MLB; Combo de noticias: Entre tanto caos, Boone guía con éxito a N.Y. Ramos, de secuestrado a estelar de las Mayores. Y MUCHO +

8:15 PM

 

 
 @MikeLupica

Aaron Boone hizo la transición el año pasado de la cabina de transmisiones a uno de los trabajos con mayor presión en el deporte profesional, dirigente de los Yankees de Nueva York. Boone, quien en sus tiempos como jugador pegó uno de los jonrones más famosos en la historia de los Bombarderos — contra los Medias Rojas en el cierre de la 11ma entrada del Juego 7 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana del 2003 — ahora estaba a cargo de guiar al equipo del Bronx a una Serie Mundial de igual manera que lo hizo con su bambinazo.

La campaña antes de la llegada de Boone, los Yankees estuvieron bastante cerca de su primer Clásico de Otoño desde el 2009, cuando bajo el mando de Joe Girardi tenían una ventaja de 3-2 sobre los Astros en la Serie de Campeonato de la Liga Americana del 2017 tras llevarse tres partidos consecutivos en el Yankee Stadium. Luego dejaron de batear cuando la serie se trasladó al Minute Maid Park de Houston. Los Bombarderos no sobrevivieron los Juegos 6 y 7. Y poco después, Girardi fue despedido.

En ese momento, el gerente general Brian Cashman tomó una atrevida decisión al contratar a Boone. Luego el conjunto de Nueva York consiguió 100 victorias en el 2018, pero no logró superar a los Medias Rojas en la postemporada. Inmediatamente después de la campaña, la gente estaba ansiosa por ver cómo le iría a Boone en su segundo año.

“Hasta para alguien tan inteligente como Aaron”, dijo el ex capataz y ahora alto ejecutivo de Major League Baseball, Joe Torre, “se dio cuenta de que cuando pasas de la cabina a la cueva, el juego se mueve mucho más rápido. Y no puedes cortar a comerciales. Debes anticiparlo todo”.

Torre también trabajó como comentarista antes de ser contratado como manager de los Yankees en 1996. Desde ese momento, lo único que Torre hizo al mando de los Bombarderos fue dejar su huella en la historia, conquistando cuatro Series Mundiales en cinco años, la racha más histórica del equipo desde que ganaron cinco Clásicos de Otoño consecutivos de 1949 a 1953. A la vez, Torre fue más que el piloto de los Yankees. Fue uno de los mejores y más valiosos líderes en todos los deportes.

Torre conoce mejor que casi todos el escenario en el Yankee Stadium, la ciudad en la que Boone trabaja, el asiento que Boone ocupa ahora mismo. Conoce el puesto, uno en que Boone ha cumplido sus funciones de manera genial con 16 de sus jugadores — incluyendo algunas de sus estrellas — en la lista de lesionados.

“Platicamos hace unas semanas”, declaró Torre. “Le dije que lo mejor que he visto es que ahora está contando más con sus instintos. En una situación como por la que ha pasado, debes combinar la intuición con la analítica. Los números son importantes, pero esto aún se trata de guiar a seres humanos”.

Luego Torre agregó entre risas, “Y de qué manera lo ha hecho con tanta gente nueva”.

Con todos esos jugadores fuera de acción, los Yankees aplastaron a los Rays el domingo y vencieron a los Orioles lunes y martes, lo que le dio al ahora puntero equipo de Boone foja de 22-7 después de comenzar con marca de 8-10.

Cashman ha ayudado a Boone de gran manera y con consistencia, agregando a muchachos como el colombiano Giovanny Urshela, Cameron Maybin y hasta el cubano Kendrys Morales, quien se integró al equipo la semana pasada e inmediatamente comenzó a pegar jonrones. Pero Boone ha hecho un excelente trabajo con su equipo, incluso cuando no ha sido el grupo que pensó que iba a liderar a comienzos de la campaña.

“Sé que la gente habla de octubre”, expresó Torre. “Se trata de los Yankees. Siempre te juzgarán por lo que hagas en octubre. Pero en los playoffs siempre hay algo de suerte para el que sea el manager del equipo. Cuando llegué, tuvimos la fortuna de contar con todo ese talento a finales de los años 90. Pero incluso con eso, sabía que la suerte también tenía que estar de mi lado. Estaba consciente de que enfrentaríamos obstáculos a esas alturas del año. Y obviamente, después hubo algunos”.

