Adolfo Luque un grande del montículo.

En este 2019 a 129 años del nacimiento del gran Adolfo Luque se cumple un día como hoy 62 años de su partida física y los cubanos más que recordarlo, nos sentimos orgullosos de que el mismo haya nacido en esta tierra, a el correspondió el honor de ser el primer hombre no americano en ganar un juego en Series Mundiales, pero que otro podría ser si no Papa Montero o como tambien lo llamaron Habana Perfecto. La Martín Dihigo aprovecha la fecha para recordarlo y homenajearlo dando a conocer su trayectoria a los foristas para que nunca olviden a un cubano grande y un beisbolista extraclase. Sirva esto como homenaje eterno de la Martín Dihigo a Adolfo Domingo De Guzmán “Dolf” Luque:

Adolfo Domingo De Guzmán Luque
Datos personales
Nacimiento La Habana, Cuba
4 de agosto de 1890
Nacionalidad(es) Cubana
Fallecimiento 3 de julio de 1957
La Habana
Causa de su Fallecimiento Ataque Cardiaco
Conocido por Papa Montero y Habana Perfecto
Carrera
Deporte Béisbol
Debut deportivo

1912- 1913
(Fe (Liga profesional de béisbol cubana)

1914 Liga Nacional (MLB)Bravos de Boston)
Posición Lanzador
Bateo / Lanz. Derecha / Derecha
Títulos obtenidos Campeón de picheo de las Grandes Ligas en 1923.
Retirada deportiva

1938- 1939 Almendares(Liga profesional de béisbol cubana)

1935 (MLB)
(Gigantes de New York)

Adolfo Domingo De Guzmán “Dolf” Luque (La Habana, Cuba, 4 de agosto de 1890 – La Habana, 3 de julio de 1957), conocido como “Papá Montero”, fue un jugador de béisbol cubano, siendo famoso como pitcher en las Grandes Ligas a principios del siglo XX.

Tuvo actuaciones en las Ligas menores desde los años 1913, año en el que pertenecía al combinado Long Beach con tan sobresaliente resultado de 22-5 por lo que fue ascendido a los Boston Braves donde realizó su Debut en las Grandes Ligas en 1914. En 1918, fue transferido a los Cincinnati Reds, donde jugó durante 12 temporadas. En la Serie Mundial de 1919 jugó principalmente de pitcher. Luque jugó en Los Angeles Dodgers en los años 1930 y 1931 y con los New York Gigants entre 1932 y 1935. Estuvo con los Gigantes en la Serie Mundial de 1933, siendo el pitcher en el 5º y último juego de la serie frente de los Washington Senators.

Luque se convirtió en un pitcher estrella en la temporada de 1920. Lidero la Liga Nacional en derrotas en 1922, su mejor año fue con los Rojos del Cincinnati en 1923 liderando la misma liga con 27 victorias y un PCL de 1,93. Además lideró la Liga Nacional con un PCL de 2,63 en 1925. Con la marca de 27 juegos ganados Adolfo Luque es el latinoamericano con más victorias alcanzadas para una temporada por un pitcher en la historia de las Grandes Ligas.

El principal lanzamiento de Luque era la bola curva. Por lo tanto, él era bastante analítico con sus lanzamientos. Su atención a los detalles lo hicieron un gran profesor tras su retiro, siendo así que Dirigió a equipos como los azules de Almendares, Cienfuegos, en la Liga Profesional Cubana y en la Mexicana a los conjuntos Azules de Veracruz, Leones de Yucatán, Tecolotes de Nuevo Laredo,1​ también realizó funciones como entrenador de pitchers en el equipo de los Gigantes New York entre 1936 a 1938 y 1942 a 1945. Luque fue exaltado a la Galería de la Fama del Béisbol Profesional Cubano en 1958 y en México en 1985.

