MLB; Combo de noticias: Mariano da cierre magistral en el Salón de la Fama. Edgar le rindió honor a Puerto Rico y a su pueblo. Y MUCHO +

8:25 pm

 

Mariano da cierre magistral en el Salón de la Fama

 

COOPERSTOWN, Nueva York — Mariano Rivera fue el último. No podía de ser otra forma.

Al segundo beisbolista de Panamá en ser exaltado al Salón de la Fama le correspondió el último de los seis discursos de aceptación, y cerrar fue su especialidad.

“¡Mariano! ¡Mariano! ¡Mariano!”. Su nombre retumbó en una tarde soleada en Cooperstown, la pequeña localidad en el norte de Nueva York que alberga el museo de los inmortales del béisbol.

“No entiendo el por qué siempre tengo que ser el último”, dijo Rivera al dirigirse el domingo a la multitud que aguardó para darle la ovación más fuerte de la ceremonia. “Supongo que ser el último es especial”.

En el podio, tal y como lo pronosticó, el excerrador de los Yanquis de Nueva York tuvo que esperar para que los vítores de su nombre se apaciguaran antes de dar su discurso, en el que dedicó un pasaje en español para sus compatriotas panameños y Puerto Caimito, el pueblo pesquero donde nació.

“A todo el pueblo panameño, a todo el fanático latinoamericano, esto es de ustedes”, señaló Rivera, líder histórico de salvamentos con 652. “Gracias, los amo mucho de una manera especial. Dios le bendiga de gran manera. Gracias por permitirme crecer en esa república hermosa”.

Integrante de un núcleo conformado por el torpedero Derek Jeter, el zurdo Andy Pettitte y el receptor Jorge Posada, todos presentes en el acto de exaltación, Rivera fue fundamental para que los Yanquis conquistasen cinco títulos de Serie Mundial entre 1996-2009. Se acreditó 42 salvamentos con efectividad de 0.70 a lo largo de 16 postemporadas, incluyendo 11 rescates en el Clásico de Octubre.

Rivera fue el último pitcher en cuatro equipos de los Yanquis que se consagraron campeones, tocándole cargar con apenas una derrota con la Serie Mundial de por medio.

Su elección fue histórica al convertirse en el primer jugador con un respaldo unánime por parte de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Norteamérica –recibió 425 votos.

Todas sus 19 campañas en las mayores fueron con los Yanquis. Se retiró tras haber completado 952, otro récord.

“Es un privilegio y un honor ser parte de una sola organización”, afirmó Rivera. “Lo hice con dignidad, honor y orgullo. Procuré lucir el uniforme de rayas lo mejor posible. Creo que lo hice bien”.

Trece veces convocado para el Juego de Estrellas, Rivera lideró la Liga Americana en salvamentos en tres temporadas y acumuló 40 o más en nueve ocasiones, un récord que comparte con Trevor Hoffman, otro miembro del Salón de la Fama.

Rivera, quien se une a Rod Carew como los únicos panameños en Cooperstown, describió en su discurso que de niño quería ser futbolista y que idolatraba a la leyenda Pelé.

“Pero mis habilidades me empujaron el béisbol”, aseveró Rivera.

Acudió a una prueba con los Yanquis y se fue de Panamá en 1990, cuando tenía 20 años. No sabía inglés y tampoco sabía lo que le podía esperar en Estados Unidos.

“No sabía que iba a pasar, pero Dios me sacó adelanto”, dijo.

El discurso de Rivera estuvo precedido por Bernie Williams, el retirado jardinero de los Yanquis y quien es guitarrista de jazz. Con una guitarra eléctrica, Williams sonó la melodía de “Enter Sandman”, la canción de rock pesado de la banda Metallica con la que el panameño emergía del bullpen del Yankee Stadium para silenciar los bates del equipo rival.

Entre los presentes estaba el presidente panameño Laurentino Cortizo y otra gloria del deporte de su país, el multicampeón de boxeo Roberto Durán.

Rivera dio las gracias a sus padres, su esposa Clara y sus tres hijos, así como al fallecido dueño de los Yanquis George Steinbrenner.

Dirigiéndose a su hijo mayor, con el mismo nombre, Rivera le pidió disculpas por no acompañarlos en el día de su cumpleaños, el 4 de octubre. “Me perdí todos tus cumpleaños. Era octubre. Lo lamento. Estaba en una misión”, dijo.

También mencionó a Joe Torre, el manager de los Yanquis que le designó como su cerrador en 1997.

“Eso es lo que quería escuchar y ahí fue cuando mi carrera despegó”, añadió Rivera.

Rivera encabezó a un grupo de seis nuevos miembros del Salón de la Fama que incluyó al también cerrador Lee Smith y al pitcher Mike Mussina, excompañero suyo Mike Mussina. Los otros fueron el extinto lanzador Roy Halladay, y los bateadores designados Edgar Martínez y Harold Baines.

Baines y Smith fueron seleccionados en diciembre en un comité de veteranos. Rivera, Mussina, Martínez y Halladay lo hicieron tras la votación de los cronistas.

Con varios de los adversarios que enfrentó a lo largo de su carrera sentados en la tarima, Rivera no pudo resistirse a hacer una broma con la recta cortada, el devastador pitcheo que le permitió convertirse en un relevista casi que intocable. Relató cómo la descubrió accidentalmente cuando practicaba con su compatriota Ramiro Mendoza.

“Dios me dio el mejor lanzamiento en el béisbol, la recta cortada. Aprendí a usarla… y la usé bien hasta mi último día”, comentó Rivera entre risas. “¡Lo siento muchachos!”.


 

Mariano, Edgar: Estilos distintos, pero bien amenos

 
 @DavidVennMLB

COOPERSTOWN, Nueva York – Los dos latinoamericanos exaltados al Salón de la Fama el domingo, el panameño Mariano Rivera y el puertorriqueño Edgar Martínez, realizaron de maneras diferentes sus discursos en el Clark Sports Center de Cooperstown.

Sin embargo, tuvieron algo en común: Ambos hablaron de manera extensa en inglés, un segundo idioma que tuvieron que aprender y que jamás pudieron haber imaginado dominando de esta manera—y mucho menos como miembros del Salón de la Fama—cuando iniciaban sus carreras en liga menor.

“Viniendo yo de Puerto Rico y Mariano de Panamá, no sabíamos nada de inglés, con la excepción de algunas palabras básicas”, dijo tras su discurso Martínez, quien al igual que Rivera incluyó una buena cuota de español en su presentación ante las miles de personas que asistieron al evento. “Yo no sabía cómo conformar frases. Fue toda una lucha la simple comunicación. Fue así durante años. Y aparte de eso, mi personalidad es algo reservada. Ése fue otro reto.