De todos los que han observado el trabajo de Boone este año, Torre posiblemente sea el que ha quedado más impresionado. Conoce el puesto, así que sabe muy bien lo que está observando. Y lo que está viendo es lo siguiente: Como manager, nadie está haciendo un mejor trabajo que Boone.

Mike Lupica es columnista de MLB.com.


 

Los Indios designaron a CarGo para asignación

 

CLEVELAND — Los Indios de Cleveland colocaron en asignación al jardinero Carlos González luego que el veterano venezolano no pudo aportar producción para un equipo con una menguada ofensiva durante toda la temporada.

González, quien firmó un contrato de ligas menores en los entrenamientos de primavera, bateó para .210 con dos jonrones y siete carreras impulsadas en 30 juegos con los Indios. El toletero zurdo, de 33 años de edad, jugó las previas 11 temporadas con los Rockies de Colorado.

El manager Terry Francona dijo el miércoles que fue difícil desprenderse de González, pero que los Indios querían darle más oportunidades a Jordan Luplow y al colombiano Oscar Mercado, ambos derechos.

“No estábamos viendo la ofensiva que necesitábamos y él también dijo eso”, comentó Francona. “¿Llegará en otros 100 turnos? No tenemos una bola de cristal y ninguno de nosotros es lo suficientemente inteligente para saber el resultado de los próximos 100 turnos”.

Los Indios esperaban que el venezolano de 33 años ayudara a compensar la pérdida del jardinero Michael Brantley en la agencia libre. González, quien tuvo varias temporadas productivas con los Rockies, no aportó lo suficiente en una ofensiva que está cerca del fondo de la Liga Americana en varias categorías.

“También estamos en un punto en el que debemos averiguar más de estos jóvenes”, comentó Francona en referencia a Luplow y Mercado. “Y si no lo hacemos, podría ser un error. Debemos averiguar si estos muchachos son jugadores con los que podamos ganar”.

Francona también informó que el receptor puertorriqueño Roberto Pérez, quien tuvo que salir del juego del martes tras ser impacto en la máscara por un batazo de foul, no tendrá que pasar por el protocolo de la lista de jugadores con conmociones. Pérez se sometió a una serie de pruebas y estará sin jugar durante unos cuantos días.

“Llegó esta mañana y dijo que se sentía muy bien y que veía muy bien, lo cual es una excelente señal”, declaró el manager. “Se le practicaron varios análisis y se le enviaron al médico de la liga. Y de hecho salió muy, muy bien. Casi al 100%”.

El equipo subió al receptor Eric Haase de su sucursal de Triple A en Columbus.


 

Broxton de Mets a Orioles por dinero para firmas

 

BALTIMORE — Después de jugar un mes sin un verdadero jardinero central en el roster, los Orioles taparon ese hueco de su roster el miércoles al adquirir a Keon Broxton de los Mets. Baltimore envió dinero para la cuota de firmas internacionales a Nueva York a cambio de Broxton, que había sido designado para asignación la semana pasada.

Broxton bateó 20 jonrones para los Cerveceros en el 2017, pero en las últimas dos temporadas ha visto poca acción en la gran carpa, ligando para .165 con .568 de OPS en 85 juegos para Milwaukee y Nueva York. Ligó para .143 sin cuadrangulares en 34 juegos esta campaña, su primera en los Mets.

Broxton, de 29 años, batea .216 de por vida con .710 de OPS en cinco campañas en la gran carpa.

La llegada de Broxton desató varios movimientos en los Orioles. El derecho dominicano Yefry Ramírez fue designado para asignación, tomaron al diestro Chandler Shepherd de waivers de los Cachorros y transfirieron a Alex Cobb a la lista de lesionados de 60 días.


 

Ramos, de secuestrado a estelar de las Mayores

 
 @NathalieMLB
 

NUEVA YORK — Algunos años, es con champán. Otros, con cocteles. Pero de una manera u otra, el receptor venezolano de los Mets, Wilson Ramos, celebra cada 11 de noviembre como si fuese “un cumpleaños”.

