Fiesta en América-El juego

 7:50 am

 

Por el peñista:
Rubén Darío García Caballero

 

 

 

Perú no había tenido una buena Copa América. Es más, ni siquiera ha tenido un buen partido en todo el torneo. Porque contra Venezuela no tuvieron un buen juego, a pesar de los goles anulados por el VAR y la inmensidad de Fariñez, ni contra Brasil tuvieron un buen juego al recibir una triste goleada, ni contra Uruguay, a pesar de vencer en penales tras 90 minutos de encerrarse en su área. Ni siquiera contra Bolivia, a pesar del triunfo, pues Bolivia no es medidor para casi nadie en el área. Pero, a pesar de los malos ratos y de las dolencias del pasado, Perú necesitó de un solo juego, de una sola exhibición de músculo, para llegar a una impensable final.

Porque este Perú, el de Guerrero y Farfán, el de Advíncula y Yotún, el de Gallese y Tapia, el del tigre Gareca, no le hizo falta pasear a sus rivales en la fase de grupos como lo hicieran Colombia y Uruguay, ni repletar su escuadra de estrellas como Argentina, ni respaldarse en sus mejores generaciones como Venezuela para llegar al Maracaná. Los milagrosos incas se apoyaron en la suerte par de veces, primero en la fase de grupos para avanzar como mejor tercero y después en los cuartos de final para pasar a la ronda de 4. Y en las semifinales decidieron quitarse de una vez y por todas la venda, dejar el autobús en Machu Pichu y salir a competirle al actual campeón de tú a tú y mostrando la imagen que todos querían ver, más parecida a la que sucumbió con la Dinamarca de Cristian Eriksen y la Francia de Mbappe en Rusia hace un verano que la que divagó sin rumbo por el gigante sudamericano en las pasadas semanas. Este fue su juego, el juego que le bastó para conseguir llegar a la instancia que hace casi un mes soñaban otras 10 selecciones.

A los milagrosos incas le esperan este 7 de julio en el templo del futbol mundial los cazafantasmas amarillos, dispuestos a atrapar el último espíritu del pasado que aun sobrevuela Brasil. En el papel el juego luce totalmente desbalanceado. Pero igual lucía la final de la Copa del Mundo de 1950 y todos sabemos que ocurrió. El domingo, en Maracaná, sabremos si los nuevos Ghostbusters finiquitan la tarea o si los de rojo y blanco tocan con sus manos el sueño inalcanzable.

 

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5 comentarios

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    • Amaya en 5 julio, 2019 a las 12:07 pm
    • Responder

    Bueno Ruben, Cerulín, Jorg1to, Daimir, Juan y todos los amantes y bien conocedores del mas universal, aunque Brasil es el favorito, ya no sorprendería un resultado favorable a Perú, todo puede pasar

    1. Le voy a Perú, 2-1 la final…

    2. Gana VARSIL, jajajja, na es broma ya pienso que Brasil se lleve la final……

    • Juan Bermúdez en 5 julio, 2019 a las 1:12 pm
    • Responder

    Uds andan locos, Brasil 4 Perú 0
    Un 75 porciento de posesión y dos goles de Gabriel Jesús. De corazón quería que Argentina estuviese en la final para matar las dudas del Balón de Oro de Messi, pero no pudo ser y ahora voy a humillar nuevamente a Perú.

    1. Me gusta lo difícil y le voy a los peruanos, Gabriel sale por lesión al minuto 50 sin goles…..ya veras que no era ningún paseo, 2-1 la final….

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