Fiesta en América-Resurrección

00:47 am

 

Por el peñista:
Rubén Darío García Caballero

 

 

Era el todo o nada. El boleto a cuartos o el regreso a casa. Salvar (por el momento) una Copa para el olvido o confirmar la peor actuación albiceleste de la historia. Argentina, el mismo equipo que naufragó ante Colombia y casi es arrastrada hasta el fondo del océano por Paraguay, vivía una de las jornadas más dramáticas e indescifrables de su historia, aunque esto se hace costumbre cada vez más.

Pero esta vez el rival de turno no eran los cafeteros, con esa generación dorada que parece que va en declive pero que sale con el bote completo del grupo de la muerte. Tampoco es Paraguay, que con más garra que futbol está a un paso de cuartos de final con solo dos puntos. Enfrente estaba Qatar, esa exótica selección (aunque a algunos no les guste decirle así) que encandiló a más de uno en estos días. A la hora buena, cuando los cuentos de hadas terminan y las princesas vuelven a ser cenicientas, la camiseta, a pesar de que muchos que la llevan no la merezcan, pesa. Y, a veces, demasiado. Hoy fue uno de esos días en que los uniformes cobran todo el valor. Argentina, que necesitaba un lavado de cara urgente, tiró de eso y de muchas cosas para vencer a unos cataríes que a pesar de no ser un rival del todo complicado, podían sacarle un buen susto. Pero a la albiceleste le salió casi todo perfecto. Gol tempranero, fallos a boca de jarro, centros pasados que no encontraron rematador vinotinto, tiros libres al palo, etc. Con sufrimiento, algo que parece ya está impregnado en el ADN de los equipos de la tierra de Maradona, Fangio y el Che, pero salieron de Porto Alegre con el triunfo en la mano y el objetivo cumplido. Agüero y Lautaro Martínez, tan iguales y a la vez tan diferentes, se encargaron de las dianas y de hacer resurgir de las cenizas a un equipo hecho pedazos.

 

 

Ahora el Maracaná y Venezuela esperan por los de azul y blanco. Se puede decir que tuvieron suerte, porque les podía haber tocado Brasil, aunque los de Dudamel no serán un jamón. Brasil puede dar un buen testimonio acerca de eso. Y como están las cosas y con los antecedentes más recientes rondando al templo del futbol, cualquier cosa puede ocurrir el próximo miércoles en aquel estadio al que solo pudieron silenciar el papa Juan Pablo II, un tal Frank Sinatra y el gol de un celeste llamado Alcides Chigguia.

 

 

 

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7 comentarios

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    • Chikungunya en 24 junio, 2019 a las 8:17 am
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    Esta Argentina sigue dando tropezones, apareció Dybala y dió la asistencia de la tranquilidad al Kun Aguero que al fin se hace justicia, Messi puede hoy celebrar su cumpleaños 32 en paz.

  1. Me parece genial que haya jugado Dybala, al fin lo ponen con la selección junto a Messi. Pero alguien puede explicarme: POR QUÉ DEMORARON TANTO LOS TÉCNICOS ARGENTINOS EN PONERLOS A JUGAR JUNTOS?

      • Chikungunya en 24 junio, 2019 a las 10:21 am
      • Responder

      Desde el 2017 no jugaban juntos, demasiadas conjeturas, al final nadie se explica como sucede.

    • manuel en 24 junio, 2019 a las 11:42 am
    • Responder

    No entiendo de que fiesta hablan y cual es la resureccion, primero Paraguay los perdona fallando de forma increible un penal que los hubiera dejado fuera, luego Catar con 2 errores infantiles en defensa le anotan 2 goles, no creo que Argentina este para fiesta.

    • Ramón en 24 junio, 2019 a las 11:56 am
    • Responder

    Al menos Messi podrá celebrar su cumple con un poco de alegría porque la actuación de Argentina en esta Copa ha dejado mucho que desear, repito lo que comenté hace algunos días, el futbol es un juego de equipo donde cada cual tiene una posición, pero el juego colectivo es muy importante y cuando eso falla, es muy difícil ganar aunque tengas el mejor del mundo. Sobre todo si tienes lagunas en la defensa.
    Un abrazo. Saludos a la peña.
    PD: Daimir llevo varios días ausente por problemas de enfermedad, por eso no comentaba, me reincorporo hoy y me pongo al día. Espero que todos estén bien por allá.

    1. Coño hermano no sabíamos que estaba en enfermo, me alegra mucho verlo por acá nuevamente y espero que ya este completamente OK. Por acá todo bien, gracias por preguntar. Un abrazo.

    • Amaurys Sánchez R. en 24 junio, 2019 a las 11:35 pm
    • Responder

    Me dijo mi hijo que el por qué no jugaba Dybala junto a Messi era porque el Argentino decía que no jugaba con él y al parecer tenía mucho peso esa postura. Lo cierto es que parece que hay incopatibilidad entre ambos o de Messi con Dybala. En ese mundo hay de todo y nada es de estrañar. Yo creo que Dybala debe jugar porque es un apoyo mas y una preocupación para el rival porque es un talentoso jugador. De jugar Dybala considero que aumentarían las posibilidades de triunfo de Argentina.

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