OPINIÓN-PROPUESTA; ¿Más de lo mismo?….

7:40 PM

 

 

Por el amigo de la MD: Tino Iturralde Álvarez.

 

 

INDICE.

  • Introducción (página 2)
  • ¿Por qué desaparecieron las Selectivas? (página 3)
  • Sistemas de competencia (página 5)
  • Sub series, frecuencia de los partidos, horarios (8)
  • La duración de los juegos (9)
  • Las pausas (10)
  • Siempre que llueve…. ¿escampa? (11)
  • Los refuerzos (12)
  • La última improvisación (13)
  • Los play off por dentro (14)
  • La Habana es La Habana y el Latino es el Latino (16)
  • La pérdida del interés y el espectáculo (17)
  • Las estimulaciones económica y psicológica (19)
  • Dos propuestas de estructura (20)
  • Epílogo (29)

ANEXOS 1, 2, 3, 4 (archivo Excel adjunto).

  • INTRODUCCIÓN.

Hace algún tiempo los dirigentes del beisbol en nuestro país están más concentrados en insertar a nuestros peloteros en torneos foráneos y en tratar de ganar algo del terreno perdido en las actuaciones del equipo Cuba mediante esa estrategia, que en buscar la forma de lograr que nuestro campeonato mayor sea más atractivo y estimulante para los peloteros y la afición, elevando su nivel competitivo y reforzando el espectáculo.Esos tres objetivos son importantes y se insertan en un todo, pero al último no se le ha otorgado la importancia que requiere o no se ha trabajado con la intensidad, análisis e inteligencia que demanda.

Por estos días se comenta que para la temporada 2020-2021 se va aplicar una “nueva estructura” que va a eliminar el Campeonato Nacional Sub-23 y a dotar a la Serie Nacional en su primera fasede más partidos para los 16 equipos, 75 en total, para clasificar a 6 u 8 conjuntos a la segunda etapa. Es decir, los 10 u 8 equipos eliminados para la segunda fasejuegan 30 partidos más.Esta versión sólo resuelve un problema de los muchos que subsisten. El resto es más de lo mismo.

A propósito, se impone la pregunta que muchos nos hacemos y desde hace bastante tiempo espera por la respuesta de los dirigentes beisboleros cubanos: ¿Por qué se rechazala celebración de una Serie Selectiva o algo similarcomo brillante colofón de la campaña beisbolera?.En las últimas 6 décadas, los mejores torneos de beisbol efectuados en nuestro país han sido las Series Selectivas, muy especialmente las de 6 equipos (1978-1985).

Estoy seguro que si algún día responden a esa pregunta será justificando su rechazo con elementos subjetivos que en nada van a coincidir con el criterio al respecto que manejamos muchas personas.

Cada provincia responde por sus logros o fracasos. Sus dirigentes son los máximos y únicos responsables de ello, es decir, dela conformación de sus equipos incluida la selección de refuerzos, de su actuacióny del buen o mal funcionamiento de toda la logística que se mueve alrededor de la competencia.

Si se hace una Selectiva o algo parecido donde los colectivos participantes no sean los específicos de cada provincia, entonces la conformación de esos conjuntos, la mayor parte del trabajo logístico y toda la responsabilidad del éxito o el fracaso del torneo recae sobre la Dirección Nacional de Beisbol, sus funcionarios y dirigentes.En dos palabras: tienen que trabajar mucho más y adquieren una responsabilidad mayor.

Insisto en el tema de reincorporar las Selectivas dentro de nuestro beisbol de mayor nivel porque ese es un elemento clave en mis propuestas de estructura. Por tanto, creo necesario hacer algunas aclaraciones al respecto.

 

  • ¿POR QUÉ DESAPARECIERON LAS SELECTIVAS?.

Uno de los argumentos más utilizados por los actuales detractores de las Selectivas fue su eliminación, su imposibilidad de mantenerse en el tiempo. Utilizan disímiles factores como causas de ello, la mayoría de carácter subjetivo.

Tengo 68 años de edad, viví aquella época, disfruté ese beisbol y también fui testigo de la involución de esas Selectivas hasta su desaparición. A continuación rememoro los principales elementos que conspiraron contra ella:

  • Hasta 1977 en que se crearon las 14 provincias se justificaban las Selectivas con los 6 equipos representativos de los antiguos territorios; pero tres o cuatro años después esa estructuración de las selecciones comenzó a oponerse a la justa aspiración de muchos atletas a integrar conjuntos selectivos y por ende, al desarrollo de los territorios a los que pertenecían. Por ejemplo, Pinar y Matanzas conformaban su selección con peloteros de su conjunto titular y su equipo sucursal a la Nacional, y Oriente tenía que hacerlo con atletas de 5 colectivos. Entonces, integraban los conjuntos pinareño y matancero jugadores que en la Nacional rendían mucho menos que algún que otro atleta guantanamero, santiaguero, granmense, holguinero o tunero que se quedaba fuera. Eso, además de injusto,hizo que por aquella época la mayor fuerzay desarrollo se inclinara totalmente hacia la región occidental. Posteriormente, los 8 equipos Selectivos no resolvieron totalmente ese problema puesto que las provincias de Pinar del Río y Matanzas continuaron favorecidas al presentar su conjunto provincial junto a Ciudad de La Habana; no así Las Villas y Mineros, que se conformaban con atletas de tres provincias. Más adelante, cuando llegaron las Selectivas de 4 equipos (también con marcados desbalances en la estructuración de los colectivos), esos torneos ya estaban en franca decadencia hasta su total eliminación. Es decir, en el cambio de la división político administrativa del país y la incapacidad por parte de los entonces dirigentes beisboleros de adaptar objetivamente y con luz larga ese cambio a la estructura de la Serie Selectiva de tal forma que las posibilidades fueran lo más pareja posible para los 14 nuevos territorios, radicó el primer escollo que encontraron esos torneos élite.
  • A partir del momento en que nacieron las post-temporadas en la 29 SN(1989/1990) las Selectivas comenzaron a decaer estrepitosamente. Eso nos enseñó que después de los play off lo que venga inmediatamente detrás (entre el final de los play off y el inicio de las Selectivas solo mediaban 2 ó 3 semanas) fracasa, tenga el nivel que tenga, puesto que resulta muy difícil superar el climax que alcanzan.
  • Los peloteros de los equipos que se preparaban para la Serie Nacional lo hacían para 39, 48 ó 51 partidos. Como ya expuse, entre la Nacional y la Selectiva mediaba muy poco tiempo por lo que resultaba imposible llevar a cabo un plan de preparación y entrenamiento completo con vistas a alcanzar una nueva forma deportiva para afrontar los 60 ó 63 partidos del nuevo torneo. Entonces, muchos atletas de nivel que se sentían asegurados a los equipos selectivos se “reservaban” en la Nacional para que el cansancio no los afectara durante el torneo élite y rendir al máximo en esa etapa con vistas a ser incluidos en la preselección nacional, que era y sigue siendo la máxima aspiración de los peloteros que juegan en Cuba. Eso le restaba lucidez a los campeonatos nacionales.
  • La poca competitividad mostrada por los conjuntos representativos de la capital del país fue otro de los escollos que tuvo la escasa longevidad de las Selectivas. Basta señalar que de las 23 ediciones celebradas contando las Copas Revolución sólo conquistaron dos: la segunda (1976) con el equipo La Habana (Director: Roberto Ledo) y la décimo sexta (1990) con el conjunto Ciudad de La Habana (Director: Servio Borges).
  • Existieron muchas limitaciones y dificultades en la atención a los atletas por parte de las subsedes de los campeonatos, aspecto subjetivo que la Comisión Nacional de Beisbol como principal responsable nunca resolvió. Recordemos que la sede principal de los equipos que tenían más de una se rotaba todos los años y por lo general en ella no había dificultades, lo que sí ocurría en las subsedes, y más en las de colectivos como Oriente (que tenía 4) y Las Villas, que contaba con dos.
  • En 1993, comenzando el “período especial”, las Selectivas de 8 equipos fueron sustituidas por las de 4 conjuntos debido, según argumentó la Comisión Nacional de Beisbol, a las dificultades económicas existentes. Después de las dos Copas Revolución celebradas (1996-1997) se suprimieron totalmente los torneos élites e inmediatamente, en 1998, los 16 equipos a la Serie Nacional comenzaron a celebrar 90 partidos, lo que prácticamente consumía todo el presupuesto asignado. Más adelante, entre 2002 y 2005 se efectuaron las Super-Ligas, que hicieron leña del árbol caído que ya constituían las Selectivas:
  • Los 4 (5) equipos jugaban en horario diurno en una sola sede durante una semana, algunos partidos incluso en municipios.
  • Existieron muy pocas transmisiones radiales y televisivas, se dejaron de transmitir la mayoría de los partidos efectuados.
  • La prensa plana tampoco le brindó la cobertura necesaria al torneo. Poca información sobre el resultado de los juegos del día anterior, estado de los equipos, líderes individuales, etc.

 

En resumen, escasísima cobertura mediática (peor quelo que hoy ocurre con la Serie Nacional Sub-23) y por ende falta de interés y apoyo de la afición. Ese fue el final de las Selectivas.

Al buen entendedor, pocas palabras. Como se podrá apreciar, la inmensa mayoría de los factores que conspiraron contra la existencia de las Selectivas fueron de carácter administrativo, subjetivos, por tanto, hay que ver el retorno de ese torneo u otro similar desde otra dimensión, esa que le otorgaría a nuestro beisbol mayor fuerza o nivel y la posibilidad de que acudan realmente todos los peloteros que lo merecen por su rendimiento y calidad.

En los acápites siguientesvoy a intentar transmitirle al lector casi todo lo que debe conocer sobre el tema de las estructuras para que haga su propio análisis de la que actualmente se utiliza y arribe a la conclusión de cuál es la más factible para nuestro beisbol.

  • SISTEMAS DE COMPETENCIA.

En los campeonatos cubanos se han utilizado tres variantes:

 

Todos contra todos (round robin).

Todos los equipos incluidos en un todo único se enfrentan entre sí. Puede ser con cantidades pares o impares de partidos. Cuando son pares se iguala el número de partidos como visitante y como home club, cuando son impares NO y se alternan cada año. Este sistema, con la modalidad de encuentros pares, es el más utilizado, especialmente cuando la nómina de conjuntos es pequeña (hasta 8 colectivos). Fue aplicado en el campeonato profesional cubano, desde la primera hasta la 22 SN (1982/1983) y en todos los torneos élites efectuados, léase Serie de los 10 Millones, Selectivas, Copas Revolución y Súper Ligas.

 

División en zonas y/o grupos.

Comúnmente se utiliza cuando existen más de 8 colectivos. Por ejemplo, en la estadounidense MLB (30 equipos) son dos zonas (ligas) subdividida cada una en 3 grupos (divisiones) de 5 conjuntos cada uno. En la NPB (Japón) son dos ligas con 6 colectivos cada una (12 en total).

Al final, se produce la clasificación a los play off de cuartos de finales y/o semifinales dentro de cada zona o liga, independientemente de que durante el calendario regular se pueden prever y producir enfrentamientos entre los equipos de las dos zonas.

 

En nuestras Series Nacionales se ha utilizado este sistema (de hecho se utiliza en el Sub-23) para:

  • Reducir el kilometraje a recorrer en los traslados de los equipos y por ende ahorrar combustible motor.
  • Propiciar encuentros de ida y vuelta (cantidades pares) entre los integrantes de las zonas y/o grupos.