“Es increíble para mí pensar que, viniendo de Puerto Rico y criándome en un barrio bien pequeño, ahora estoy aquí tantos años después hablando en inglés frente a tantas personas”, continuó el ex estelar de los Marineros de Seattle, elegido en su último año en la boleta de la Asociación de Escritores de Béisbol de Norteamérica (BBWAA). “Uno nunca sabe lo que va a pasar en la vida. Para mí fue increíble, pero requirió de mucho trabajo. Estuve trabajando en eso durante meses”.

Esencialmente, Martínez leyó palabra por palabra un discurso preparado con lujo de detalles. En cambio, Rivera habló de una manera más improvisada, con algunos apuntes.

“Elegí hacerlo así porque a veces escribes las palabras, pero no suenen adecuadas”, explicó Rivera, el primer elegido de la manera unánime en la historia de la BBWAA. “Pero cuando viene de corazón, sale correcto. Mi intención siempre fue hablar de corazón”.

Rivera, el mejor cerrador de todos los tiempos en Grandes Ligas vistiendo el uniforme de los Yankees de Nueva York, tuvo una ventaja particular: “Cerró” los discursos del domingo, haciendo el suyo de último después de las de Mike Mussina, Harold Baines, Martínez, Brandy Halladay (viuda de Roy Halladay) y Lee Smith. En ese sentido, Rivera se sintió cómodo, como cuando hacía el último pitcheo de una victoria de los Bombarderos del Bronx.

“Ser el último siempre te da la oportunidad de pensar y ver a los demás, qué están haciendo”, dijo Rivera. “Ahora, en esta ceremonia de exaltación, pude ver lo que hicieron cinco personas. Me gusta estar en esa posición. Creo que estoy hecho para eso”.

David Venn es el editor ejecutivo de LasMayores.com, la página oficial de MLB en español. Puedes seguirlo por Twitter en @DavidVennMLB.


 

Mariano se dirigió muy emotivamente a Panamá

 
 @DavidVennMLB

COOPERSTOWN, Nueva York – En su discurso de exaltación al Salón de la Fama, recordó Mariano Rivera que la primera vez que conoció a su nuevo manager Joe Torre en los Yankees en 1996, pensó que el capataz hablaba el idioma castellano.

“Empecé a hablar con él en español. Le dije, ‘Hola Torre, ¿cómo estás?”, contó Rivera. “Él me miró como si estuviera loco yo. No sabía que él no hablaba español”.

Más de 23 años después, una gran parte de los millares de personas que presenciaron la ceremonia de exaltación del Salón de la Fama el domingo sí hablaban español. Y Rivera los complació, como había prometido.

Después de un detallado discurso en inglés sobre su trayectoria en el béisbol profesional, Rivera, elevado al Salón el domingo en el Clark Sports Center de Cooperstown, se dirigió a Panamá y a América Latina.

Y diferente al puertorriqueño Edgar Martínez, quien leyó mayormente un discurso que había escrito, Rivera habló basándose en algunos apuntes que tenía preparados y lo hizo de una manera más improvisada. Al final, cuando le tocó su parte en español, el panameño siguió expresándose de todo corazón.

Mariano, un símbolo patrio

“Para mi Panamá querida. Algo especial que aprendí a hacer fue siempre donde iba, representar a Panamá y dar lo mejor de mí por Panamá”, dijo Rivera, el segundo panameño exaltado al Salón de la Fama después de Rod Carew en 1991. “A todo el pueblo panameño, a todo fanático latinoamericano, esto es de ustedes. Los amo mucho, de una manera muy especial”.

Criado en el pueblo pesquero de Pueblo Caimito, Rivera se convirtió en el mejor cerrador de todos los tiempos en las Grandes Ligas, siendo líder de por vida en juegos salvados tanto en campaña regular como en postemporada. Entre otros tantos logros, ganó cinco Series Mundiales con los Bombarderos del Bronx. El domingo fue la culminación de esa trayectoria desde Pueblo Caimito hasta Cooperstown.

“Gracias por permitirme crecer en esa república hermosa. Gracias a Puerto Caimito a mi gente Puerto Caimito”, dijo un Rivera emocionado ante un público que incluyó al Presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, y la leyenda panameña del boxeo, Roberto “Mano de Piedra” Durán. “Me enseñaron a vivir. Me enseñaron a aceptar los valores. Gracias por la crianza que me dieron. Les amo mucho, gracias por todo. Gracias por todo ese pueblo panameño que me acompaña en este día”.

David Venn es el editor ejecutivo de LasMayores.com, la página oficial de MLB en español. Puedes seguirlo por Twitter en @DavidVennMLB.


 

Edgar le rindió honor a Puerto Rico y a su pueblo

 
 @DavidVennMLB
 

COOPERSTOWN, Nueva York – Edgar Martínez no perdió tiempo para hablarle directamente, en español, a los puertorriqueños tanto en Cooperstown para la exaltación del ex estelar de Grandes Ligas como para los tantos boricuas viendo por televisión y los fans de habla hispana en sentido general.

En su discurso de exaltación, el otrora astro de los Marineros de Seattle se estrenó como inmortal de Cooperstown con un mensaje para su pueblo en Puerto Rico.

“Mi gente de Dorado y mi barrido de Maguayo, un abrazo”, dijo. “Mi historia es sencilla: Criado en un barrio rodeado de gente humilde, con buenas intenciones. Yo me beneficié de la calidad de los seres humanos que viven en el barrio de Maguayo, Dorado, Puerto Rico. Soy bien afortunado de haber sido criado en Maguayo. Gracias, mi gente. Los quiero mucho y nos vemos pronto”.

Durante su discurso, Martínez también recordó sus tiempos como fanático del béisbol de la Isla del Encanto, donde el cubano Atanasio “Tany” Pérez tenía residencia y brillaba con los Cangrejeros de Santurce. Martínez le habló directamente a Pérez, exaltado al Salón de la Fama en el 2000.

“Fuiste uno de mis héroes cuando jugabas con los Cangrejeros en la liga invernal”, dijo Martínez. “Mi abuelo y yo escuchábamos los juegos por radio y mi abuelo decía, ‘Se acabó el juego, Tany viene ahora’. Fuiste parte de mi juventud en Puerto Rico”.

Martínez no dejó de rendirles honor a los otros puertorriqueños vivientes en el Salón de la Fama presentes en Cooperstown: Orlando “Peruchín” Cepeda, Roberto Alomar e Iván “Pudge” Rodríguez.

“Como puertorriqueño me siento honrado de tener mi placa en el Salón junto a las de ustedes”, expresó Martínez. “Es difícil creer que un sueño que empezó cuando yo tenía 10 años me llevaría por esta increíble trayectoria”.

Y por supuesto, Martínez reconoció el legado de Roberto Clemente, el primer puertorriqueño elegido al Salón de la Fama en 1973, pocos meses después de su trágica muerte el 31 de diciembre de 1972.

