Combo de noticias sobre Lima 2019

8/8/2019

9:55 AM

Borrero sumó el título que le fue esquivo en Toronto.
Borrero sumó el título que le fue esquivo en Toronto. Foto: Gutiérrez Gómez, Osvaldo

Lima.–Dos medallas de oro y tres de bronce sacaron los cubanos del colchón del Polideportivo Callao, en el debut de la lucha grecorromana.

Ismael Borrero, campeón olímpico de Río de Janeiro en los 67 kilogramos, no halló resistencia para cristalizar su éxito, en tanto igual galardón reclamó para sí Gabriel Rosillo (97 kg).

Borrero dio cuenta en un santiamén del venezolano Shalom Villegas para marcarle puntos hasta conseguir la superioridad técnica de 12-0 que le confirió el cetro, mientras Rosillo desbancó al estadounidense Tracy Hankock, 7-2.

La Isla presentó a cinco hombres en el debut de este estilo. Luis Orta (60 kg), Ismael Borrero (67), Yosvany Peña (77), Daniel Gregorich (87) y Gabriel Rosillo (97).

LA PRIMERA DORADA

Borrero, líder del mundial de Las Vegas 2015 y campeón olímpico en Río 2016, desbrozó su camino a la discusión de la presea con una actuación certera en cuartos de final sobre el dominicano Luis de León, y en semifinales le aplicó un 8-0 al estadounidense Ellis Colemann, para abrir la puerta hacia la corona.

Ya en la zona mixta, el monarca del orbe aseguró que «esta vez no sucedió lo de Toronto, cuando me quedé sin medalla, porque me preparé sobre todo para derrotar a Coleman, sin embargo, lo eliminé en el combate precedente al del oro».

El resultado de 12-0 sobre el venezolano Villegas, ¿a qué respondió?, le pregunté. «Él me provocó en varias oportunidades de manera indebida y reaccioné con fuerza para proyectarlo y darle fin al combate, aunque eso no quiere decir que la competencia haya sido fácil», concluyó.

ROSILLO SIGUIÓ LA RIMA

El continuador de Borrero en las finales resultó Gabriel Rosillo, quien debutó con franca superioridad de 9-0 a costa del venezolano Liully Pérez, para seguir viaje rumbo a las semifinales después de someter 8-0 al dominicano José Arias. Su pleito conclusivo, contra el estadounidense Tracy Hancock lo dilucidó con un favorable 7-2.

Rosillo vino de abajo y doblegó al estadounidense Hancock. Foto: Morejón, Roberto


LOS BRONCEADOS

En la repesca, los tres cubanos que no cubrieron la ruta hasta el oro salieron exitosos por el bronce. Luis Orta derrotó por superioridad técnica a Anthony Palencia (VEN), lo mismo que Yosvany Peña, quien se adjudicó ese metal por igual vía, a costa del brasileño Angelo Marques. Gregorich sometió por 7-2 al estadounidense Josef Rau, y cerró la faena en pos de los tres bronces.

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Juan Miguel, insuperable. Foto: Mónica Ramírez

Lima.–No fue la competencia del gran salto para el joven cubano Juan Miguel Echevarría, pero un estirón le bastó para capturar la medalla de oro en los Juegos Panamericanos con marca de 8.27 metros, en la prueba de longitud durante su cuarto intento.

El joven camagüeyano, a punto de cumplir 21 años el próximo día 11, se despojó de la maldición que le impidió asistir el año pasado a los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018 y pudo regalarle en esta ocasión a sus parciales un triunfo dorado, válido para lanzar su candidatura al venidero Campeonato del Mundo, previsto para Catar entre el 27 de septiembre y el 6 de octubre.

El saltador antillano relató a la prensa que se trató de una prueba incómoda y por ello difícil, debido a que sintió los efectos del frío (16 grados Celsius) y eso le contrarrestó algo de empuje para conseguir una marca por encima de los 8.50, además sostuvo que el cajón de saltos estaba un poco duro por debajo de la superficie.

«Nunca sentí la presión que genera un evento de este tipo, ni cuando el jamaicano Tajay Gayle (plata con 8.17) pasara

a liderar la prueba tras el segundo salto. Yo tenía mucha seguridad en que la medalla de oro iba para Cuba. Me siento aliviado de poder regalarle este triunfo a los cubanos, luego del percance vivido en Barranquilla», subrayó Echevarría.

«Cuando salgo no pienso en los rivales, ni en el público, la idea es solo saltar sin reservar nada, tengo mucha seguridad en mi técnica. La preparación este año ha sido fantástica para tener una temporada por todo lo alto y hasta ahora se ha cumplido», apuntó.

Este joven, considerado uno de los tres mejores exponentes del atletismo en la Mayor de las Antillas, tiene como próximo reto dominar la Liga del Diamante e ir con toda su fuerza al Campeonato del Mundo, siempre buscando saltos por encima de los 8.50.

Detrás de Echevarría, en la zona mixta, se encontraba un hombre muy feliz, a quien no le cupo la alegría en su rostro cuando Juan Miguel expresó su satisfacción por esa corona dorada. Se trata de Daniel Osorio, entrenador del cubano, y autor en secreto de las grandes proyecciones de su discípulo.