Se aplicó a partir del momento en que surgieron las denominadas series finales y posteriormente los play off, desde la 25 SN (1986/1997) hasta la 51 SN (2011/2012), primero en zonas totalmente separadas (9 y 9 = 18 equipos) y posteriormente en zonas y/o grupos mezclados (16, 17 conjuntos).

 

Dos fases en un solo campeonato.

Consiste en dos etapas: una en la que se enfrentan todos los equipos en nómina para clasificar a los primeros y la otra solo para los clasificados, eliminándose a los que no lo hagan. Hoy se utiliza, por ejemplo, en Venezuela, donde 8 equipos efectúan una primera fase de 63 partidos (9 contra cada contrario), clasifican los 5 primeros que celebran 20 juegos entre ellos y los dos mejores van al play off final, de 7/4. En República Dominicana 6 colectivos efectúan 50 encuentros en su primera etapa, clasifican 4 a la segunda y el play off entre los dos primeros es de 9/5. En ambos casos, para jugar la segunda fase se parte de cero (borrón y cuenta nueva) y las estadísticas del campeonato se cierran con el fin de la primera parte.

 

En Cuba se ensayó este sistema en las SNs 23 (1983/1984) y 24 (1984/1985) y se retomó desde la 52 SN (2012/2013) hasta hoy con cuatro variantes aplicadas:

  • Comenzó clasificando a ocho con 87 partidos en total (45 en la primera etapa + 42 en la segunda) y creando una segunda división no sin antes mostrar intenciones de que en la segunda fase los clasificados comenzaran desde cero (como se hace en los campeonatos del Caribe) lo que provocó una gran oposición que lo impidió porque “se desconocía el esfuerzo y los resultados en la primera etapa”. En definitiva, los ocho clasificados arrastraron todas sus victorias y derrotas de la etapa anterior.
  • El paso siguiente fue eliminar la segunda división para poder instaurar el mecanismo de refuerzos y enviar para sus casas a los 8 equipos no clasificados cerrando igual cantidad de estadios.
  • Posteriormente se redujeron los clasificados a seis, se crearon las sub series de comodines, aumentaron los juegos a noventa (45 + 45) y también los conjuntos excluidos a diez.
  • En la 58 SN (2018/2019) se implantó el arrastre de los resultados entre los seis clasificados.

 

Una cuarta variante.

Dentro del sistema de competencia round robin (todos contra todos) existióotra variante aplicada en las seis primeras Series Nacionales cuando nuestro país estaba dividido en seis provincias:

Para las cuatro primeras se jugaron previamente dos Campeonatos Regionales, el Occidental y el Oriental. Eran 6 equipos por región, los 3 campeones provinciales reforzados (que adoptaban el nombre de su provincia) y las 3 selecciones de perdedores. El campeón de cada región clasificaba a la Serie Nacional manteniendo su nombre o denominación y los otros dos equipos (Occidentales y Orientales) se conformaban con los peloteros de los 5 colectivos perdedores de cada zona.

Previo a la quinta y sexta series se adicionó la región central y por ende se incrementaron los clasificados directos a tres, al igual que las selecciones de perdedores (Occidentales, Centrales, Orientales).

El principal elemento que conspiró contra ese mecanismo y limitó su vigencia fue que no necesariamente los equipos a la Serie Nacional siempre fueran los mismos. Obviamente, se mantenían las selecciones de perdedores (Occidentales, Orientales y después Centrales) pero los campeones regionales variaban, así, a la 1ra SN clasificaron Habana y Azucareros, a la segunda y tercera Industriales y Azucareros, a la cuarta Industriales y Granjeros, a la quinta Industriales, Henequeneros, Granjeros y a la sexta Industriales, Las Villas y Granjeros.

Hoy existen muchas personas (periodistas incluidos) que abogan por un mecanismo similar; es decir, efectuar la Serie Nacional con 16 equipos y de ahí clasificar a una cantidad equis de colectivos (los tres primeros, por ejemplo) a un supuesto campeonato élite cuya nómina se completaría con tres selecciones regionales, seis conjuntos en total.

 

  • SUBSERIES, FRECUENCIA DE LOS PARTIDOS, HORARIOS.

Como ha sucedido con todos los elementos componentes de las estructuras aplicadas para jugar las Series Nacionales de Beisbol, este que nos ocupa ha sufrido varios cambios.

Se comenzó celebrando sub series de tres partidos, distribuidos durante la semana durante martes, miércoles, jueves, sábados y programas dobles dominicales, con pausas los lunes y viernes.

Posteriormente se suprimieron los dos juegos dominicales y se efectuaron los seis encuentros semanales de martes a domingos con descanso los lunes.

Cuando aparecieron las zonas y los grupos se aplicó otra variante efectuándose sub series de 3 y 2 encuentros los martes, miércoles, jueves, sábados y domingos, descansándose nuevamente los lunes y viernes. A continuación, cuando se suprimieron los grupos se retomó el de los 6 partidos a la semana con pausa los lunes.

En la 52 SN (2012/2013) se implantó un nuevo diseño consistente en jugar los tres encuentros en tres y/o cuatro días, en este último caso con un día de pausa intercalado para garantizar actividad todos los fines de semana (duración extendida). Ese tipo de calendario conspiró contra la clara y necesaria información que debía tener el público y hasta el propio personal estrechamente vinculado con la competencia puesto que se suprimieron los días fijos de descanso y/o traslados y en algunos casos se jugaba 3 partidos seguidos y en otros 4, incluso contribuyó a “marear” las estadísticas del estado de los equipos puesto que no siempre todos los conjuntos tenían la misma cantidad de juegos celebrados.

En la 53 SN se suprimió la duración extendida de las sub series, jugándose tres días seguidos con pausa el siguiente, lo que creó la dificultad de algunos sábados y domingos sin actividad. Ese mecanismo se ha aplicado en las últimas seis ediciones. En el campeonato nacional Sub-23 se utiliza esa misma modalidad pero en sub series de 4 juegos.

En cuanto a los horarios, se han aplicado oficialmente, que recuerde, los de las 9 pm, 8.30 pm, 8 pm, 7.30 pm y 7 pm para los juegos nocturnos, 1 pm y 1.30 pm para los diurnos, 1.30 pm y 2 pm para los dominicales, 4 pm para los sabatinos y 10 am para los dobles programas generados por juegos suspendidos.

Hoy, el horario que mejor acepta la afición que acude a los parques beisboleros es el de las 7 pm. El dominical de las 2 pm no corre la misma suerte puesto que en una gran parte de los estadios, incluso los techados, castiga el sol. Lo mismo, aunque en menor escala, ocurre con los sabatinos de las 4 pm. El de la 1 pm es muy poco aceptado y el de las 10 am es el más impopular.

 

  • LA DURACIÓN DE LOS JUEGOS.

En estos tiempos, la extensa duración de los juegos de pelota choca con los intereses comerciales de televisoras y patrocinadores. La regla IBAF surge para tratar de reducir esa duración cuando haya que jugar más de 9 innings y desvirtúa totalmente el juego de beisbol y sus estadísticas. En definitiva, otros elementos inciden con mayor fuerza para que la mayoría de los partidos superen las tres horas de duración.

Esa regla IBAF no se utiliza en ningún campeonato doméstico de ninguno de los países donde se juega buen beisbol y se respete ese deporte. ¿Por qué la utilizamos en Cuba?.

Los japoneses, en su NPB, emplean el sistema de finalizar con empate los juegos no decididos en el décimo inning. Sería preferible acudir a ese mecanismo que es más efectivo que la regla IBAF en el sentido de que nunca se juegan más de 10 innings por partido y no desvirtúa las estadísticas. Incluso, ese sistema podría utilizarse en nuestro contexto cuando un encuentro se suspenda empatado por lluvia, oscuridad u otra causa mayor entre la quinta y novena entradas.

Ahora, por la misma razón, surgen con fuerza los partidos de 7 innings. ¿Será necesario implantarlos acá?. No estamos obligados a ello porque en nuestro país no existen los intereses comerciales que a otros obligan a hacerlo. ¡Hasta donde va a llegar eso!. Me imagino la regla IBAF aplicada en el octavo inning, ¡qué desastre!. ¿Desaparecerá el beisbol para hacer surgir un nuevo deporte?.

 

 

  • LAS PAUSAS.

Uno de los aspectos que contribuye a mantener el interés de los seguidores del beisbol que influye además en el espectáculo y en el buen rendimiento de los peloteros es la intensidad con que se juegue, definida como la celebración de más partidos en la menor cantidad de tiempo posible.

En los dos campeonatos más fuertes del mundo, la MLB (USA) y la NPB (Japón) esa intensidad se manifiesta al tope, incluso los equipos planifican pequeños períodos de descanso para sus principales peloteros en pleno campeonato con vistas a evitar que lleguen a la fatiga extrema. El calendario regular de la MLB concibe 162 partidos en 6 meses, lo que da un promedio de 27 juegos al mes. En la 58 SN (2018/2019) se celebraron 90 encuentros en 5 meses, con un promedio de 18 partidos al mes (un 33% menos).

 

Incidieron en esos resultados las pausas para:

  • Celebrar los juegos suspendidos en la primera fase.
  • Efectuar las sub series de comodines.
  • Efectuar el Juego de las Estrellas.
  • Escoger los refuerzos a la segunda etapa.
  • Celebrar un juego suspendido en la segunda fase.
  • Escoger los refuerzos a los play off.

 

Por otro lado, se conceden varios días de descanso por fin de año y que dentro de la 58 SN se extendió para todos los participantes desde el 26 de diciembre (la mayoría comenzó a descansar antes) hasta el 3 de enero, 9 días en total.

Por último, están los recesos con motivo de Juegos Centroamericanos, Panamericanos, Olimpíadas, el Premier 12 y algún que otro torneo internacional beisbolero clasificatorio que en esta 58 SN no se manifestaron. Al respecto, si queremos conceder a nuestros torneos beisboleros la importancia y prioridad que realmente merecen debemos:

  • Evitar que se jueguen entre junio y septiembre que es cuando mayoritariamente se celebran los Juegos Centroamericanos, los Panamericanos y las Olimpíadas.
  • Continuar celebrando dichos torneos beisboleros al unísono con los eventos internacionales coincidentes. No detenerlos aun cuando exista una temporal afectación de la calidad por la ausencia de nuestros mejores peloteros.
  • Reducir a un solo día las pausas en los play off por cambios de sede y de un play off a otro.
  • Evitar aplicar una estructura que no contemple o minimice la celebración de juegos suspendidos post calendario, que evite la selección de refuerzos como hoy se conciben, las series de comodines y el descanso tan extenso por fin de año.

 

Insisto en que las pausas conspiran contra el buen desenvolvimiento de los atletas y del espectáculo. Cualquier estructura que se adopte debe evitarlas.

 

  • SIEMPRE QUE LLUEVE….. ¿ESCAMPA?.

