OPINIÓN; Deporte y televisión, un antiguo “matrimonio”

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El escritor investigó acerca del asunto como ninguno, y montó lo encontrado sobre el potro de un depurado texto, jamás lesionado por el rebuscamiento.
Por Víctor Joaquín Ortega  
 
 
 


Foto: JIT Colaborador

La Habana.- LA POETA y ensayista Nancy Morejón ha manifestado: «Pienso que nadie puede expresarse ni ser honesto consigo mismo si no mira hacia atrás, si no sabe quién es, de dónde viene».

Vuelvo a pensar en esta frase después de disfrutar de “Televisión y deporte en Cuba. La programación deportiva en la TV comercial cubana (1950-1959)”, de la colección Deportes de Ediciones en Vivo del Icrt.

Es el primer tomo de una obra escrita por el Dr.C. Carlos Alberto González, periodista, profesor y miembro que honra la sección de deportes de la Unión de Historiadores de Cuba en La Habana. Inicial texto que tanto y tan bien dice, que uno desea ver llegar rápido el segundo, dedicado al tema después de 1959.

El escritor investigó acerca del asunto como ninguno, y montó lo encontrado sobre el potro de un depurado texto, jamás lesionado por el rebuscamiento, alabado en el prólogo por el Dr.C. Félix Julio Alfonso porque «…no solo ha sido concebido para ser leído por especialistas, sino también como una contribución al conocimiento de esta temática en el público en general, gran consumidor de la programación deportiva de la televisión en Cuba».

Entre las virtudes del volumen resalta la visión dialéctica, al tratar un pasado no tan lejano: sabe criticar lo que merece ser criticado, pero más bien prefiere abrir la puerta de la reflexión al lector sobre los hechos mostrados y demostrados, antes de ir contra el asunto directamente con fuerza terrible. No deja de reconocer lo que debe ser reconocido en ese casamiento que nació en esa época por conveniencia, y continúa siéndolo en gran medida en la mayoría de los países.

Era una boda indispensable y ambas partes lo sabían: a los siete días de nacer la televisión en el país llegaban las lides del músculo a la pequeña pantalla con la transmisión de la pelota el martes 31 de octubre de 1950.  Después, en medio de turbulencias, vendrían más espacios, más disciplinas, más atención: en la mirilla, las ganancias, tanto para los del músculo como para los del medio.

Sin embargo, en ese ambiente sucio -las batallas de los magnates, las trampas, la búsqueda de la audición mayor y de la plata incrementada- hubo cubanos que aportaron, crecieron e hicieron crecer, crearon y hasta superaron a gente de otros lares que habían llegado antes y poseían superior tecnología y experiencia; sucedió en la difusión del béisbol, en la dramaturgia de lo narrado, en la hondura de los comentarios, en la inclusión de programas anexos y en la aparición, sin ser halado por los pelos, en los humorísticos y los musicales, con un sabor muy cubano.

Como tenía que ser en aquellos momentos, esa unión alejada del amor enlazaba un objetivo más importante todavía que la concepción mercantil: el uso de ambos senderos como opio de los pueblos, para adormecer, separar de la realidad, entretener educando o educar entreteniendo en la moral burguesa y en la pasión por lo peor de esa clase. 

De las raíces positivas reflejadas por el autor partiría el matrimonio recuperado cuando el pueblo alcanzó el poder. Dentro del cerco había personas capaces de luchar para utilizar la cultura física y la televisión como medios de salvación de lo mejor del ser humano y lo intentaban en medio de las limitadas condiciones. Hubo combatientes por la libertad en ambas esferas, quienes en su mayoría continuaron en la brega para fortalecerla.

Ahora sí sería un enlace por amor. Aunque… ¿Qué pareja no tiene contradicciones, imperfecciones, lidias? De estas solo pueden salvarnos lo más puro de la querencia. 

La negación dialéctica de Carlos Alberto en “Televisión y Deporte en Cuba…” enseña verdades, induce a comprender, establece condiciones para entender mucho mejor lo que traerá el segundo tomo que ya está hecho y la Editorial promete en fecha no distante. 

Lo esperamos con ansias. Ojalá que los integrantes de ambas trincheras, profesionales o estudiantes, estén entre los primeros lectores de estos libros. Les servirá de mucho.