Fue el primer pelotero latinoamericano que asistió a una Serie Mundial, su aparición se produjo como relevista el 3 de octubre de 1919

Adolfo Luque se convirtió en el primer lanzador no nacido en los Estados Unidos en archivar una victoria en series mundiales, cuando como relevista en el clásico de 1933, con los Gigantes de Nueva York derrotó 4 x 3 a los Senadores de Washington. Eso ocurrió el 6 de octubre para que su equipo conquistara el cetro 4 x 3. Luque había cumplido entonces los 43 años de edad.

Luque es una Gloria del deporte cubano, conocido con los motes de Papá Montero y Habana Perfecto. Entra en las Ligas Mayores en 1914 con los Bravos de Boston. Fue champion pitcher en 1923 con el equipo los Rojos de Cincinnati, acumulando 27 triunfos, solo ocho reveses y 1,93 carreras limpias por partido. Durante 20 temporadas de actuación en Grandes Ligas, implantó el récord de 193-179, con promedio de carreras limpias de 3.23 y 28 salvadas como relevista, 26 lechadas y 3 liderazgos en ese departamento, obtuvo el título de Campeón mundial en 1919 y 1933. Al retirarse como pelotero activo fue entrenador deportivo.

Nace en La Habana el 4 de agosto de 1890, los padres eran adinerados, por lo que recibió una buena educación, desde niño le gusto practicar béisbol, se inició jugando la tercera base del club Vedado.

Era bajo de estatura, blanco de piel, por lo cual casi siempre se le veía la cara roja, de voz gruesa y carácter enérgico. Fue un gran pelotero, entrenador y director de varios equipos tanto en Cuba como en el extranjero, por lo cual todos los peloteros lo obedecían por el prestigió que se ganó.

Tenía un fuerte temperamento, por ello fue apodado “Habana Perfecto” en Estados Unidos y la defensa de la cubanía, estaba mas allá del vestir típico nacional de la época, llevando sombrero de pajilla, pantalón hacendado, guayabera y un “habano” de vueltabajero # 5 entre los dientes, le gano el respeto entre el público y los jugadores americanos quienes, varias veces, probaron el patriotismo a base de puñetazos sin ningún tipo de contemplaciones.

Padecía del corazón y el 3 de julio de 1957 a la edad de 67 años muere de un ataque cardíaco, en La Habana.

Resultados deportivos y como entrenador

Tenía mucha destreza para el beisbol, por lo que en 1912 Agustín “Tinti” Molina, maneger del club “Fe” de la Liga Cubana, se interesa por él, comenzando su ascenso deportivo, se hizo un experto en dar la bola curva, lo cual impresionaba a los contrarios. A continuación relacionamos alguno de los resultados más significativos:

  • 1914: Debuta en Grandes Ligas con los Boston Braves de la Liga Nacional.
  • 1918: Fue transferido a los Cincinnati Reds, ese año ganó seis juegos y perdió tres y su promedio de limpias fue 3.80, manteniéndose durante doce temporadas.
  • 1919: Participa en la Serie Mundial, jugó principalmente de pitcher,contribuye con 9-3 y 2.63 a que su club gane la Liga Nacional y enfrente al poderoso Chicago White Sox.
  • 1920 a 1922: Se convierte en un pitcher estrella, liderando la Liga Nacional en derrotas, gano 13 juegos y perdió 9; pero mantuvo su tremendo promedio de carreras limpias por debajo de 3 con 2.51
  • 1921: Se produce la que, según el propio Luque, fue su mejor temporada al concluir con 17-19 y 3.38 clp, pero con 11 juegos perdidos por una carrera.
  • 1923: En la temporada de Grandes Ligas con 33 años se coronó líder de los lanzadores al ganar 27 desafíos y perder 8 con los Rojos del Cincinnati, a lo que sumó un asombroso promedio de 1,93 carreras limpias por juego de nueve entradas. En esa campaña, el cubano ocupó la lomita en 41 ocasiones, 37 en funciones de abridor, y trabajó en 322 entradas, Seis de sus 27 éxitos fueron por la vía de la lechada y en cuatro ocasiones permitió una sola carrera.
  • 1925: Ganó 16 y perdió 18, no obstante resultar de nuevo el primero en efectividad al lanzar para 2,63 carreras limpias.
  • 1930 a 1931: Le cambian al Brooklin y después Jugó en Los Ángeles Dodgers
  • 1932 a 1935: Pasó a jugar con los Gigantes de New York. Él estuvo con los Gigantes en la Serie Mundial de 1933, siendo el pitcher en el 5º y último juego de la serie frente de los Washington Senators. Terminó su carrera con un récord de 194-179 y un promedio de 3,24.
  • 1936: Se retira del deporte activo, pero pasa a ser entrenador de pitchers, pues dada su experiencia y dedicación es contratado por el equipo de los Gigantes, hasta 1945.
  • 1953: dirigió al equipo mexicano de Guadalajara, en una serie de cuatro juegos de la Liga de la Costa contra Hermosillos, obteniendo la victoria.