“Desde la primera vez que vi a Roberto Clemente con los Piratas en la Serie Mundial (de 1971), ya era un enamorado del béisbol”, dijo. “Lo único que quería hacer era jugar pelota y como la mayoría de los niños en Puerto Rico, quería ser como Roberto Clemente. Qué gran ejemplo fue Roberto Clemente para todos nosotros en Puerto Rico. Y qué honor tener mi placa en el mismo lugar que la de él”.

David Venn es el editor ejecutivo de LasMayores.com, la página oficial de MLB en español. Puedes seguirlo por Twitter en @DavidVennMLB.


 

Tras larga espera, Edgar Martínez entra al Salón

 

COOPERSTOWN, Nueva York, EE.UU. — Puerto Rico ahora cuenta con cinco de los suyos en el Salón de la Fama.

Edgar Martínez fue exaltado el domingo al templo de los inmortales tras una carrera en la que fue seleccionado siete veces al Juego de Estrellas y en la que debió esperar hasta los 27 años para tener la oportunidad de actuar con regularidad.

Cumplió todos los 18 años de su carrera en las Grandes Ligas con los Marineros de Seattle.

La primera parte de su discurso fue pronunciado en español, mencionado al barrio de Puerto Rico donde creció: Maguayo, en la ciudad de Dorado.

“Mi historia es sencilla, criado en mi barrio rodeado de gente humilde con buenas intenciones”, dijo Martínez en español.

Prototipo del bateador designado, Martínez tuvo que esperar hasta su décimo año de elegibilidad en la votación de la Asociación de Cronistas de Béisbol Norteamérica para alcanzar el 85,4% de respaldo, por encima del 75% mínimo que se necesita.

Martínez se une a Clemente, Orlando Cepeda, Roberto Alomar e Iván Rodríguez en un quinteto de boricuas con placas en el museo de Cooperstown, la localidad en el norte del estado de Nueva York.

“Estoy honrado y recibo con modestia el estar aquí de pie”, dijo Martínez. “Cuesta creer que un sueño que empezó cuando tenía 10 años (acabe aquí). Cuando por primera vez vi a Roberto Clemente, lo único que quería era jugar pelota. Es todo un honor tener mi placa en el Salón de la Fama junto a la suya”.

Martínez ganó dos títulos de bateo de la Liga America y lideró el circuito en porcentaje de embasado en tres ocasiones. Fue proclamado como el mejor bateador designado en cinco ocasiones, un premio que ahora lleva su nombre.

Caundo se retiró, Martínez era uno de los únicos seis jugadores en la historia con un promedio de .300 al bate, .400 de embasado, .500 de slugging, 500 dobles y 300 jonrones.

Un doble de Martínez dejó tendidos a los Yanquis de Nueva York y le dio a los Marineros la victoria en la serie divisional de 1995 de la Liga Americana, y con ello aseguró ser siempre un ídolo en la región del Noroeste de la costa del Pacífico.

“Fanáticos, soy muy afortunado”, dijo Martínez. “Gracias por siempre haberme apoyado. El respaldo que me dieron es lo que me tiene aquí. Estoy muy feliz de haber estado con ustedes hasta el final de mi carrera”.

“Este es un día que nunca imaginé iba a ocurrir cuando crecía en Puerto Rico. La verdad es que tuve momentos en los últimos 10 años que no iba a pasar. Estoy tan agradecido y orgulloso”, añadió.


 

El extinto Roy Halladay es exaltado al Salón

 

COOPERSTOWN, Nueva York, EE.UU. — El extinto Roy Halladay fue exaltado el domingo al Salón de la Fama del béisbol.

Su viuda, Brandy, se encargó de dar el discurso y tuvo que contener las lágrimas al hablar. Halladay tenía 40 años cuando falleció en un accidente de aviación en noviembre de 2017.

“Sabía que iba a llorar en algún momento. Es abrumador la cantidad de gente presente”, dijo Brandy. “Estoy muy agradecida que estén aquí. No puede contarles cuántos abrazos he recibido. Me han dado tanto amor y amistad. Estoy muy agradecida”.

“Los agradecimientos deben tomar muchos días. No tengo suficientes palabras para darles las gracias. Lo digo bastante, es una tarea de todos”, añadió.

Halladay registró una marca de 203-105, efectividad de 3.38 y 2.117 ponches en 416 juegos en la temporada regular. También dejó una foja de 3-2 con efectividad de 2.37 en cinco aperturas de postemporadas, todas con Filadelfia. Acumuló 67 juegos completos, 20 con blanqueadas.

Pasó sus últimas cuatro campañas con los Filis y 12 temporadas con los Azulejos entre 1998-2009, convirtiéndose en apenas el segundo lanzador en la historia de las mayores en tirar un juego sin hits en la postemporada, al abrir la serie divisional de la Liga Nacional de 2010 con uno ante los Rojos de Cincinnati, en la que fue su primera salida de playoffs en su carrera. También lanzó un juego perfecto en esa temporada.

La familia decidió que no colocaría un logo en su placa debido a que Halladay guardaba demasiado cariño a ambos equipos. Ganó el primer Cy Young de la Liga Americana de 2003 con los Azulejos y el de la Liga Nacional de 2010 con los Filis.

“Fue un verdadero competidor listo para hacer lo necesario para que su equipo tuviera la mejor oportunidad de ganar”, dijo Brandy. “Creo que Roy prefería ser recordado por lo que era (como persona), no por sus actuaciones en el terreno. Humildemente quiero darles las gracias en nombre de Roy”.


 

Fans panameños: Mariano es un “símbolo patrio”

 
 @DavidVennMLB

COOPERSTOWN, Nueva York – El domingo, Panamá está de fiesta desde Cooperstown hasta el istmo centroamericano.

Con la exaltación de Mariano Rivera, el segundo panameño en el Salón de la Fama, el pueblo panameño está atento al máximo honor para cualquier jugador de Grandes Ligas. En la misma ceremonia en Cooperstown, se ha visto la mayor presencia de la bandera panameña desde 1991, cuando fue exaltado el primer oriundo del istmo, Rod Carew.

“Mariano Rivera nació en nuestra pequeña pero bendecida y amorosa Panamá. Esto nos llena de mucho patriotismo”, dijo Kidian Jorge, quien junto a sus primos Fernando Rodríguez y Gerald Rodríguez ganó un concurso en Panamá para presenciar la exaltación del ex cerrador de los Yankees de Nueva York. “Para nosotros es algo grande y gracias a sus logros, hoy está en nombre de Panamá en el Salón de la Fama del Béisbol de Grandes Ligas”.

Con sus 652 juegos salvados en campaña regular, 42 rescates en postemporada y otros tantos récords de las Mayores, Rivera puso en alto el nombre de Panamá de 1995 al 2013 con los Yankees, ganando cinco Series Mundiales rumbo a una efectividad de 0.70 en playoffs/Serie Mundial.

“Mariano Rivera significa para mí un símbolo patrio. La verdad es que es un día muy memorable”, dijo Gerald Rodríguez.

