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Lionel Messi se encontraba en Kazán, donde su selección argentina había perdido una ventaja 2-1 en el segundo tiempo en una salvaje y alocada tanda de penales en un partido en rondas de nocaut en el cual Francia avanzó 4-3. Cristiano Ronaldo e encontraba en Sochi, a mil millas de distancia, cerca del Mar Negro, aunque estaba en espíritu hombro con hombro al lado del rosarino. Su selección portuguesa también había caído 2-1 a manos de Uruguay.

No se enfrentarían en la próxima ronda, tal como muchos esperaban. Pasarían otros cuatro años sin poder ver a alguno de los dos jugadores más grandes de la historia llevarse el mayor premio del ámbito futbolístico.

Durante un tiempo, existía la especulación con respecto a la posibilidad de que no los volviéramos a ver jugar para la causa de sus respectivos países. Se perdieron las tres fechas internacionales siguientes, con un total de seis partidos. Nunca hubo una explicación oficial para este receso, sólo filtraciones y especulación. En el caso de Messi, se trataba de que él quería darse un respiro después de la tumultuosa debacle en Rusia en la cual su selección le dio la espalda al DT Jorge Sampaoli, quien fue luego cesanteado. En el caso de Cristiano, la explicación era que, después de nueve años jugando en el Real Madrid, quería concentrarse en la adaptación a su nuevo equipo, la Juventus de Turín.

¿Razones válidas? Claro que sí. Sin embargo, no detuvieron las especulaciones de que quizás, habíamos visto sus últimas actuaciones en el ámbito de selecciones.

Afortunadamente, ese no será el caso. De hecho, se encontrarán simultáneamente jugando en las canchas durante la noche del viernes: la selección portuguesa de Ronaldo será anfitriona de Ucrania en un partido de las eliminatorias para la Eurocopa 2020 a disputarse en Lisboa, Portugal; mientras que 15 minutos después, Messi y Argentina darán inicio a su cotejo amistoso contra la selección de Venezuela en Madrid.

No hay premio para quién adivine los motivos de su regreso. Ambos son competidores y hay trofeos que disputar en el verano. Portugal se encuentra en las finales de la UEFA Nations League, con un “Cuarteto final” en el cual se enfrentarán a Suiza, Holanda e Inglaterra. Messi disputará la Copa América, competición que nunca ha ganado, por quinta ocasión.

En el horizonte está el Mundial de Catar 2022. Será la primera Copa del Mundo por celebrarse durante el invierno del hemisferio norte, lo cual significa que se escenificará a 1.299 días a partir del viernes, cuando se produzca su regreso al escenario de selecciones.

Messi tendrá 35 años, Cristiano estará a tres meses de su cumpleaños 38. El primero será el tercer argentino de mayor edad en jugar en un Mundial, después de Martín Palermo en 2010 y el legendario Ángel Labruna en 1958. Ronaldo sería el jugador de mayor edad en vestir los colores de Portugal en un Mundial.

Si no se tratara de súper estrellas, no estaríamos teniendo esta conversación. Sin embargo, ambos trascienden mucho más allá de lo que pensábamos era posible durante el ocaso de la carrera de un futbolista.

Messi cumplió 31 años durante el pasado verano. Ha convertido 39 goles en 37 apariciones con su club durante esta temporada. Cristiano tiene 34 años y suma 24 goles en 36 encuentros en la presente campaña. Pelé convirtió nueve goles en 40 partidos en la temporada en la cual tenía 31 años y a sus 34 (su último año con el Santos antes de llegar al New York Cosmos), anotó 10 en 27 compromisos. ¿Diego Armando Maradona? Sumó 10 goles en 26 cotejos con 31 años, aunque vio su temporada cortada de forma prematura por una suspensión por 15 meses tras haber dado positivo en pruebas por consumo de cocaína. Cuando cumplió 34 años, servía otra suspensión, en esta ocasión por otro positivo en una prueba antidopaje en el Mundial de 1994. (Regresó y jugó dos años más con Boca Juniors antes de retirarse definitivamente del fútbol con 37 años).

Traemos a colación a Pelé y a Maradona no con el fin de abrir nuevamente el eterno debate con respecto a quién es el jugador más grande de todos los tiempos; por el contrario, la idea es resaltar la forma en la cual Messi y Cristiano desafían al sentido común y expectativas de forma tan frecuente que ya nos hemos insensibilizado. No se trata solo de una productividad continua, la cual podemos atribuir en parte a la forma en la cual ha cambiado este deporte y cómo los atacantes talentosos reciben mayor protección de los árbitros, sino también tiene que ver con la forma en la cual evitan lesiones y castigo a sus cuerpos. Son maquinas del fútbol.

Disfrútenlo. Y alégrense de que sus carreras con sus respectivas selecciones no llegaron a su fin el 30 de junio.