Era un hombre educado, hablaba inglés y español, fue catalogado como un modelo de manager, cuando le llamaba la atención a los jugadores lo hacía en buena forma, fue el mentor más renombrado del Puebla, así como en los Estados Unidos fue considerado como el cubano más importante, ya que tenía buenas relaciones con americanos tanto blancos como negros, pues no era racista.

Series Mundiales de 1919 y 1933

Luque lanzó cinco inmaculados innings como relevista frente a los Medias Blancas de Chicago en la Serie Mundial de 1919, la misma en la cual ocho peloteros del Chicago fueron separados para siempre del béisbol al comprobarse que se entendían con los apostadores, Catorce años después, en 1933, un veterano Luque de 43 años de edad retornaba al clásico mundial de octubre, esa vez con los Gigantes de Nueva York, equipo al cual había sido canjeado la temporada anterior.

La Serie con los Senadores de Washington, titulares de la Liga Americana, llegó al quinto juego con ventaja de tres victorias por una para los Gigantes, que necesitaban de un triunfo más para coronarse. Con el juego empatado a tres carreras, Luque fue llamado por el manager Bill Terry a sofocar una rebelión senatorial en la quinta entrada y no solo la sofocó, sino que se mantuvo firme hasta la novena en que los Gigantes le dieron una carrera de ventaja,el trabajo impecable de Luque parecía garantizar la escasa ventaja, cuando en el final del noveno, última oportunidad para el Washington, que jugaba en su terreno, el cubano se metió en complicaciones y con dos outs llenó las bases. Tocaba el turno al inicialista Joe Kuhel, quien llegó al clásico luego de destrozar a los lanzadores de la Americana, y el manager Bill Terry, salió disparado como una flecha hacia el box a pedirle la bola al cubano, quien a su edad, pensó tal vez Terry, había hecho más de lo esperado. Mas, al llegar a la lomita, el manager se topó con un Luque que con gestos fieros y echando fuego por los ojos se negaba a entregarle la pelota, por lo que el piloto de los Gigantes, que conocía del temperamento del cubano, lo dejó en el montículo.

Tres lanzamientos después, ¡sólo tres¡ Luque tiraba el guante al aire y corría al encuentro de sus compañeros, en tanto un entristecido Kuhel se dirigía cabizbajo a la cueva de los Senadores.

En la pelota cubana

En Cuba, Adolfo Luque jugó como profesional desde 1912, año en que debutó en tercera base con el Fe y dejó archivadas 93 victorias frente a 62 reveses cuando en la temporada de 1938-1939 lanzó su último partido para el Almendares, equipo al cual sirvió la mayor parte de su vida y para cuyos parciales fue, mucho más que una figura mimada, un auténtico caudillo por su indiscutible calidad, por lo mucho que quiso la enseña azul, y por el carácter explosivo que lo dotó de un colorido excepcional.

Como manager, ganó siete campeonatos de la Liga Cubana para el Almendares y uno con el Cienfuegos. También fue un manager ganador con los “Pericos” de Puebla, en la Liga Mexicana Mayor, y durante ocho años fue entrenador de pitcheo para los Gigantes de Nueva York, plaza que abandonó para irse a México.