Fue un día como ése, en el 2011, que las autoridades venezolanas liberaron a Ramos de los secuestradores que lo habían raptado frente a la casa de su familia en su natal Valencia, con la intención de pedir rescate. Después de una intensa búsqueda policiaca que duró dos días y terminó con un tiroteo en las montañas al oeste de la ciudad, Ramos regresó a su casa, ileso.

Sobresaltado, sí. Pero sano y salvo.

“Siento que yo volví a nacer ese día”, manifestó Ramos hace poco en el Citi Field. “Trato de disfrutarlo al máximo, porque fue un día muy especial. Un día súper maravilloso, en el cual volví a ver a mi familia, a mi madre, a mi padre, a mis hermanos”.

Ramos tenía 24 años y acababa de terminar su temporada de novato con los Nacionales al momento de ser secuestrado. Para cuando se reportó al campamento primaveral de Washington en el 2012, ya tenía la fecha de su liberación tatuada en forma numérica (11-11-11) en la parte interior del antebrazo izquierdo, junto con un verso de la Biblia.

Decir que Ramos tiene suerte de estar vivo es quedarse corto; el tatuaje le impide olvidarlo.

“Conozco muchos casos en mi país en los cuales esas personas no regresan a sus hogares, no vuelven a ver a sus familias”, expresó Ramos. “Por eso yo digo que volví a nacer, porque de verdad Dios me dio la oportunidad de salir ileso de eso y fue como otra oportunidad de vida”.

CINCUENTA Y UN HORAS

En el 2011, Ramos registró promedio de .267 con 15 jonrones y 52 carreras producidas en 133 juegos por Washington y terminó en el cuarto lugar en las votaciones para el premio al Novato del Año en la Liga Nacional. Pero fue otra cifra, los US$415,000 que devengó esa temporada, la que presuntamente llamó la atención de los hombres armados que lo hallaron afuera de su casa en el barrio de Santa Inés de Valencia alrededor de las 6:45 p.m. el 9 de noviembre, lo metieron en una camioneta frente a su familia horrorizada y salieron huyendo.

En la cabaña donde lo tenían, rodeado por lo que llegó a describir como “prácticamente una selva”, Ramos no conseguía el sueño. No tenía apetito de las arepas que le ofrecían sus captores. Aunque no sabe exactamente cuántas libras bajó, recuerda verse más delgado cuando su odisea terminó después de unas largas 51 horas.

Ramos le dijo a un canal del estado en Venezuela que los secuestradores se burlaban de él y que hablaban del dinero que iban a extraer a costa suya. Los últimos momentos de su cautiverio estuvieron entre los más aterradores, ya que los secuestradores y la policía intercambiaron disparos, aunque, según el gobierno venezolano, no hubo fatalidades.

“Nadie está preparado para vivir una experiencia como ésa, de sólo pensar en no regresar a casa, en no volver a ver a tu familia”, dice Ramos. “Fue bastante traumático para mí”.

Aunque se cree que Ramos es el único ligamayorista que ha caído en manos de secuestradores en Venezuela, los familiares de jugadores de las Mayores han sido blanco durante años en un país en el cual la instabilidad económica ha engendrado el crimen y la violencia. Las madres de los ex lanzadores Ugueth Urbina y Víctor Zambrano fueron secuestradas, al igual que un hijo y otros dos familiares del cátcher Yorvit Torrealba; todos fueron rescatados con vida. El hermano del ex receptor Henry Blanco no corrió con la misma suerte.

El caso más reciente se produjo en febrero del 2018, cuando la madre del receptor de los Piratas, Elías Díaz, fue raptada y rescatada a los tres días.

Los secuestros no representan el único peligro que corre un deportista profesional en Venezuela. Luis Valbuena y José Castillo fallecieron en diciembre en un accidente automovilístico que se produjo cuando el vehículo en el que viajaban de la capital de Caracas a la ciudad de Barquisimeto se accidentó, al intentar el chofer evitar un obstáculo colocado en la carretera por asaltantes.

No obstante, Ramos dice que el secuestro lo tomó por sorpresa.

“Siempre he sido una persona que le gusta ayudar a los demás. He estado siempre con mis amistades, con mis vecinos, siempre he sido esa clase de persona”, manifestó Ramos. “Fue algo que no me lo esperaba. Súper doloroso”.

Por otro lado, fue grande el apoyo que sintió de su comunidad.