Las suspensiones por las inclemencias del tiempo se han convertido en el protagonista indeseado de la Serie Nacional de Beisbol. Si esas suspensiones se producen en la primera fase, en los dos primeros partidos de cada sub serie, se puede jugar al día siguiente a las 10 de la mañana para recuperarlo, de lo contrario, o cuando no se pueda celebrar más de un encuentro, hay que dejarlo (s) para después que concluya el calendario regular puesto que se juega a una sola vuelta y hay que clasificar para la segunda parte a seis equipos incluidos los que lo hacen en las sub series de comodines. Encima de ello, se deben definir posiciones para la ubicación inicial del sexteto con vistas a escoger los refuerzos para la fase siguiente. En la segunda etapa, aunque se juega a tres vueltas y la lluvia no afecta tanto, también existen suspensiones y partidos post-calendario, pues de los seis equipos, cuatro (el 67%, ¿no serán demasiados?) deben ir a los play-off y también hay refuerzos.

Esos encuentros post calendario son cuestionables desde el punto de vista ético pues brindan la posibilidad de que se manifiesten conductas negativas y anti-deportivas por aquello de que el equipo X, sin oportunidades de clasificación, no haga su mayor esfuerzo o “entregue” el partido a su contrario, que SÍ puede clasificar o ya clasificado, aspira a mejorar su posición. Se ha dado el caso de que algún que otro conjunto X puso a jugar a sus suplentes en un juego definitorio de ese tipo. Por otro lado, esos abundantes doble juegos comenzando a las 10 am, casi sin público en su mayoría y con un sol que raja las piedras, provocan también que se altere la necesaria correlación trabajo-descanso de los atletas y su régimen alimentario.

Que recuerde, en Cuba nunca se jugó un campeonato beisbolero doméstico de primer nivel en los meses de agosto a octubre pues por razones obvias es cuando más llueve, es temporada ciclónica. No estamos en América del Norte ni en Europa, además, el deficiente drenaje de la mayoría de nuestros estadios, el mal estado de los terrenos y la imposibilidad de alumbrarlos, ya sea porque no tienen luces o porque no se permite encenderlas para no excederse en el consumo de electricidad, contribuyen a esas suspensiones.

Con esto del cambio climático siempre va a existir la posibilidad de que llueva, pero esos partidos post calendario y los doble juegos desde las 10 de la mañana pueden minimizarse evitando jugar entre junio y octubre, estructurando calendarios a dos vueltas como mínimo y evitando formas de competir con múltiples clasificaciones. Un play-off semifinal y otro final con la menor cantidad posible de equipos es más que suficiente.  Queremos mejorar el espectáculo, pero mientras se mantengan los dobles programas a las 10 am y esos juegos post calendarios se provocará el efecto contrario….y nunca escampará…..

 

  • LOS REFUERZOS.

Muchas personas justifican su existencia de la forma en que se conciben acá alegando que son muy utilizados en los campeonatos profesionales de países como México, República Dominicana, Puerto Rico y Venezuela. En esos torneos, la gran mayoría de los peloteros que sustituyen a otros son precisamente eso: SUSTITUTOS. Las causas de esos reemplazos son variadas y casi siempre, en los casos de los sustituidos, tienen que ver con requerimientos de sus equipos de origen en la MLB (USA).

En nuestro contexto el escenario es completamente diferente. La elevación de la calidad que se persigue con la actual estructura sólo se sustenta en esos refuerzos a mitad de campaña que nunca van a completar la totalidad de peloteros que merecen estar en la primera división de nuestro beisbol pues en los equipos clasificados se mantienen muchos que apenas juegan en la primera fase más otros que sí lo hacen y no rinden. Ese refuerzo de equis peloteros advenedizos dentro de un colectivo con un teamwork de algún tiempo no constituye una inyección de juego técnico y pasional suficiente como para elevar su fuerza hasta el nivel al que aspiramos.

Tal y como se conciben, a mitad de campaña y después de una etapa clasificatoria más los playoff de comodines, son muy cuestionables desde los puntos de vista ético y psicológico ya que provienen de un equipo no clasificado para reemplazar jugadores que sí contribuyeron a clasificar el suyo. Ese cuestionamiento se incrementa con la segunda selección para jugar los playoff.

El periodista Boris Luis Cabrera Acosta en su artículo “Los refuerzos: ¿un mal necesario?” (Cubadebate, octubre 18 de 2018) afirmó que “ese refuerzo puede ser un ente disociador y puede romper la dinámica grupal del conjunto si el psicólogo y el propio manager no hacen un buen trabajo profiláctico con sus atletas; y el éxito de la selección de ese refuerzo dependerá en gran medida de su personalidad, de su capacidad de adaptación y de la experiencia que tenga acumulada en esos menesteres”. Entonces, ¿para qué correr ese riesgo?.

Más adelante, el periodista de Cubadebate agrega que “muchas veces (yo diría que la mayoría de las veces) los directores de equipos hacen su selección basada en factores subjetivos o psicológicos, algunos prefieren peloteros veteranos de probada valía, otros los seleccionan de provincias cercanas o priorizan que la mayoría de ellos procedan de la misma región para una mejor adaptación con sus atletas”.

 

A lo anterior agrego que también la amistad y el “sociolismo” están presentes, que incluso hay directores que no quieren o no necesitan todos los refuerzos y no les queda más remedio que aceptarlos y ponerlos a “calentar el banco”. Lo peor de todo es que la mayoría de las veces esos factores nada tienen que ver con el rendimiento de los atletas y se convierten en un elemento desestimulante muy dañino. Imagínese el lector lo que hubiera sucedido con César Prieto (el “Novato del Año”, único cienfueguero en la segunda etapa) si las lesiones que se produjeron en el pitcheo villaclareño al inicio de la segunda fase se hubieran adelantado para el final de la primera etapa; probablemente Paret no lo hubiera escogido, sustituyéndolo por un lanzador. ¿Cuántos atletas jóvenes de gran valía, con buen rendimiento e integrantes de equipos que no clasifican año tras año, van a tener que seguir esperando por su gran oportunidad?.

Entonces, ¿son necesarios los refuerzos?. Mil veces ¡¡¡¡ NO !!!!. Si existiera una Selectiva de seis o cuatro equipos con redistribución de peloteros no habría ni que hablar del tema y la elevación del nivel sería superior porque SÍ concentraría totalmente lo mejor que tenemos.

 

  • LA ÚLTIMA IMPROVISACIÓN.

La clasificación de los seis equipos a la segunda etapa de la Serie Nacional de Beisbol arrastrando de la primera fase las victorias y derrotas entre ellos provocó un mar de comentarios que a poco más de un mes del inicio de la 59 edición aún persisten.

Uno de los argumentos expuesto para defender ese sistemaes que se utiliza en los torneos internacionales. Es cierto, pero su contenido es totalmente diferente a lo que se hace acá. En esas lides se usa porque son torneos cortos que se juegan por gruposy hay equipos que no tienen la posibilidad de enfrentar a los que quedan eliminados del otro grupo, por lo que no es correcto que sus contrarios arrastren victorias obtenidas contra esoscolectivos. Aquí no hay grupos, todos juegan contra todos.

Todo sistema o mecanismo debe tener un enfoque lógico, objetivo, convincente. Analicemos el ejemplo hipotético siguiente: el equipo X queda en primer lugar tras los 45 juegos de la primera etapa con 30 victorias y 15 derrotas; pierde los 15 con los otros 5 clasificados. El equipo Z queda en octavo lugar con 20 victorias y 25 derrotas, pero gana los 15 con los 5 clasificados restantes y por supuesto, aprueba como comodín. Entonces, ese equipo Z finaliza la primera etapa a 10 juegos de X, pero comienza la segunda con ventaja de ¡15 juegos! sobre el que más ganó en la fase anterior. Sin comentarios. Este ejemplo, extremo por demás, DESCALIFICA totalmente a ese sistema.

Recuerden lo injusto que se fue con los holguineros. La paridad que se manifestó en la primera etapa de la 58 SN le jugó una mala pasada al “nuevo invento”, pues el mayor interés de la afición se hubiera manifestado si se arrastraban los resultados completos. Y me pregunto: ¿cómo es posible que ese sistema premie a los que le ganan a los más fuertes ignorando que quizás perdieron más juegos con los más débiles?, ¿qué mérito hay en eso?, ¿es ético, justo, correcto?, ¿de qué forma los conjuntos que aspiran a clasificar pueden adivinar cuáles serán sus rivales en ese empeño para enfrentarlos con lo mejor que tengan?.

Y de las estadísticas, ¡ni hablar!: ¿cómo se compatibilizan o cuadran?. ¿De cuántos juegos constó el campeonato para los 6 clasificados?; ¿de 90 (45+45), 60 (15+45), 105 (45+15+45), u otra cantidad?. ¿No tendrían los peloteros presentes en esa segunda etapa que arrastrar solamente en su rendimiento lo que hicieron frente a los equipos clasificados?.

Cuando pasen 20, 50 años y nuestros descendientes consulten las guías beisboleras de estos tiempos y observen, por mencionar un solo ejemplo, que los colectivos ubicados en el séptimo y octavo lugares finalizaron con mejor balance de ganados y perdidos que el quinto y sexto, seguramente nos catalogarán, como mínimo, de chapuceros.

 

  • LOS PLAY OFF POR DENTRO.

Surgieron en la MLB de Estados Unidos en la década de 1970. Son una herramienta comercial muy eficaz ya que elevan el espectáculo a su máxima expresión al garantizar que los campeonatos se decidan en el último día de competencias.

Son además muy injustos puesto que brindan una nueva oportunidad, en unos pocos juegos, a los que no hicieron tan bien las cosas durante todo el calendario regular en detrimento de los que las hicieron mejor, que están obligados a repetir su buena actuación. Mientras más equipos y fases (cuartos de final, semifinal, final) tengan esos play off, más injustos son.

Hoy en la MLB (USA) clasifican a los play off semifinales de liga 4 de 15 colectivos (el 27%). En cada liga de la NPB (Japón) clasifica a semifinal el 50% (3 de 6) pero se protege al campeón sembrándolo para enfrentarse en la final al que gane la semifinal entre segundo y tercer lugares. En nuestra Serie Nacional clasifica a semifinal el 67%, es decir, 4 conjuntos de los 6 que se mantienen en la competencia; por otro lado, sólo pasan a la segunda fase 6 de 16 colectivos, el 38%.

El embrión de los play off en Cuba surgió en la 25 SN (1985/86) con la denominada “serie final” que partiendo de la competencia dividida en las zonas occidental y oriental clasificaba a los dos primeros por zona que se enfrentaban en un todos contra todos a 2 vueltas, 6 juegos en total. Eso podía decidir el campeonato antes del último juego.

En la 29 SN (1989-90) nacieron los playoffs y la primera variante aplicada enfrentaba al primer lugar de cada zona, de 7 juegos a ganar 4, para decidir el cetro. En otro play-off paralelo, de 5/3, los dos segundos lugares luchaban por la tercera posición. Esa ha sido la modalidad más justa celebrada hasta hoy.

En la serie siguiente se modificó ese sistema para celebrarse un playoff semifinal de primero de una zona contra el segundo de la otra, de 3 juegos a ganar 2, y la final entre los dos ganadores, de 7/4. Este mecanismo se repitió en la 31 SN (1991/1992).

A partir de la 32 SN (1992/1993) se compitió en 4 grupos (2 por zona) y la primera variante de play off enfrentaba en semifinales zonales a los dos campeones de cada grupo para decidir el cetro en una final entre los dos campeones zonales.

En la 37 SN (1997/1998) nacieron los play off de cuartos de final que enfrentaban, dentro de las zonas, al equipo más ganador contra el cuarto en victorias y derrotas, y al segundo contra el tercero. Los triunfadores chocaban en semifinales para definir el campeón zonal al play off final entre los dos campeones zonales.