Agregó Fernando Rodríguez: “Él tuvo valores con su propia vida, con su propio comportamiento. Eso es un mensaje muy bueno para la juventud hoy en día. El que él esté ahí nos dice a cada uno de nosotros, especialmente a la juventud, a los panameños, que nosotros tenemos una posibilidad de hacer esos logros y llegar a aun mayores.

“Espero que no sea el segundo, que siga habiendo tres, cuatro y muchos más”.

David Venn es el editor ejecutivo de LasMayores.com, la página oficial de MLB en español. Puedes seguirlo por Twitter en @DavidVennMLB.


 

Mariano recuerda cuando le enseñó el cutter a Doc

 

COOPERSTOWN, N.Y. – Entre los más de 40,000 artefactos de tercera dimensión que se encuentran en exhibición en el Museo del Salón de la Fama de Grandes Ligas, uno de ellos destaca con bastante emotividad en este fin de semana de exaltación.

Se trata de una bola que pertenecía al fallecido Roy Halladay y que muestra la marca de los dedos del panameño Mariano Rivera, de cuando éste último le enseñó al entonces lanzador de los Azulejos cómo agarrar mejor su recta cortada, durante el receso por el Juego de las Estrellas en 2008.

“Cuando vas a los Juegos de Estrellas, siempre pláticas con los muchachos”, dijo Rivera el sábado. “Entonces yo me puse a platicar con Halladay, y él me preguntó cómo se lanza una recta cortada y si yo le podía enseñar”.

Todos sabemos lo que sucedió después.

“Lo hizo muy bien”, destacó Rivera. “Y mis compañeros [en los Yankees] se enojaron conmigo”.

Halladay todavía era miembro de los Azulejos, rivales de los Bombarderos en el Este de la Liga Americana, cuando Mariano le enseñó a lanzar su _cutter_, y el abridor derecho de Toronto utilizó con más frecuencia este pitcheo a partir del 2008. La recta cortada le ayudó a Halladay a ponerle los últimos toques a una trayectoria digna del Salón de la Fama que, tristemente, Halladay no podrá vivir junto a Rivera, Edgar Martínez, Mike Mussina, Lee Smith y Harold Baines cuando todos ellos den su discurso de exaltación en el Templo de los Inmortales. Halladay falleció en noviembre del 2017 después de que su avioneta se estrellara cerca de la costa de Florida, en el Golfo de México.

Ese era Mariano. Un humilde muchacho de Puerto Caimito, Panamá a quien sólo le importaba compartir su conocimiento y sus habilidades con los demás lanzadores, sin importar a cuál equipo pertenecieran.

Y por eso este domingo su nombre pasará para siempre a la inmortalidad. Al igual que el de su entonces rival de división.

Anthony Castrovince ha sido reportero de MLB.com desde el 2004.


 
 
 

Matt Harvey fue dado de baja por los Angelinos

 

SEATTLE – Los Angelinos dejaron en libertad al lanzador Matt Harvey el domingo, dos días después de que el derecho fuera designado para asignación.

Harvey, quien firmó un contrato por $1 millón en el receso de temporada, ahora puede firmar con el equipo que desee. Cualquier equipo que firme al derecho deberá pagarle sólo el salario mínimo de Grandes Ligas.

Sin embargo, es poco probable que un equipo contendiente busque firmar a Harvey, ya que registró 7.09 de EFE en 12 aperturas por los Angelinos. Ponchó a 39, dio 29 bases por bolas y cedió 13 cuadrangulares en 59.2 innings.


 

¿Se retractarán Gigantes de cambiar a Bumgarner?

 

Los Gigantes parecen haberse sumado a la lucha por octubre tras un sorprendente resurgimiento, con marca de 14-3 en sus últimos 17 compromisos para recortar su déficit a 2.5 juegos en la carrera por el segundo Comodín de la Liga Nacional.

El reciente éxito de San Francisco ha coincidido con un excelente desempeño por parte del zurdo Madison Bumgarner, quien tiene efectividad de 1.55 y 0.97 de WHIP junto a 34 ponches en 29 innings en sus últimas cinco aperturas. El serpentinero de 29 años de edad tuvo su salida más larga de la campaña el jueves, cuando lanzó nueve entradas y cedió solamente una carrera en contra de los Mets.

Durante la primera mitad de la campaña, lucía casi inminente que el zurdo próximo a convertirse en agente libre sería canjeado previo a la fecha límite de cambios. Pero de acuerdo con Jon Heyman de MLB Network, ese pase ahora luce incierto.

Un ejecutivo con interés en Bumgarner le dijo a Heyman que ya presentía que los Gigantes se habían “retractado” de cambiar al zurdo desde antes de su estelar actuación del jueves.


 

Los Filis firmaron al lanzador zurdo Drew Smyly

 

PITTSBURGH – Los Filis firmaron al lanzador zurdo Drew Smyly, a quien designaron para abrir el encuentro del domingo ante los Piratas. Para crearle un espacio en el roster, el relevista mexicano Fernando Salas fue designado para asignación.

Smyly, de 30 años de edad, tuvo marca de 1-5 y efectividad de 8.42 en 13 presentaciones (nueve aperturas) esta campaña por Texas. Fue dejado en libertad el 25 de junio y firmó un contrato de ligas menores con los Cerveceros el 1ro de julio. Tuvo 4.97 de EFE en tres aperturas en Triple-A, en las que acumuló 18 ponches y cedió tres bases por bolas en 12.2 innings. Smyly se salió de su contrato con los Cerveceros el jueves cuando el club decidió no añadirlo al roster de 25 jugadores.


 

Holland designado para asignación por Gigantes

 
 

SAN FRANCISCO – Los Gigantes anunciaron el domingo que designaron para asignación al zurdo Derek Holland. El también zurdo Conner Menez fue añadido de manera oficial al roster.

San Francisco también seleccionó el contrato del infielder Zach Green desde Triple-A Sacramento. El infielder-jardinero Ryder Jones fue dado de baja.

Holland, de 32 años de edad, encabezó a los Gigantes en aperturas (30), innings (171.1) y ponches (169) el año pasado. Sin embargo, este año fue removido de la rotación a principios de mayo y enviado al bullpen. En 31 presentaciones (siete aperturas), Holland tuvo marca de 2-4 y efectividad de 5.90.


 

Mariano contento de seguirle los pasos a Carew

 
 @DavidVennMLB

COOPERSTOWN, Nueva York – Mariano Rivera se ha unido este fin de semana a Rod Carew como los únicos panameños con una placa en el Salón de la Fama.

En el caso de Rivera, su exaltación oficial está programada para el domingo por la tarde en el Clark Sports Center de Cooperstown. Para el ex relevista de los Yankees, considerado el mejor cerrador de todos los tiempos en Grandes Ligas, ser el segundo miembro del Salón de la Fama nacido en Panamá es una gran parte de la celebración.

