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Cada año, antes de que abran los campos de entrenamientos primaverales, escogemos diez peloteros que por diferentes razones, serían interesantes de seguir en la temporada.

La lista la deberían encabezar Bryce Harper y el dominicano Manny Machado, los dos agentes libres más cotizados del invierno.

Pero a menos de dos meses de que comience la temporada, ni siquiera sabemos qué uniformes vestirán ambos, pues esta novela ya se ha extendido más de la cuenta.

Entonces, más allá de Harper y Machado, estos son diez jugadores que valdrá la pena seguir en el 2019.

1.- Vladimir Guerrero Jr.

El hijo del miembro del Salón de la Fama Vladimir Guerrero debió estar en Grandes Ligas desde el año pasado y es muy probable que empiece la campaña en las Menores, al menos dos semanas antes de ser llamado por los Toronto Blue Jays.

Es una estrategia cuestionable de los equipos para estirar al máximo su control sobre determinados peloteros, como hicieron en su momento los Chicago Cubs con Kris Bryant y Los Angeles Dodgers con Yasiel Puig.

Prospecto número uno de todo el béisbol, Guerrero Jr. se cansó de abusar de los lanzadores rivales en todos los niveles de las Menores y ya es hora de verlo en todo su esplendor.

2.- Fernando Tatis Jr.

Otro hijo de gato que caza ratón. Fernando Tatis Junior sigue subiendo como la espuma y lo que ha mostrado, tanto en las Menores con la organización de los San Diego Padres, como recientemente con las Estrellas Orientales en la liga invernal dominicana hace que los fanáticos se froten las manos ante el surgimiento de una estrella inmediata, a pesar de sus apenas 19 años.

3.- Shohei Ohtani

Ya sabemos que no va a lanzar hasta el 2020, pero queremos ver a Ohtani como bateador más o menos a tiempo completo.

Ya que le regalaron el Novato del Año que merecía el quisqueyano Miguel Andujar, es hora de ver si el jugador de Los Angeles Angels es de verdad cuando tenga que soportar el rigor de 400 o 500 turnos al bate.

4.- Willians Astudillo

No, no tiene nada que ver con el perreo que este pintoresco pelotero hizo al conectar un jonrón en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional y cuyo video le dio la vuelta al mundo.

Tiene que ver con su increíble capacidad para hacer contacto, una verdadera rareza en estos tiempos en que cualquier pelotero se traga más de 100 ponches en una temporada.

Astudillo, receptor de los Minnesota Twins, parece sacado de un videojuego.

Desde que fue firmado como agente libre por los Philadelphia Phillies en el 2008, a la edad de 17 años, ha disputado 638 juegos como profesional en diferentes niveles de las Menores, la LVBP y con los Mellizos, con los que hizo su debut en Grandes Ligas en el 2018.

En total suma 2.981 turnos al bate y ha abanicado en 99 ocasiones solamente, con un promedio de un ponche cada 30 veces.

Con Minnesota, en 93 turnos se tomó tres chocolates el año pasado y disparó 33 imparables, para average de .355.

5.- Blake Snell

El zurdo de los Tampa Bay Rays fue el mejor lanzador de todas las Grandes Ligas en el 2018 y una de las principales razones por las que su equipo, débil en el papel, tuviera una sorprendente temporada ganadora de 90-72.

Sus 21 victorias con sólo cinco derrotas y efectividad de 1.89 significaron la mejor mejoría de un pitcher de un año a otro en mucho tiempo, luego de un 2017 de 5-7 y promedio de limpias de 4.04.

Mejorar eso parece imposible e igualarlo se ve difícil, pero será interesante ver si el ganador del premio Cy Young de la Liga Americana es capaz mantenerse en la élite en la que irrumpió el año pasado.

6.- Miles Mikolas

El derecho de los St. Louis Cardinals escribió una de las páginas más interesantes de la temporada pasada.

Debutó en Grandes Ligas en el 2012 con los Padres y jugó para los Texas Rangers en el 2014, siempre con números mediocres, por no decir malos.

Desapareció de Estados Unidos y se fue a jugar tres años a la liga japonesa con los Gigantes de Yomiuri, para regresar en el 2018 convertido en un señor lanzador.

Sus 18 triunfos fueron la cifra máxima para un serpentinero de la Liga Nacional, con sólo cuatro derrotas y una excelente efectividad de 2.83.

Con 30 años, se ve maduro y debe ser figura fundamentalísima en las aspiraciones de los Cardenales de pelear una división que se ve demasiado fuerte.

7.- Miguel Cabrera

El venezolano ha sido, desde su debut en el 2003 con los Florida Marlins, uno de los mejores bateadores de todo el béisbol en lo que va de siglo XXI.

Pero a los 35 años de edad parece haber entrado en su declive natural.

¿O son las lesiones que lo han afectado en las últimas dos campañas?

Tal vez un Cabrera saludable vuelva a ser el mismo que ya ha pavimentado con solidez su camino hacia el Salón de la Fama de Cooperstown.

8.- Aaron Judge

El Juez demostró en el 2018 que la llamada maldición del segundo año no lo afectó para nada y que fueron las lesiones las que le impidieron repetir una campaña como la del 2017, cuando se llevó el Novato del Año de la Liga Americana, con récord de jonrones para un debutante incluido.

Si Judge se mantiene saludable y juega en al menos 150 partidos debería hacerse un bateador habitual de 40-45 jonrones y sobrepasar el centenar de remolcadas.

9.- Yusei Kikuchi

El lanzador zurdo de 27 años está llamado a ser la próxima estrella japonesa en las Grandes Ligas.

Al menos eso creen los Seattle Mariners, que tienen larga y buena experiencia anterior con los nipones y a partir de su contratación piensan comenzar la reconstrucción del equipo, tras el desmantelamiento descomunal al que ha sido sometido durante este invierno.

El signo de interrogación de los lanzadores japoneses es su durabilidad, pues muchos causan un impacto inmediato y en dos o tres años se diluyen en la nada con la misma celeridad con que llegaron.

10.- Yasiel Puig

Uno de los peloteros más divertidos de ver, el Caballo Loco es integrante perenne de esta lista, pues seguimos a la espera de esa explosión de todo su potencial.

¿O será que ese salto nunca llegará y este es simplemente el mejor Puig?

Entra en su último año de contrato y necesita un empujón en sus números para llegar sólido a la agencia libre.

Además, enfrenta un cambio de escenario y ya no estará bajo los focos de un gran equipo, sino medio escondido en el anonimato de