A partir de la 52 SN (2012/2013) con la implantación de las dos fases en un solo campeonato, se adoptó el sistema actual de semifinal entre primero y cuarto, y segundo vs tercero, con la final entre los dos ganadores. En las modalidades de play off aplicadas desde 1990 hasta hoy se han empleado tres variantes: de 7 juegos a ganar 4 (la más utilizada), de 5/3 y de 3/2. Existe otravariante que es de 9/5, se utilizó en las Series Mundiales de la MLB hace muchos años y hoy se utiliza en República Dominicana.

Hoy, los play off son imprescindibles para cualquier estructura que se adopte. Eso sí, debemos aplicar la variante más justa posible en aras de reforzar la estimulación psicológica de los participantes.

 

  • LA HABANA ES LA HABANA Y EL LATINO ES EL LATINO.

Por ser la capital, es la ciudad cubana con mayor extensión, más habitantes, más y mejores instalaciones culturales, deportivas, recreativas, asistenciales, etc. Es donde radican las máximas autoridades políticas, gubernamentales, institucionales, económicas, los principales medios de difusión; y es donde está enclavado el mejor, el de más capacidad y el más importante estadio beisbolero del país: el Latinoamericano.

El Latino es uno de los parques beisboleros en los que más espectadores caben a nivel mundial comparándose en este aspecto con los reconocidos oficialmente entre los primeros: el DodgerStadium de Los Ángeles, California (56000 capacidades), el YankeeStadium de New York (52235), Rogers Centre, Toronto, Canadá (50516), Estadio Koshien, Kyoto, Japón (50500) y el Coors Field, Denver, Colorado, con 50445 asientos.

Desde inicios de la década de 1960 ha sido la sede de varios eventos internacionales de gran envergadura, de las instituciones rectoras del beisbol cubano y de los equipos representativos de la capital del país en las Series Nacionales, Selectivas y en otros campeonatos de máximo nivel como la Copa Revolución y la Súper Liga. Desde hace algunos años solo ha tenido un inquilino: el conjunto Industriales.

Entonces, resulta inevitable que Industriales se haya convertido desde hace bastante tiempo en el team beisbolero más mediático del país, en el más rechazado y aceptado por la afición, y también en el más beneficiado por los cambios estructurales que se han producido en el diseño de nuestro beisbol al máximo nivel y por el traslado de figuras de otras provincias que han fijado su residencia en la capital, siendo además el único equipo al que le han mantenido su nombre desde los inicios de las Series Nacionales.

Hoy, quince colectivos se denominan como los territorios a los que pertenecen, excepto Industriales. Recordar, por ejemplo, que cuando se clasificaba por grupos y zonas para los play off y Villa Clara era uno de los conjuntos más fuertes, se “alteró la división político administrativa” ubicándose a Sancti Spíritus (que por entonces era sotanero) en la región occidental y a Villa Clara en la oriental, según se argumentó: “para buscar nivelación entre las dos zonas”. Recordar también que después de suprimidos los equipos escuela de Pinar del Río y Matanzas (Forestales y Citricultores respectivamente) se mantuvo el de la capital (léase Metropolitanos) por varias campañas más.

Ese status mediático de Industriales no es exclusivo del campeonato cubano y ni siquiera del beisbol, existe también, con sus diferencias, en los Yankees de New York de la MLB (USA), los Gigantes de Yomiuri (con sede en el Tokyo Dome) de la NPB (Japón) y en otros deportes como el fútbol con el Real Madrid, el FC Barcelona y el Bayern de Munich.

Entonces, todos quieren jugar en el Latino contra Industriales. Cada vez que Industriales juega de visitador se registran las mayores asistencias en los estadios de sus contrincantes. Los play off sin Industriales no tienen el mismo atractivo y un play off final donde esté el equipo azul es un “banquete” para la afición de todo el país. Hay que dejar a un lado el fanatismo extremo de sus seguidores y detractores, poner los pies en la tierra, reconocer lo útil que es este conjunto para favorecer al espectáculo y potenciar al máximo esa condición sin que en ello se incluya el otorgamiento de ventajas y privilegios adicionales, como se hizo antaño.

Al celebrarse la Serie Nacional en dos fases, clasificar a seis colectivos a la segunda mitad (de 45 juegos y aproximadamente dos meses de duración) y eliminar a diez conjuntos, existe la posibilidad de que Industriales no clasifique a esa segunda fase y que SE CIERRE el Latino, el principal estadio del país, el de mayor capacidad, el de mejores condiciones, el de la flamante y vistosa pantalla de video coreana. Ya sucedió una vez con indiferencia y silencio sepulcral por parte de los periodistas que atienden el beisbol, puede suceder otras veces y de hecho se ha extendido reiteradamente a otros de los mejores escenarios como el “Guillermón Moncada” de Santiago de Cuba (la segunda ciudad cubana) donde está funcionando otra pantalla de video. ¿Cómo evitar que siga sucediendo?. Sencillamente, eliminando las dos fases dentro del mismo campeonato.

¡Imagínese el YankeeStadium o el Tokyo Dome cerrados a mitad de la MLB o la NPB respectivamente!. ¡No!, eso nunca va a suceder porque en esos países, negocio y dinero apartes, se respeta y se vive el beisbol.

 

  • LA PÉRDIDA DEL INTERÉS Y EL ESPECTÁCULO.

Muchas, muchísimas modificaciones se han hecho a la estructura de la Serie Nacional de Beisbol amparadas en el repetido hasta el cansancio argumento de “la pérdida del interés”. Precisamente, el sistema de competencias que se aplica hoy se fundamentó en que “incrementaba el interés de la afición” basado en los siguientes elementos:

  • Una primera etapa muy corta en la que clasifican directamente cuatro colectivos.
  • A los cuatro equipos anteriores se agregan otros dos que se eliminan por el sistema de comodines entre los ocupantes del quinto al octavo escaño.
  • La selección de refuerzos para los seis clasificados a la segunda fase, determinada por la posición ocupada por los colectivos.
  • Los seis clasificados a la segunda fase acumulan los resultados entre ellos en la primera fase.
  • La postemporada a la que acuden 4 de 6 conjuntos y la selección de refuerzos a los mismos, determinada también por el lugar que ocupen los 4 que acuden a los playoffs.

 

La MLB (USA) tiene 162 partidos, la NPB (Japón) 144. Ninguno de esos dos campeonatos se divide en dos fases. El último lugar de cualquiera de las seis divisiones (grupos) de la MLB puede quedar a más de 20 juegos de diferencia del primer escaño y lo mismo ocurre con el sexto lugar en cualquiera de las dos ligas japonesas. ¿Hay “pérdida del interés” en alguno de esos dos campeonatos?. Las Series Selectivas de seis equipos y 60 partidos (1978 a 1983) no tenían ni dos etapas, ni refuerzos, ni comodines, ¡¡¡¡ ni play off !!! y fueron los torneos beisboleros más exitosos que se han efectuado en Cuba.

¿Qué interés pudiera existir en los aficionados y peloteros de ocho provincias cubanas si faltando 15 o 20 juegos para concluir la primera fase sus equipos se encuentran muy separados del octavo lugar?. ¿Qué interés pudiera existir durante la segunda mitad de la campaña en las 10 provincias eliminadas y con sus estadios cerrados?.

 

Mayor interés = Más espectáculo…. ¿Cómo se logran?.

  • Con un campeonato de calidad, donde estén los mejores peloteros del país disponibles y estén representados, de principio a fin y con sus equipos todos los territorios.
  • Con cierta nivelación entre los conjuntos participantes.
  • Con cobertura total (todo el tiempo) televisiva, radial y en los principales medios de prensa, tanto convencionales (papel periódico, revistas impresas) como digitales. En esa cobertura la inmediatez y las estadísticas beisboleras tienen un papel preponderante.
  • Jugando en la época del año en que menos llueva, todos los días en horario nocturno (excepto domingos) y garantizando encuentros en todos los fines de semana (viernes, sábados, domingos) que dure el campeonato.
  • Suprimiendo las pausas que desconcentran la atención de la afición, extienden innecesariamente el calendario y afectan el rendimiento de los atletas.
  • Con buenas condiciones en los estadios donde se compita, tanto para los protagonistas de los partidos (peloteros y resto del personal) como para los espectadores (servicio gastronómico variado y de calidad, higiene en los baños, limpieza general, etc).
  • Con iniciativas y actividades colaterales atractivas en los estadios durante la celebración de los partidos.
  • Con apoyo de transporte público hacia los estadios.

 

  • LAS ESTIMULACIONES ECONÓMICA Y PSICOLÓGICA.

La principal causa de la emigración de peloteros cubanos para jugar en otras latitudes es de índole económica. En cualquier país donde exista un torneo profesional el jugador cubano va a ganar más dinero que en Cuba, por tanto, va a continuar la emigración de forma legal o no, quizás en menor escala si hacemos las cosas como debemos.

Entonces, para compensar un poco la falta de recursos para retribuir a nuestros atletas como merecen, debemos aplicar al máximo la estimulación psicológica o moral, que puede ser individual, colectiva y que no es tal si se aplica igualitariamente o a quien no lo merece.

Hoy, esa estimulación psicológica es muy limitada, casi nula. Enumero a continuación algunos elementos que conspiran contra ella:

  • La eliminación de diez equipos a la segunda fase de la Serie Nacional.En solo 45 partidos (sin tiempo para recuperarse de un mal comienzo):se estimula a los que clasifican (el 37.5% del total) y se desestimula a los que se eliminan (62.5%).
  • El sistema de comodines para determinar los cupos 5 y 6 a la segunda fase. Se estimula a los colectivos que finalizan en los escaños 7 y 8 al brindarles una nueva oportunidad de clasificar en solo dos o tres partidos en detrimento de los ocupantes de las posiciones 5 y 6 que tienen que revalidar sus actuaciones superiores en la “ruleta rusa” (léase comodines) de 2 o 3 partidos.
  • Los refuerzos a la segunda fase.Los managers escogen sus refuerzos y el rendimiento individual en la primera fase pasa a un segundo o tercer plano en la mayoría de los casos. Esos que merecían ser escogidos van para sus casas “destrozados” pues se les trunca su buena actuación y posibilidades de alcanzar algún liderato.
  • La clasificación de los seis a la segunda fase tomando en cuenta los resultados entre ellos en la primera etapa.
  • La clasificación de 4 equipos (de 6) a los play off, el 67% de la nómina a la segunda fase, lo que premia a los lugares 3 y 4 con una nueva posibilidad, en muy pocos partidos, de conquistar el campeonato y desestimula a los ocupantes de las dos primeras posiciones.

 

Nunca un campeonato cubano de beisbol como el que hoy existe recogió en su estructura tantos elementos que desestimulan a los que se esfuerzan y mejor hacen las cosas. Si queremos mejoría debemos minimizarlos y crear mecanismos que verdaderamente estimulen a quienes lo merecen, creando además un sistema de retribución salarial que tome en cuenta el nivel del torneo en que participen sus protagonistas y el rendimiento individual.

 

  • DOS PROPUESTAS DE ESTRUCTURA.