• Cobertura completa del Salón de la Fama

“Seguirle los pasos a alguien como Rodney Carew es algo especial, viniendo de nuestro Panamá”, dijo Rivera. “Panamá debe estar orgulloso de tener dos peloteros en el Salón de la Fama”.

Carew, criado en Panamá hasta su traslado a Nueva York a los 14 años de edad, dio un total de 3,053 hits en 19 temporadas de Grandes Ligas con los Mellizos y los Angelinos. Ganó siete títulos de bateo de la Liga Americana y terminó con una línea general de .328/.393/.429 (OPS de .822). Elegido Jugador Más Valioso de la Liga Americana en 1977, Carew fue convocado a 18 Juegos de Estrellas.

Ahora Rivera, con sus 652 juegos salvados y 42 más en postemporada, además de sus 13 Juegos de Estrellas e increíble 0.70 de efectividad en playoffs/Serie Mundial, es una segunda figura panameña a buscar entre las placas doradas en Cooperstown.

“Para Panamá, significa esto un triunfo total”, dijo Rivera. “Es para todo Panamá. Esto no es solamente mío; esto es de todo Panamá y yo espero que Panamá lo disfrute, igual que yo”.

Para el domingo, espera Rivera que el pueblo panameño esté atento a su discurso—tanto la parte en inglés como la del español.

“Que no se lo pierdan y gracias por todo el apoyo”, es el mensaje de Rivera para los panameños. “Espero que esto motive a los jóvenes a seguir adelante, a buscar sus sueños”.

David Venn es el editor ejecutivo de LasMayores.com, la página oficial de MLB en español. Puedes seguirlo por Twitter en @DavidVennMLB.


 

Edgar, un orgullo de P.R. inspirado por Clemente

 
 @DavidVennMLB

COOPERSTOWN, Nueva York – Entre los tantos familiares y allegados que acompañan a Edgar Martínez para su exaltación al Salón de la Fama este fin de semana se encuentra su primo Carmelo Martínez, quien al igual que Edgar es un ex ligamayorista y oriundo de la zona de Maguayo en Dorado, Puerto Rico.

Carmelo también fue compañero de equipo de Edgar en el famoso Dream Team de Puerto Rico en la Serie del Caribe de 1995, cuando un grupo de estrellas boricuas ganó invicto el torneo en el Estadio Hiram Bithorn de San Juan. La camiseta de Edgar con dicha novena se encuentra en su nueva exhibición en el Salón de la Fama, junto a su jersey de los Marineros de Seattle.

• Cobertura completa del Salón de la Fama

“Es algo especial”, dijo Edgar, quien les sigue los pasos a Roberto Clemente, Orlando “Peruchín” Cepeda, Roberto Alomar e Iván “Pudge” Rodrígez en el Salón de la Fama. “Obviamente como puertorriqueño, tener algo aquí en Cooperstown que significa el nombre de Puerto Rico es muy especial. Traerá muchos recuerdos, ya que yo voy a venir todos los años a verla”.

Efectivamente, ahora como miembro del Salón de la Fama, Martínez será invitado cada año a la gran fiesta en Cooperstown. Como el quinto puertorriqueño con una placa en el Salón de la Fama, el ex bateador designado de los Marineros podrá apreciar la conciencia de parte del Salón de haber incluido esa parte tan importante de su carrera y de sus raíces.

Criándose en Maguayo, Martínez vio cómo Clemente—el primer boricua exaltado al Salón, resultado de una elección especial tras la tragedia de su muerte el 31 de diciembre de 1972—maravilló a todos como Jugador Más Valioso de la Serie Mundial de 1971, conquistada por los Piratas del “Cometa de Carolina” sobre los favoritos Orioles.

“Él fue quien me motivó”, contó Martínez, dueño de dos títulos de bateo y una línea de .312/.418/.515 en 18 campañas de Grandes Ligas entre 1987 y el 2004, todas con Seattle. “De ahí en adelante yo empecé a jugar béisbol. Ahí es de donde viene la motivación. A través de los años he aprendido sobre la carrera de Roberto Clemente y lo que él significaba para los puertorriqueños. Y sé lo que llegó a significar para mí. No sólo todo lo que hizo en el diamante, sino fuera del diamante.

“El que la placa mía esté en el Salón de la Fama junto a la de él es algo increíble y muy especial”.

David Venn es el editor ejecutivo de LasMayores.com, la página oficial de MLB en español. Puedes seguirlo por Twitter en @DavidVennMLB.


 

Rivera: Jugar en N.Y. con Yankees es “algo único”

 
 @DavidVennMLB

COOPERSTOWN, Nueva York – El sábado por la tarde durante su encuentro con los medios en Cooperstown, un día antes de su exaltación al Salón de la Fama, a Mariano Rivera se le preguntó cuál había sido el mejor momento de su ilustre carrera de 19 años en las Grandes Ligas.

El panameño no supo señalar ninguno en específico, diciendo que todos eran especiales. Pero al pensarlo, Rivera expresó lo siguiente:

“Lo más grande para mí fue usar la camiseta de los Yankees. Eso para mí fue tanto como todos los logros juntos”.

• Cobertura completa del Salón de la Fama

Ahora, Rivera es el inmortal de Cooperstown número 60 entre los que han intervenido en las Grandes Ligas de una manera u otra con los Yankees. Y es el número 23 en hacerlo propiamente con la gorra de los Bombarderos del Bronx en su placa.

Rumbo a ganar cinco Series Mundiales con los Yankees (de las cuales él mismo sacó el último out en cuatro), Rivera puso innumerables récords de las Mayores. Entre ellos se encuentran sus 652 salvamentos en campaña regular, sus 42 rescates en postemporada, sus 952 juegos terminados y su EFE+ de 205.

Lo hizo todo vistiendo el uniforme rayado, participando en un total de 16 postemporadas con la novena más ganadora en la historia de las Grandes Ligas.

“Cuando me ponía esa camiseta, ya sabía de los héroes que habían usado esa misma camiseta, como Babe Ruth, Lou Gehrig, Mickey Mantle”, dijo Rivera. “Que yo sea uno también con esa camiseta y esté en el mismo lugar que ellos, es una bendición”.

Por supuesto, Rivera pudo permanecer toda su carrera con los Yankees gracias al poder económico de la franquicia, que tuvo los recursos para retener siempre los servicios del mejor cerrador de todos los tiempos. De su parte, el istmeño siempre supo manejar la presión de lanzar en el mayor escenario del béisbol, el mercado neoyorquino, en los momentos apremiantes.

“Jugar en Nueva York es algo para mí único”, manifestó Rivera. “Entrar con esa camiseta es muy especial”.

David Venn es el editor ejecutivo de LasMayores.com, la página oficial de MLB en español. Puedes seguirlo por Twitter en @DavidVennMLB.