Otros datos de interés

Es considerado una Gloria deportiva del béisbol cubano y de América Latina, por ello en el salón de actos del Estadio Latinoamericano se encuentra un busto que perpetúa su memoria.

En total, Luque se mantuvo en las Grandes Ligas en forma ininterrumpida desde 1918, fecha en que se estableció definitivamente con el Cincinnati, hasta 1935, año en el cual compiló uno y cero para los Gigantes de Nueva York, en la propia Liga Nacional de las Mayores. En ese período de tiempo, el “Habana Perfecto”, como le llamaron los periodistas norteamericanos, ganó 194 juegos y perdió 170, con promedio de 3,24 carreras limpias, mejor que el de ases yanquis del montículo exaltados al Salón de la Fama, distinción negada hasta hoy al cubano.

Adolfo Luque es un caso digno de interés e importancia de la nacionalidad cubana, porque traspaso los límites de la leyenda hasta casi convertirse en personaje mítico, sólo comparado con otros dos grandes del deporte en Cuba, como fueron el genio del ajedrez José Raúl Capablanca y el boxeador Eligio Sardiñas Kit Chocolate.

El principal lanzamiento del pelotero era la bola curva, se concentraba mucho en el juego, su atención a los detalles le permitió ser un gran profesor tras su retiro y entrenador de pitchers en el equipo de los Gigantes entre 1936 a 1938 y 1942 a 1945, en 1953 dirigió el equipo mexicano de Guadalajara, en una serie de cuatro juegos de la Liga de la Costa contra Hermosillos, obteniendo la victoria.

El periodista Eladio Secades escribió sobre este personaje deportivo: “Se advertía en Luque un contraste digno de admiración y de estudio. El hombre brusco, obcecado y presto al estallido, poseía en cambio una singular inteligencia y aplomo en los momentos de apuro. Fue un gran lanzador no solo por su brazo de Hércules, sino, además, porque poseía un corazón de fiera, porque disponía de una retentiva de prodigio para tener presente las virtudes y defectos de los bateadores que enfrentaba. Sobre el lanzamiento que provocaba un batazo violento, ese propio adversario no podría repetir el daño en el resto de su vida…” Fuera del terreno, como el genuino cubano que era, Luque gustaba de vestir la típica guayabera y el sombrero de jipi japa, frecuentar las vallas de gallos y compartir una botella de buen ron ante una mesa de dominó [1]

Era primo en segunda rama materna del gran torero Manololete y amigo personal de Ernest Hemingway. En Puebla lo quisieron y admiraron por lo cual el hermano de su última esposa Yvonne Recek le hizo una composición que tituló: “Elegía a Papá Montero”.

Anecdota

Esto sucedió en un juego de entrenamiento en la primavera de 1924, y los Cardenales de San Luis le habían dado la oportunidad de adiestrarse junto a ellos al joven Stan Smith, quien había demostrado condiciones en las categorías inferiores. El novato era arrogante, y pensaba que entre la elite igual podría desforrar la esférica. De hecho, las primeras veces al bate le dieron razones para el engreimiento, pues le pegó tres hits al abridor del choque preparatorio contra los Rojos de Cincinati.

Entonces los Rojos de Cincinnati enviaron a un relevista que fue el gran Luque. Y mientras éste conversaba brevemente con su receptor, a Smith le llamó la atención el acento de aquel pitcher. El diálogo no se hizo esperar.

  • ¿Qué idioma es ese que hablas?
  • Español.
  • ¿Y como te llamas?
  • Adolfo Luque.
  • ¿Adolfo qué?
  • Luque, dijo con evidente fastidio el cubano.
  • ¿Y de dónde eres?
  • De Cuba.
  • ¿Cuba? ¿Dónde rayos queda eso?
  • Al Sur de Brooklyn, respondió Luque indignado.