«Hace unas semanas tomé la decisión de retirar a Juan Miguel de la Liga del Diamante de Londres. Aquello generó mucha especulación tanto en la prensa como en la afición, pero no pasaba nada con él. Solo optamos por saltarnos esa prueba para que llegara aquí con el mayor descanso posible», aclaró el preparador cubano, quien también destacó la actuación de Maykel Massó en la final panamericana, a pesar de terminar en el lugar 12 con una discreta marca de (7.21).

«Maykel tiene unas condiciones increíbles para saltar. Apenas hace un mes inició su trabajo conmigo, pero él viene recuperándose de una lesión importante en una de sus piernas. Lo único que le pedí es que saltara con cuidado para que no pierda ritmo de competencia. Ahora el enfoque es iniciar un trabajo con la mira puesta en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Esperen a un Maykel Massó diferente para el próximo año», dijo Osorio.

A LA TERCERA FUE LA VENCIDA

La primera medalla del atletismo cubano durante la segunda jornada del Rey de los Deportes la aportó otra representante de Camagüey, Rose Mary Almanza, quien en sus terceros Juegos Panamericanos logró subir por primera vez al podio de premiaciones.

La cubana alcanzó una valiosa medalla de plata en los 800 metros, luego de comandar la competencia durante la mayor parte de las dos vueltas a la pista. Almanza se posicionó por dentro y disputó metro a metro la carrera con Natoya Goule, a la postre ganadora del metal dorado con tiempo de 2:01.26 minutos, mientras la agramontina marcó 2:01.64, apenas por delante de la uruguaya Deborah Rodríguez (2:01.66).

«Estoy contenta porque esta es mi primera medalla en Juegos Panamericanos, pero no me siento satisfecha, ya que hice una carrera para ganarla, pero las cosas a veces no salen como se quiere, también apostaba por superar el mejor tiempo que tengo en el año (1:59.04)», acotó la corredora de 800 metros.

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LIMA.-El sablista Harold Rodríguez dio a Cuba la segunda la medalla de bronce en el torneo de esgrima de estos Juegos Panamericanos, que tiene por sede la sala del séptimo piso del Centro de Convenciones.

Harold se abrió paso desde la eliminatoria de 16 hasta los cuartos, para desde allí disponer del colombiano Enrique Correa, 15 estocadas a 14, en pleito que le propició continuar viaje hacia las semifinales, de frente al argentino Pascual M. Di Tella, ante el que cayó 7-15. Hansel Rodríguez, acompañante de Harold, no consiguió elevarse hasta la búsqueda de las preseas.

Las dos espadistas avanzaron a los cuartos de finales, después de una clasificatoria distribuida en tres grupos, en los que cada nación presenta a dos atletas.

Yamirka Rodríguez, oro por equipo en Barranquilla, en los cuartos cedió 12-15 ante la estadounidense Katharine Holmes, en tanto Sheily Mendoza, oro individual en la cita barranquillera, quedó superada 15-5 por la brasileña campeona mundial Nathalie Moelhausen, en el mismo segmento de competencia.

MÁS QUE BUENAS INTENCIONES

El optimismo no basta para imponerse en la esgrima de estos Panamericanos, una carta bien diferente desde el punto de vista cualitativo en comparación con los Centroamericanos y del Caribe.

Si en Barranquilla los antillanos fueron los campeones indiscutibles al capturar siete de las 12 preseas doradas, además de cuatro bronces, aquí en las tres primeras salidas a la plancha, además del metal de Harold Rodríguez, solo ha entrado en el botín el merecido tercer escaño de Yunior Reytor en la espada individual.

La mejor muestra de hasta qué nivel asciende la calidad de los oponentes, la ofreció el floretista Humberto Aguilera, bronceado en la lid individual barranquillera y oro por equipo junto a Michael Carty y Rubén Jay, quien este martes quedó eliminado tras perder de manera increíble, 14-15, un asalto que lo tenía en el bolsillo cuando disfrutaba de ventaja de 14-9 sobre el boricua Carlos Padua.

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Lima.–Los reflectores de los medios de prensa cubanos que cubren la actuación de los deportistas nacionales en juegos multidisciplinarios (Olimpiadas, Centroamericanos y Panamericanos), por lo general, se enfocan hacia aquellas disciplinas que pueden aportar un número significativo de medallas a la Mayor de las Antillas.

Ahí están las actuaciones del boxeo, taekwondo, tiro deportivo, atletismo, lucha (libre y grecorromana) y judo con los estandartes más altos. Sin embargo, en múltiples oportunidades se han recibido con alegría informaciones de competidores cubanos, quienes consiguen en pruebas atléticas menos reconocidas resultados relevantes. Lima no ha sido la excepción y un ejemplo de ello lo constituye en estos momentos la pelota vasca.

Sin hacer demasiado ruido y no estar colocados en los vaticinios a medallas de oro, los pelotaris cubanos ya tienen asegurada una presea de plata, luego de que este miércoles el jugador Dariel Leiva derrotara en semifinales por 2-0 (10-4 y 10-0) al brasileño Filipe Otheguy, en la especialidad de mano frontón individual, tras 21 minutos de acciones.

El cubano tendrá de adversario en la gran final, pactada para este sábado, al mexicano David Álvarez, quien doblegó en el otro duelo semifinal y sin muchos contratiempos al boliviano Josias Bazo, por marcador de 2-0 (10-0 y 10-2).

 

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