 

Recordando el doble de Edgar que salvó a Seattle

 
 @gregjohnsmlb

SEATTLE – Mientras el puertorriqueño Edgar Martínez se prepara para entrar al Salón de la Fama del Béisbol el domingo en Cooperstown, N.Y., el momento que definió su carrera de 18 temporadas con los Marineros será mostrado una y otra vez.

“El doble”, como es simplemente conocido por los fanáticos de los Marineros, hizo más que poner a Martínez en el mapa nacional. Muchos creen que el oportuno batazo del boricua salvó el béisbol en Seattle, pues el equipo estaba lidiando con problemas políticos y de su estadio, y estudiando la posibilidad de una venta que probablemente habría terminado con una mudanza a Florida.

• Cobertura completa del Salón de la Fama

Martínez bateó 514 dobles para los Marineros, pero su palazo de dos bases para doblegar a los Yankees en la 11ma entrada del Juego 5 de la Serie Divisional de la Liga Americana en 1995 ha perdurado como uno de los grandes momentos en la historia de la postemporada.

Lo que sigue es una mirada interna al punto más alto tanto de los Marineros como de Martínez, contado por aquellos que estuvieron directamente envueltos.

LA REMONTADA QUE NUNCA TERMINÓ

En los primeros 18 años de su existencia, los Marineros nunca fueron a los playoffs. Y cuando Ken Griffey Jr. se fracturó la muñeca en mayo de 1995, parecía que la racha se extendería. Pero después de verse 13 juegos detrás de los Angelinos a principios de agosto y a 11.5 juegos el 25 de agosto, la magia comenzó.

Joey Cora: “Es raro, pero nos ayudó que Junior se lesionara, porque nunca nos detuvimos. Seguimos batallando y creyendo en nosotros. Diferentes muchachos dieron la cara y jugaron bien. Así que cuando regresó Junior, estábamos listos para despegar. Seattle nunca había ido a la postemporada. Y cuando nos pusimos cerca de los Angelinos, ellos venían hacia abajo y nosotros hacia arriba. Era así de simple”.

Después de ganar 25 de sus últimos 35 juegos, los Marineros ganaron un duelo de desempate con los Angelinos para ganar por primera vez la División Oeste de la Liga Americana. Luego, tras caer en los dos primeros juegos de la SDLA en Nueva York, regresaron al Kingdome y se sobrepusieron a un déficit de 5-0 en el Juego 4 para igualar 2-2 la serie.

Abajo una vez más 4-2 en la octava entrada del decisivo Juego 5, el manager Lou Piniella llamó a Randy Johnson desde el bullpen con apenas dos días de descanso. La Gran Unidad estuvo brillante una vez más permitiendo una carrera en su tercer inning de relevo para que los Marineros se pusieran abajo 5-4 al llegar a la baja del 11mo.

Y luego…

EL TOQUE

Los Marineros estaban esperando que el manager de los Yankees, Buck Showalter, trajera al cerrador John Wetteland, que ya había calentado y estaba listo en el bullpen. Pero Showalter decidió mantener a su as Jack McDowell, que también había entrado a lanzar en la novena con dos días de descanso.

Toda gran remontada comienza de alguna manera y esta lo hizo con un toque magistral por la raya de primera del puertorriqueño Cora, que de alguna manera logró esquivar el intento de tocarlo de Don Mattingly.

Martínez: “Joey era ese tipo de pelotero que hacía lo que fuera por el equipo. Ese toque les puso mucha presión a ellos porque después de eso venían a batear Junir y el medio de la alineación. El toque fue importantísimo para nosotros”.

Cora: “Nadie me sugirió que tocara. Lo único que me sugirieron fue básicamente, ‘Tienes que embasarte’. No pensé en el toque sino hasta que estaba en 2-1. Yo estaba esperando un strike, pero me abrió con bola uno y bola dos. Después de eso, Mattingly retrocedió. Estaba esperando al toque con los primeros tres pitcheos. Pero se echó para atrás y pensé, ‘Bueno, me está dando una oportunidad aquí”.

Mattingly: “En el béisbol de hoy, creo que hubieran dicho que estaba fuera de la línea de carrera. Cada vez que te viras así le van a dar la ventaja (al corredor)”.

Cora: “Fue tremendo toque. No me estoy echando aíre yo mismo, pero nadie me iba a poner out con ese toque”.

AQUÍ VIENEN LOS INMORTALES

Eso preparó la mesa para Griffey y Martínez, dos de los bateadores más destacados de su generación. Y Griffey enseguida pegó un hit por el centro.

Griffey: “Si repasas toda la jugada, Joey fue de primera a tercera. Eso fue tremenda jugada. Ahora Edgar lo único que tiene que hacer es dar un rolling y empatamos el juego”.

Cora: “Pienso que estábamos súper seguros de que íbamos a anotar con Edgar en el plato. Queríamos que Edgar hiciera el trabajo. Yo sé que Alex Rodríguez venía después, pero era un novato y no estaba jugando mucho aquellos días. Lo que esperábamos era que Edgar empatara el juego. Ya después de eso podía pasar cualquier cosa. Edgar estaba teniendo una serie increíble. No estaba fallando muchos pitcheos. Y estábamos sorprendidos, para ser honestos, que dejaron a Jack McDowell”.

Dan Wilson, catcher: “Yo estaba en mi sitio usual en la banca, con mis aperos. Sabíamos que íbamos a ganar ese juego. La pregunta es si iba a ser Edgar o alguien más abajo en el orden”.

EL DOBLE

Martínez dejó pasar el primer pitcheo de McDowell, una recta. Con 57,411 personas en el Kingdome vueltas locas, el siempre paciente bateador designado envió el siguiente lanzamiento por la raya del jardín izquierdo. El resto, como dicen, es historia.

Edgar: “El turno anterior me había ponchado contra McDowell. Era una situación muy similar. Estábamos perdiendo y tuve la oportunidad de al menos empatar el juego. Me ponché y llego al dugout y Norm (Charlton) se me acerca y me dice, ‘Mantente listo. Vas a volver a batear y vas a ganarnos el juego’. Así que pensé en eso y empecé a prepararme otra vez. Se presenta la misma situación y recordé que me había ponchado con una recta de dedos separados. Así que me tiró el primer strikes y después de eso pensé, Ok, me va a tirar una buena ración de splitters. Eso fue lo que pensé. Empecé a buscar la splitter y resulta que me la tiró casi en el mismo sitio y la pude conectar”.

Rick Rizzs, narrador de los Marineros: “Cuando Edgar da el batazo, vi a Junior corriendo por segunda y supe que tendría una tremenda oportunidad de anotar. Me quité los audífonos y empecé a dar saltos, tan alto como podía. Estaba corriendo con Junior, va por tercera, Sammy Perlozzo (el coach de tercera) lo está mandando al home y yo sigo brincando como loco”.

