Nueve días le duró a Manny Machado el récord del mayor contrato firmado por un agente libre en el béisbol.

Su pacto de 300 millones por diez años con los San Diego Padres, anunciado el pasado martes 19, fue eclipsado por los 330 millones que los Philadelphia Phillies le acaban de dar a Bryce Harper por 13 campañas.

Con este acuerdo, Harper no sólo supera a Machado, sino también a Giancarlo Stanton como el contrato de mayor dinero en la historia de las Grandes Ligas.

En el 2014, los Miami Marlins sorprendieron al mundo al darle a Stanton una extensión por 325 millones para los próximos 13 años, que en su momento significó el mayor contrato en cualquier deporte en el mundo.

Automáticamente, los Filis pasan a ser favoritos para ganar la que promete ser la división más competitiva de todo el béisbol.

Harper formará un temible dúo con Rhys Hoskins. Ambos jugadores dispararon 34 jonrones en el 2018 y de repetirlo en el 2019, se convertirían en la primera pareja de Filadelfia en superar la treintena de bambinazos desde que lo hicieran Jayson Werth y Raúl Ibáñez en el 2009.

Para el toletero zurdo, el Citizens Bank Park de Filadelfia le viene como anillo al dedo.

De hecho, es el estadio donde más vuelacercas ha conectado como visitante en su carrera, 14 en 179 turnos, lo que le da una frecuencia de un palo de vuelta entera por cada 12.7 viajes al plato, mucho mejor que su media de 17.9 en el resto de los parques en que ha jugado.

La contratación de Harper es la cereza en el pastel de un invierno muy activo para los Filis, que ya se habían reforzado, vía canjes, con el cátcher J.T. Realmuto y el campocorto dominicano Jean Segura, así como con la fima de agentes libres como el jardinero Andrew McCutchen y el relevista David Robertson.

Sin embargo, no deja de representar un riesgo para una franquicia que tiene demasiado fresco en su memoria el pésimo contrato de Ryan Howard de 125 millones que resultó ser un rotundo fiasco.

Probablemente Filadelfia recupere la inversión en los tres o cuatro primeros años del pacto, ya sea por venta de camisetas y otra memorabilia, así como en la asistencia al estadio que generará un equipo competitivo.

Pero el contrato, que tiene una cláusula de no cambio y no tiene la opción de salida después de cierto tiempo, como si tiene el de Machado con San Diego, mantendrá atado a Harper a los Filis hasta el 2031 y ya sabemos cuánto pesan en los años finales esos acuerdos a tan largo plazo.

Por cierto, cuatro años después de que Harper cobre su último cheque de este contrato, será cuando Bobby Bonilla finalmente reciba su pago final de un millón anual de los New York Mets.