrid ha jabali si quieres te mando los datos para que veas cambio y fuera

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