BARCELONA — Innegociable en su negativa de facilitar entrevistas desde su etapa como entrenador del Barcelona, Luis Enrique Martínez, hoy seleccionador español, rompió su norma concediendo una entrevista exclusiva a la emisora Catalunya Ràdio, que está prevista para difundirse este fin de semana pero de la que este viernes se conoció ya un avance en el que el técnico se refiere a Leo Messi, calificándole de “genio” y admitiendo los problemas personales que tuvieron.

El técnico dijo no arrepentirse de dejar Barcelona y destacó al crack argentino. Getty Images

 

“Hablamos de un genio, estamos hablando de Matrix cuando la imagen, de repente, se ralentiza y uno puede hacer lo que quiera: eso es lo que hace Messi”, destacó Luis Enrique, proclamando que “esas cosas solo están a su alcance” y recordando que también “lo he visto a Iniesta. Hace también cosas parecidas de visión periférica, sabiendo cuando le viene uno por aquí o por allá… Eso solo lo he visto hacerlo a Iniesta pero, por encima de todos, a Messi”.

Durante la entrevista el seleccionador español destaca que de Messi “solo puedo hablar maravillas” admitiendo, eso sí, los problemas personales que atravesaron ambos en enero de 2015, durante la primera temporada de su dirección del equipo azulgrana. “Hasta que todo se solucionó hubo un tiempo de tensión, que yo no busqué sin ninguna duda… pero que apareció y tuve que gestionar”, recordó Luis Enrique.

El hecho sucedió tras las vacaciones de Navidad de 2014 y llegó después de que el técnico decidiera dejar en el banquillo a Messi, y también a Neymar, en el partido que el Barça jugó en San Sebastián frente a la Real Sociedad. El Barça perdió y desembocó en una crisis enorme en la que tuvo que mediar Xavi, como capitán de la plantilla, evitando el enfrentamiento entre Luis Enrique y Messi, quien llegó a saltarse un entrenamiento de puertas abiertas el 5 de enero de 2015.

En la entrevista también descubrió el seleccionador que avisó al Barcelona de su decisión de dejar el banquillo al comienzo de su tercera temporada. “Al empezar la tercera temporada ya comuniqué al club que tenía que buscar un sustituto” desveló Luis Enrique. “Yo ya no tenía más energía para dar. Pensaba que con el grupo tan especial de jugadores que tenía en el Barça, hubiera sido muy fácil renovar, chupado. Un contrato bestial, en mi casa, con los mejores jugadores… Vamos, mejor, imposible. Pero soy honesto, creo que el jugador necesita que venga otro a contarle la historia de otra manera. Llega un momento en que el mensaje, si hay mensaje, se agota, y debe haber mensaje”, resumió el técnico.