Lemay de la Rosa, la cárcel tiene un precio

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Lemay de la Rosa pudo haber sido uno de los mejores pitchers en la historia de las Series Nacionales. Foto tomada de chipress.

 


A continuación, usted leerá una historia a medias. Una historia cierta, pero a medias. Con mucha más información de la que hoy tengo en mi poder, confío en que este sería un material refinado. Usted tiene dos opciones: parar aquí mismo la lectura y dedicarse a otra cosa o llegar hasta el punto final. Sin embargo, le aconsejo que escoja la segunda alternativa por tratarse de un pelotero que, casi literalmente, fue tragado por la tierra. Hoy 17 de mayo poco se sabe de él y la esencia de escribir estas palabras de su vida provocará, probablemente, un alud de comentarios.  

Lemay de la Rosa Zaldívar es una suerte de fantasma en Google. Su nombre aparece, pero las informaciones exactas sobre él datan de hace casi dos décadas. De 2005 en adelante, hallar el nombre del lanzador es un milagro, a no ser en algún que otro trabajo estadístico que poco tiene que ver con él. No se trata de un jugador desconocido de míseros aportes a nuestro béisbol. Lemay llegó a donde muchos quieren llegar y pocos llegan. Solo que la vida se le torció un día de la peor manera.

Las torceduras suelen a veces ser fortuitas, pero su caso indica que fue él mismo el causante del desvarío. Según el Código Penal vigente en Cuba, alguien que incurra en el delito de tráfico de personas puede ser sancionado entre siete y 15 años de privación de libertad. En nuestro país es un delito grave. Él hace aproximadamente tres lustros fue acusado de ello y luego condenado a una medida punitiva de una década en prisión.

Según dijo a Cubalite una fuente que prefirió hablar desde el anonimato, de la Rosa iba a salir antes, pero la Seguridad del Estado se opuso. Al final, cumplió íntegra su condena. En mayo de 2011, un artículo publicado en el sitio Hablemos Press sobre la muerte de un prisionero, ubicaba a Lemay en el Destacamento 18 de la cárcel de Quivicán, uno de los centros penitenciarios más concurridos de la extinta provincia Habana, junto a los de Guanajay y Melena del Sur. Está ubicado casi a la mitad de la carretera entre Quivicán y San Antonio de las Vegas, hoy provincia Mayabeque. 

La propia fuente, que conoce a Lemay desde su llegada a la Serie Nacional, informó que hace escasos años salió de prisión. Puede haber sido entre 2015 y 2016, con casi 40 años y un utópico regreso oficial al béisbol. Algunos suelen salir sin ánimo de nada, pero él se reincorporó a la sociedad y hoy trabaja en el Inder de San José de las Lajas, donde nació el 17 de agosto de 1976. A menudo juega pelota callejera y su época de gloria no es algo que se olvide tan fácil.  

Su propia situación lo enterró en un ostracismo oscuro. Debe ser, o más bien, es duro ver entre rejas a un lanzador que en su momento clasificó entre los mejores zurdos del país. La vida carcelaria y sus adentros solo la conoce quien la sufre en carne propia. Hacerse una idea de lo que es la prisión o escuchar los cuentos y leyendas que emanan de ella, basta para entender solo una pequeña parte del fenómeno. La prisión corroe y suele ser un ejercicio de supervivencia en el que el cazador muchas veces termina cazado. En otros casos no.

La historia penitenciaria de Lemay podría ser contada por él mismo en una entrevista. A lo mejor un día se atreve, si es que realmente tiene ganas. Yo en su lugar no lo haría, preferiría verlo como un pasado intangible. Todo es personal. Pero tal vez para él tuvo un significado redentor y las enseñanzas, considera, merecen ser narradas. Eso sí, algún día, ¡escuchen periodistas!, al lajero debe dársele la oportunidad de recordar el buen pelotero que fue. Entre rejas no pueden quedar 10 Series Nacionales, como tampoco lo que él logró antes y después de llegar a nuestro principal torneo.

La vez que integró el equipo Cuba juvenil fue campeón en la edición de Canadá 1993. El cuerpo monticular de ese equipo era cosa seria. Años después, cuatro de sus lanzadores jugaron en Grandes Ligas. Vladimir Núñez, Hansel Izquierdo, Michael Tejera y el gran Liván Hernández. Tal vez Lemay hubiera sido el quinto.

