BARCELONA — Jordi Alba permanecerá en el FC Barcelona hasta el 30 de junio de 2024, después de que este jueves el club anunciase oficialmente el acuerdo de renovación del lateral por cinco temporadas, anulando el actual contrato que acababa al finalizar el próximo curso y entrando de inmediato las nuevas condiciones.

Cuatro días después de que ESPN publicase que el acuerdo entre los ejecutivos del Barcelona y los asesores de Alba estaba muy cerca de cristalizar, el club lo hizo público, confirmando unos detalles que se concretaron el martes, horas antes de que la expedición del equipo azulgrana viajase a Madrid para enfrentarse al Real Madrid en el Clásico de Copa.

El lateral catalán, que en marzo cumplirá 30 años, llegó al club procedente del Valencia en el verano de 2012 y después de haber abandonado la disciplina azulgrana en edad cadete, en 2006. En el Barça, que le eligió como sucesor de Eric Abidal para el lateral zurdo, su impacto fue inmediato, adueñándose de forma automática del puesto titular y completando hasta el Clásico de este miércoles 281 partidos oficiales.

El nuevo contrato, que incluye una cláusula de rescisión de 500 millones de euros (569 millones de dólares), catapultará a Jordi Alba hasta el tercer escalafón salarial de la plantilla del Barça, con un salario fijo estimado superior a los 11 millones de dólares y solo por debajo del intocable Leo Messi y del grupo formado por Luis Suárez, Busquets, Piqué y Coutinho.

No ofreciendo el Barcelona datos personales de la masa salarial de su primera plantilla, el lateral se entiende quedará equiparado con Umtiti, Ter Stegen y Dembélé y por encima de un Rakitic que, viendo sus demandas rechazadas por el club en los últimos meses, no sería descartable que dejase la entidad al acabar esta campaña.

“Mi intención siempre ha sido seguir en el Barça y acabar aquí mi carrera deportiva” proclamó en diversas ocasiones Alba, quien no ocultó, igualmente, su desencanto por entender que la directiva no se había portado bien con él a partir de las renovaciones y adecuaciones de contrato que llevó adelante en los dos últimos años, siendo la de Umtiti, antes del Mundial de Rusia, la que provocó su enfado público.

Una reunión en noviembre, que se saldó con más desencuentros que acuerdos, encendió la luz de alarma y motivó, incluso, que se pusiera en duda su continuidad, especulándose con el interés de varios clubs, la Juventus al frente,

por hacerse con su fichaje. Y fue entonces cuando intervino directamente Josep Maria Bartomeu, quien dejó claro que Alba “renovará por cinco años”.

Con la intervención del presidente la situación se desencalló y después de tres encuentros privados entre los asesores del jugador y ejecutivos de la entidad,m el martes se dio el visto bueno definitivo al nuevo contrato, que este jueves ha sido oficializado por el Barcelona.