Mientras las autoridades buscaban a Ramos, sus fans organizaron vigilias, no solamente en Venezuela, sino también afuera del Nationals Park. Lo segundo fue un gesto que tomó por sorpresa a Ramos, dado que había disputado apenas una temporada completa en la capital estadounidense.

“Me conmovió bastante lo que hizo la fanaticada en Washington”, dijo Ramos. “Me brindaron un apoyo súper enorme. No me lo esperaba. Eso me hizo sentir bastante contento”.

HACIA ADELANTE

Fuera del tatuaje, el secuestro no dejó huella física en Ramos; sus cicatrices fueron de las que no se ven.

Se alarmaba de escuchar cualquier ruido. En ocasiones, le costaba quedarse dormido. Y dormir no siempre era un escape.

“A pesar de estar [en Estados Unidos], sabiendo que no me iba a suceder nada, muchas veces me despertaba a media noche porque escuchaba algún ruido y tenía pesadillas de que podían llegar y agarrarme otra vez y llevarme con ellos”, cuenta Ramos.

Con su familia residiendo aún en Valencia, vivía con un terror constante de que algo semejante pudiera sucederle a una persona allegada.

La verdad que fueron muchas cosas las que viví y varios años los que tuve eso en mi cabeza, pensando en ese daño que me pasó a mí”, dice Ramos. “No quisiera deseárselo a nadie, no quisiera que le sucediera a nadie en mi familia porque sería el mismo dolor lo que viviría”.

Los Nacionales le recomendaron que fuera a psicoterapia. El hombre apodado “El Búfalo” no lo consideró necesario.

“Traté de hacerme el fuerte, pensando en que yo lo iba a superar”, dice Ramos. “El día a día aquí en mi trabajo me iba a ayudar a superarlo, el venirme para acá a Estados Unidos me iba a ayudar a superarlo, porque es un país donde no se ve ese tipo de cosas. De verdad que gracias a Dios pude lograrlo”.

Pero Ramos no se fue inmediatamente de Venezuela después del secuestro, en parte porque estaba ansioso por volver al terreno de juego.

Apenas 11 días después de haberse tirado al suelo al escuchar disparos, Ramos estaba agachado detrás del plato para su debut de temporada con los Tigres de Aragua, como tenía previsto hacerlo desde el momento en que regresó a Venezuela tras la conclusión de la campaña de Grandes Ligas.

“Muchas personas me decían que me fuera del país. Que por qué no me había ido. Yo simplemente le di la respuesta que no estaba preparado para irme del país a pesar del daño psicológico que viví, de lo que me sucedió. Una de las cosas que me iba a ayudar a mi iba a ser seguir jugando béisbol y de verdad que me ayudó bastante”.

DE REGRESO AL TERRENO

El 9 de noviembre del 2011, la vida le sonreía a Ramos.

Había firmado con los Mellizos siete años antes, unas semanas antes de cumplir 17 años. Pasó a los Nacionales en un cambio en julio del 2010. Cuando Washington lo convocó al equipo grande esa temporada, el ídolo de su niñez, el puertorriqueño y futuro Salón de la Fama Iván Rodríguez se convirtió en su compañero de equipo. El día que fue secuestrado, ya había comprado una casa nueva para su familia en Valencia, pero aún no se habían instalado.

La ironía de verse en peligro como consecuencia de haber logrado sus sueños no pasó desapercibida.

“Es algo doloroso, porque nosotros desde chiquitos luchamos por lograr este sueño de jugar béisbol, de jugar en Grandes Ligas, y me pasa algo por ser pelotero”, señala Ramos.

Pero Ramos considera que fue precisamente el béisbol fue lo que le permitió salir adelante. “El estar aquí jugando lo que sé hacer, haciendo lo que sé hacer, me ayuda bastante a despejar mi mente”, dice, a la vez que echa un vistazo alrededor del Citi Field desde la cueva de los Mets. Aunque también ha tenido sus malos momentos en el terreno de juego.