 

Cualquier diseño de estructura que se adopte en la Cuba de hoy a corto o mediano plazos debe adaptarse a nuestras condiciones e intereses cumplimentando los siguientes requisitos:

  • Territorialidad, es decir, la representatividad provincial y/o territorial de los equipos y peloteros participantes.
  • Existencia de dos campeonatos nacionales: uno para reforzar el desarrollo de los talentos que surgen y el otro para garantizar la elevación de la calidad que permita a los mejores peloteros pulir las habilidades alcanzadas y prepararse adecuadamente para representar a Cuba en los torneos internacionales.
  • Ubicación adecuada en el tiempo de los dos campeonatos nacionales para facilitar la participación, en el de mayor fuerza, de los jugadores contratados en torneos foráneos y evitar coincidir con los meses de más calor y en los que más llueve.
  • Un sistema de motivación o estimulación psicológica que premie a los que mejor hacen las cosas, tanto desde el punto de vista individual como colectivo.
  • Remuneración salarial diferenciada a peloteros y resto de personal participante en los dos campeonatos nacionales: a más nivel, mayor retribución. Estimular salarialmente a los líderes individuales.
  • Mantenerse dentro del marco del presupuesto actual asignado por el estado cubano para su realización.

A continuación, la cuarta versión de P-51 (Proyecto 51) presentado por primera vez al finalizar la 50 Serie Nacional de Beisbol con la esperanza de ser aplicado, por lo menos parcialmente, a partir de la 51 SNB, de ahí su denominación:

Desaparición del Torneo Nacional Sub-23 y celebración de dos campeonatos con alcance nacional:

  • Serie Nacional de Beisbol (SNB), para potenciar el desarrollo de talentos.
  • Serie Cubana de Beisbol (SCB), torneo mayor, espectáculo supremo.

Ambos pertenecerían y estarían organizados dentro de la Liga Cubana de Beisbol (LCB).

 

Serie Nacional de Beisbol (SNB).

A iniciarse entre la segunda y tercera semana de febrero, con un calendario regular de 74 partidos. Como colofón tendría playoffs semifinal y final que concluirían en la última semana de mayo o primera semana de junio (ver anexo 1). En consecuencia, los torneos provinciales se efectuarían entre octubre y diciembre.

Participan los 16 equipos actuales (excepto Habana por Industriales) divididos en dos zonas: occidental (PRI, ART, IJU, HAB, MAY, MTZ, VCL, CFG) y oriental (SSP, CAV, CAM, TUN, HOL, GRA, SCU, GTM).

Tres vueltas; la primera y tercera dentro de cada zona con dos sub series a la semana de tres juegos cada una (de martes a domingos) y receso los lunes, 6 partidos contra cada uno de los 7 contrarios, 42 en total. La segunda vuelta sería versus los 8 equipos de la otra zona, con sub series de 4 encuentros (32 en total) y un día de descanso intercalado entre cada sub serie (ver anexo 1).

Se jugaría básicamente en horario diurno sin renunciar a cuantos encuentros nocturnos puedan celebrarse de acuerdo a las condiciones de cada territorio. Una cantidad importante de partidos se efectuarían en municipios fuera de las cabeceras provinciales.

Se reservan dos días para el Juego de las Estrellas a efectuarse finalizando la segunda vuelta (ver anexo 1). Su sede, rotatoria, se otorgaría antes de comenzar el campeonato, tomando en consideración todos los elementos necesarios para garantizar su éxito total. 

Finalizado el calendario regular y antes de iniciarse los playoffs, se premia al mejor equipo en ganados y perdidos con la Copa “José Antonio Huelga”. La mayor aspiración de cualquier colectivo sería obtener las dos copas en competencia, esta que acabo de mencionar y la de campeón de la SNB.

Al playoff semifinal, de 5/3 y por el sistema 2-3 (los dos primeros juegos en la sede del equipo que clasifica por abajo y los tres últimos en la del mejor clasificado) asistirían 4 de 16 colectivos (el 25% de la nómina): el campeón de cada zona y los otros dos con mejor balance de victorias y derrotas sin distinción de zonas. Si hay empates, los clasificados y sus posiciones se definirían por los métodos y/o resultados estadísticos que se establezcan pre-competencia.

El campeón zonal con mejor balance se enfrentaría al cuarto clasificado y el otro al tercero, el mismo día y a la misma hora, es decir, si ambos estadios poseen alumbrado sería a las 7 pm, o a la 1 pm si en uno de los dos o en los dos no hay alumbrado.

Celebrándose los dos partidos el mismo día y a la misma hora se garantiza igualdad de condiciones para los 4 colectivos. La televisión transmitiría al unísono los dos encuentros a la misma hora, por diferentes canales, con retransmisión incluida. Los dos ganadores chocarían en el playoff final, de 7/4 y por el sistema 2-3-2, comenzando por la sede del equipo mejor clasificado en el calendario regular.

Entre el último juego del calendario regular y el primer encuentro del playoff semifinal sólo existiría un día de receso. Entre el último playoff semifinal que concluya y el playoff final también existiría un día de receso, así como dentro de cada playoff para cambiar de sede (ver anexo 1). Este mecanismo debe ser reglamentado, respetado y cumplido al pie de la letra y sin distinción, porque el aumento de buenas a primeras y por cualquier causa (la lejanía entre los contrincantes, por ejemplo) de los días de receso, pudiera beneficiar a un colectivo por encima del otro. Como toda regla, tendría su excepción por cualquier evento de causa mayor.

Independientemente de que esa Serie Nacional de Beisbol se efectuaría en la época del año en que menos llueve, la clasificación de solo 4 conjuntos a la postemporada así como la inexistencia de refuerzos a mitad de campaña y de comodines, prácticamente eliminaría la celebración de juegos suspendidos para decidir clasificados y/o posiciones; incluso para eliminar totalmente la celebración de esos encuentros post calendario se puede reglamentar la decisión atendiendo a los promedios de ganados y perdidos y al resto de los elementos estadísticos a los que se acude normalmente para decidir empates. De esa forma se evita también la vergonzosa “entrega” de partidos y los cuestionamientos y comentarios negativos que provoca.

Para compensar la desaparición del Torneo Nacional Sub-23 y potenciar el desarrollo de nuevos talentos, se limitaría hasta cinco o siete la cantidad de peloteros mayores de 23 años en cada equipo, brindándose la posibilidad de que dentro de esa limitante la provincia que lo desee adquiera algún que otro jugador mayor de 23 años no seleccionado en su zona o en la otra zona. De esa forma, hasta 80 o 112 atletas mayores de 23 años participarían garantizándole cierta fuerza al campeonato, de la que carece el actual Torneo Nacional Sub-23.

 

El estado final de los 16 equipos se definiría así:

1er Lugar – El ganador del play off final.

2do Lugar – El perdedor del play off final.

3er Lugar – El perdedor del play off semifinal con mejor promedio de victorias y derrotas en el calendario regular.

4to Lugar – El otro perdedor del play off semifinal.

 

De los escaños 5 a 16 se ordenan los equipos de acuerdo a sus promedios de ganados y perdidos sin distinción de zonas.

La desaparición del Torneo Nacional Sub-23 es el aspecto más difícil de asimilar. Si existieran los recursos para llevar a cabo este proyecto en su totalidad manteniendo además el Torneo Nacional Sub-23, sería PERFECTO, y de esa forma no se limitaría la cantidad de peloteros mayores de 23 años participantes en la SNB propuesta, dotándola de mayor fuerza. Ese campeonato Sub-23 se efectuaría paralelo a la SNB, garantizándose así la reserva o bolsa de peloteros a cada uno de los 16 colectivos participantes.

 

Serie Cubana de Beisbol (SCB).

Con dos versiones a escoger, una con 6 equipos y la otra con 4.

Versión A.

Seis equipos conformados territorialmente y de acuerdo a la vecindad entre las provincias. De oriente a occidente:

 

 

No.

 

Representando

a los territorios:

 

Posibles

nombre y apellido:

Color predominante

en el uniforme:

1 GTM-SCU Serranos del Oriente Negro
2 HOL-GRA-TUN Mineros del Oriente Gris
3 CAM-CAV-SSP Criollos del Centro Carmelita
4 VCL-CFG-MTZ Caribes del Centro Rojo
5 HAB-MAY Industriales de la Capital Azul
6 PRI-ART-IJU Vegueros de Occidente Verde

 

Esos nombres y los colores predominantes en sus uniformes pudieran ser otros. Como se puede apreciar, son cuatro colectivos conformados por tres territorios y dos por dos provincias, incluyéndose en estos últimos las dos principales ciudades del país: La Habana y Santiago de Cuba, lo cual justifica la diferencia con el resto.

Sistema todos contra todos, 50 juegos por equipo efectuados en dos vueltas y mediante 10 sub series de 5 partidos (miércoles a domingos) cada una con dos días de receso entre una y otra (y un día de receso en una ocasión cada 7 campañas, ver anexo 2).

Comenzaría entre el 26 de octubre y el 1 de noviembre. Todos los encuentros, excepto los dominicales (4 pm), empezarían a las 7 pm. Los dobles programas, por juegos suspendidos y otros previstos, a las 4 pm. El calendario regular dura 10 semanas y la última sub serie se jugaría siempre entre el 3 y el 7 de enero, después del descanso de fin de año, que se efectuaría permanentemente también, comenzando entre el 26 y el 30 de diciembre hasta el 2 de enero (entre 4 y 8 días de receso, ver anexo 2).

Los directivos y peloteros de los 6 equipos serían escogidos por la Dirección Nacional de Beisbol y se incluirían jugadores contratados en ligas foráneas junto a los de mejor rendimiento en la SNB. Existiría la posibilidad de redistribuir hasta 5 o 7 atletas hacia territorios a los que no pertenecen si coincidieran en su equipo y en su posición con otros de más calidad, siempre que el desplazado esté de acuerdo y exista la necesidad de su incorporación en los conjuntos receptores porque el aspirante a ocupar su posición sea de inferior nivel. Para estos movimientos se tomaría en cuenta, primero la vecindad, después la zona a que pertenece y por último, la otra zona. Los directores técnicos se escogerían para un período no inferior a 4 temporadas.

Se designarían sedes principales y sub sedes. Los estadios Latinoamericano y Guillermón Moncada siempre serían sedes principales por sus condiciones y estar enclavados en las dos principales ciudades del país. El resto de las primeras sedes las obtendrían aquellas provincias con más peloteros en sus respectivos equipos. Si la cantidad de atletas de dos o tres provincias fuera similar, decidiría la posición alcanzada por las mismas en la SNB. De las cinco sub-series que cada conjunto tiene como home club, cuatro se celebrarían en La Habana y Santiago de Cuba, tres en las sedes principales de los cuatro equipos restantes y una en cada subsede.

Todo lo anterior estaría en dependencia de las condiciones existentes en los estadios:

  • Terreno y su drenaje en óptimas formas con la altura del box establecida.
  • Pizarra y sistema de audio en buen estado técnico y funcionando ambos.
  • Buena iluminación del terreno.
  • Buen estado y completamiento de los colchones en las cercas.
  • Bullpen fuera del terreno de juego y delimitado del público.
  • Dogouts y baños cómodos e higiénicos.
  • Casetas de transmisiones para radio y televisión cómodas y climatizadas.
  • Existencia de los cuartos de árbitros con un mínimo de comodidad.
  • Sala o espacio para que la prensa realice adecuadamente su trabajo. Incluye local para conferencias de prensa al finalizar los partidos.

