Cocaína García: Somníferos desde el box

00:20 AM

 

Por el profesor y peñista honorifico: Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga

 

 

 

   Este moreno de no muy alta estatura, recorrió varios países y en todos se destacó. Los bateadores le temían, pues dueño de un arsenal de lanzamientos, nadie sabía cuándo ni cómo enviaría aquella bola semidormida que hacía estragos hasta en los estelares. No solo se dedicó a lanzar.

   Hace varias décadas, ya entrado en años, regresó a su país de origen y se le vio en un palco del Latinoamericano, donde disfrutó de buenos partidos. La prensa le cayó encima y concedió varias entrevistas, donde destacó la calidad de varios lanzadores. Después de recorrer algunos escenarios, regresó a Venezuela, donde radicaba hacía muchos años.

Conocido por Cocaína, este zurdo dominó los secretos del box, defendió los jardines y también la inicial. Nació en Manacas, Las Villas, el 28 de diciembre de 1905, y falleció en Caraballeda, Caracas, Venezuela, el 13 de abril de 1995.

 

Cocaína_con_el_Santa_Clara

 

Su presencia dominante comenzó cuando en lo alto de la lomita se paraba en aquellos desafíos de fin de semana en el Central Washington, muy cercano a la localidad villaclareña de Santo Domingo, para ganar partido tras partido con su invencible brazo zurdo. Su manera de lanzar indescifrable  hizo que un promotor lo bautizara con el mote de “Cocaína”, porque drogaba a los bateadores, y decidió llevarlo a la provincia cubana de Santiago de Cuba para que se desempeñará en una liga semiprofesional.[1]

   En su mejor momento alcanzó 5’ 8” de estatura y alrededor de las 185 libras de peso. Participó en diecisiete temporadas de la Liga Profesional Cubana y un torneo independiente. En 1926-1927, con el Almendares (.222 y 2-2); 1927-1928, alternando entre Habana y Cuba (.222 y 2-2); 1928-1929, con el Almendares (.200 y 2-5); 1929-1930 (.188 y 4-4); 1930 (.750 y 1-0); 1930, con el Habana del torneo independiente (sin datos y 0-2); 1931-1932, con el Almendares (.364 y 4-0); 1935-1936, con el Santa Clara (.271 y 3-5); 1937-1938 (.304 y 3-4); 1938-1939 (.240 y 11-4); 1940-1941 (.234 y 4-5); 1941-1942, con el Habana (.105 y 3-5); 1942-1943 (.340 y 10-3); 1943-1944 (.431 y 12-4); 1944-1945 (.259 y 8-5); 1945-1946 (.162 y 5-5); 1946-1947 (.224 y 10-3) y 1947-1948 (.125 y 1-3). Total incompleto a la ofensiva: en 895 veces al bate registró 233 hits para promedio de .260, con 105 anotadas, 118 impulsadas, 39 dobles, 5 triples, 1 jonrón y 1 base robada. Como lanzador: en 222 desafíos, de ellos 93 completos, tuvo balance de 85-61 (.582).

García de repente se convirtió en el as del Santa Clara en la temporada de 1938-1939, con 11-4, mejor que el salón de la fama Ray Brown. Solamente Martín Dihigo ganó más juegos ese año en la Liga de Invierno cubana. Manuel también bateo.240.[2]

En la Liga Profesional Cubana fue el 4to. de todos los tiempos en juegos ganados (85) y empatado en temporadas jugadas (17), 5to. en completos (93), 7mo. en perdidos (61) y 9no. en lanzados (222). Acaparó el récord de más temporadas ganando por encima de 10 juegos (4), tres veces encabezó las lechadas. Obtuvo el liderato de los lanzadores en 1942-1943 (10-3), y 1946-1947 (10-3), con el Habana.

 

Natilla Jiménez (derecha), junto a_ Cocaína

 

El 11 de diciembre de 1943 lanzó un juego sin hit ni carreras ante el Marianao (5-0). En 1944-1945, con los habaneros, fue líder en juegos completos (9), empatado con el célebre norteamericano Terris McDuffie, del Cienfuegos. En 1946-1947 resultó líder de los lanzadores en carreras limpias (2,03). Por aquellos años se radicó definitivamente en Venezuela, donde reposan sus restos.

En México hizo una carrera memorable, entre 1941 y 1949. Resultó el lanzador número veinticuatro en promedio de ganados y perdidos de por vida en aquel país hermano (96-68-.585) en 233 desafíos y 1 415 entradas lanzadas, propinó 532 ponches y 519 bases por bolas y una efectividad de 3,82. Allí trabajó con el Águila de Veracruz (1941 y 1949), Ángeles de Puebla (1942, 1943, 1944 y 1948), Alijado es de Tampico (1945, 1946 y 1948) y Tecolotes de Nuevo Laredo (1949).

Entre 1926 y 1936, se destacó en las Ligas Independientes de Color, o Ligas Negras norteamericanas, con los equipos: Cuban Stars West (1926-1931), Cuban Stars (1933) y New York Cubans de Alejandro Pompez (1935-1936).

El pequeño lanzador cubano tenía un buen control, excelente curva y muy buen cambio. Recibió el sobrenombre, porque con sus lanzamientos dormía a los bateadores como cuando se usa cocaína. Lanzó once campañas en las Ligas Negras.[3]

En su primera temporada de aquel circuito (1926), solo alcanzó balance de 3-6, pero al bate en 1927 logró .388. En 1935 estuvo con el New York Cubans y perdió el juego decisivo de la Serie Mundial contra el Pittsburgh Crawfords. En 1936 jugó por última vez en los Estados Unidos, y continuó su larga carrera en América Latina. En sus últimas dos campañas acumuló promedio de .480.