En el 2012, sufrió desgarres en el menisco y el ligamento anterior cruzado de la rodilla derecha a mediados de mayo y tuvo que someterse a dos cirugías. Debido a ésas y otras lesiones, disputó apenas 191 juegos a nivel de Grandes Ligas del 2012 al 2014. Luego en el 2016, faltando cinco juegos de temporada regular por disputar, justo cuando estaba en posición de cobrar como agente libre después de una campaña en la que bateó .307 con 22 jonrones y 80 remolcadas en 131 juegos por Washington y fue convocado al Juego de Estrellas, sufrió otro desgarre en la rodilla derecha.

Aun así, los Rays lo firmaron por dos años, dándole la oportunidad de completar su rehabilitación y reestablecer su valor. Eso fue justo lo que hizo Ramos, quien fue convocado al Juego de Estrellas el año pasado antes de ser canjeado de los Rays a los Filis. En diciembre, firmó con los Mets por dos años y US$19 millones.

Dice Ramos, “A pesar de que sucedió esto tan malo para mí en mi carrera [en el 2016], se me abrieron puertas las cuales me hicieron seguir trabajando duro, seguir enfocándome y dando el 100 por ciento. Después de muchas cosas malas, cosas buenas también vienen”.

FINAL FELIZ

Con los años, a medida que los ligamentos en su rodilla se desgarraban y sanaban, la mente de Ramos también se recuperó.

Convertirse en padre de familia lo ayudó.

Hoy en día, los malos recuerdos ya no perturban su sueño ni lo atormentan cuando está en la playa o en la piscina con sus hijos, Antonella, de 4 años, y Wilson Jr., de 1, quienes disfrutan el agua tanto como él. En enero, él y su esposa, Yely, celebraron su quinto aniversario de bodas. La familia vive en Miami durante el receso de temporada.

“No hago más que pensar en su bienestar en salir a mi trabajo a tratar de luchar por darles un buen futuro”, dijo Ramos sobre su familia. “Ese tipo de cosas son las que me han hecho que no recuerde más ese mal momento”.

Sus tatuajes más recientes corroboran sus palabras: Ramos lleva el nombre de Antonella en la parte de adentro del antebrazo derecho y el de Wilson Jr. en la parte exterior. Ambos tatuajes son más grandes y llamativos que el “11-11-11” en su otro brazo.

Como sus compatriotas, Ramos se mantiene pendiente de la crisis política y humanitaria que vive ahora mismo Venezuela. Incluso hubo un momento durante los entrenamientos primaverales en el que la preocupación por sus seres queridos llegó a ser tanta que le pidió al manager Mickey Callaway un día libre para despejar la mente. Lo pasó en un parque de agua con sus hijos.

Pero el secuestro es algo en lo que se pone a pensar solamente cuando alguien toca el tema.

“Para mí, eso es un libro cerrado, una historia muerta”, afirma Ramos.

El 11 de noviembre es la excepción. Ése es un día para reflexionar y celebrar.

“Aprendí ese día a valorar más la vida, el día a día”, dice Ramos. “Se me dio la oportunidad de hacer una vida con mi esposa, de casarnos, de tener mis dos hijos. De verdad que eso es una manera muy bonita de ver la vida desde otro punto de vista.

“Ellos me ayudaron a olvidar ese mal momento y ya no hago más nada que pensar en ellos y vivir para ellos y dar lo mejor de mí por ellos”.

Nathalie Alonso es parte del equipo editorial de LasMayores.com, la página oficial de MLB en español. Puedes seguirla por Twitter en @NathalieMLB.


 

Flores (pie) a la lista de lesionados de D-backs

 
 @oapostrophesd

SAN DIEGO — El venezolano Wilmer Flores, jugador del cuadro de los D-backs, fue colocado en la lista de lesionados de 10 días debido a un golpe en el pie derecho. El equipo subió al también infielder venezolano Ildemaro Vargas desde Triple-A Reno.

Se pensaba que la lesión de Flores, sufrida el domingo al ser golpeado por un pitcheo de Drew Pomeranz de San Francisco, no le iba a hacer perder más de un día. Pero Flores sintió molestias antes del juego del martes y el equipo decidió inhabilitarlo.

“Estaba experimentando un poco más de dolor del que esperábamos”, dijo Lovullo. “No tenemos mucho margen de maniobra con nuestra banca. Nos dimos cuenta de que lo mejor era inhabilitarlo, dejarlo descansar y recuperarse al 100%”.