En el estadio que NO reúna esos requisitos y otros que se establezcan, NO SE JUEGA la SCB, trasladándose los partidos para donde se cumplimenten los mismos. De esa forma se garantiza que las provincias los cuiden, les den mantenimiento sistemático y lo más importante: condiciones óptimas para que los participantes desarrollen su trabajo. No se efectúan juegos en los municipios del interior de las provincias.

Entre todos los elementos anteriores hay uno novedoso, las sub series de 5 partidos. Ese mecanismo permite obtener, durante las dos primeras semanas en las que existen mayores posibilidades de suspensiones por mal tiempo, un día más de cobertura para celebrar hasta dos juegos suspendidos, especialmente dentro de la misma sub serie (ver anexo 2). Por esa vía y por la competencia a dos vueltas se garantiza que no sea necesario efectuar partidos suspendidos después de finalizado el calendario regular. También, ese día de receso adicional permite desarrollar con cierta frecuencia sesiones completas de prácticas, lo que con la estructura actual no es posible. Y quizás lo más importante: se reducen los traslados con el correspondiente beneficio del descanso de los atletas y ahorro de combustible. No obstante, para eliminar totalmente los partidos post calendarios se puede apelar también, tal y como señalé para la SNB, a los promedios de ganados y perdidos y al resto de los elementos estadísticos a los que se acude normalmente para decidir empates.

Finalizado el calendario regular y antes de iniciarse los play off, se premia al mejor equipo en ganados y perdidos con la Copa Martín Dihigo. La mayor aspiración de cualquier colectivo sería obtener las dos copas en competencia, esta que acabo de mencionar y la de Campeón de la SCB. Ambas se guardarían en la sede principal del equipo que las obtenga.

Como colofón, dos playoffs (sin refuerzos) entre el 9 y el 20 de enero. Uno semifinal entre el segundo y tercer lugares, de 3/2, íntegramente en la sede principal del segundo lugar, y el final, de 7/4, entre el ganador del play off semifinal y el primer lugar, aplicándose el sistema 2-5, es decir, los cinco juegos finales en la sede principal del primer lugar y los dos primeros en la sede principal de su contrario. Durante 12 días (si no existieran suspensiones) se celebrarían tal y como se muestra en el anexo # 2.

Si el play off semi final termina en dos juegos, se adelanta el comienzo del play off final para el 12 de enero (Ver Anexo 2). El campeón acude reforzado con hasta 7 peloteros a la Serie del Caribebajo el requisito de que los mismos hayan jugado y rendido en la SCB. La copa de campeón de la SCB se guarda en la provincia que resultó sede principal en cada torneo específico.

Además de los 6 equipos en competencia, existirían otros dos que concentrarían 27 peloteros cada uno: Occidentales y Orientales. El primero con las reservas de Vegueros, Industriales y Caribes (9 atletas de cada uno) y el otro con la bolsa de los 3 equipos restantes (también 9 peloteros per cápita). Esos 54 atletas estarían disponibles para “subir” a la SCB en los momentos en que sean necesarios, “bajando” a los sustituidos. Ese movimiento se haría por bajo rendimiento, lesión, enfermedad, indisciplina. Los dos colectivos radicarían permanentemente en La Habana, entrenarían diariamente y jugarían entre ellos los viernes, sábados y domingos (24 partidos) en horario diurno, con acceso del público. Su sede permanente pudiera ser el Estadio “Changa Mederos” u otro con condiciones adecuadas. Se mantendrían desde el primer día del campeonato hasta el juego número 40 (8 semanas).

 

Versión B.

Cuatro equipos conformados territorialmente y de acuerdo a la vecindad entre las provincias. De oriente a occidente:

 

 

No.

 

Representando

a los territorios:

 

Posibles

nombre y apellido:

Color predominante

en el uniforme:

1 GTM-SCU-HOL-GRA-TUN.

 

Mambises del Oriente.

 

Negro

2 CAM-CAV-SSP-VCL-CFG.

 

Criollos del Centro.

 

Rojo

3 MTZ-MAY-IJU-ART-PRI

 

Caribes de Occidente.

 

Verde

4 HABANA. Industriales de la Capital. Azul

 

Esos nombres y los colores predominantes en sus uniformes pudieran ser otros. Como se puede apreciar, son tres colectivos conformados por cinco territorios y uno perteneciente a la capital del país.

Los directivos y los 27 peloteros de los 4 equipos serían escogidos por la Dirección Nacional de Beisbol y se incluirían jugadores contratados en ligas foráneas junto a los de mejor rendimiento en la SNB. La selección de atletas se haría manteniendo el siguiente orden:

  • Se escogen 14 peloteros (la mitad + 1 de la nómina) dentro de cada territorio que agrupa a 5 provincias para las selecciones Mambises, Criollos y Caribes.
  • Para integrar el equipo Industriales se escogen 13 jugadores de todo el país más 14 atletas de La Habana.
  • Se escogen dentro de sus territorios respectivos, los 13 atletas restantes de Mambises, Criollos y Caribes. En ese momento, existiría la posibilidad de redistribuir hasta 5 o 7 jugadores hacia equipos fuera de su territorio si coincidieran en su colectivo y en su posición con otros de más calidad, siempre que el desplazado esté de acuerdo y exista la necesidad de su incorporación en los conjuntos receptores porque el aspirante a ocupar su posición sea de inferior nivel. Los directores técnicos se designarían para un período no inferior a 4 temporadas.

Sistema de competencias todos contra todos, 60 juegos por equipo efectuados en cuatro vueltas y mediante 12 sub series de 5 juegos cada una (miércoles a domingos) con dos días de receso entre una y otra (y un día de receso en una sola ocasión cada 7 campañas, ver anexo 3). Comenzaría entre el 19 y el 25 de octubre. Todos los encuentros, excepto los dominicales (4 pm), empezarían a las 7 pm. Los dobles programas por juegos suspendidos y otros previstos, a las 4 pm. El calendario regular dura 12 semanas y las dos últimas sub series se jugarían siempre entre el 3 y el 14 de enero, después del descanso de fin de año, que se efectuaría, permanentemente también, comenzando entre el 26 y el 30 de diciembre hasta el 2 de enero (entre 4 y 8 días de receso, ver las 7 variantes posibles en anexo 3).

Se designarían sedes principales y sub sedes. La única sede de Industriales, por supuesto, sería el Estadio Latinoamericano.  Por estar enclavado en la segunda ciudad del país, el Guillermón Moncada sería siempre sede principal y recibiría dos sub series de Mambises como home club y los cuatro parques restantes obtendrían una sub serie per cápita. En los casos de las selecciones Criollos y Caribes la sede principal y las dos sub series las obtendrían aquellas provincias con más peloteros en sus respectivos equipos;si la cantidad de atletas fuera similar en más de una provincia, decidiría la posición alcanzada por las mismas en la SNB. Aquí también se pondrían en práctica los mismos requisitos descritos en la Variante A para jugar en los estadios y la obtención de la Copa Martín Dihigo.

Como colofón, el play off final en las sedes principales de los dos primeros lugares, entre el 17 y el 25 de enero, aplicándose el sistema 2-5. Durante 8 días (si no existieran suspensiones) se celebrarían tal y como se muestra en el anexo # 3. El campeón acude reforzado con hasta 5 peloteros a la Serie del Caribebajo el requisito de que los mismos hayan jugado y rendido en la SCB. La copa de campeón de la SCB se guarda en la provincia que resultó sede principal en cada torneo específico.

Además de los 4 equipos en competencia existirían, al igual que en la Variante A, otros dos que concentrarían, en este caso, 20 peloteros cada uno: Occidentales y Orientales. El primero con las reservas de Caribes e Industriales (10 atletas de cada uno) y el otro con la bolsa de los 2 equipos restantes (también 10 peloteros per cápita). Esos 40 atletas estarían disponibles para “subir” a la SCB en los momentos en que se establezca, “bajando” los sustituidos. Ese movimiento se haría por bajo rendimiento, lesión, enfermedad, indisciplina. Los dos colectivos radicarían permanentemente en La Habana, entrenarían diariamente y jugarían entre ellos los viernes, sábados y domingos (30 partidos) en horario diurno, con acceso del público. Su sede permanente pudiera ser el Estadio “Changa Mederos” u otro con condiciones adecuadas. Se mantendrían desde el primer día del campeonato hasta el juego número 50 (10 semanas).

 

El equipo Cuba.

En correspondencia con todo lo expuesto y con las dos variantes de estructura propuestas, estimo que deben existir dos versiones del equipo nacional:

  • Una con los atletas que más se destaquen en la Serie Nacional de Beisbol (SNB) para participar en los compromisos internacionales que se efectúen entre junio y septiembre, tales como los topes en Holanda y con los universitarios estadounidenses, la participación de un equipo cubano en la Liga CAN-AM, los juegos centroamericanos y panamericanos, entre otros torneos comprendidos en esa etapa.
  • Y la otra combinando los más destacados de la selección anterior con los mejores peloteros que podamos disponer, incluidos los insertados en los campeonatos domésticos de otros países. Esta selección participaría en los Clásicos, Torneos Premier 12 y Juegos Olímpicos.

Desde hace algunos añoslos integrantes de la preselección nacional entrenan mucho y juegan poco. El grupo se alista desde febrero o marzo para competir varios meses después. Lo cierto es que el juego diario es el que ayuda a los peloteros a desarrollarse y a pulir las habilidades alcanzadas y si ese atleta no juega en el extranjero lo mejor es que lo haga en Cuba, en los dos torneos nacionales propuestos.

 

  • EPÍLOGO.

No creo necesario mencionar las virtudes de las propuestas de estructura expuestas. Espero que el lector se haya percatado de que crean las condiciones para resolver una gran cantidad de problemas que existen derivados del actual diseño, incluso con menos gastos que los que hoy se ejecutan (ver anexo 4).

Este podría ser el primer paso para recuperar el terreno perdido por nuestra pelota. Es el más factible y sencillo porque su solución es de índole administrativa.

Quedaría pendiente lo más difícil, tratar de solucionar el resto de las deficiencias que nos limitan y que parten de la atención adecuada a las categorías inferiores, los niños, los jóvenes, la masividad, los campeonatos de base, municipales, provinciales. Es cierto que la falta de recursos económicos conspira contra ello, pero no es menos cierto que si se utilizan con más eficiencia los recursos disponibles se pueden obtener mejores resultados. Se trata de trabajar mucho más y con más inteligencia, vivir para el beisbol y no de él.

En diciembre de 2017, en la sesión vespertina del décimo período ordinario de la VIII Legislatura del Parlamento cubano, celebrada en la Sala 11 del Palacio de Convenciones,la Comisión de Salud y Deporte, que había tomado con anterioridad un acuerdo relacionado con los resultados del impacto de la actual estructura de la Serie Nacional de Beisbol y la participación de sus atletas contratados en ligas en el exterior, expuso  el estado de opinión de la población sobre este evento deportivo a partir de la información recopilada en cada uno de los territorios del país. Ha transcurrido año y medio y parece que el tema pasó al olvido en el Parlamento cubano a juzgar por el silencio que al respecto se ha manifestado. No ha existido respuesta alguna hacia ese estado de opinión, al contrario, se multiplicaron las opiniones adversas con la celebración de la Serie Especial de 3 equipos y la implantación del mecanismo al que me referí en el acápite 9 de este trabajo.