En Santo Domingo, República Dominicana, también hizo una labor destacada. En Venezuela lanzó un cero hit, cero carreras el 17 de abril de 1932 contra el Águilas de Valencia, además de dos desafíos donde propinó 20 ponches, el 4 de agosto de 1932 contra el Royal Criollos y el 14 de agosto de 1932 contra el Universidad, en 13 entradas.

Cuando no lanzaba se iba a los jardines y era un oportuno bateador, de buen poder. También se desempeñó con el Pastora de la Liga Profesional Zuliana (1947).

 

Mike González y Manuel García (Habana)

 

Cocaína García jugó tanto en la pelota de primera división de Caracas, como de Maracaibo. En la capital zuliana lo hizo durante tres campañas, mientras que en Caracas actuó por espacio de 8 temporadas, logrando proezas increíbles como aquella en la que lanzó contra las Águilas de Valencia (1932) un partido sin hit ni carrera, al tiempo que con el madero conectaba sencillo, doble, triple y jonrón, anotando hasta en 5 oportunidades. En esa temporada, La Amarga Droga, como también apodaban al célebre serpentinero cubano, ganó la triple corona de pitcheo y bateo. Fue, realmente, una inolvidable e histórica actuación.[4]

En 1940, con el Venezuela, lanzó otro juego sin hit ni carreras, ante el Cardenales de Lara. En ese país se desempeñó en las siguientes ligas y equipos: Liga de Caracas, con el Caribes (1932), Santa Marta (1935), Senadores (1936), Deportivo Caracas (1937), Venezuela (1938, 1939 y 1940), Magallanes (1943-1944).

En la Liga de Maracaibo estuvo con el Centauros (1934). Asimismo, en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, con el Magallanes (1946-1947). Como director estuvo con el Senadores de 1936, que se proclamó campeón, y en 1954-1955 con el Santa Marta.

   Su hijo Manuel García Jr., fue un jugador de posición,derecho. Nació el 3 de noviembre de 1942 en La Habana. No aparece registrado en el béisbol de la Isla. Residente en el país de Simón Bolívar, se desempeñó en la Liga Profesional Venezolana en ocho temporadas, entre 1963 y 1973, alternando con los equipos Tiburones de La Guaira y Tigres. En 155 desafíos y 290 veces al bate logró 60 hits para promedio de .207, con 11 dobles, 2 triples, 1 jonrón y slugging de .269.

 

 

(Con documentación de Roberto González Echevarría, Javier González y Carlos Figueroa, Severo Nieto, Alfredo Santana, Baseball-Reference.com, Seamheads.com. Negro Leagues Data Base, Andrés Pascual, Guías del Béisbol mexicano, dominicano y venezolano, Jesús Alberto Rubio, Carlos Castillo, Jaime Cervantes, Gilberto Dihigo, Juan A. Martínez de Osaba y Goenaga, Raúl Diez Muro, Peter Bjarkman,  Ángel Torres, James A. Riley, Yasel Porto Gómez, Adonhay Villaverde Blanco y otras fuentes).

 

 

 

[1] Gilberto Dihigo: Manuel García, el pitcher que drogaba a los bateadores.Publicado el 30 deabril de 2017, en El Nieto del Mambí. 2017.

 

 

[2]Juan F. Pérez:Home Page: Abril 21 de 2015.

 

[3] James A. Riley: Biographical Encyclopedia of the Negro Baseball Leagues. Carroll & Graf Publishers, Inc. New York, USA, 1994, p. 303.

[4] Javier González y Carlos Figueroa: 80 años de rivalidad beisbolera (1934-2014). PDVSA La Estancia, 2014, pp. 38-39.

 

 

 

 

 

 

 

2 comentarios

    • Dr. Reinaldo en 9 abril, 2019 a las 5:28 am
    • Responder

    Gracias Profe por acercarnos a esas grandes leyendas del bèisbol cubano, en especial a Manuel Cocaína García, la droga del béisbol cubano como se le decìa, este fue grande como el Inmortal (MD), un abrazo y mucha salud para usted y su familia.

      • Amaya en 9 abril, 2019 a las 8:08 am
      • Responder

      REI, en 2007 me fui para Villa Clara de vacaciones, la familia por parte de padre de mi esposa es de allá, exactamente de Manacas en Santo Domingo allí estuve una semana, y se hablaba mucho de este lanzador en todas las esquinas, pero te contaré, a mi nunca me gustó manejar, y entonces me llevé a mi chofer, a quien por cierto le gusta beber ron y cerveza, por las mañanas después de desayunar en casa de los parientes, arrancabamos el auto y saliamos a dar una vuelta, él dicharachero al fin me decia, Jefe ahora cuando salgamos, me da lo mismo poner intermitente a la derecha y doblar para la izquierda, que poner intermitente a la izquierda y doblar para la derecha, porque para ambos lugares hay curda, y es cierto a la derecha a 2 km estaba la fábrica de cervezas Manacas y a la izquierda a la misma distancia estaba la fábrica de ron Cubay, en cada lugar trabajaba 1 primo de mi esposa, pues saliamos y yo le decía ya al salir, puedes coger para donde quieras que después vamos a reciprocar la visita al otro lugar, así rellenabamos y en el resto del día era despejando y hablando con la parentela de pelota, y entonces todos hacian referencia a este gran pelotero al que hoy el gran profe Osaba le rinde homenaje, al terminar la semana de descanso, ya al salir le digo, ahora sipon intermitente y coge para la derecha que se acabó la fiesta y hay que irse para Pinar, a los 3 días me designaron para trabajar en la Isla de la Juventud

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