En ese momento, el árbitro rompió la dilatada charla, y solo se escuchó una frase mitad amenazante, mitad premonitoria: “Ahora tú vas a saber dónde queda Cuba”.

Lo primero fue una recta pegada que Smith dejó pasar. Luego vino otra recta hacia la otra esquina. “Strike two”, gritó el umpire. Y cuando el confundido jovenzuelo esperaba quién sabe qué cosa en el home plate, una curva le dio el tiro de gracia. Anonadado, Smith no se movió. Parecía congelado en el cajón. El catcher lo sacó del mal momento: No te acongojes, le dijo. Ese señor ganó 27 juegos el año pasado en Grandes Ligas.[2]

Récords

  • El lanzador que más temporadas actuó (22).
  • 2do en juegos ganados (106).
  • 3ero en perdidos (71).
  • 4to en completos (113).
  • 7mo en porcentaje de ganados y perdidos (.599)
  • 10mo en juegos lanzados (216).
  • Implantó un récord de más ponches consecutivos (7), el 17 de febrero de 1923.
  • Lideró 7 veces los juegos ganados y 4 los ganados y perdidos.
  • En 1917 encabezó las lechadas (2), 1920-1921 (3) y en 1932-1933 (1).
  • Al frente en juegos completos: 1922-1923 (12) y 1926-1927 (13), en el torneo independiente.
  • Dos veces lideró el porcentaje: 1928-1929 (.818) y 1926-1927 (.625), en el torneo independiente.
  • En 1934-1935 encabezó las carreras limpias (1,27).
  • Se proclamó líder de los bateadores en 1917 (.355), con el ORIENTALS.
  • Fue el primer lanzador cubano y latino que actuó en las Grandes Ligas.

Referencias

 

  1. Glorias son glorias, ayer y hoy. Disponible en Cubaahora. Consultado el 1 de marzo de 2013
  2. Strike3 Papá Montero. Disponible en Cubadebate.

 

Fuentes:

  • https://www.ecured.cu/Adolfo_Luque
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Adolfo_Luque

3 comentarios

    • Amaya en 3 julio, 2019 a las 2:42 pm
    • Responder

    Cerulín, mira que he leido y estudiado de todo, incluido por supuesto de deporte y en particular de beisbol, pero esta peña nuestra, entre tantas virtudes tiene la de enseñar y facilitar ampliar el estudio y conocimiento de la historia del beisbol mundial y el nuestro en particular, fijate que clase de merito tuvo Luque, nada más y nada menos de ser el primer lanzador no estadounidense en ganar un juego de serie mundial, parece una cosa sencilla, más no lo es, es un meritazo que ya nadie se lo quita

    • Janiel Izaguirre (Trinidad) en 3 julio, 2019 a las 2:45 pm
    • Responder

    Dolf Luque, aqui si hay tela por donde cortar, de los super peloteros que ha dado nuestra tierra, foramidable lanzador con una recta potente y curva pronunciada lo cual pasmó en el home plate a muchos bateadores, ejemplo de manager el que dio en la liga profesional cubana, logró honores como campeon de los bateadores en la temporada 1917 con el equipo Orientals, jugador con una personalidad volátil en la historia del beisbol, cuenta una anecdota que molesto por los improperios que le gritaban Los Gigantes de NY atacó el solo al banco de estos con el fin de golpear a todos los jugadores el mas perjudicado fue Casey Stengel, a este le rompio la nariz de un fuerte puñetazo, luego lo contuvieron, de este señor pelotero hay una historia sin fin, nunca olvidaremos su historia, GRANDE DE LOS GRANDES!!!!!!.

    Saludos

    • rivas en 9 julio, 2019 a las 1:59 pm
    • Responder

    saludos, conocí una anecdota de Papa montero, siendo director del almendares creo, los pitchers de su equipo estaban fuera de control y con hombres en base molesto porque no se acaba de sacar el último out, salió al monticulo, pidio la bola y se puso a lanzar, sacando el tercer out de la entrada, al llegar al banco manifestó “así es como se pitchea”

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