Llevo bastante tiempo en esto; me considero algo así como el “Quijote de la pelota” luchando contra los molinos que constituyen las personas que presiden las organizaciones beisboleras y el INDER. He publicado varios trabajos que aparecen en dos sitios web, apoyado por el periodista de Granma Oscar Sánchez Serra y el presidente de la Peña Virtual Martín Dihigo, Daimir Díaz Matos:

  • Que clase de swing el de Tino (Periódico Granma, 15 de marzo de 2014).
  • Tino nos entrega otro P-51 (Periódico Granma, 1 de mayo de 2015).
  • A la tercera va la vencida 1ra Parte (Peña Virtual Martín Dihigo, 20 de febrero de 2018).
  • A la tercera va la vencida 2da Parte (Peña Virtual Martín Dihigo, 25 de febrero de 2018).

A pesar de esas publicaciones y de que desde mucho antes envío todos mis trabajos por correo electrónico a las entidades rectoras del beisbol cubano y el INDER, jamás he recibido de sus funcionarios o dirigentes ni una letra referente a mis propuestas que considero muy sólidas y bien fundamentadas. Eso es una muestra de la indiferencia o del celo que esas personas muestran por alguien que lo que hace es emplear una parte de su tiempo libre en tratar de ayudarlos, o mejor dicho, de ayudar a que nuestra maltrecha pelota, que es de todos, salga del pantano en que está sumergida.

 

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Cienfuegos, Junio de 2019.

 

29 comentarios

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  1. Gracias Tino por pensar en la MD una vez más para tus excelentes propuesta de cambios de estructuras para nuestra pelota en busca de soluciones que permita elevar el nivel de la misma. Te confieso que no pude leer todo el trabajo ahora mismo, solo le pase la vista, pero si lo leeré todo y si te garantizo, que en nuestra humilde pagina siempre tendrá cabidas y le daremos importancia a trabajos como el suyo que demandan tantas horas de trabajo, investigación, de sueño y deseos de ver el resplandor que miles de cubanos deseamos para nuestro beisbol, Saludos.

    • Dr. Reinaldo en 27 junio, 2019 a las 5:06 am
    • Responder

    Tino, usted es un Quijote y un gran Historiador del béisbol cubano. A usted hay que llevarlo a trabajar como ASESOR de la FCB-CNB, lo que pasa que esas personalidades no quieren escuchar a excelentes personas como usted, que saben de administración de béisbol, que aman y viven para mejorar el pasatiempo nacional.
    Quiero decirle que este artículo es extenso, pero me lo leí ahora mismo y seguiré leyendo màs tarde, lo guardo como todos los demás y ojalá se pueda cumplir algún día sus propuestas y lo inviten a las oficinas centrales de la pelota cubana, fuera muy importante que en su próximo trabajo sea para escribir de que tuvieron en cuenta sus consideraciones sobre este importante tema que nos une a todos.
    Un abrazo desde África.

    • raiquel en 27 junio, 2019 a las 8:33 am
    • Responder

    Es una gran idea y una gran estructura, con lo único que no estoy de acuerdo es con separar en una de las variantes a SS, VC y Cf, nosotros siempre somos y seremos Las Villas, tenemos identidad propia y compartida, con nuestro color…el naranja…saludos

      • Tino Iturralde en 27 junio, 2019 a las 9:52 am
      • Responder

      Muchas gracias por su participación. Respeto su criterio e interpreto que se está refiriendo a mi SCB de 6 equipos. Me gustaría conocer cómo usted conformaría los otros 5 colectivos.

        • enrique15 en 27 junio, 2019 a las 3:45 pm
        • Responder

        Felicidades compadre, usted ha dado una conferencia magistral sobre el tema del beisbol en Cuba y todos los aspectos que le atañen. No hay nada más que agregar. En cuanto a mí, además de estar totalmente de acuerdo con lo que escribe (las pequeñas discrepancias que podrían tener nada aportan en lo esencial y además, ha utiizado argumentos que igualmente he expuesto alguna vez) me gusta más la opción de seis equipos, es mucho mejor desde el punto de vista del espectáculo, una serie de cuatro corre el riesgo de volverse solo una bronca de dos y además, la gente tiene más opciones. Había pensado que me gustaría que ese equipo de Caribes del centro tuviera un nombre de alguno de los equipos tradicionales injustamente desaparecidos por la FCB, como Azucareros o Henequeneros con ese apellido, del centro. Por lo demás, ojalá y algún día los señores de la FCB se decidieran a escuchar a sus clientes: Nosotros.

          • Tino Iturralde en 27 junio, 2019 a las 5:06 pm
          • Responder

          Gracias Enrique. Coincido totalmente on usted. De las dos variantes de la SCB prefiero la de 6 equipos. Incluyo la de 4 atendiendo al criterio casi generalizado de que hoy en Cuba no hay calidad para un campeonato al máximo nivel con 6 conjuntos poniéndose como ejemplo la segunda fase de lo que hoy existe. En cuanto al nombre del equipo también estoy de acuerdo con usted, ambos, Henequeneros y Azucareros fueron grandes, ganaron Series Nacionales. No escogí ninguna de las dos denominaciones para evitar desacuerdos con matanceros, villaclareños y cienfuegueros.

        • raiquel en 28 junio, 2019 a las 8:47 am
        • Responder

        Antes que todo me encanto la idea de la territorialidad a medias, es decir, incluir 14 jugadores de la provincia, y los otros del resto del país!!..Me encanto!!!…Como conformar los equipos?..Antes que todo pienso que hay que fijar la sede en provincias grandes, con estadios grandes, que tengan aficiones que puedan llenarlo, que las provincias compartan cierta afinidad, es decir, para tener el mayor mercado posible….como las fijaría?..Pinar, Isla y Artemisa, jugarían en Pinar, Habana..por su extensión..seria un solo equipo…tendría derecho a reforzarse primero, Matanzas y Mayabeque, jugarian en Mtz, Las Villas, Cienfuegos, Villa Clara y SS, en el Sandino, Ciego, Camaguey, Las tunas y Holguin, en el Calixto, y Santiago, Granma y Guatanamo en el Guillermon, fíjate que lo de las sedes y las provincias es solo para crear una falsa territorialidad, pq gracias a esa propuesta tan genial tuya, solo tendría 14 jugadores de las provincias, y pudiera salir a buscar lo que necesita fuera de estas…Saludos

          • Tino Iturralde en 28 junio, 2019 a las 5:52 pm
          • Responder

          Raiquel, cuando respondí al Dr. Reinaldo le hice saber que (copio y pego) “esas que expongo NO son mis estructuras favoritas ni ideales, son las que considero que mejor se adaptan a nuestras condiciones específicas para lograr mejorar nuestros campeonatos y la motivación de los atletas y aficionados”. Al responderle a José Acosta expuse: “mi objetivo con esa ponencia es tratar de lograr, que dentro de todas las limitaciones financieras, políticas, etc, y en concordancia con lo aceptado por el “alto mando de Cuba”, se haga algo que mejore lo que hoy existe con nuestro campeonato beisbolero de máximo nivel”. Desgraciadamente, estamos casados con la territorialidad, el regionalismo y lo que establezca el “alto mando”. Ese es uno de los principales estorbos que existen para adoptar la mejor de las estructuras que sin lugar a dudas sería aquella que surja de un sistema de clubes donde las provincias de residencia de los peloteros no tengan nada que ver con sus equipos y tal y como usted plantea, las sedes estén enclavadas en las ciudades más grandes y con mejores condiciones. Usted mismo está incluido en ese “matrimonio” pues no concibe la separación de las tres provincias que hasta hace ¡43 años! estaban unidas bajo el nombre Las Villas. Creo que dentro de todas esas limitantes debemos ser un poco más tolerantes con el tema de la territorialidad y menos regionalistas en aras de que las cosas salgan mejor. En su propuesta usted conforma un equipo con cuatro provincias (Ciego, Camaguey, Las Tunas, Holguín), tres colectivos con tres territorios, (Guantánamo, Santiago y Granma / Sancti Spíritus, Villa Clara y Cienfuegos / Pinar del Rio, Isla de la Juventud y Artemisa) uno con dos provincias (Matanzas y Mayabeque) y el otro con una provincia (La Habana). Eso se opone totalmente a la mía que une las provincias utilizando los criterios de proporcionalidad en su cantidad y vecindad; y en la que no me quedó más remedio que conformar dos conjuntos con dos provincias (por razones matemáticas obvias) apelando a la fundamentación de que incluían a las dos principales ciudades del país. Por otro lado, ¿quién convence a los cienfuegueros y espirituanos de que las condiciones de sus ciudades y estadios son inferiores a Santa Clara y el Sandino; ¿quién convence a los camagüeyanos?; y en esto se privilegia a Pinar del Río y Matanzas. En mis torneos élites de 6 y 4 equipos le doy la mejor solución que encontré al hecho de jugar en los estadios que mejores condiciones tengan. Deben reunir los requisitos que enumero. Por ejemplo, si las luces del “5 de Septiembre” no encienden, entonces hay que trasladar los juegos que se programen allí del equipo Caribes para el Sandino o el Victoria de Girón. Otra cuestión que quería transmitirle es que no me quedó más remedio que proponer el mecanismo que usted elogia para solucionar la conformación del team Industriales en mi SCB de 4 equipos y mantener los criterios de proporcionalidad y vecindad en las otras tres selecciones porque si el conjunto capitalino se conforma únicamente con peloteros de La Habana, no le gana a nadie, y el objetivo es tratar de buscar nivelación. De cualquier forma, Raiquel, la verdad absoluta no existe, estoy consciente de que mis propuestas no son las ideales y precisamente de estos intercambios surgen las mejores ideas. Le reitero las gracias por su participación y siga profundizando en su propuesta de la que “guardé” algunos elementos.

            • enrique15 en 1 julio, 2019 a las 8:05 am
            • Responder

            Tino, es que la gente confunde la territorialidad con el origen de los peloteros. Para mí, los equipos sí tienen que representar a una región, provincia o lo que sea, para que la gente de esas regiones se sienta representada y tngan el orgullo de decir: Los Caribe son mi equipo, juegan en mi casa porque allí está su estadio. Eso no tiene que ver con el origen de los peloteros, el Real Madrid es de Madrid aunque jueguen hasta neozelandeses o marcianos en el equipo. Aquí tenemos un problema, que es la forma en que un atleta puede o no ser contratado por un equipo. Bueno, yo digo que ese problema está resuelto en su propuesta y es con los equipos formados por regiones. Mire usted se ha dedicado mucho tiempo y esfuerzo a ese tema, haga un pequeño ejercicio: Organice esos seis equipos como usted lo tiene pensado, póngale nombres a los integrantes. Verá que tiene seis equipos muy parejos, o al menos compensados en todas las posiciones (claro, a la altura de la calidad de la pelota cubana hoy) Luego desbarátelos y vuelva a conformarlos pero sin tener en cuenta donde vive cada cuál. Verá que otra vez tiene seis equipos parejos , balanceados en cada área, como los tenía de la otra forma. Entonces, no hay que fjarse a priori con la territorialidad, sino pensar lo que es más lógico y mejor hoy en Cuba. No tiene forma hoy de decir: Yo, Industriales, voy a contratar a Pestanito que es de VC porque le ofrezco tanto y más cuanto. No estamos organizados así aunque sea el futuro, pero poniendo los pies sobre la tierra, lo hacemos de la forma que propone y el resultado es el mismo hoy en día. LO que hay que es que acabar de hacer la selectiva o torneo élite. Y no puede ser, reforzando lo que existe, es formando seis equipos balanceados, bien pensados, como se armaban nates los equipos de la Selectiva. Porque Matanzas no ganó selectivas, pero no fue por no tener equipo, a pesar de que se formaban con Hen y Cit, era un trabuco lo que armaban, solo que faltó lo que hay que tener para ganar.