Perlozzo: “Yo no estaba necesariamente pensando en qué pasaría con una bola por la raya o por un callejón, estaba enfocado en que Joey anotara y empatar el juego. Cuando batea la bola, va hacia la raya, pero no sobre la raya. Y vi al left fielder de ellos moverse un poquito hacia el centro. Y en lo que vi eso pensé, ‘Hay Dios, voy a tener que tomar una decisión aquí, tenemos que hacer algo’. Me enfoqué en Junior y tenía los ojos abiertos de par en par. Nunca he visto a alguien correr tan rápido”.

Griffey: “Tú lo que quieres ahí es poner a pensar al coach de tercera y a todo el mundo. Si hubiese trotado hacia segunda, ¿quién sabe qué hubiese pasado? Lo más fácil es correr y hacer que te detenga. Si te para, te paró. Si no, sigues para adelante. Pero la decisión la tomé en el primer salto. Si la batea, anoto”.

Perlozzo: “Ellos pusieron a Gerald Williams en el jardín izquierdo por su defensiva en los innings finales y el hombre podía lanzar. Y la bola no estaba en la esquina, estaba como a 12-14 pies de la raya. Pero a Gerald le tomó un tiempito llegarle y hay veces en las que ni con el mejor relevo te pueden sacar. Edgar bateó esa bola perfectamente y Junior corrió tan duro como podía. No le ha podido pasar a dos mejores personas en el mundo del béisbol que al tipo que la bateó y al tipo que anotó”.

Edgar: “En un primer momento yo no pensé que iba a poder anotar. Yo sé que la bateé bien, pero cuando llegué a primera y volteé, me di cuenta que debió haber tomado tremendo salto. Sólo Junior podía anticipar y correr así”.

Griffey: “(Si Perlozzo lo hubiese mandado a parar) probablemente hubiese seguido corriendo igual”

LA SECUELA

Edgar: “Volteé hacia el home y vi la pila de gente. Y veo a Joey corriendo hacia mí en segunda base. Después de eso se prendió la celebración”.

Wilson: “Era como, ¿vas al home a caerle encima a Junior? ¿O a segunda a brincarle a Edgar? Era como mitad y mitad. Yo me fui hacia segunda base porque la cosa en el home era una locura. Algo increíble. Esa es una memoria que la gente tendrá en su mente por mucho tiempo. Tanto que hasta tuvo su propio nombre: ‘El doble’. Ver a Junior debajo de la pila humana y a Edgar, el que dio ese gran hit. Y que Randy era el pitcher en ese momento del juego. ¿Qué más se puede pedir?”.

Griffey: “Fue una sensación demasiado buena. Era como David y Goliath. Era el pequeño equipo del Noroeste contra los poderosos Yankees y tumbarlos”.

Rizzs: “Cuando Joey tocó aquella bola y Junior dio el hit, el momento iba subiendo y subiendo. Así que cuando Edgar pegó el doble, yo pensé que el sonido iba a hacer reventar el techo del Kingdome. Era un domo de concreto y yo pensé esto va e explotar. La emoción y el ruido, los podías sentir. Fue algo muy, muy bonito”.

¿DÓNDE ESTARÍAN DE NO SER POR ESO?

Aunque unos Marineros agotados emocionalmente terminarían cayendo en la SCLA contra los Indios, la Legislatura del Estado de Washington se reunió en una sesión especial y aprobaron un acuerdo para financiar un nuevo estadio, poco tiempo después de una decisión negativa sobre el mismo tema.

Las secuelas de aquella inolvidable temporada de los Marineros y su primera serie ganada en postemporada, coronada por el doble de oro de Martínez, claramente cambiaron la dinámica política en la región. En vez de verse forzados venderle el equipo a un grupo de inversores de fuera de la ciudad, los Marineros se mantuvieron en Seattle y ahora tienen uno de los estadios más bonitos de las Mayores.

Wilson: “Yo creo que salvó el béisbol en Seattle”.

Edgar: “Esa jugada significó mucho para el béisbol en Seattle. ¿Quién sabe? Quizás ahora estarían jugando en otra ciudad”.

Cora: “Edgar bateó esa bola al sitio indicado, en el momento indicado, en el juego indicado y salvó el béisbol en Seattle. Si perdemos ese juego, no habría béisbol en Seattle. No hay manera”.

Chuch Armstrong, ex presidente de los Marineros: “Bud Selig me dijo unos años después de aquello que él pensaba que Cal Ripken y los Marineros fueron las dos cosas más importantes para que el béisbol se recuperara (después de la huelga que canceló la Serie Mundial de 1994). Bud dijo que el béisbol se trata de fe y esperanza. En el 95, la gente no tenía mucho cuando empezamos, pero terminaron teniendo fe y esperanza. Quién sabe qué hubiese pasado si no lo ganamos a los Yankees. Fue una cosa de cuentos”.

Rizzs: “En ese momento, fue una de las más increíbles remontadas en la historia del béisbol. Pero creo que no fue sino hasta después que nos dimos cuenta del impacto que aquel hit, aquel juego, aquella temporada y aquel equipo tuvieron en la ciudad de Seattle y en Major League Baseball. Eso salvó al béisbol de Grandes Ligas en Seattle, sin ninguna duda. Gracias, Edgar Martínez”.

Greg Johns ha cubierto a los Marineros desde 1997 y para MLB.com desde el 2011.


 

La fiesta panameña se traslada a Cooperstown

 
 @DavidVennMLB

COOPERSTOWN, Nueva York – Veintiocho años después de la exaltación al Salón de la Fama del primer panameño en Cooperstown, Rod Carew, el país istmeño tiene la oportunidad de celebrar su segundo miembro de dicha institución: Mariano Rivera.

En ocasión de la exaltación de Rivera el domingo para celebrar sus grandes logros con los Yankees de Nueva York como el mejor cerrador de todos los tiempos en Grandes Ligas, se siente la presencia panameña en este pequeño pueblo del estado de Nueva York.

Además de la fanaticada que se espera se haga sentir el domingo en el Clark Sports Center, la prensa del istmo se prepara para llevar todas las incidencias a Panamá. Y se espera también la presencia del Presidente de Panamá, Laurentino Cortizo.

• Cobertura completa del Salón de la Fama

“Nos encontramos acá porque definitivamente, es un momento histórico, un momento de orgullo nacional”, dijo Nicole Ferguson, presentadora de RPCTV en Panamá. “Tener un segundo panameño en el Salón de la Fama es algo muy grande para un país tan pequeño como Panamá, sólo cuatro millones de personas. Y más aun que sea nuestro Mariano Rivera que haga historia ingresando con 425 votos, de forma unánime.

“Panamá está de fiesta”.