En la Serie Nacional ganó 47 juegos, perdió 34, salvó 24 y trabajó para efectividad de 4.08. De su cambio de velocidad se habló mucho. Participó con Occidentales en el Juego de las Estrellas del 11 de febrero de 2001 en Pinar del Río, gracias a su balance de 7—0. En esa temporada lideró el campeonato en promedios de victorias y derrotas con 14—1.

Luego disfrutó su mejor momento con la selección nacional, el título en el Campeonato Mundial de Taipei de China en 2001, donde fue el único pitcher zurdo del elenco cubano y el de menos labor. Solo trabajó par de entradas en tres partidos.

Higinio Vélez le ofreció mayor protagonismo en la II Copa LG celebrada en 2001 en Maracaibo, Venezuela. Allí ganó el choque frente a los anfitriones, el cual determinó el primer lugar para los cubanos. La pizarra fue de 9×2 y conectaron cuadrangulares el industrialista Antonio Scull y el avileño Roger Machado, líder en jonrones.

La última derrota del lajero en Series Nacionales fue el 30 de enero de 2004 contra Granma, en un juego en el que fue bateado con facilidad. Ese también pudo haber sido su último partido. Luego comenzó el proceso investigativo en su contra que terminó en la condena de marras. Tenía 27 años y varias temporadas en espera.

En agosto, Lemay de la Rosa Zaldívar cumplirá 43 abriles y quién sabe si todavía se arrepiente de perder una década de su vida en prisión. Por más que una herida sane pronto, raras veces escapa de la cicatriz, esa marca vitalicia que recuerda en el cuerpo o en el alma la existencia de un pasado.

 

Tomado de: Cubalite.com

 

8 comentarios

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    • Amaya en 17 mayo, 2019 a las 8:33 am
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    Bueno jamás había sabido de él, yo llegué a pensar que se había ido de Cuba, el delito de tráfico de persona, siempre ha sido considerado grave por la peligrosidad social que entraña y por ende sus sanciones son severas y casi siempre tienen que cumplir la sanción integra

  1. Es dificil, pero tambien el mismo se truncó la carrera, debió preocuparse más por buscar la manera de llegar a otro nivel del beisbol y no de traficar personas, es posible que hubiera triunfado en cualquier otra liga en la que además hubiera labrado su futuro (ahora presente) jugando beisbol que es lo que más le gusta a él.

    • Janiel Izaguirre (Trinidad) en 17 mayo, 2019 a las 10:58 am
    • Responder

    Lastima que haya escogido el camino equivocado, eso es altamente castigado por la ley, lo vi jugar aqui en Trinidad antes de llegar al equipo habana en las ligas de desaroolo con Agropecuarios, jugó tambien jardines y primera base, uno de los batazos mas largos que se hadado en el estadio Rolando Rodriguez de trinidad lo conectó Lemay de la Rosa por el jardin derecho, en aquel equipo de liga de desarrollo tambien se encontraban el paracortos Armando Jimenez y los jardineros Rafael Orta y Ernesto Delgado, estos ultimos ascendieron luego al equipo Habana.

    Saludos.

    • Ramón García en 17 mayo, 2019 a las 12:30 pm
    • Responder

    Pensé que estaba en el extranjero.
    Me alegra su reincorporación a la sociedad y el deporte,
    Todos merecemos una segunda oportunidad, y ese delito de tráfico de personas en Cuba es bastante complejo,
    Lo recuerdo bien,
    Saludos

    • Chikungunya en 17 mayo, 2019 a las 2:48 pm
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    Una vez más el secretismo se interpone como barrera insuperable que nos deja sin saber de uno de los nuestros por largo tiempo, como dice Edith Massola, si no es aquí, donde si no, para enterarnos de cosas como estas.

    • Oleg en 17 mayo, 2019 a las 11:35 pm
    • Responder

    Chikungunya, a veces el secretismo tiene un componente ético para proteger a las personas, alguien cree que Lemay esté orgulloso de que todo el mundo conozca su desgracia?

      • Lolo22 en 18 mayo, 2019 a las 1:36 pm
      • Responder

      Su única desgracia fue la mala suerte que tuvo de que lo cogieron…si hubiesen cogido presos a todos los deportistas que intentan escapar… estarían mucho más llenas las cárceles y tuviéramos mucho menos peloteros en la mlb y otras ligas… pero parece que se puso pesado

    • Yohani en 17 mayo, 2019 a las 11:43 pm
    • Responder

    Su nombre lo había leído en una esquela del periódico un día con varios más acusados y me di cuenta que era el lo que no se le dió rimbombancia pero si salió en la prensa.

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