            • raiquel en 1 julio, 2019 a las 8:50 am
            • Responder

            Sip..entiendo tu preocupación con lo de los equipos con menos equipos para escoger..pero gracias a tu magistral idea de 14 refuerzos sin territorialidad se resuelve bastante esto, solo basta con poner un orden fijo a la hora de reforzarse, por ejemplo..se pudiera poner que La Habana pida primero..después Mtz-Mayabeque..y asi sucesivamente….Ahora..lo que planteo de Las Villas es por algo psicológico y geográfico, la gente de SS, Cf y VC estudian en la UCLV, en Santa Clara, es decir, nunca hemos dejado de estar unidos..le vamos a crear un grave problema a las personas de SS, a quien le van a ir?..a un equipo donde están sus peloteros, o a una zona donde comparten sus raíces? las fronteras de las villas son permeables, es normal que personas de SS, tengan hermanos en Placetas, tios en Santa Clara, hijos en Caibarien…muchas personas de Cabaiguan y Yaguajay, le siguen iendo a VC….para los espirituanos, Cienfuegueros no seria un trauma q la sede fuera el Sandino, lo asumirían como algo natural, mas traumatico seria que Las Villas no existiera..saludos

    • Jose Acosta en 27 junio, 2019 a las 9:18 am
    • Responder

    Un saludo Iturralde.
    Primero, si fuera de su interés, me gustaría mantener una comunicación directa con usted, si así fuera escríbame un correo a oamsibano@gmail.com
    El tema que nos ocupa, Béisbol nacional, su solución es mucho más compleja que remover la actual dirección de la FCB, que de hecho seria excelente noticia.
    Es una mezcla letal de tozudez política y falta de financiamiento, lo que en la práctica se ha convertido en el cuento de la buena pipa.
    Si usted y mis amigos de la MD están de acuerdo que el tema es eminentemente financiero y/o administrativo, entonces designar buenos dirigentes resuelve el segundo y deja el primero igual.
    Por eso amigos si se va a cambiar debe ser hacia delante de verdad, y eso solo lo puede decidir el alto mando de Cuba, la FCB sea dirigida por Higinio o por el mago XX, no podrá hacer nada.
    La situación financiera de Cuba es muy adversa, ustedes los que viven en Cuba saben el día a día del desabastecimiento, si el alto mando tuviera la voluntad de hacer cambios que no la tiene, aun así no puede asignar ni un dólar más al Béisbol.
    Por eso el cambio tendría que ser muy profundo, hacer una Organización Empresarial, que funcione como la Liga Mexicana del Pacifico y que sea esta la que se habrá camino en el mundo exterior, lo que de paso será difícil pues todo parte del mercado cubano el cual es inexistente, por eso los medios que cubren la MLB le dan sensacional promoción a Vladimir Guerrero Jr. y muy poca a Lourdes Gurriel Jr. que juega a su lado y lo iguala o supera cada día. Para no hablar de la poca promoción que hacen de Yordan Álvarez.
    En dos palabras, hay dos caminos las curas de mercurio cromo predilectas del INDER o la transformación del Béisbol en un negocio que les causa alergia generalizada.
    Cualquier idea tiene que ser comercial o terminara en el mismo callejón sin salida.
    Lo del equipo Cuba es mucho más fácil, solo hay que dejar libre a todos los jugadores que jueguen donde quieran y regreses a la serie nacional sin restricciones, hacer dos niveles competitivos a la vez, borrar de la mente el igualitarismo regional y convocar al Cuba a todos, vivan donde viva.
    Gracias

      • Dr. Reinaldo en 27 junio, 2019 a las 3:10 pm
      • Responder

      Comparto Jose sus criterios. Le escribo a su correo, que hace mcho tiempo que no nos comunicamos. Un abrazo.

      • Tino Iturralde en 27 junio, 2019 a las 5:32 pm
      • Responder

      Acosta, muchas gracias por su participación. Lamentablemente mi correo sólo recibe los punto CU por lo que no puedo comunicarme con usted, por otro lado no dispongo de teléfono celular (línea nauta), muy caro para mi economía personal. Mi objetivo con esa ponencia es tratar de lograr, que dentro de todas las limitaciones financieras, políticas, etc, y en concordancia con lo aceptado por el “alto mando de Cuba”, se haga algo que mejore lo que hoy existe con nuestro campeonato beisbolero de máximo nivel. Creo que si se aceptan mis propuesta y se trabaja seriamente sobre ellas se daría un “paso hacia adelante”, quizás no tan grande como el que aspira usted, pero “paso alante” al fin.

      1. Les puedo servir de puente entre ambos si así lo desean. Saludos.

          • Jose Acosta en 27 junio, 2019 a las 11:54 pm
          • Responder

          Gracias hermano, a mi me sirve, si Tino le parece bien, próximamente les envió un trabajo que quiero me de su opinion y también ver si tiene una información que necesito.

          1. Un placer hermano y aquí estamos para lo que haga falta. Saludos.

            • Tino Iturralde en 28 junio, 2019 a las 6:01 pm
            • Responder

            OK, espero por usted. Gracias Daimir.

            1. Cuando quieran. Saludos.

          • Tino Iturralde en 28 junio, 2019 a las 5:55 pm
          • Responder

          Gracias Daimir, estoy de acuerdo. Esta web y su creador son ¡increibles!.

          1. La MD si es increíble amigo!! Saludos.

    • Tino Iturralde en 27 junio, 2019 a las 9:48 am
    • Responder

    Doctor Reinaldo, muchas gracias por sus elogios. No creo que vaya a ser un buen asesor para la FCB-CNB pues mi “especialidad” sólo se limita al tema de las estructuras; eso sí, estoy dispuesto a defender mis propuestas al respecto ante cualquier auditorio y lo haría con sólidos argumentos. Coincido con usted en que este trabajo es muy extenso. No lo considero un artículo y si una ponencia. Se publicó en esta prestigiosa página gracias a la amabilidad de Daimir pero la concebí para hacerla llegar a la Comisión de Deporte y Salud del Parlamento cubano. Sobre la pregunta que me hace le puedo responder que todas esas consideraciones que reflejo en mis trabajos y mis propuestas de estructura son fruto de años de recopilación de datos, estudio y análisis. Esas que expongo NO son mis estructuras favoritas ni ideales, son las que considero que mejor se adaptan a nuestras condiciones específicas para lograr mejorar nuestros campeonatos y la motivación de los atletas y aficionados. Sobre esa misma pregunta le puedo responder además que tal y como expongo en el Epílogo de la ponencia, hasta el momento no he recibido ninguna respuesta ni consideraciones sobre mis trabajos por parte de los dirigentes beisboleros cubanos. Por último, toda persona que desee recibir la ponencia por e-mail lo puede solicitar por la dirección: tino@cfg.servisa.tur.cu

    • SIEMPRE NARANJA en 27 junio, 2019 a las 1:41 pm
    • Responder

    Una vez más Tino en la MD, gracias amigo por tener presente a la web nuestra para difundir sus trabajos.

    En este punto de “Mayor interés = Más espectáculo…. ¿Cómo se logran?”. Incorporaría tener una web para la serie nacional con todas las de la Ley, bien actualizada, con estética y rápida, que no tenga más un cartel que diga “página en construcción” uffff……………….

    Después con más calma repaso su trabajo muy abarcador por cierto….

    Saludos…..

      • Tino Iturralde en 27 junio, 2019 a las 5:37 pm
      • Responder

      No no mi amigo, las gracias se las doy a ustedes por abrirme espacio en su web. Ojalá más lectores hicieran trabajos similares relacionados con la estructura y los publicaran ahí. Así todos intercambiamos y aprendemos más sobre el tema.

    • Jose Acosta en 27 junio, 2019 a las 4:43 pm
    • Responder

    BALONMANO, SI
    BÉISBOL, NO
    La selección masculina de balonmano de Cuba sumó un nuevo efectivo de mucho valor: el lateral derecho Yoel Cuní. Jugador del US Ivry, en la Starligue de Francia, el capitalino se unió a la concentración de la Isla en Bochum, Alemania, donde realizan un base de preparación desde la semana pasada.
    Cuní llegó a la urbe germana este lunes y se integró a la disciplina del grupo, en el cual figuran, entre otros, los estelares Yosdanys Ríos, Pavel Caballero, Pedro Veitía Valdés y Ángel Jesús Rivero, todos con fuerte presencia en circuitos profesionales del Viejo Continente.
    El propio jugador subió una imagen a Facebook donde se le puede ver con Veitía y el joven Dariel García, uno de los puntales de la reciente medalla de plata ganada por Cuba en el Mundial de Naciones Emergentes de Georgia.
    Se espera que Cuní, de 32 años, sea protagonista en la selección nacional de cara a los Juegos Panamericanos de Lima, teniendo en cuenta que es uno de los cubanos con más experiencia en ligas profesionales tras su largo paso por Portugal y actual aventura en la máxima división francesa.
    Cuní jugó desde el 2014 en el Porto, con quienes ganó una Liga, una Supercopa y anotó más de 230 goles entre 2016 y 2018. El curso anterior fue traspasado al US Ivry, del máximo nivel de Francia, y allí participó en 13 duelos domésticos y marcó 60 dianas, con un 55 % de efectividad en sus tiros.

    • Ramón en 28 junio, 2019 a las 10:06 am
    • Responder

    Pude leer detenidamente el trabajo, me pareció muy bueno y sobre todo con propuestas factibles y aplicables en nuestro país, destacar que esta hecho con el deseo e interés de mejorar nustro beisbol, por eso cuenta con todo mi apoyo, además de ser un escrito bien argumentado. Por eso me alegra que Daimir no dejara pasar la oportunidad de publicarlo en esta página para debatirlo. Amigo Tino, sepa usted que coincide con una gran mayoría de cubanos que ansiamos y aspiramos que nuestro deporte nacional mejore y recupere el lugar que se ganó por derecho propio a golpe de batazos y buenas jugadas. Esperamos siga trabajando en aras de nuestro pasatiempo nacional y le deseo muchos exitos por tan encomiable labor. Un abrazo y saludos a la peña.

      • Tino Iturralde en 28 junio, 2019 a las 6:00 pm
      • Responder

      Muchas gracias. Un abrazo también para usted.

    • Rojo de Metro en 29 junio, 2019 a las 9:25 am
    • Responder

    Esto es una maravilla de idea. Pero leí muy rapido y tengo que volver a hacerlo luego por la noche, con toda la calma que se merece. Es increible que nuestra Federacion Cubana de Viajeros a Canada, no aproveche el talento que le sobra a cubanos como Tino.

      • Tino Iturralde en 29 junio, 2019 a las 11:39 am
      • Responder

      Muchas gracias, Rojo de metro. Espero por sus consideraciones cuando lo lea de nuevo y prefieron conocer las que se opongan a alguno de los aspectos que abordo y a mis propuestas de estructura.

        • Rojo de Metro en 29 junio, 2019 a las 1:06 pm
        • Responder

        No lo dude, pues yo tambien desde hace algun tiempo tengo mi estructura, como cada cubano tiene la de el. Esperaré a cumplir con mi pincha y leeré

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