Los números de Rivera son bien conocidos: Líder de todos los tiempos con 652 juegos salvados en las Grandes Ligas, más 42 en postemporada con una efectividad de 0.70 en playoffs/Serie Mundial—marcas históricas también. Con cinco títulos de campeón con los Yankees, además de otro sinnúmero de hazañas desde el montículo en 19 años en las Mayores, Rivera es el rey indiscutible del noveno inning. Ahora en Cooperstown, “Mo” es el primer jugador firmado desde Panamá (Carew fue fichado como profesional ya siendo residente de Nueva York) con una placa en el Salón de la Fama.

“Todo Panamá está orgulloso de tener un pelotero ingresar al Salón de la Fama como Mariano Rivera”, expreso Ferguson. “Es algo muy grande, sobre todo conociendo las raíces tan humildes que tiene. Viene de un pequeño poblado de pesqueros, Puerto Caimito. Todo lo que ha logrado, tantas Series Mundiales, MVP, estar en All-Star Games. Creo que todo se resume en orgullo nacional, que es lo que siente cada uno de los panameños y que están viviendo este fin de semana”.

Al igual que cuando ponchaba y rompía bates con su recta cortada en su carrera como jugador activo, Rivera será el centro de atención de su país el domingo. Y el istmeño ya prometió que se dirigirá en español a sus compatriotas y a toda Latinoamérica durante su discurso de exaltación.

“Le da la esperanza a tantos otros chicos que quieren ser beisbolistas, que quieren ser futbolistas y que quieren tener otro tipo de carrera en el deporte”, manifestó Ferguson. “Eso es lo que significa Mariano Rivera, la esencia de esa persona humilde de nuestro país”.

David Venn es el editor ejecutivo de LasMayores.com, la página oficial de MLB en español. Puedes seguirlo por Twitter en @DavidVennMLB.


 

Boricuas en Cooperstown a “sonar la salsa latina”

 
 @DavidVennMLB

COOPERSTOWN, Nueva York – Con la exaltación de Edgar Martínez al Salón de la Fama, programada para el domingo en el Clark Sports Center de Cooperstown, dicho pueblo del estado de Nueva York se ha visto con una fuerte presencia puertorriqueña.

Los fans boricuas han llegado tanto de la isla como de otras partes de los Estados Unidos para celebrar el honor de Martínez, el quinto puertorriqueño con placa en Cooperstown después de Roberto Clemente, Orlando “Peruchín” Cepeda, Roberto Alomar e Iván “Pudge” Rodríguez.

“Edgar ha sido un ejemplo vivo del pueblo puertorriqueño”, expresó Eliseo de Jesús, quien vino desde la localidad de Humacao, Puerto Rico para festejar la exaltación de Martínez. “Siempre ha apoyado la juventud y la niñez en Puerto Rico”.

Vestidos de los colores de la isla, De Jesús y sus amigos no ven la hora de ver a Martínez, brillante bateador derecho de los Marineros de Seattle durante 18 temporadas, elevado al Salón.

• Cobertura completa del Salón de la Fama

“Para nosotros es algo grandísimo, hasta el punto de que decidimos hacer un alto en nuestras carreras personales y venir aquí a verlo”, dijo Fernandito Arroyo Ramírez, quien vino a Cooperstown desde Carolina, P.R. “Edgar es un ejemplo vivo tanto fuera (como) dentro del terreno para la humanidad. Una persona sumamente humilde y para muchos, no solamente para los puertorriqueños, es el mejor bateador derecho que ha dado la historia del béisbol.

“Para nosotros es un orgullo estar aquí y vamos a festejar todo este weekend. Y le damos las gracias a Edgar por ese logro y por permitirnos tener la oportunidad de verlo en el Salón de la Fama”.

La presencia boricua no sólo se hará sentir para apoyar a Martínez, sino al otro latinoamericano que será exaltado el domingo: El panameño Mariano Rivera, el mejor cerrador de todos los tiempos y quien brillara durante 19 temporadas con los Yankees de Nueva York.

“Estamos aquí para apoyar (no sólo) a Edgar, (sino) también a Mariano, que es panameño pero (también) Latinoamericano”, manifestó Luis Rodríguez, quien caminaba por la calle principal de Cooperstown vistiendo los colores de la selección boricua para los Clásicos Mundiales de Béisbol. “Estamos contentos de que ambos hayan podido entrar al Salón de la Fama”.

Se ha sentido todo el tiempo esa solidaridad con los panameños.

“Dos latinos a la misma vez no sucede todo el tiempo”, dijo De Jesús. “Yo como latino, venir aquí, hacer el sacrificio de venir aquí…porque ellos se sacrificaron toda su carrera para poderlo lograr. Yo quiero sentirme parte de ello, que no me lo cuenten, sino estar aquí junto con ellos”

Agregó Arroyo Ramírez: “Es un orgullo para nosotros, porque la pelota está bien viva en Latinoamérica y es algo que queremos que siga creciendo. Es algo que vamos a celebrar en grande aquí en Cooperstown. Lo que va a haber es una invasión de latinos. Vamos a sonar la salsa latina por todas las calles de Cooperstown”.

David Venn es el editor ejecutivo de LasMayores.com, la página oficial de MLB en español. Puedes seguirlo por Twitter en @DavidVennMLB.

 
 

 

Tomado de: LasMayores.com

 

4 comentarios

Ir al formulario de comentarios

    • SIEMPRE NARANJA en 22 julio, 2019 a las 7:17 am
    • Responder

    Es todo una fiesta para los fans que tienen la oportunidad de estar presentes en la exaltación de sus ídolos…..

    Que bonito como lo hizo durante toda su carrera, Mariano Rivera cerró el juego pero está vez lanzando palabras, por Cierto no dejó de hablar en su lengua materna y en español le dedicó unas palabras al pueblo latino.

    FELICIDADES a los exaltados…..

    • Dr. Reinaldo en 22 julio, 2019 a las 8:01 am
    • Responder

    Muy importantes e intetesantes todos los articulos. Orgulloso todos los latinos con estas nuevas promociones. Que vivan todos los HOF y que viva la MD. Un abrazo a todos.

  1. dia histórico para Latinoamérica q sigue sumando inmortales al SF, gracias a las nuevas incorporaciones de Mariano Rivera por Panamá y Edgar Martínez por P. Rico, q de paso continua incrementando peloteros nacidos en Borinquen y los q faltan, porq en un futuro a mediano y largo plazo pudieran sumarse Beltrán, Delgado y hasta el Yadi Molina.

    felicitaciones a los exaltados y a todos los aficionados seguidores de estas estrellas, en especial a panameños y boricuas q están de fiesta.

    saludos

      • Janiel Izaguirre (Trinidad) en 22 julio, 2019 a las 12:16 pm
      • Responder

      Hermano, increible como disfruta el pueblo de los triunfos de sus estrellas y al mismo tiempo como sientes estas estrellas por su pueblo, lastima aqui no funcione, Mariano siempre se refiere a Panamá con un amor infinito que da gusto oir sus palabras, estos tres boricuas que mencionas estoy de acuerdo contigo, tuvieron una carrera y un historial implacable.

      Saludos

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.