Flores, de 27 años, batea .281/.326/.398 en 42 juegos esta temporada, repartidos entra la primera y la segunda base. Ha sido particularmente efectivo contra zurdos, dejando un OPS de .864.

Vargas, de 27 años, bateó .200 en 26 juegos por los D-backs antes de ser bajado a Triple-A el 11 de mayo. En ocho juegos en Reno, ligó para .406/.513/.688.

Shaun O’Neill es reportero y editor de MLB.com


 

Judge aumenta sus actividades sobre el terreno

 
 @BryanHoch

BALTIMORE — El jardinero de los Yankees, Aaron Judge, dio otro paso en su recuperación de un tirón en el oblicuo derecho al aumentar su trabajo sobre el terreno.

Judge se paró en la caja de bateo para observar lanzamientos durante la sesión del bullpen de Masahiro Tanaka en Baltimore. Judge luego realizó ligeros lanzamientos y corrió antes del partido de los Bombarderos contra los Orioles. Aunque el toletero todavía no está listo para dar swings, el dirigente Aaron Boone dijo que parece que Judge avanza por el camino correcto.

“Sé que desde la semana pasada ha podido sostener un bate”, explicó Boone. “Siente que está un poco más cerca. Todavía no ha llegado al punto deseado. Definitivamente, ha mejorado”.

Judge, quien ha estado fuera de acción desde el 20 de abril debido a la dolencia, comenzó a tirar el domingo, según informó Boone.

Bryan Hoch ha estado a cargo de la cobertura de los Yankees para MLB.com desde el 2007.


 

Cora optimista tras sesión de pitcheos de Eovaldi

 

TORONTO — Nathan Eovaldi lanzó una sesión desde el bullpen el martes como parte de su recuperación de un procedimiento al que se sometió en abril para removerle algunas partículas desprendidas del codo derecho.

Eovaldi hizo 35 pitcheos, incluyendo su recta cortada y su recta de los dedos separados por primera vez, lo que dejó optimista al manager de los Medias Rojas, el puertorriqueño Alex Cora. Ahora, uno de los retos del equipo será llevar al ritmo adecuado a Eovaldi, pues el derecho está muy ansioso por volver a la loma.

“Todo el mundo sabe cómo es este muchacho, así que tenemos que asegurarnos de llevarlo con calma”, dijo Cora. “Si fuera por él, el proceso sería muy rápido. Sus pitcheos se vieron muy bien. Estaba de buen humor en el clubhouse (después de la sesión)”.

Cora dijo que espera que Eovaldi haga otra sesión desde el bullpen, una decisión que tomarán una vez sepan cómo reaccionó su cuerpo tras el trabajo hecho el martes.

En cualquier caso, su vuelta será bienvenida dentro de la rotación de Boston. Durante sus primeras cuatro aperturas en abril, Eovaldi tuvo 6.00 de efectividad y tuvo problemas de control, pero su velocidad estuvo a la par de lo mostrado en el 2018.


 

Greinke es el 37mo en MLB con 2,500 ponches

 

SAN DIEGO — Zack Greinke alcanzó un hito bien importante en su carrera el martes en el Petco Park, pero también vio cortada una cadena personal.

El derecho de los D-backs llegó a 2,500 ponches en su carrera cuando abanicó al dominicano Franmil Reyes en el cuarto episodio. Dos innings más tarde, la seguidilla de Greinke de 178 bateadores enfrentados sin permitir un jonrón terminó cuando Eric Hosmer le pegó un vuelacercas de dos carreras para que los Padres ganaran 3-2.

Greinke, de 35 años, es el 37mo lanzador en llegar a 2,500 ponches y el quinto activo en lograrlo, uniéndose a CC Sabathia (3,013), Justin Verlander (2,795), Max Scherzer (2,536) y el venezolano Félix Hernández (2,501).

Tras el juego, en el que ponchó a cinco para llegar a 2,502 de por vida, Greinke se puso por delante de Hernández y empató al miembro del Salón de la Fama Christy Mathewson en el lugar 35 de todos los tiempos.

Greinke, quien está en su 16ta temporada en las Grandes Ligas, tiene 615 ponches en cuatro temporadas con los D-backs. Consiguió 931 con los Reales, 323 con los Cerveceros, 78 con los Angelinos y 555 con los Dodgers.

 

Tomado de: LasMayores.com

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