 

Tomado de: JIT

 

7 comentarios

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  1. Bueno y que periodista-escritor se atreve o motiva hacer hoy un libro sobre el mismo tema del matrimonio actual, “DEPORTE Y TV” pero en el siglo XXl investigando si la afición deportiva está satisfecha o no con la programación que la TV les brinda, arriba, exhorto al valiente que lo haga, hablar de los años 50 lo veo demasiado lejos, muchos de los pocos que vieron TV en aquella época ya no viven, mejor hablar de la tv y el deporte hoy, vamos quien se atreve?? les garantizo éxito total y récord en ventas de los libros…. Saludos.

    1. Espero que si el acuerdo con la MLB empieza a dar frutos, la dirección del beisbol haga un contrato con la TV cubana y así dándole uso a las ganancias que se obtengan, mejorar no solo la pelota, sino también la calidad de las trasmisiones del beisbol en Cuba. Quizás así se puedan trasmitir mas de un partido, y cada cual poder ver a su equipo.

      1. Ojala, no veo la hora de que suceda eso….

  2. daymir ante todo como sigue liam , es cierto lo que dices es muy facil hablar de algo que ocurrio hace muchos años , ahora tenemos una programacion deportiva que no sirve para nada y que niega su propia escencia que es segun el slogan para el disfrute del pueblo , pelota de mala calidad , de la mas mala de este mundo , 4 partidos de baloncesto mensuales , sin contar las repeticiones del mismo partido 4 juegos de la MLB ese seria un mes con suerte , o con la censura de vacaciones , aunque dudo que cojan vacaciones ……….. cuanto torneo de judo , maraton , triatlon competencias de monster trucks etc patinaje artistico todo lo que se pierde que no tiene casi audiencia lo ponen, en ocaciones y con mucha frecuencia a las 9 de la noche maraton de burkina faqsso eso es apaguen el canal deportivo cierre de trasmisiones , para que seguir hablando , espero que el nilño se mejore hermano abnrazos

    1. De acuerdo en todo hermano, ojala vengan tiempos mejores con nuestra querida programación deportiva.
      Sobre mi hijo, ahora mismo parto para el hospital para la visita del día, sigue mejor pienso que el lunes ya este de alta si dios quiere, gracias a ti y una vez mas gracias a todos por sus continuas preocupaciones. En la noche seguimos por acá, ahora rumbo a Santiago. Saludos.

    • Valenzuela en 1 marzo, 2019 a las 6:52 pm
    • Responder

    A mí lo que más me gusta de esta hermosa ´´critica´´ ( un poco ambigua) al libro, es este párrafo: ´´La negación dialéctica de Carlos Alberto en “Televisión y Deporte en Cuba…” enseña verdades, induce a comprender…….´´, veremos cuál es la ´´ La negación de la dialéctica´´ de Carlos Alberto después del 59, si porque si ese ´´matrimonio´´ TV –deporte tenia algunas incomprensiones y que fue ´´ recuperado cuando el pueblo alcanzó el poder´´ entonces la crisis se agudizo, esperemos y ojala esa segunda parte enseñe verdades e induzca a comprender el divorcio actual.

    • Ramón en 2 marzo, 2019 a las 9:45 am
    • Responder

    Creo que los comentarios lo dicen todo, considero que la programación deportiva hoy no es gran cosa, sobre todo porque no está muy balanceada, hay predominio de unos deportes sobre otros, algunos de ellos estoy casi seguro que con poca audiencia, pero aun asi los ponen e incluso los repiten, me parece que si estamos abogando por rescatar nuestro beisbol, lo lógico sería transmitir más juegos de la MLB, la liga Japonesa, etc. Creo que hay para escoger y sobre todo algo que me parece que el público agradecería sobremanera, que son los programas que tratan sobre el desarrollo de la ciencia y la técnica relacionada con el deporte; esto para ponernos al día, que estamos bastante atrasados, en fin hay muchas cosas por hacer, es mi humilde opinión. A Daimir, me alegra mucho saber que Liam esta mucho mejor, ojalá sea como dices y el lunes esté de alta, un abrazo hermano, todo saldrá bien, ya lo verás. Estamos contigo.

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